How to become a nutritional neuroscientist?

Nutrición y Cerebro: Neurociencia Nutricional

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La relación entre nuestra dieta y la salud de nuestro cerebro es un campo de estudio cada vez más relevante y apasionante, conocido como Neurociencia Nutricional. Esta disciplina científica se dedica a investigar los efectos que tienen los diversos componentes de nuestra alimentación, como minerales, vitaminas, proteínas, carbohidratos, grasas, suplementos y aditivos alimentarios, sobre la neuroquímica, neurobiología, comportamiento y cognición.

What is the study of nutritional neuroscience?
Nutritional neuroscience is the scientific discipline that studies the effects various components of the diet such as minerals, vitamins, protein, carbohydrates, fats, dietary supplements, synthetic hormones, and food additives have on neurochemistry, neurobiology, behavior, and cognition.

El cerebro, aunque representa solo aproximadamente el 2% de la masa corporal humana, consume una cantidad desproporcionada de energía, utilizando entre el 20% y el 25% del gasto energético total del cuerpo. Esta inmensa demanda energética subraya la importancia fundamental de los mecanismos involucrados en la transferencia de energía de los alimentos a las neuronas para el control de la función cerebral. Las deficiencias en la ingesta de vitaminas específicas, o ciertos trastornos metabólicos, pueden afectar los procesos cognitivos al alterar los mecanismos dependientes de nutrientes que gestionan la energía neuronal. Esto, a su vez, puede impactar la neurotransmisión, la plasticidad sináptica y la supervivencia celular.

La investigación en este campo ha revelado que los mecanismos nutricionales están implicados en casi todas las facetas del funcionamiento neurológico a lo largo del ciclo vital, incluyendo alteraciones en la neurogénesis, factores neurotróficos, vías neuronales y neuroplasticidad.

Índice de Contenido

Minerales Esenciales y su Impacto Cerebral

La disponibilidad adecuada de minerales esenciales es crucial para la salud del sistema nervioso. Tanto la deficiencia como el exceso de minerales como hierro, zinc, cobre y magnesio pueden alterar el desarrollo cerebral y la neurofisiología, afectando el comportamiento. Además, los minerales se han relacionado con la fisiopatología de enfermedades neurodegenerativas, incluida la demencia tipo Alzheimer.

El Hierro y el Desarrollo Cerebral

El hierro es indispensable para varias enzimas metabólicas críticas. Su deficiencia puede alterar el desarrollo cerebral. Por ejemplo, la deficiencia marginal crónica de hierro afecta el metabolismo de la dopamina y la composición de ácidos grasos de la mielina, influyendo en el comportamiento. En modelos animales, una deficiencia marginal de hierro que no causa anemia ha demostrado afectar el crecimiento axonal en el nervio auditivo, impactando la latencia del tronco encefálico auditivo sin cambios mayores en la mielinización. La deficiencia prenatal de hierro se ha asociado con alteraciones en el comportamiento emocional. La suplementación con hierro es una estrategia preventiva eficaz recomendada por la Organización Mundial de la Salud, pero requiere precaución en áreas endémicas de malaria, ya que puede exacerbar la infección.

El Zinc: Neurotransmisor y Más

El zinc es vital para la estructura y función de miles de proteínas esenciales para cada célula. También actúa como un neurotransmisor en el cerebro. Su deficiencia, especialmente durante el desarrollo temprano, puede afectar la neurogénesis y provocar problemas de memoria. Más tarde en la vida, la deficiencia de zinc puede alterar el apetito y causar comportamientos similares a la depresión. Es importante mantener un equilibrio entre el zinc y el cobre, ya que el exceso de zinc puede dificultar la absorción de cobre.

La deficiencia de zinc suele deberse a una ingesta dietética insuficiente, a enfermedades que promueven su pérdida o a estados fisiológicos que aumentan su necesidad (crecimiento, embarazo). Las dietas basadas principalmente en plantas con bajo contenido de zinc biodisponible a menudo resultan en deficiencias. Enfermedades con malabsorción intestinal o diarrea también contribuyen a la pérdida de zinc.

La deficiencia de zinc puede disminuir el apetito, llevando a la anorexia o anorexia nerviosa. Esto crea un círculo vicioso, ya que la anorexia empeora la deficiencia de zinc. Estudios han mostrado que la suplementación con zinc puede mejorar el aumento de masa corporal en el tratamiento de la anorexia nerviosa.

