¿Qué es la neurociencia según Piaget?

Psicología Cognitiva vs Neuropsicología Cognitiva

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La mente humana, con su asombrosa capacidad para percibir, recordar, aprender y razonar, ha sido durante mucho tiempo un objeto de estudio científico. La psicología cognitiva emergió como el campo dedicado a investigar estas habilidades mentales, buscando comprender los procesos internos que subyacen a nuestro comportamiento. Sin embargo, dentro de este vasto campo, han surgido especialidades que abordan la cognición desde perspectivas ligeramente diferentes, aprovechando distintas fuentes de información. Una de estas especialidades cruciales es la neuropsicología cognitiva. A menudo, los términos se confunden o se usan indistintamente, pero existen distinciones fundamentales que definen sus enfoques, métodos y objetivos.

¿Cuál es la importancia del estudio de la neuropsicología?
Su objetivo principal es comprender cómo las distintas funciones mentales, como la memoria, el lenguaje, la cognición y las funciones ejecutivas, tienen su base en áreas específicas del cerebro.

La psicología cognitiva, en su esencia, es la investigación científica de la cognición. Esto abarca todas las capacidades mentales: la percepción, la atención, el aprendizaje, la memoria, el procesamiento del lenguaje hablado y escrito, el pensamiento, el razonamiento y la formación de creencias. Su objetivo principal es descubrir cómo funcionan estos procesos. Una suposición central en la psicología cognitiva contemporánea es la modularidad de la mente, postulando que la mente está compuesta por componentes o módulos individuales que pueden ser identificados y comprendidos. Cualquier teoría sobre un dominio cognitivo, por lo tanto, buscará describir cuáles son los módulos de ese sistema y cómo se comunican entre sí, es decir, su arquitectura funcional.

Tradicionalmente, los psicólogos cognitivos desarrollan y prueban sus teorías mediante experimentos con personas que tienen un rendimiento hábil y normal en el dominio cognitivo relevante. Analizan los tiempos de reacción, los patrones de error y otras medidas de comportamiento para inferir la naturaleza de los procesos mentales subyacentes. La idea es que, observando cómo las personas normales realizan tareas cognitivas, se pueden construir modelos de los sistemas de procesamiento de información involucrados.

Índice de Contenido

El Nacimiento y Enfoque de la Neuropsicología Cognitiva

La neuropsicología cognitiva surge como un subcampo de la psicología cognitiva, pero con una metodología distintiva. En lugar de estudiar únicamente a individuos con habilidades cognitivas normales, se centra en el estudio de personas que han sufrido algún tipo de daño cerebral y, como resultado, presentan trastornos en la percepción, la atención, el aprendizaje, la memoria, el lenguaje, el pensamiento o el razonamiento. El objetivo fundamental de la neuropsicología cognitiva no es estudiar los mecanismos cerebrales asociados con los procesos cognitivos (eso sería el dominio de la neurociencia cognitiva), sino utilizar las formas en que el sistema cognitivo se descompone tras el daño cerebral para aprender más sobre la arquitectura funcional normal de ese sistema.

En otras palabras, mientras que la psicología cognitiva "observa" el funcionamiento normal para construir modelos, la neuropsicología cognitiva "observa" el fallo del sistema (debido a una lesión) para inferir cómo debería funcionar cuando está intacto. Es como entender cómo funciona un reloj estudiando qué sucede cuando se rompe una pieza específica.

La Distinción Crítica: Mente vs. Cerebro

Aquí radica una de las distinciones más importantes, aunque a veces controvertida. La neuropsicología cognitiva, al igual que la psicología cognitiva de la que es subcampo, estudia la mente o la cognición en términos de procesamiento de información y arquitectura funcional. No se centra primariamente en el cerebro físico o los mecanismos neuronales específicos. Esta postura es defendida por numerosos filósofos de la mente y psicólogos cognitivos que argumentan que las teorías de la cognición, expresadas en términos funcionales o de procesamiento de información, no están necesariamente restringidas por los hechos sobre el cerebro, incluso si la evidencia proviene de estudiar a personas con daño cerebral.

La neurociencia cognitiva, en contraste, es la disciplina que sí se dedica a descubrir las bases neurales de estos mecanismos de procesamiento de información. Utiliza técnicas como la resonancia magnética funcional (fMRI), el electroencefalograma (EEG) u otras para observar la actividad cerebral mientras las personas realizan tareas cognitivas. La neurociencia cognitiva es un subcampo de la neurociencia, mientras que la neuropsicología cognitiva es un subcampo de la psicología cognitiva.

Aunque muchos investigadores trabajan en ambas áreas, la distinción conceptual es valiosa. Un neuropsicólogo cognitivo puede inferir la existencia de un módulo de procesamiento específico basándose en el patrón de déficits de un paciente con daño cerebral, sin necesidad de saber exactamente qué área del cerebro está dañada o cómo funcionan las neuronas en esa área. Un neurocientífico cognitivo, por otro lado, buscaría identificar la región cerebral o la red neuronal que implementa ese módulo.

