El estudio de la actividad eléctrica del cerebro es fundamental para entender su funcionamiento en estados de vigilia, sueño o patologías como la epilepsia. Dos de las técnicas más utilizadas para medir esta actividad son el Potencial de Campo Local (LFP) y el Electroencefalograma (EEG). Aunque ambas recogen señales eléctricas neuronales, difieren significativamente en su origen preciso, la escala espacial que muestrean y el método de registro. Comprender estas diferencias es esencial para interpretar correctamente los datos neurofisiológicos.

Estas señales eléctricas no provienen principalmente de los impulsos nerviosos rápidos (potenciales de acción o 'spikes') de neuronas individuales, sino que se generan mayoritariamente por la suma sincronizada de potenciales postsinápticos. Estos potenciales, que son cambios más lentos y sostenidos en el potencial de membrana de las neuronas (especialmente en las dendritas de las neuronas piramidales), crean corrientes iónicas que se extienden en el espacio extracelular y pueden ser detectadas por electrodos.

- ¿Qué es el Potencial de Campo Local (LFP)?
- ¿Qué es el Electroencefalograma (EEG)?
- Origen de la Señal: Potenciales Postsinápticos vs. Potenciales de Acción
- Alcance Espacial y Filtrado del Medio Extracelular
- Características de las Señales y su Relación con la Actividad Neuronal
- Comparativa entre LFP y EEG
- Modelado y Controversias
- Preguntas Frecuentes
- Conclusión
¿Qué es el Potencial de Campo Local (LFP)?
El LFP se refiere al potencial eléctrico registrado en el espacio extracelular dentro del tejido cerebral. Típicamente, se utiliza para su registro microelectrodos (de metal, silicio o micropipetas de vidrio) que se insertan de forma invasiva en el cerebro. Esta proximidad a las neuronas permite al LFP muestrear la actividad de poblaciones neuronales relativamente localizadas. La señal LFP se obtiene filtrando la señal extracelular bruta por debajo de una frecuencia de corte, generalmente alrededor de 300 Hz. Este filtrado elimina los componentes de alta frecuencia, como los potenciales de acción individuales, dejando principalmente los potenciales postsinápticos sumados.
La naturaleza invasiva del registro de LFP permite obtener señales con una mayor resolución espacial y temporal en comparación con técnicas no invasivas como el EEG. Sin embargo, esto también significa que su uso en humanos es más limitado, generalmente restringido a contextos clínicos como la monitorización durante cirugías cerebrales o mediante implantes para estimulación cerebral profunda.
¿Qué es el Electroencefalograma (EEG)?
El EEG, por otro lado, es el potencial eléctrico registrado en la superficie del cuero cabelludo utilizando macroelectrodos. A diferencia del LFP, el EEG es una técnica no invasiva y ampliamente utilizada tanto en investigación como en diagnóstico clínico. Debido a que la señal debe propagarse desde las fuentes neuronales profundas a través de múltiples capas de tejido (líquido cefalorraquídeo, duramadre, cráneo, músculo y piel), el EEG muestrea la actividad eléctrica de poblaciones neuronales mucho más grandes.
El paso de la señal a través de estos medios extracerebrales actúa como un filtro significativo, atenuando las frecuencias más altas y difuminando la actividad localizada. Esto resulta en una menor resolución espacial en comparación con el LFP. Sin embargo, la capacidad del EEG para registrar la actividad cerebral de forma no invasiva y su excelente resolución temporal lo convierten en una herramienta invaluable para estudiar estados cerebrales globales y dinámicas rápidas.
Origen de la Señal: Potenciales Postsinápticos vs. Potenciales de Acción
Aunque tanto el LFP como el EEG son manifestaciones de la actividad eléctrica neuronal, es crucial entender qué eventos celulares los generan predominantemente. Contrario a lo que se podría pensar intuitivamente, la teoría actual postula que la principal contribución a estas señales proviene de los potenciales postsinápticos que ocurren en las dendritas neuronales.