En niños, la función cognitiva y motora también puede verse afectada por la deficiencia de zinc, especialmente durante períodos de rápido crecimiento. Estudios en animales han demostrado que la privación de zinc en etapas tempranas del desarrollo fetal puede llevar a mayor emocionalidad, mala memoria y respuestas anormales al estrés. En humanos, bajos niveles de zinc materno se han asociado con menor atención neonatal y peor función motora.

Niveles bajos de zinc en plasma se han vinculado a muchos trastornos psicológicos. Aunque la naturaleza exacta de esta relación no está clara, la evidencia sugiere que la deficiencia de zinc podría desempeñar un papel causal en la etiología de la depresión. La suplementación con zinc ha mostrado mejoras en medidas de depresión en ensayos controlados.

Cobre: Del Desarrollo a la Toxicidad

El cobre es un oligoelemento traza esencial. La deficiencia de cobre adquirida es rara debido a su ubicuidad y baja necesidad diaria. Sin embargo, puede ocurrir por cirugías gastrointestinales (como bypass gástrico) que causan malabsorción, o por toxicidad por zinc (que interfiere con la absorción de cobre). La enfermedad de Menkes es un trastorno genético de deficiencia de cobre, a menudo fatal.

El síndrome neurodegenerativo por deficiencia de cobre ha sido reconocido en animales rumiantes, conocido como 'swayback'. En humanos, los individuos afectados suelen presentar dificultad para caminar (ataxia sensorial) debido a disfunción de las columnas dorsales o degeneración de la médula espinal (mielopatía). Los pacientes con marcha atáxica tienen problemas de equilibrio y un caminar inestable y amplio. A menudo sienten temblores en el torso. La mielopatía por deficiencia de cobre se compara con la degeneración combinada subaguda (SCD), que es causada por deficiencia de vitamina B12, y ambas muestran señalización T2 alta en las columnas posteriores de la médula espinal en IRM.

Otro síntoma común de la deficiencia de cobre es la neuropatía periférica, que causa entumecimiento u hormigueo, generalmente comenzando en las extremidades. Esto puede ser muy discapacitante, aumentando el riesgo de caídas en ancianos y, en casos graves, requiriendo sillas de ruedas o bastones. Raramente, la deficiencia de cobre puede causar síntomas mayores discapacitantes, pero requiere un tiempo extenso para manifestarse.

Algunos pacientes con deficiencia de cobre han mostrado pérdida de visión y color, generalmente en la visión periférica y de forma gradual. La tomografía de coherencia óptica (OCT) a menudo muestra pérdida de la capa de fibra nerviosa, sugiriendo neuropatía óptica o neurodegeneración.

La toxicidad por cobre puede ocurrir por suplementación excesiva, cocinar alimentos ácidos en utensilios de cobre sin recubrimiento, exposición a exceso de cobre en el agua potable o trastornos metabólicos hereditarios como la enfermedad de Wilson. Una parte significativa de la toxicidad del cobre proviene de su capacidad para catalizar la producción de radicales libres reactivos, similar a la química de Fenton. Esta actividad, aunque utilizada por enzimas, es tóxica cuando el cobre no está secuestrado o mediado, generando estrés oxidativo. El exceso de cobre también se ha asociado con el envejecimiento y se ha encontrado en niveles elevados en personas con esquizofrenia, aunque la naturaleza de esta relación no está clara.

Magnesio: Clave en la Neurotransmisión

El magnesio es necesario para muchas enzimas metabólicas y un regulador clave de los canales de calcio involucrados en la neurotransmisión (como el receptor NMDA). La suplementación con magnesio facilita la regeneración nerviosa después de una lesión. Los granos sin pulir contienen magnesio, pero el ácido fítico puede inhibir su absorción. Las verduras de hoja verde son una excelente fuente.

What is a neuro nutritionist?
A Registered Dietitian Nutritionist (RDN) that focuses on neurological conditions can help you learn how to fuel your brain through your diet. Nutrition Challenges and Symptom Management. Examples of neurological diseases include Parkinson's disease (PD), multiple sclerosis (MS), and amyotrophic lateral sclerosis (ALS) ...

