¿Qué es una ablación cerebral?

Ablación Experimental: Clave en Neurociencia

Valoración: 4.81 (2552 votos)

Comprender cómo las diferentes regiones del cerebro contribuyen a funciones específicas, como la memoria, el movimiento o las emociones, ha sido uno de los mayores desafíos en neurociencia. A lo largo de la historia, los científicos han desarrollado diversas técnicas para abordar esta cuestión, y una de las más influyentes, aunque también una de las más directas, es la ablación experimental.

https://www.youtube.com/watch?v=ygUQI2FibGFjacOzbmzDoXNlcg%3D%3D

A diferencia de la ablación médica utilizada para tratar tejidos anormales en humanos (como en problemas cardíacos o tumores), la ablación experimental es una herramienta de investigación que se emplea principalmente en modelos animales. Su objetivo principal es crear una lesión controlada en una región cerebral específica para observar los efectos resultantes en el comportamiento o la función del animal. La lógica es sencilla: si dañas una parte del cerebro y una determinada capacidad desaparece o se altera, es probable que esa región cerebral esté involucrada en esa capacidad.

¿Qué es la técnica de ablación experimental?
Métodos. La ablación experimental consiste en perforar el cráneo de un animal e insertar un electrodo o un pequeño tubo llamado cánula en el cerebro mediante un aparato estereotáctico . Se puede crear una lesión cerebral conduciendo electricidad a través del electrodo, lo que daña la zona cerebral objetivo.
Índice de Contenido

¿Por Qué se Utiliza la Ablación Experimental en Investigación?

La ablación experimental se basa en el principio de la correlación estructura-función. Desde los primeros estudios en neurociencia, los investigadores han buscado vincular áreas cerebrales concretas con habilidades o comportamientos específicos. Si bien técnicas modernas como la resonancia magnética funcional (fMRI) o la optogenética permiten observar la actividad cerebral o manipularla de forma más sofisticada, la ablación experimental ofrece una forma de determinar la necesidad de una estructura cerebral para una función determinada. Es decir, ¿es esa región *esencial* para que la función se lleve a cabo correctamente?

Al eliminar o inactivar de forma permanente una zona, los científicos pueden inferir la función de esa área observando los déficits conductuales que aparecen posteriormente. Por ejemplo, si se lesiona una región del hipocampo en una rata y esta pierde la capacidad de aprender a navegar en un laberinto que antes dominaba, se puede inferir que el hipocampo es crucial para la memoria espacial.

El Proceso: Cirugía Estereotáctica

La precisión es fundamental en la ablación experimental. Para asegurarse de que la lesión se realiza en la región cerebral deseada y no en otra, los investigadores utilizan un dispositivo llamado Cirugía Estereotáctica. Este aparato permite posicionar con gran exactitud un instrumento (como un electrodo o una cánula) en coordenadas tridimensionales predeterminadas dentro del cerebro del animal.

El proceso generalmente implica:

  • Anestesia del animal.
  • Fijación de la cabeza del animal en el marco estereotáctico utilizando barras para el oído y a veces una barra incisiva, asegurando que el cráneo esté nivelado.
  • Identificación de puntos de referencia craneales, como el bregma (la intersección de las suturas coronal y sagital del cráneo) y el lambda (la intersección de las suturas sagital y lambdoidea).
  • Consulta de un atlas estereotáctico cerebral específico para la especie y el tamaño del animal, que proporciona las coordenadas (anteroposterior, mediolateral y dorsoventral) para la estructura cerebral objetivo en relación con los puntos de referencia craneales.
  • Perforación de un pequeño orificio en el cráneo en las coordenadas calculadas.
  • Inserción cuidadosa del instrumento (electrodo o cánula) hasta la profundidad correcta según las coordenadas del atlas.
  • Aplicación del método de ablación elegido.
  • Retirada del instrumento y cierre del orificio.