Cuando un neurotransmisor se une a receptores en la membrana postsináptica, provoca la apertura de canales iónicos, generando flujos de corriente locales. En neuronas con una geometría polarizada, como las células piramidales (que constituyen una gran parte de la corteza cerebral), estos flujos de corriente en las dendritas distales crean un dipolo eléctrico, con una fuente de corriente en un extremo y un sumidero en el otro. La suma sincronizada de miles de estos dipolos a través de una población neuronal genera un campo eléctrico detectable en el espacio extracelular.
Los potenciales de acción (spikes), que son eventos eléctricos rápidos y transitorios que se propagan a lo largo del axón, generan campos eléctricos más localizados y de alta frecuencia. El filtrado inherente del tejido cerebral y de los medios extracerebrales atenúa severamente estas señales de alta frecuencia con la distancia. Como resultado, los potenciales de acción solo son detectables en el LFP si el electrodo está a pocos micrómetros de la neurona que dispara. Para el EEG, la atenuación es aún mayor, haciendo que la contribución de los spikes individuales al potencial registrado en el cuero cabelludo sea insignificante en la mayoría de los casos.
Alcance Espacial y Filtrado del Medio Extracelular
Una diferencia fundamental entre LFP y EEG es la escala espacial de la actividad neuronal que muestrean. El LFP, registrado con microelectrodos dentro del tejido, típicamente refleja la actividad de neuronas dentro de un radio de unos pocos cientos de micrómetros hasta aproximadamente 1 milímetro alrededor del electrodo. Este alcance más limitado permite estudiar la actividad de circuitos neuronales más pequeños y la dinámica local.
El EEG, al registrarse en la superficie del cuero cabelludo, debe recoger señales que se han propagado a través de múltiples capas. Este proceso de propagación introduce una considerable atenuación y dispersión de la señal. Las diferentes propiedades conductoras y dieléctricas de las meninges, el líquido cefalorraquídeo, el cráneo y la piel actúan como un filtro de paso bajo masivo. Esto significa que el EEG refleja la actividad sumada de poblaciones neuronales mucho más grandes y distribuidas, a menudo de varios centímetros cúbicos de tejido cerebral. La excelente conductividad del líquido cefalorraquídeo y la baja conductividad del cráneo son factores clave en este fenómeno de propagación y filtrado.
Además del filtrado impuesto por las capas extracerebrales para el EEG, el propio medio extracelular dentro del cerebro tiene propiedades eléctricas complejas que afectan tanto al LFP como, indirectamente, al EEG. El espacio extracelular no es un medio resistivo homogéneo, sino una compleja red de fluidos conductores y membranas aislantes y capacitivas. Modelos avanzados sugieren que esta inhomogeneidad y procesos como la difusión iónica pueden actuar como filtros de frecuencia, explicando observaciones como la atenuación dependiente de la frecuencia de las señales extracelulares y la característica escala de frecuencia $1/f$ observada en los espectros de potencia de ambas señales, especialmente en bajas frecuencias.
Características de las Señales y su Relación con la Actividad Neuronal
A pesar de las diferencias en el método de registro y la escala espacial muestreada, tanto el LFP como el EEG exhiben patrones oscilatorios similares asociados con diferentes estados cerebrales (vigilia, sueño, etc.). Por ejemplo, las ondas lentas que caracterizan el sueño de ondas lentas son visibles tanto en el EEG del cuero cabelludo como en las grabaciones de LFP profundas.