Manganeso: Función y Toxicidad

El manganeso es un componente de algunas enzimas y estimula la actividad de otras. La superóxido dismutasa de manganeso (MnSOD) es el principal antioxidante en las mitocondrias. Varias enzimas activadas por manganeso contribuyen al metabolismo de carbohidratos, aminoácidos y colesterol. La deficiencia de manganeso causa deformación esquelética en animales e inhibe la producción de colágeno en la curación de heridas.

La toxicidad por manganeso se asocia con complicaciones neurológicas, conocidas como manganismo. En las etapas iniciales, los síntomas neurológicos incluyen velocidad de respuesta reducida, irritabilidad, cambios de humor y comportamientos compulsivos. Con la exposición prolongada, los síntomas se vuelven más prominentes y se asemejan a los de la enfermedad de Parkinson idiopática, con la que a menudo se confunde, aunque hay diferencias específicas. Los síntomas también son similares a la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y la esclerosis múltiple.

El manganismo está documentado en la fabricación ilícita de metcatinona y en la exposición ocupacional, como en soldadores. Sin embargo, algunos estudios no han encontrado un vínculo claro entre el empleo como soldador y el manganismo. El manganeso puede afectar la función hepática, ya que más del 95% se elimina por excreción biliar, y el daño hepático puede ralentizar este proceso. El mecanismo neurotóxico exacto del manganeso es incierto, pero hay indicios de interacción con hierro, zinc, aluminio y cobre.

El manganeso participa en reacciones de Fenton, pudiendo inducir daño oxidativo. Estudios han mostrado que los trabajadores expuestos tienen significativamente menos hijos, sugiriendo que la acumulación a largo plazo puede afectar la fertilidad. En animales, altas dosis repetidas de manganeso resultaron en descendencia malformada con mayor frecuencia. El manganismo puede imitar la esquizofrenia.

El tratamiento actual para el manganismo incluye levodopa y quelación con EDTA, pero con eficacia limitada y transitoria. Aunque la levodopa puede mejorar inicialmente los síntomas extrapiramidales, la respuesta disminuye con el tiempo. La terapia de quelación reduce los niveles de manganeso en sangre, pero los síntomas permanecen inalterados en gran medida.

Vitaminas Cruciales para la Salud Neurológica

La deficiencia o ingesta excesiva de muchas vitaminas puede afectar el cerebro, contribuyendo a enfermedades del desarrollo y degenerativas.

VitaminaFunción Neurológica ClaveSíntomas de Deficiencia Neurológica
Vitamina ARegulación celular, desarrollo SNC, visión, memoriaProblemas de aprendizaje, memoria espacial reducida, ceguera nocturna, daño hippocampal (potencialmente irreversible)
Tiamina (B1)Metabolismo de carbohidratos, producción de energía cerebral, función nerviosaApatía, confusión, pérdida de memoria a corto plazo, irritabilidad, polineuritis, encefalopatía de Wernicke, síndrome de Korsakoff
Niacina (B3)Metabolismo de carbohidratos, grasas y proteínas; síntesis de ácidos grasos y colesterolPellagra (demencia, dolor de cabeza, irritabilidad, ansiedad, alucinaciones, psicosis), desmielinización y degeneración nerviosa
Folato (B9)Síntesis de ADN, metilación, desarrollo del tubo neural, síntesis de neurotransmisoresDefectos del tubo neural (anencefalia, espina bífida), elevación de homocisteína (riesgo vascular, demencia), trastornos del estado de ánimo, déficits de aprendizaje y memoria (especialmente en ancianos)
ColinaMetabolismo de un carbono, componente de fosfolípidos, precursor de acetilcolinaDéficits de memoria (especialmente en desarrollo y envejecimiento), puede exacerbar efectos de deficiencia de folato
Cobalamina (B12)Formación de sangre, función neurológica, salud psiquiátrica, síntesis de S-adenosilmetioninaDegeneración progresiva de la mielina, neuropatía periférica, mielopatía, ataxia de la marcha, pérdida de concentración, memoria, desorientación, demencia, cambios de humor, síntomas psiquiátricos variados (confusión, agitación, psicosis)
Vitamina DRegulación de genes (receptor de vitamina D), expresada en sustancia negraAlteración de la neurogénesis, señalización de dopamina alterada, aumento de comportamiento exploratorio (modelo de esquizofrenia), posible vínculo con esquizofrenia

