What neurotransmitters did Otto Loewi discover?

Loewi y la Acetilcolina: Un Sueño Nobel

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La historia de los grandes descubrimientos científicos a menudo está llena de rigor, años de investigación metódica y experimentos cuidadosamente planificados. Sin embargo, a veces, la inspiración llega de las formas más inesperadas. Tal es el caso de Otto Loewi, un farmacólogo austriaco cuyo hallazgo revolucionario sobre la comunicación nerviosa le valió el Premio Nobel, y que, irónicamente, es más famoso por el origen de la idea que por el descubrimiento en sí: todo comenzó con un sueño.

What did Otto Loewi demonstrate in discovering vagusstoff?
In these seminal experiments, Loewi was able to demonstrate that when the parasympathetic nerve to the heart (vagus nerve) was stimulated, a substance was released into the surrounding fluid that, when applied to a denervated second heart, resulted in its slowing (Loewi, 1921).
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El Sueño que Cambió la Neurociencia

La noche antes del Domingo de Pascua de 1920, Otto Loewi tuvo una revelación en un sueño. Se despertó, encendió la luz y garabateó unas notas en un pequeño trozo de papel fino. Luego, volvió a dormirse. Alrededor de las seis de la mañana, se dio cuenta de que había escrito algo importante durante la noche, pero era incapaz de descifrar el garabato. La noche siguiente, a las tres de la madrugada, la idea regresó con claridad. Era el diseño de un experimento crucial para determinar si la hipótesis de la neurotransmisión química, que él mismo había planteado 17 años antes, era correcta o no.

Sin dudarlo, se levantó de inmediato, se dirigió a su laboratorio y realizó un experimento sencillo utilizando corazones de rana, siguiendo el diseño que había visto en su sueño nocturno. Este momento, impulsado por el subconsciente y la preparación científica de años, marcaría un antes y un después en nuestra comprensión del sistema nervioso.

El Experimento Clave: Corazones de Rana

El famoso experimento de Loewi consistió en colocar dos corazones de rana latiendo, cada uno en su propia cámara de perfusión. Una preparación tenía el nervio vago intacto, mientras que la otra estaba denervada. A continuación, Loewi estimuló el nervio vago que inervaba el primer corazón. Como ya se sabía en ese momento, la estimulación del nervio vago causó que el corazón latiera más lentamente.

El paso crucial vino después. Loewi tomó el líquido (perfusato) que bañaba el primer corazón de rana y lo aplicó al segundo corazón, el que no tenía nervio vago funcional. Para su asombro y validación de su hipótesis, el segundo corazón también se ralentizó, como si su propio nervio vago hubiera sido estimulado. Esto demostraba de forma contundente que una sustancia liberada por el nervio vago en el primer corazón había viajado a través del líquido y afectado al segundo corazón.

En un experimento relacionado, Loewi demostró que el perfusato de un corazón cuyo nervio acelerador (simpático) había sido estimulado causaría que un segundo corazón latiera más rápido. Esto sugería la existencia de al menos dos sustancias químicas diferentes involucradas en la comunicación nerviosa: una que ralentizaba el corazón y otra que lo aceleraba.

Loewi nombró al factor inhibidor 'vagusstoff', que hoy conocemos como acetilcolina. Su sueño, y el experimento que siguió, llevaron al descubrimiento fundamental de que el lenguaje primario de comunicación entre las células nerviosas es químico, no puramente eléctrico como se pensaba ampliamente, y le valió a su soñador el Nobel Premio en Medicina.

Identificando el 'Vagusstoff'

La identificación del 'vagusstoff' como acetilcolina fue un hito de enorme importancia. Esta molécula se convirtió así en el primer neurotransmisor químico conocido. El descubrimiento de que los nervios no actúan directamente mediante impulsos eléctricos sobre sus células objetivo, sino liberando sustancias químicas que cruzan un pequeño espacio (la sinapsis) para unirse a receptores específicos en la célula receptora, transformó por completo la fisiología y la farmacología.

Aunque Loewi identificó el 'vagusstoff' como acetilcolina, la sustancia que aceleraba el corazón liberada por el nervio simpático se identificó más tarde como noradrenalina, estrechamente relacionada con la adrenalina, cuya acción mimética sobre los nervios simpáticos ya había sido observada por Thomas Renton Elliott años antes.

Más Allá del Descubrimiento: El Mecanismo de la Acetilcolina Cardiaca

El descubrimiento inicial de Loewi fue solo el principio. La investigación posterior ha desentrañado el complejo mecanismo por el cual la acetilcolina ralentiza el corazón. Hoy sabemos que la acetilcolina liberada por el nervio vago se une principalmente a un tipo específico de receptor en las células del músculo cardíaco y las células del nodo sinoauricular y auriculoventricular: los receptores muscarínicos de tipo 2 (M2).