Este método asegura que las lesiones sean consistentes entre diferentes animales del estudio, permitiendo a los investigadores comparar los resultados conductuales.

Tipos de Lesiones Experimentales

La forma en que se destruye el tejido cerebral puede variar, y cada método tiene sus ventajas y desventajas:

Lesiones por Radiofrecuencia

Este es uno de los métodos más antiguos y comunes. Implica pasar una corriente alterna de alta frecuencia (Radiofrecuencia) a través de un electrodo delgado que ha sido implantado en la región cerebral objetivo. La resistencia del tejido a esta corriente genera calor, que destruye las células circundantes.

Una característica clave de las Lesiones por Radiofrecuencia es que no son selectivas. El calor destruye todo el tejido en la vecindad de la punta del electrodo, incluyendo los cuerpos celulares de las neuronas, los axones que pasan por la región (fibras de paso) y las células gliales. Esto puede dificultar la interpretación de los resultados, ya que un déficit conductual podría deberse al daño a las neuronas locales o al daño a las vías de comunicación que simplemente atraviesan esa área.

Lesiones Excitotóxicas

Para lograr una mayor especificidad, los neurocientíficos pueden utilizar Lesiones Excitotóxicas. Este método implica inyectar una pequeña cantidad de una sustancia química, típicamente un aminoácido excitador como el Ácido Kainico o el N-metil-D-aspartato (NMDA), directamente en la región cerebral objetivo a través de una cánula.

Estos compuestos sobreexcitan a las neuronas, lo que lleva a su muerte. La gran ventaja de las Lesiones Excitotóxicas es que son selectivas para los cuerpos celulares de las neuronas que tienen receptores para estos aminoácidos. Generalmente, respetan los axones de las neuronas que simplemente pasan a través del área lesionada pero cuyos cuerpos celulares se encuentran en otra parte. Esto permite a los investigadores estudiar la función de los cuerpos celulares en una región específica sin afectar las fibras de paso, lo que facilita la interpretación de los resultados.

Uso de Láseres y Otras Técnicas

Más recientemente, técnicas basadas en láseres, como la ablación guiada por resonancia magnética (MRI-guided laser ablation), han mostrado potencial tanto en entornos clínicos como experimentales. Estos métodos permiten una gran precisión en la ubicación y el tamaño de la lesión y pueden causar menos daño térmico colateral al tejido adyacente en comparación con la radiofrecuencia tradicional. Otras técnicas incluyen la inyección de sustancias químicas que causan daño inespecífico o el uso de frío extremo (crioablación) o calor (además de RF) para destruir tejido.

¿Qué es la neuroquímica y para qué sirve?
La química cerebral o neuroquímica es el estudio específico de las sustancias químicas que incluyen los neurotransmisores y otras moléculas que influyen en nuestras neuronas.

La Importancia de los Controles: Lesiones Sham

Un aspecto crucial de cualquier estudio de ablación experimental es el uso de grupos de control adecuados. La cirugía en sí misma (perforar el cráneo, insertar un instrumento) puede causar daño o estrés que podría afectar el comportamiento del animal, independientemente de la lesión específica.

Para controlar este efecto, los investigadores realizan Lesiones Sham (o simuladas). En este procedimiento, los animales de control se someten a todos los pasos de la cirugía estereotáctica (anestesia, fijación, perforación del cráneo, inserción del instrumento en la ubicación correcta), pero no se aplica la corriente de radiofrecuencia, no se inyecta la sustancia química o no se realiza la ablación real. Al comparar el comportamiento de los animales con la lesión real con el de los animales con Lesiones Sham, los investigadores pueden aislar los efectos específicos de la destrucción del tejido de los efectos generales de la cirugía.

