What is the controversy with TMS therapy?

TMS y el Cerebro: Estimulando la Recuperación

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La Estimulación Magnética Transcraneal (TMS) es una técnica no invasiva que ha ganado terreno en el tratamiento de diversas afecciones neurológicas y psiquiátricas, destacando especialmente su uso contra la depresión. Su funcionamiento se basa en el envío de pulsos magnéticos dirigidos a zonas específicas del cerebro. Sin embargo, una pregunta recurrente entre quienes consideran este tratamiento es: ¿qué parte exacta del cerebro estimula la TMS y por qué esa área es crucial?

Índice de Contenido

¿Qué Área del Cerebro Estimula la TMS para la Depresión?

Cuando la TMS se utiliza para tratar la depresión, el enfoque principal suele estar en el córtex prefrontal dorsolateral izquierdo (CPDLP, o DLPFC por sus siglas en inglés). Esta región específica ha sido identificada como un área cuya actividad se ve significativamente alterada en personas que sufren de depresión. La elección del lado izquierdo se basa en la observación de una disminución particular de la actividad en esta zona en pacientes depresivos.

What is TMS in the brain region?
But you may wonder specifically what part of the brain does TMS stimulate. TMS used to treat Depression is generally focused on the patient's left dorsolateral prefrontal cortex (DLPFC). However, some treatment strategies may target both sides of the brain.

No obstante, es importante mencionar que, dependiendo de la estrategia de tratamiento y la evaluación individual del paciente, en algunos casos la TMS puede dirigirse a ambos lados del cerebro, es decir, tanto el córtex prefrontal dorsolateral izquierdo como el derecho. Esta aproximación bilateral busca modular la actividad en ambas hemisferios para optimizar los resultados.

Profundizando en el Córtex Prefrontal Dorsolateral (CPDLP)

Para comprender por qué el CPDLP es un objetivo tan relevante para la TMS en el tratamiento de la depresión, es fundamental conocer sus funciones. El córtex prefrontal es una sección extensa del cerebro estrechamente relacionada con las funciones ejecutivas. Estas funciones son un conjunto de habilidades cognitivas de alto nivel que nos permiten planificar, organizar, tomar decisiones y resolver problemas. El CPDLP, como parte de esta región, juega un papel vital en la capacidad de distinguir entre ideas, acciones y los resultados potenciales de estas acciones.

Además de estar involucrado en la toma de decisiones y la expresión de la personalidad, el CPDLP es crucial para determinar nuestras respuestas emocionales ante personas, lugares y eventos. Es una especie de centro de control que ayuda a integrar la información emocional con el pensamiento racional.

Funciones Clave del CPDLP: Un Vistazo Detallado

Aunque el córtex prefrontal tiene múltiples partes con actividades especializadas, el CPDLP destaca por varias funciones principales:

  • Memoria de Trabajo: Si bien la memoria a largo plazo es lo primero que suele venir a la mente cuando pensamos en la memoria, la memoria de trabajo desempeña un papel aún mayor en nuestros pensamientos cotidianos. La memoria de trabajo implica mantener activamente múltiples piezas de información en la mente al mismo tiempo para compararlas, manipularlas o identificar diferentes resultados posibles. El CPDLP es una estructura clave que contribuye significativamente a esta función, permitiéndonos recordar y utilizar información específica mientras estamos inmersos en otra actividad. Por ejemplo, recordar una serie de instrucciones mientras las ejecutamos o mantener un número de teléfono en mente mientras lo marcamos son tareas que dependen en parte de la memoria de trabajo gestionada por el CPDLP.
  • Toma de Decisiones: De manera similar, el córtex prefrontal dorsolateral está intrínsecamente ligado a nuestra capacidad para tomar decisiones. Esta capacidad no se basa únicamente en la lógica fría, sino que el CPDLP nos ayuda a sopesar alternativas considerando tanto el riesgo percibido como los aspectos morales de una situación. Cuando funciona correctamente, nos impulsa a tener en cuenta no solo los resultados para nosotros mismos, sino también para los demás involucrados. La dificultad para tomar decisiones, a menudo observada en la depresión, puede estar relacionada con una disfunción en esta área.
  • Planificación Motora: Aunque pueda parecer sorprendente, el CPDLP también participa en los procesos mentales que ocurren justo antes de que se produzca un movimiento físico. Ayuda al cerebro a prepararse para que el cuerpo actúe o responda a su entorno. Esta función implica la coordinación entre el pensamiento y la acción, asegurando que nuestros movimientos sean intencionados y apropiados para la situación.