Estos receptores M2 están acoplados a proteínas G inhibitorias (proteínas Gi). Cuando la acetilcolina se une al receptor, la proteína Gi se disocia. Una de sus subunidades (la subunidad beta-gamma, βγ) interactúa directamente con un tipo de canal iónico de potasio conocido como canal de potasio rectificador interno activado por proteína G (GIRK), también llamado I K,ACh en el corazón. Estos canales GIRK cardíacos son heterotetrámeros compuestos por subunidades Kir3.1 y Kir3.4.

La activación de estos canales GIRK permite que los iones de potasio salgan de la célula, lo que provoca una hiperpolarización de la membrana celular (el interior se vuelve más negativo). En las células marcapasos del nodo sinoauricular, esta hiperpolarización contrarresta la despolarización espontánea que genera el latido, disminuyendo así la frecuencia de disparo y, en consecuencia, ralentizando el ritmo cardíaco. Otros receptores acoplados a proteínas Gi, como los receptores purinérgicos A1 o los receptores Edg-3, también pueden activar estos canales GIRK cardíacos.

Además de la activación dependiente del agonista (cuando la acetilcolina está presente), se ha observado que los canales I K,ACh pueden tener una actividad basal o constitutiva, incluso en ausencia de neurotransmisor, aunque normalmente es baja. Sin embargo, esta actividad constitutiva puede aumentar significativamente en ciertas enfermedades cardíacas, como la fibrilación auricular crónica. En estos casos, la mayor actividad de los canales I K,ACh contribuye al acortamiento de la duración del potencial de acción auricular, un fenómeno clave en la remodelación eléctrica que favorece la arritmia.

Debido a que los canales I K,ACh están predominantemente en las aurículas y su actividad constitutiva contribuye a la fibrilación auricular, se consideran un objetivo terapéutico prometedor y selectivo para esta arritmia, con menos riesgo de efectos proarrítmicos en los ventrículos.

La Importancia Duradera y el Premio Nobel

El descubrimiento de la neurotransmisión química por parte de Otto Loewi fue una revolución. Antes de él, la idea predominante era que la comunicación nerviosa era puramente eléctrica. Su experimento con los corazones de rana proporcionó la primera evidencia experimental clara de que las señales químicas eran los mediadores de la comunicación entre los nervios y sus órganos diana.

Why did Otto Loewi win the Nobel Prize?
In 1921 Loewi discovered the chemical transmission of nerve impulses the research of which was greatly developed by him and his co-workers in the years following, culminating ultimately in his demonstration that the parasympathetic substance («Vagusstoff») is acetylcholine and that a substance closely related to ...

Este hallazgo abrió un vasto campo de investigación: la identificación de otros neurotransmisores, el estudio de sus mecanismos de síntesis, liberación, unión a receptores y degradación, y el desarrollo de fármacos que actúan sobre estos sistemas. Es la base de la neurofarmacología moderna.

En reconocimiento a esta contribución fundamental, Otto Loewi compartió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1936 con Sir Henry Dale. Dale, un amigo y colega de Loewi, también había realizado trabajos cruciales en la identificación y caracterización de sustancias químicas con actividad biológica, incluida la acetilcolina. El trabajo de Dale, que incluyó la distinción entre la actividad muscarínica y nicotínica de la acetilcolina (anticipando la idea de diferentes tipos de receptores) y la predicción de la existencia de una enzima (esterasa) que la metabolizara rápidamente, complementó perfectamente el descubrimiento de Loewi de su papel como neurotransmisor.

En su discurso de aceptación del Nobel, Loewi y Dale reconocieron apropiadamente las contribuciones anteriores de otros científicos, como Thomas Renton Elliott y Walter Ernest Dixon, cuyas observaciones ya habían insinuado la posibilidad de la transmisión química, aunque sus hallazgos no habían tenido el impacto del experimento definitivo de Loewi.

El hecho de que el experimento de Loewi fuera exitoso en esa particular noche de Pascua de 1920, con esa especie de rana específica y bajo esas condiciones ambientales, fue en parte una cuestión de suerte. En otras circunstancias, la acetilcolina podría haberse degradado demasiado rápido por la enzima colinesterasa antes de alcanzar el segundo corazón. El momento del día y la estación del año eran importantes debido a los niveles de esta enzima en el corazón de rana. Como el propio Loewi reconoció, la casualidad favoreció a la mente preparada, pero también hubo un factor místico involucrado en el momento perfecto.