Sin embargo, las señales LFP a menudo muestran una mayor amplitud y permiten visualizar componentes de alta frecuencia (como las oscilaciones gamma) con mayor claridad que el EEG, debido a la menor distancia a las fuentes neuronales y al menor filtrado. Además, el LFP registrado intracorticalmente no está contaminado por artefactos de origen muscular (EMG) que a menudo afectan las grabaciones de EEG, lo que lo hace ideal para análisis detallados, incluso en rangos de alta frecuencia.
La relación entre el LFP (que representa la actividad postsináptica sumada de una población) y la actividad de disparo individual de las neuronas (spikes) varía según el estado cerebral. Durante la vigilia desincronizada, la relación puede no ser obvia a simple vista, aunque análisis estadísticos revelan correlaciones. Durante el sueño de ondas lentas, se observa una relación más estrecha, con periodos de silencio sincrónico en el disparo neuronal (los 'Down-states') que coinciden con las fases positivas de las ondas lentas en el LFP y el EEG. Esto subraya que el LFP es un reflejo de la actividad de entrada sincrónica de una población neuronal que modula su patrón de disparo.
Comparativa entre LFP y EEG
| Característica | Potencial de Campo Local (LFP) | Electroencefalograma (EEG) |
|---|---|---|
| Método de registro | Invasivo (microelectrodos) | No invasivo (macroelectrodos) |
| Ubicación del registro | Dentro del tejido cerebral (profundidad) | Superficie del cuero cabelludo |
| Escala espacial muestreada | Local (cientos de μm a ~1 mm) | Global (grandes poblaciones, varios cm³) |
| Propagación de la señal | Menor propagación, menos atenuación | Mayor propagación a través de múltiples capas, mayor atenuación y dispersión |
| Principal fuente del potencial | Suma sincronizada de potenciales postsinápticos (principalmente) | Suma sincronizada de potenciales postsinápticos (principalmente) |
| Contribución de spikes | Detectable solo muy cerca del electrodo | Generalmente insignificante |
| Filtrado | Moderado (por el medio extracelular) | Significativo (por el medio extracelular y las capas extracerebrales) |
| Calidad de la señal | Mayor resolución espacial y de alta frecuencia, sin artefactos EMG | Menor resolución espacial, propenso a artefactos EMG |
| Uso típico | Investigación en animales, monitorización clínica invasiva en humanos | Investigación en humanos, diagnóstico clínico (epilepsia, sueño, etc.) |
Modelado y Controversias
Entender la generación y propagación del LFP es un área activa de investigación. El modelo más simple asume que el LFP proviene de fuentes de corriente puntuales en un medio resistivo homogéneo. Sin embargo, este modelo no explica todas las observaciones, como las propiedades de filtrado dependiente de la frecuencia o la escala $1/f$ en el espectro de potencia.
Modelos más complejos consideran la inhomogeneidad eléctrica del medio extracelular, tratándolo como una mezcla de fluidos conductores y membranas capacitivas y resistivas. Estos modelos pueden explicar el filtrado de paso bajo observado. Otros modelos incorporan la difusión iónica, lo que podría ser clave para entender la escala $1/f$.
Recientemente, ha surgido una controversia sobre la posible existencia de fuentes monopolares transitorias en las neuronas, que podrían contribuir al LFP y al EEG. Si bien la teoría estándar se basa en fuentes dipolares, algunas observaciones experimentales sugieren atenuaciones de la señal que podrían ser consistentes con monopolares. Esta área sigue en debate y podría requerir una revisión profunda de los modelos actuales si se confirma.
Preguntas Frecuentes
¿Qué genera principalmente las señales de LFP y EEG?
Ambas señales son generadas principalmente por la suma sincronizada de potenciales postsinápticos en las dendritas de las neuronas, especialmente las células piramidales, que forman dipolos eléctricos en el tejido cerebral.

¿Por qué los potenciales de acción (spikes) contribuyen poco al LFP y casi nada al EEG?
Los potenciales de acción son eventos eléctricos muy rápidos y localizados. Las propiedades de filtrado del tejido cerebral y de las capas extracerebrales (para el EEG) atenúan severamente las señales de alta frecuencia con la distancia. Por lo tanto, los spikes solo son detectables en el LFP muy cerca de la neurona que dispara y su contribución se pierde en el EEG.
¿El LFP es más preciso que el EEG?
Depende de lo que se entienda por precisión. El LFP ofrece mayor resolución espacial (mide actividad más localizada) y permite acceder a frecuencias más altas con menos atenuación que el EEG. El EEG ofrece mayor cobertura espacial (mide actividad global) y es no invasivo. Son complementarios, no necesariamente uno 'más preciso' que el otro, sino adecuados para estudiar diferentes aspectos de la actividad cerebral.
¿Qué es la escala 1/f en el LFP/EEG?
Se refiere a una propiedad observada en el espectro de potencia de estas señales, donde la potencia de las oscilaciones disminuye aproximadamente proporcionalmente al inverso de la frecuencia en rangos de baja frecuencia. El origen exacto aún se debate, pero podría estar relacionado con las propiedades de filtrado y difusión iónica del medio extracelular.
¿Pueden usarse el LFP y el EEG juntos?
Sí, a menudo se utilizan grabaciones simultáneas de LFP (en animales o en contextos clínicos invasivos en humanos) y EEG (en humanos) para comparar la actividad cerebral en diferentes escalas espaciales y obtener una comprensión más completa de los fenómenos neurofisiológicos.
Conclusión
El LFP y el EEG son ventanas complementarias a la actividad eléctrica del cerebro, cada una con sus fortalezas y limitaciones. Mientras que el LFP ofrece una mirada detallada a la dinámica neuronal local dentro del tejido, el EEG proporciona una visión más amplia de la actividad cerebral global desde el cuero cabelludo. La principal fuente de ambas señales son los potenciales postsinápsicos sumados, y la diferencia clave en su alcance y características se debe fundamentalmente a la escala espacial de registro y al extenso filtrado que sufre la señal del EEG al propagarse a través de las capas que cubren el cerebro, así como a las complejas propiedades eléctricas del propio medio extracelular. A medida que los modelos de biofísica neuronal y del medio extracelular continúan refinándose, nuestra capacidad para interpretar estas señales vitales para la neurociencia seguirá mejorando, permitiéndonos desentrañar aún más los misterios de la función cerebral.
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