Vitamina A: Visión y Memoria

La vitamina A es esencial para la regulación celular, función inmune, desarrollo del sistema nervioso central y visión. Su deficiencia (VAD) durante el embarazo o la infancia puede afectar el aprendizaje y la memoria. Estudios en ratas han mostrado que la VAD prenatal o postnatal temprana resulta en problemas de aprendizaje y potenciación a largo plazo alterada en el hipocampo. Si la deficiencia persiste demasiado, el daño hippocampal puede ser irreversible. La vitamina A afecta la memoria espacial, posiblemente por la reducción del tamaño nuclear en las neuronas hippocampales.

Prevenir la deficiencia implica consumir alimentos ricos en vitamina A (frutas y verduras pigmentadas, verduras de hoja verde) o suplementos. Los síntomas incluyen pérdida de grasa, crecimiento reducido, ceguera nocturna (por incapacidad de regenerar rodopsina) o ceguera total. El tratamiento con ácido retinoico puede ayudar a reponer los niveles y mejorar el aprendizaje, pero puede ser ineficaz si se retrasa demasiado.

La vitamina A y el zinc están relacionados; el zinc es necesario para mantener niveles normales de vitamina A en plasma y para su metabolismo hepático. La mejora de la memoria es mayor cuando ambos nutrientes se aumentan, pero aumentar solo vitamina A parece tener un mayor impacto que aumentar solo zinc cuando ambos están deficientes.

Tiamina (Vitamina B1): Energía y Sistema Nervioso

La tiamina es una coenzima esencial para el metabolismo de carbohidratos, vital para el uso de glucosa y la producción de energía cerebral. Es crucial para el funcionamiento normal del sistema nervioso. El cerebro retiene la tiamina con gran tenacidad. El cuerpo tiene pequeñas reservas, por lo que la deficiencia puede aparecer en pocas semanas.

La deficiencia de tiamina durante períodos críticos del desarrollo temprano puede alterar la neurogénesis. Más tarde, causa beriberi. En países industrializados, es un problema en alcohólicos crónicos u otras condiciones que interfieren con la ingesta normal. Se manifiesta como el síndrome de Wernicke–Korsakoff. El alcoholismo crónico altera la absorción de tiamina y contribuye a la neurodegeneración y pérdida de memoria (encefalopatía de Wernicke).

Los síntomas incluyen cambios mentales (apatía, confusión, irritabilidad, disminución de memoria a corto plazo), polineuritis. La deficiencia moderada puede reducir el crecimiento, aumentar enfermedades crónicas y tasas de depresión, demencia, caídas y fracturas en la vejez. El síndrome de Korsakoff es la fase crónica del Wernicke-Korsakoff, caracterizado por confabulación, desorientación y amnesia profunda. La neuropatología incluye lesiones bilaterales simétricas en el tronco encefálico, cuerpos mamilares, tálamo y cerebelo.

El tratamiento inmediato de la encefalopatía de Wernicke es tiamina intravenosa, seguida de suplementos orales, abstinencia de alcohol y dieta equilibrada. La mejora puede ser rápida, pero el daño irreversible puede ocurrir si no se trata a tiempo. La fortificación de harina con tiamina es una medida preventiva, aunque no siempre llega a la población de riesgo (alcohólicos). Consumir alimentos ricos en tiamina (granos integrales, carne de cerdo, legumbres, frutos secos, huevos) es clave.

Niacina (Vitamina B3): Metabolismo y Pellagra

La niacina (ácido nicotínico y nicotinamida) participa en muchas reacciones de oxidación y reducción, degradación de carbohidratos, grasas y proteínas, y síntesis de ácidos grasos y colesterol, mediadores de la bioquímica cerebral. Se obtiene de la dieta o se sintetiza a partir de triptófano.

La deficiencia severa causa pellagra, caracterizada por las "4 D": diarrea, dermatitis, demencia y muerte. Los síntomas neuropsiquiátricos incluyen dolor de cabeza, irritabilidad, ansiedad, alucinaciones, apatía, temblor, ataxia, fatiga y depresión. Puede progresar a encefalopatía con confusión, pérdida de memoria y psicosis. La pellagra es común en países donde el maíz sin procesar es el alimento básico (ya que la niacina está ligada y no se absorbe fácilmente). Procesos como la nixtamalización liberan la niacina. En países industrializados, aparece en alcohólicos crónicos o con problemas de absorción.