La Vida de un Soñador y Científico

Otto Loewi nació en 1873 en Frankfurt, Alemania, en el seno de una familia judía acomodada. Inicialmente, soñaba con estudiar historia del arte, pero su padre lo persuadió para que estudiara medicina. Estudió en Estrasburgo, aunque confesó haber faltado a muchas clases médicas para asistir a conferencias de humanidades. Apenas aprobó sus primeros exámenes y necesitó un año de recuperación para completar su carrera de medicina en 1896.

Su primera experiencia clínica en un hospital de Frankfurt fue frustrante debido a la falta de tratamientos efectivos para enfermedades comunes como la tuberculosis y la neumonía. Desilusionado, decidió abandonar la medicina clínica para dedicarse a la investigación básica en farmacología. Se unió al laboratorio de Hans Meyer en Marburg en 1898, donde inicialmente trabajó en metabolismo y nutrición, demostrando, entre otras cosas, que los animales podían reconstruir proteínas a partir de aminoácidos.

Su interés por el sistema nervioso vegetativo creció, influenciado por el trabajo de Langley y Gaskell y por sus encuentros con Elliott y Dale en Inglaterra. Observó que pequeñas dosis de cocaína potenciaban las respuestas a la estimulación nerviosa simpática o a la epinefrina exógena. En 1908, se convirtió en profesor de farmacología en la Universidad de Graz, Austria, donde desarrolló una reputación como conferencista animado.

Tras la anexión de Austria por la Alemania nazi en 1938, Loewi, que era judío, fue forzado a abandonar el país. Incluso fue obligado a transferir el dinero de su Premio Nobel a un banco controlado por los nazis antes de poder irse. Tras pasar un tiempo en Bélgica y Oxford, aceptó un puesto en la Universidad de Nueva York en 1940, donde continuó su investigación y se convirtió en ciudadano estadounidense en 1946. Murió en 1961.

Comparación de Efectos Nerviosos en el Corazón

El experimento de Loewi demostró la dualidad de la regulación nerviosa del corazón a través de sustancias químicas:

Nervio EstimuladoSustancia LiberadaEfecto en el Corazón
Nervio Vago (Parasimpático)Vagusstoff (Acetilcolina)Ralentiza el ritmo cardíaco
Nervio Acelerador (Simpático)Sustancia relacionada con AdrenalinaAcelera el ritmo cardíaco

Preguntas Frecuentes sobre Otto Loewi y su Descubrimiento

¿Qué neurotransmisores descubrió Otto Loewi?

Otto Loewi descubrió el primer neurotransmisor conocido, la acetilcolina (inicialmente llamada 'vagusstoff'), mediante su experimento con corazones de rana. También demostró la existencia de una sustancia química liberada por los nervios simpáticos que aceleraba el corazón, que más tarde se identificó como noradrenalina.

¿Cómo realizó Otto Loewi su descubrimiento principal?

El diseño del experimento le vino a Otto Loewi en un sueño nocturno. Se despertó y lo realizó de inmediato: estimuló el nervio vago de un corazón de rana, observó que se ralentizaba, y luego transfirió el líquido que lo bañaba a un segundo corazón. El segundo corazón también se ralentizó, demostrando que una sustancia química (el 'vagusstoff') era responsable de la señal.

¿Qué era el 'Vagusstoff'?

'Vagusstoff' fue el nombre que Otto Loewi dio a la sustancia química liberada por la estimulación del nervio vago que ralentizaba el ritmo cardíaco en su experimento con ranas. Posteriormente, se identificó que esta sustancia era la acetilcolina.

¿Por qué ganó Otto Loewi el Premio Nobel?

Otto Loewi ganó el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1936 (compartido con Sir Henry Dale) por sus descubrimientos relacionados con la neurotransmisión química. Su trabajo proporcionó la prueba experimental de que las células nerviosas se comunican liberando sustancias químicas, un concepto fundamental que revolucionó la neurociencia y la farmacología.

Conclusión

La historia de Otto Loewi es un recordatorio fascinante de que los descubrimientos científicos pueden surgir de la confluencia de la preparación rigurosa, la intuición profunda y, a veces, un toque de inspiración inesperada, incluso en la forma de un sueño. Su experimento con los corazones de rana no solo reveló la existencia de la acetilcolina y la naturaleza química de la comunicación nerviosa, sino que sentó las bases para el estudio de los neurotransmisores, un campo vital que sigue expandiéndose hoy en día y que es fundamental para nuestra comprensión del cerebro, el comportamiento y el tratamiento de enfermedades neurológicas y psiquiátricas. El legado de Loewi perdura, recordándonos que incluso las ideas más revolucionarias pueden comenzar con un simple garabato en un papel, nacido de un sueño.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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