Además de su rol en las respuestas emocionales y las funciones ejecutivas, el córtex prefrontal está conectado a otras partes del cerebro responsables de liberar neurotransmisores clave como la dopamina, la norepinefrina y la serotonina. Estos neurotransmisores son fundamentales para regular el estado de ánimo. Al tomar en cuenta las respuestas emocionales y procesar información, el CPDLP es la parte del cerebro que nos ayuda a elegir acciones basándonos en una evaluación de los resultados potenciales, integrando así el pensamiento, la emoción y la acción.

El CPDLP y su Relación con la Depresión

Diversos estudios han demostrado consistentemente que la depresión está asociada con una disminución generalizada de la actividad cerebral. Sin embargo, esta reducción de actividad es particularmente pronunciada en el córtex prefrontal, y de forma más notable, en el córtex prefrontal dorsolateral. En la mayoría de los casos, el nivel de disminución de la actividad en esta área está directamente relacionado con la gravedad de la depresión que experimenta el paciente. Un CPDLP hipoactivo puede manifestarse en síntomas como dificultad para concentrarse, problemas de memoria, indecisión, apatía y una regulación emocional deficiente, todos ellos característicos de la depresión.

¿Cómo Estimula la TMS el Cerebro para Tratar la Depresión?

La TMS ha sido utilizada para tratar la depresión desde 1985 y se considera una alternativa segura y no invasiva a otras opciones terapéuticas, incluyendo la medicación, la psicoterapia y la terapia electroconvulsiva (TEC). Durante una sesión de tratamiento de TMS, un médico o técnico especializado coloca una bobina magnética cerca de la cabeza del paciente, sobre el área del CPDLP que se va a tratar.

Esta bobina emite pulsos magnéticos focalizados. Estos pulsos magnéticos atraviesan el cráneo sin causar dolor y generan pequeñas corrientes eléctricas en las neuronas de la región cerebral objetivo. En el caso del CPDLP izquierdo hipoactivo, el objetivo es utilizar estos pulsos para estimular e incrementar la actividad neuronal en esa área. Se cree que al normalizar o aumentar la actividad en esta región clave, se pueden aliviar los síntomas de la depresión.

Las corrientes eléctricas inducidas son indoloras. Una de las grandes ventajas de la TMS es que permite a los pacientes desplazarse por sí mismos hacia y desde el tratamiento y reanudar su rutina normal inmediatamente después de la sesión, ya que generalmente no produce efectos secundarios sistémicos significativos como los que a veces se asocian con la medicación.

Enfoques de Estimulación: TMS Unilateral vs. Bilateral

Como se mencionó anteriormente, existen diferentes protocolos de TMS que pueden dirigirse a uno o ambos hemisferios del CPDLP. La elección del enfoque (unilateral o bilateral) depende de la evaluación clínica del paciente y del protocolo específico utilizado.

TMS Unilateral: El Enfoque Común

Dado que la depresión se asocia con mayor frecuencia a una disminución de la actividad cerebral en el córtex prefrontal dorsolateral izquierdo, el tratamiento con TMS unilateral se centra en utilizar estimulación de alta frecuencia sobre esta área. La estimulación de alta frecuencia (generalmente por encima de 5 Hz o 10 Hz) tiene un efecto excitatorio, es decir, busca aumentar la actividad neuronal reducida en el CPDLP izquierdo para intentar devolverla a un nivel funcional más normal.