El tratamiento con ácido nicotínico o nicotinamida es curativo si se administra a tiempo. La nicotinamida es preferible por no causar rubor. La dosis varía según la gravedad. Aunque se ha promocionado la nicotinamida para la demencia tipo Alzheimer, no se ha encontrado un efecto significativo, sugiriendo que solo trata la demencia relacionada con pellagra. La prevención se basa en una dieta rica en niacina (carne de órganos, legumbres, granos enriquecidos). Una mayor ingesta de niacina de alimentos se asocia inversamente con la enfermedad de Alzheimer.

What is the impact factor of BR J Nutr?
British Journal of NutritionPublication detailsImpact factor3.6 (2022)Standard abbreviations ISO 4 (alt) · Bluebook (alt) NLM (alt) · MathSciNet (alt )ISO 4Br. J. Nutr.Indexing CODEN (alt · alt2) · JSTOR (alt) · LCCN (alt) MIAR · NLM (alt) · Scopus · W&L

Folato (Vitamina B9): Desarrollo y Salud Mental

El folato es crucial para la síntesis de ADN, interconversiones de aminoácidos y síntesis de S-adenosilmetionina, importante para el mantenimiento celular, incluidas las neuronas. Está vinculado a niveles adecuados de cofactores para la síntesis de serotonina y catecolaminas. Tiene un papel indirecto pero mayor en la expresión génica y proliferación celular, actividades que aumentan mucho durante el embarazo. La concentración de folato en plasma sanguíneo se relaciona inversamente con la homocisteína; aumentar la ingesta dietética de folato disminuye la homocisteína, cuyos niveles elevados se asocian con riesgo vascular y demencia. Autoanticuerpos contra el receptor de folato alfa se han encontrado en niños con autismo.

La deficiencia de folato interrumpe la neurulación y neurogénesis. La ingesta materna de ácido fólico (forma más estable y oxidada, usada en suplementos y alimentos fortificados) alrededor de la concepción previene defectos del tubo neural (DTN), como anencefalia. Los DTN ocurren por cierre incompleto del tubo neural fetal. La fortificación de harina con ácido fólico es común en muchos países, pero no en la UE. Existe preocupación sobre niveles tóxicos en una subpoblación, ya que niveles elevados pueden interactuar con la deficiencia de B12 para causar neurodegeneración y exacerbar la malaria con suplementación de hierro.

La deficiencia de folato suele deberse a ingesta insuficiente, absorción ineficiente o utilización metabólica alterada (variaciones genéticas). La deficiencia de folato o B12 puede causar anemia megaloblástica con cambios mentales orgánicos. A diferencia de la deficiencia de B12 (neuropatía periférica), la deficiencia de folato a menudo causa trastornos del estado de ánimo. Los síntomas neurológicos no son comunes en la anemia megaloblástica por folato, aunque pueden aparecer trastornos desmielinizantes a la larga. Se ha encontrado que pacientes con trastornos depresivos (unipolar y bipolar) tienen concentraciones de folato en plasma más bajas y responden peor a la terapia antidepresiva estándar, aunque la replicación de estos hallazgos es menos robusta.

La ingesta de folato también se ha relacionado con déficits de aprendizaje y memoria, especialmente en ancianos, afectando la memoria episódica (recuerdo libre y reconocimiento).

La prevención de DTN se recomienda a mujeres en edad fértil con 400μg/día de ácido fólico de alimentos fortificados o suplementos, idealmente antes del embarazo, reduciendo el riesgo hasta en un 85%. Para los ancianos, se recomienda el consumo de folato para reducir el riesgo de Alzheimer y otras enfermedades cognitivas. Buenas fuentes incluyen hígado, cereales de desayuno fortificados, legumbres, espárragos, espinacas, brócoli y jugo de naranja.