Limitaciones y Consideraciones

Aunque la ablación experimental ha sido invaluable para mapear funciones cerebrales, tiene limitaciones:

  • Falta de Especificidad (especialmente RF): Como se mencionó, distinguir el daño a los cuerpos celulares del daño a las fibras de paso puede ser un desafío, lo que complica la atribución de una función a una región específica.
  • Plasticidad Cerebral: El cerebro tiene una notable capacidad de reorganización (plasticidad). Después de una lesión, otras áreas cerebrales pueden asumir parcial o totalmente la función del área dañada. Esto significa que la ausencia de un déficit conductual tras una lesión no necesariamente implica que la región no participe en esa función, sino que quizás no sea la única región involucrada o que otras áreas puedan compensar su pérdida.
  • Tamaño y Localización de la Lesión: Es difícil crear lesiones que se limiten perfectamente a los límites anatómicos o funcionales de una región. Las lesiones a menudo son irregulares y pueden extenderse a áreas adyacentes.
  • Consideraciones Éticas: La ablación experimental implica el uso de animales de laboratorio y procedimientos invasivos, lo que plantea importantes cuestiones éticas que deben ser cuidadosamente consideradas y reguladas por comités de ética institucionales.

Tabla Comparativa de Tipos de Lesiones Comunes

CaracterísticaLesión por RadiofrecuenciaLesión Excitotóxica
MecanismoGeneración de calor por corriente eléctricaSobreestimulación neuronal por aminoácidos excitadores
EspecificidadBaja (daña cuerpos celulares, axones y glía)Alta (principalmente cuerpos celulares de neuronas con receptores)
Daño a Fibras de PasoGeneralmente no
Instrumento TípicoElectrodoCánula
Ventaja PrincipalRelativamente simple, reproducible en tamañoPermite aislar la función de los cuerpos celulares
Desventaja PrincipalDaño inespecífico, difícil interpretaciónRequiere inyección de sustancia, puede tener difusión limitada

Preguntas Frecuentes

¿La ablación experimental es lo mismo que la ablación médica?

No, aunque comparten el nombre y la idea general de destruir tejido, su propósito es diferente. La ablación médica busca tratar enfermedades o condiciones en pacientes humanos, mientras que la ablación experimental es una técnica de investigación utilizada en modelos animales para estudiar la función cerebral.

¿Siempre se usan animales en la ablación experimental?

Históricamente y por definición, la técnica de ablación experimental para estudiar el cerebro tal como se describe implica procedimientos invasivos en modelos animales. Si bien la neurociencia busca activamente métodos alternativos (como la manipulación genética, optogenética, quimiogenética o el estudio de lesiones naturales en humanos), la ablación experimental clásica se realiza en animales.

¿Es una técnica moderna o histórica?

Es una técnica con raíces históricas profundas en la neurociencia, utilizada desde hace más de un siglo. Aunque se sigue empleando, a menudo se complementa o compara con resultados obtenidos con técnicas más modernas que permiten manipulaciones más reversibles o menos invasivas.

¿El daño causado por la ablación experimental es reversible?

No, las lesiones creadas por ablación (ya sea por radiofrecuencia, excitotóxicas, etc.) destruyen permanentemente el tejido cerebral en la zona objetivo. El efecto sobre el comportamiento puede mitigarse con el tiempo debido a la plasticidad cerebral, pero el tejido destruido no se regenera.

¿Qué tipo de información se obtiene con la ablación experimental?

Permite obtener información sobre la necesidad de una región cerebral particular para un determinado comportamiento o función cognitiva. Al observar qué capacidades se pierden o alteran después de la lesión de un área, los investigadores pueden inferir la función de esa área. Es una herramienta de "pérdida de función".

A pesar de sus limitaciones y la evolución de la tecnología en neurociencia, la ablación experimental ha sido una técnica fundamental que ha proporcionado conocimientos cruciales sobre la organización funcional del cerebro y sigue siendo una herramienta valiosa en el arsenal de la investigación neurocientífica para desentrañar los complejos misterios de la mente.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Ablación Experimental: Clave en Neurociencia puedes visitar la categoría Neurociencia.

Foto del avatar

Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

Subir