TMS Bilateral: Un Enfoque Dual

La TMS bilateral es muy similar a la unilateral y utiliza la misma tecnología. Sin embargo, este enfoque se dirige tanto al CPDLP izquierdo como al derecho. La lógica detrás de la estimulación bilateral radica en que, si bien el lado izquierdo suele estar hipoactivo en la depresión, el lado derecho puede estar hiperactivo o tener un patrón de actividad desregulado que también contribuye a los síntomas. Por lo tanto, la TMS bilateral utiliza pulsos magnéticos de alta frecuencia en el lado izquierdo (para aumentar la actividad) y pulsos de baja frecuencia (generalmente alrededor de 1 Hz) en el lado derecho. La estimulación de baja frecuencia tiene un efecto inhibitorio, buscando disminuir la excitabilidad o la actividad excesiva en el CPDLP derecho.

Aquí presentamos una tabla comparativa que resume las diferencias clave entre ambos enfoques:

CaracterísticaTMS UnilateralTMS Bilateral
Área(s) ObjetivoCórtex Prefrontal Dorsolateral (CPDLP) IzquierdoCPDLP Izquierdo y CPDLP Derecho
Frecuencia de Estimulación (Izquierda)Alta frecuencia (Excitatoria)Alta frecuencia (Excitatoria)
Frecuencia de Estimulación (Derecha)No se estimulaBaja frecuencia (Inhibitoria)
Objetivo PrincipalAumentar actividad en CPDLP IzquierdoAumentar actividad en CPDLP Izquierdo y disminuir excitabilidad en CPDLP Derecho
Aplicación Común en DepresiónMuy común, enfoque estándarUtilizado en ciertos protocolos o casos específicos

Preguntas Frecuentes sobre la TMS y el Cerebro

¿Es dolorosa la Estimulación Magnética Transcraneal?

Generalmente, la TMS no es dolorosa. Los pacientes suelen describir una sensación de golpeteo o vibración en el cuero cabelludo en el punto donde se coloca la bobina. Esta sensación puede ser un poco incómoda al principio, pero la mayoría de las personas se acostumbran rápidamente. No se experimentan corrientes eléctricas dolorosas en el cerebro.

¿Cuánto tiempo dura una sesión de TMS?

La duración de una sesión de TMS puede variar dependiendo del protocolo específico utilizado, pero típicamente oscila entre 20 y 40 minutos. Los protocolos más recientes, como la estimulación theta burst intermitente (iTBS), pueden ser incluso más cortos.

¿Cuántas sesiones de TMS se necesitan para tratar la depresión?

Un curso típico de tratamiento para la depresión generalmente implica sesiones diarias (cinco veces por semana) durante varias semanas, a menudo entre 4 y 6 semanas. El número total de sesiones puede variar según la respuesta individual del paciente y el protocolo de tratamiento.

¿Cuáles son los efectos secundarios comunes de la TMS?

Los efectos secundarios de la TMS suelen ser leves y temporales. El más común es una ligera molestia o dolor en el cuero cabelludo en el sitio de la estimulación, que suele desaparecer poco después de la sesión. Algunos pacientes pueden experimentar dolores de cabeza leves. El riesgo de convulsiones, aunque existe, es muy bajo y las clínicas toman precauciones para minimizarlo.

¿Cómo se compara la TMS con la medicación antidepresiva?

La TMS ofrece una alternativa para pacientes que no han respondido a la medicación antidepresiva, no pueden tolerar los efectos secundarios de los fármacos, o prefieren evitar la medicación sistémica. A diferencia de muchos antidepresivos, la TMS no tiene efectos secundarios sistémicos como aumento de peso, disfunción sexual o sedación. Puede ser una opción eficaz cuando otros tratamientos no han tenido éxito.

¿La TMS cambia permanentemente el cerebro?

La TMS induce cambios en la actividad cerebral, específicamente en la excitabilidad y la conectividad neuronal de las áreas estimuladas. Estos cambios buscan normalizar la función cerebral alterada por la depresión. Si bien los efectos terapéuticos pueden ser duraderos para muchas personas, no se considera que la TMS cause un cambio físico permanente o destructivo en la estructura del cerebro.

Comprender que la TMS se enfoca en una región cerebral tan crucial como el córtex prefrontal dorsolateral ayuda a apreciar el mecanismo detrás de su efectividad. Al dirigirse a esta área implicada en la regulación del estado de ánimo, las funciones ejecutivas y las respuestas emocionales, la TMS busca restaurar el equilibrio y la actividad necesarios para aliviar los síntomas de la depresión y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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