Colina: Memoria y Desarrollo

La colina es un importante donante de metilo en el metabolismo de un carbono, se incorpora a fosfolípidos y es precursora del neurotransmisor acetilcolina. Es vital en el desarrollo prenatal y postnatal temprano del cerebro. Estudios en ratas han mostrado que la suplementación con colina en útero o en las semanas posteriores al nacimiento mejora la memoria, asociada a cambios físicos en el hipocampo. La colina puede reducir algunos efectos perjudiciales de la deficiencia de folato en la neurogénesis.

Los niveles adecuados de colina en adultos también son importantes. Se ha demostrado que aumenta la síntesis y liberación de acetilcolina, mejorando la memoria. Estudios han mostrado que suplementos de fosfatidilcolina o colina oral pueden mejorar la memoria explícita y reducir el número de ensayos necesarios para tareas de aprendizaje verbal, beneficiando especialmente la pérdida de memoria relacionada con la edad. Ratas con dietas bajas en colina mostraron mayor pérdida de memoria con la edad, mientras que las enriquecidas mostraron menor pérdida.

A pesar de estar en muchos alimentos, la ingesta media de colina suele estar por debajo de los niveles adecuados. El cuerpo no produce suficiente, por lo que la dieta es clave. Alcohólicos y mujeres posmenopáusicas o hombres pueden tener mayor riesgo de deficiencia. Las mujeres premenopáusicas parecen menos sensibles, posiblemente por mayor capacidad de síntesis. Fuentes ricas incluyen hígado, leche, huevos y cacahuetes. La suplementación puede ser útil para personas con deficiencias o trastornos neurológicos/déficits de memoria. Estudios con CDP-colina o fosfatidilcolina en ancianos o pacientes con Alzheimer temprano han mostrado mejoras modestas o inconsistentes en la memoria.

Cobalamina (Vitamina B12): Función Neurológica y Anemia

La cobalamina (B12) es esencial para la formación normal de la sangre, la función neurológica y la salud psiquiátrica. Su absorción requiere factor intrínseco (producido en el estómago) y un intestino delgado funcional (la absorción ocurre en el íleon). La B12 se produce en el tracto digestivo animal, por lo que las fuentes alimentarias naturales son de origen animal. Aunque se produce en el intestino grueso humano, está más allá del punto de absorción, por lo que debe obtenerse de la dieta.

A diferencia de otras vitaminas B, la B12 se almacena en el hígado, por lo que una deficiencia dietética puede tardar 5-10 años en manifestarse. La deficiencia (hipocobalaminemia) a menudo resulta de problemas de absorción. La causa más común es la anemia perniciosa, un trastorno autoinmune que destruye las células productoras de factor intrínseco. Esto dificulta la absorción de B12, que a su vez afecta la absorción de hierro, causando síntomas típicos de anemia.

Los ancianos tienen alto riesgo de deficiencia (10-15% de mayores de 60) por disminución de la producción de factor intrínseco. Enfermedades gastrointestinales (celiaquía, Crohn, ileítis) también pueden causar malabsorción. Dietas bajas en B12, como las veganas o en poblaciones con acceso limitado a productos animales, también son un factor de riesgo.

Entre el 75% y el 90% de los individuos con deficiencia de B12 clínicamente observable presentan efectos neurológicos, independientemente de la edad. Las manifestaciones incluyen anormalidades en la médula espinal, nervios periféricos, nervios ópticos y cerebro, con degeneración progresiva de la mielina. Los síntomas conductuales pueden ser trastornos sensoriales o motores (ataxia de la marcha). Los cambios cognitivos varían desde pérdida de concentración hasta pérdida de memoria, desorientación y demencia. Pueden ir acompañados o no de cambios de humor. Los síntomas mentales son muy variables, imitando a veces la enfermedad de Alzheimer u otras demencias, o presentándose como cambios sutiles de personalidad, fatiga o quejas vagas atribuidas al envejecimiento normal. El diagnóstico requiere análisis de sangre.

El tratamiento depende de la causa y severidad. Para deficiencias sin problemas de absorción, la administración oral de dosis altas puede ser suficiente. Para causas irreversibles (anemia perniciosa, edad avanzada), se requiere tratamiento de por vida con dosis farmacológicas de B12, a menudo intramuscularmente al principio, seguido de inyecciones mensuales o suplementos orales diarios de megadosis en pacientes fiables. El diagnóstico temprano es crucial, ya que el daño neurológico puede ser irreversible. Los pacientes que desarrollan demencia suelen mostrar poca o ninguna mejora cognitiva con el tratamiento. Es importante no enmascarar una deficiencia de B12 con suplementos de folato, ya que el folato puede corregir la anemia pero no los déficits neurológicos de la B12.

La prevención implica cumplir con los requisitos de ingesta a través de alimentos y suplementación. Se recomienda a los ancianos 50 mcg/día. Buenas fuentes incluyen carne de órganos (riñón, hígado), pescado, huevos y lácteos. Los veganos deben suplementarse con B12 oral o consumir alimentos fortificados, evitando productos (como algas) que puedan contener análogos de B12 que compiten por la absorción.

Vitamina D: Receptor y Desarrollo

La vitamina D regula el receptor de vitamina D (VDR), que controla la transcripción genética durante el desarrollo. El VDR se expresa fuertemente en la sustancia negra. La deficiencia de vitamina D puede alterar la neurogénesis, la señalización de dopamina y aumentar el comportamiento exploratorio en ratas, considerado un modelo del fenotipo de la esquizofrenia. Se ha propuesto la deficiencia de vitamina D como explicación para la mayor incidencia de esquizofrenia en niños concebidos en invierno. Un estudio finlandés encontró que el uso de suplementos de vitamina D se asocia con un menor riesgo de esquizofrenia.

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El Rol del Neuro Nutricionista

Los neuro nutricionistas, a menudo dietistas-nutricionistas registrados (RDN) especializados en condiciones neurológicas, juegan un papel fundamental en ayudar a los pacientes a gestionar sus síntomas y mejorar su calidad de vida a través de la dieta. Condiciones como la enfermedad de Parkinson (EP), esclerosis múltiple (EM) y esclerosis lateral amiotrófica (ELA) presentan desafíos nutricionales específicos.

Síntomas como disminución del hambre, estreñimiento y dificultad para tragar son comunes en estas enfermedades. Un RDN especializado puede adaptar la dieta para abordar estos problemas. Por ejemplo, para el estreñimiento en la EP, se puede asegurar una ingesta adecuada de fibra y agua. En casos donde la proteína dietética interfiere con la medicación levodopa para la EP, un RDN puede ajustar el tipo o el horario de consumo de proteínas.

La dificultad para tragar (disfagia) es otro desafío. Los RDNs pueden enseñar a modificar la textura de los alimentos para hacerlos más fáciles y seguros de tragar, reduciendo el riesgo de asfixia y asegurando la ingesta de nutrientes. Cuando tragar se vuelve demasiado difícil, pueden trabajar con el equipo médico para implementar y gestionar la nutrición por sonda de alimentación, asegurando el equilibrio nutricional adecuado.

Además de la gestión de síntomas, la nutrición influye en la progresión de la enfermedad. La pérdida de peso involuntaria, común en la ELA y etapas avanzadas de la EP, está ligada a una progresión más rápida de la enfermedad y deterioro motor/cognitivo. Los RDNs pueden identificar la causa de la pérdida de peso y crear estrategias para aumentar la ingesta calórica con alimentos densos en nutrientes o suplementos.

Prevenir deficiencias de vitaminas y minerales es crucial, ya que pueden empeorar los síntomas. La deficiencia de vitamina D, común en la EP, afecta la salud ósea, muscular y cerebral, aumentando el riesgo de fracturas en pacientes ya propensos a caídas por problemas de equilibrio y movimiento. Un dietista puede ayudar a prevenir y tratar estas deficiencias.

Nutrición y Prevención de Enfermedades Neurológicas

La investigación emergente sugiere que ciertos patrones dietéticos pueden prevenir o retrasar la aparición de condiciones neurológicas. La dieta Mediterránea, rica en frutas, verduras, granos integrales, grasas saludables y pescado, se asocia con una mejor salud cerebral y un menor riesgo de desarrollar enfermedades como el Alzheimer. Esta dieta es antiinflamatoria (gracias a los ácidos grasos omega-3) y promueve una microbiota intestinal saludable (gracias a los polifenoles y la fibra), protegiendo contra la inflamación que puede contribuir a enfermedades neurológicas.

¿Cómo Convertirse en Neurocientífico Nutricional o Neuro Nutricionista?

Para aquellos interesados en el aspecto más clínico o práctico de la Neurociencia Nutricional, el camino puede llevar a convertirse en un neuro nutricionista o buscar certificaciones específicas en el campo. La American Board of Neurochemistry and Nutrition® (ABNN), una sub-agencia del American College of Neurochemistry and Nutrition® (ACFN), ofrece certificaciones en esta subespecialidad.

Existen dos niveles de certificación:

  • Fellowship Credentials (FABNN®): El nivel más alto. Requiere ser un proveedor de atención primaria o profesional de la salud licenciado (MD, DO, DC, DPT, ND, PhD, etc.) con un mínimo de 200 horas de crédito de formación en neurociencia clínica y 150 horas de crédito en neuroquímica y nutrición en un programa aprobado por el ACFN. Se requiere una licencia de práctica válida y sin restricciones.
  • Certificate of Qualification (CABNN®): Requiere un mínimo de 150 horas en neuroquímica y nutrición y haber aprobado un examen certificado por el ACFN, pero no cumple todos los criterios para el Fellowship. A menudo es para asistentes de proveedores de salud o profesionales cuyas disciplinas no son elegibles para el Fellowship (terapia ocupacional, terapia del habla, trabajo social, etc.).

Ambas certificaciones requieren un proceso de recertificación anual con una tarifa y demostración de competencia (mínimo 25 horas de educación continua aprobada y bibliografía de artículos de revistas revisadas por pares). Los Fellows también deben recertificarse por examen cada 10 años. El Advisory Board de ABNN, nombrado por el ACFN, establece los requisitos educativos, desarrolla exámenes, regula el uso de credenciales y define los criterios de membresía.

Preguntas Frecuentes (FAQs)

¿Qué es exactamente la Neurociencia Nutricional?
Es la disciplina científica que estudia cómo los componentes de la dieta (minerales, vitaminas, etc.) afectan la neuroquímica, neurobiología, comportamiento y cognición del cerebro.

¿Por qué es tan importante la nutrición para el cerebro?
El cerebro consume una gran cantidad de energía. Los nutrientes son esenciales para la producción de energía, la función de las neuronas, la neurotransmisión, la plasticidad sináptica y la supervivencia celular. Las deficiencias nutricionales pueden alterar estos procesos y afectar la función cerebral y el comportamiento.

¿Qué nutrientes son especialmente importantes para la salud cerebral?
Minerales como el hierro, zinc, cobre y magnesio, y vitaminas como la A, B1 (tiamina), B3 (niacina), B9 (folato), B12 (cobalamina) y D son cruciales. Las deficiencias o excesos de estos pueden tener efectos significativos en el desarrollo y la función cerebral.

¿Puede la dieta ayudar a prevenir o tratar enfermedades neurológicas?
Si bien la dieta por sí sola no cura enfermedades como el Alzheimer, Parkinson o ELA, una dieta saludable, como la dieta Mediterránea, puede ayudar a ralentizar su progresión, gestionar los síntomas y potencialmente reducir el riesgo de desarrollarlas, en parte por sus efectos antiinflamatorios y de apoyo a la salud intestinal.

¿Qué hace un Neuro Nutricionista?
Un neuro nutricionista (a menudo un dietista-nutricionista especializado) evalúa y asesora a pacientes con condiciones neurológicas. Ayudan a gestionar síntomas (estreñimiento, dificultad para tragar), abordan la pérdida de peso involuntaria, previenen deficiencias nutricionales y adaptan la dieta para optimizar la salud y la respuesta a la medicación.

¿Cómo puedo saber si tengo una deficiencia nutricional que afecta mi cerebro?
Los síntomas varían ampliamente dependiendo del nutriente deficiente (problemas de memoria, confusión, cambios de humor, neuropatía, etc.). Es importante consultar a un profesional de la salud si sospecha de una deficiencia o experimenta síntomas neurológicos inexplicables. Se pueden realizar análisis de sangre para confirmar los niveles de nutrientes.

En conclusión, la Neurociencia Nutricional nos enseña que la dieta va mucho más allá de la salud física general; es un pilar fundamental para la salud cerebral a lo largo de toda la vida. Optimizar nuestra ingesta de minerales y vitaminas, y adoptar patrones dietéticos saludables, puede tener un impacto profundo en nuestra función cognitiva, estado de ánimo y resiliencia ante las enfermedades neurológicas.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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