Métodos Característicos en Neuropsicología Cognitiva

La neuropsicología cognitiva emplea varios principios metodológicos clave para hacer inferencias sobre la arquitectura cognitiva normal a partir de datos de pacientes con daño cerebral:

  • Modelado Modular y Sustractividad: Al igual que la psicología cognitiva, asume la modularidad. Crucialmente, la neuropsicología cognitiva se basa en la suposición de sustractividad: que el daño cerebral puede eliminar módulos o vías de comunicación, pero no añadir nuevos módulos o vías. Sin esta suposición, sería imposible inferir la arquitectura normal a partir de un sistema dañado.
  • Inferencia a partir de Dobles Disociaciones: Este es quizás el método más poderoso y característico. Una asociación de déficits (un paciente tiene problemas tanto en la tarea A como en la tarea B) podría explicarse porque ambas tareas dependen de un mismo módulo o porque la tarea B es simplemente más difícil que la tarea A y el daño afecta a un módulo general. Una disociación simple (un paciente tiene problemas en la tarea A pero no en la B) podría explicarse por la misma razón de dificultad. Sin embargo, una doble disociación (el paciente 1 tiene problemas en A pero no en B, mientras que el paciente 2 tiene problemas en B pero no en A) sugiere fuertemente que las tareas A y B dependen de módulos o sistemas de procesamiento distintos e independientes. Por ejemplo, si un paciente no puede reconocer objetos pero sí caras, y otro paciente no puede reconocer caras pero sí objetos, esto sugiere módulos separados para el reconocimiento de objetos y caras.
  • Rechazo del Síndrome como Objeto de Estudio: La neuropsicología cognitiva moderna tiende a no estudiar síndromes clínicos amplios (como "afasia" o "agnosia"). Dado un modelo modular de un sistema cognitivo (por ejemplo, el de lectura), el daño a diferentes componentes (módulos o vías de comunicación) resultará en patrones de déficits únicos. Un sistema con solo 15 componentes podría teóricamente producir miles de síndromes distintos si se daña uno o más componentes. Por lo tanto, cada paciente presenta una "lesión funcional" única en la arquitectura cognitiva, y el objetivo es entender esa lesión en relación con el modelo, no agrupar pacientes bajo etiquetas de síndrome amplias que enmascaran diferencias cruciales en la arquitectura funcional dañada.
  • Énfasis en el Estudio de Casos Únicos: Dado que cada paciente puede tener un patrón único de componentes cognitivos dañados, la neuropsicología cognitiva a menudo se basa en estudios detallados de casos únicos. La generalización se logra porque se asume que todos los pacientes son versiones dañadas del mismo sistema cognitivo normal. Si un modelo de arquitectura funcional no puede explicar el patrón de habilidades preservadas y deterioradas en un paciente individual, entonces ese paciente proporciona evidencia en contra del modelo.

La neuropsicología cognitiva ha evolucionado. Inicialmente centrada en funciones básicas (percepción, memoria, lenguaje), se ha expandido a dominios más complejos como el pensamiento y las creencias (dando lugar a la neuropsiquiatría cognitiva, que estudia trastornos psiquiátricos como las delirios desde una perspectiva cognitiva modular) y ha incorporado el modelado computacional (neuropsicología cognitiva computacional, donde se daña un programa informático que simula un proceso cognitivo para ver si reproduce los déficits observados en pacientes).

Aplicaciones de la Neuropsicología Cognitiva

Este campo tiene aplicaciones prácticas importantes. La evaluación neuropsicológica cognitiva se basa en modelos explícitos para crear pruebas específicas que identifican qué módulos o vías cognitivas están afectadas en un paciente. Ejemplos incluyen baterías para evaluar trastornos del lenguaje o del reconocimiento visual. La rehabilitación neuropsicológica cognitiva, de manera similar, se dirige específicamente a mejorar el funcionamiento de los componentes cognitivos identificados como deteriorados mediante la evaluación, en contraste con enfoques de rehabilitación más generales.

¿Cómo aplicamos la neuroeducación o neurodidáctica al contexto educativo?
La neurodidáctica se aplica directamente en el aula. En definitiva, el aplicar la neurociencia al ámbito educativo permite a los docentes saber cómo y por qué aprenden los alumnos. De esta forma optimizar los procesos de aprendizaje para ejecutar la enseñanza de forma más eficaz.

Entonces, ¿Es la Psicología Cognitiva Parte de la Neurociencia?

Basándonos en la distinción que se desprende de la información proporcionada, la respuesta es matizada. Estrictamente hablando, la psicología cognitiva y la neuropsicología cognitiva se centran en la mente y su arquitectura funcional (cómo se procesa la información), no en el cerebro físico (cómo se implementa neuralmente ese procesamiento). La neurociencia, por otro lado, se centra en el cerebro y el sistema nervioso. La neurociencia cognitiva es el campo que explícitamente une ambos, estudiando la base neural de la cognición.

Aunque la psicología cognitiva puede informar y ser informada por los hallazgos de la neurociencia (por ejemplo, un modelo cognitivo puede sugerir qué buscar en el cerebro), su objeto de estudio primario y sus métodos tradicionales (experimentos conductuales) son distintos de los de la neurociencia (estudio del tejido neural y su actividad). La neuropsicología cognitiva utiliza una consecuencia del daño cerebral (un cambio en la arquitectura funcional de la mente) para hacer inferencias sobre la mente, pero no se centra en el mecanismo cerebral del daño en sí mismo.

Por lo tanto, es más preciso decir que la psicología cognitiva y la neurociencia son campos relacionados pero distintos, cada uno con su propio nivel de análisis (la mente funcional vs. el cerebro físico). La neurociencia cognitiva y la neuropsicología cognitiva son subcampos que se sitúan en la intersección o utilizan información del otro campo, pero manteniendo enfoques y objetivos diferentes.

Tabla Comparativa

CaracterísticaPsicología CognitivaNeuropsicología CognitivaNeurociencia Cognitiva
Objeto de Estudio PrincipalLa mente (procesos cognitivos, arquitectura funcional)La mente (arquitectura funcional normal, inferida del daño)El cerebro (bases neurales de la cognición)
Sujetos de Estudio ComunesPersonas con habilidades cognitivas normalesPersonas con trastornos cognitivos por daño cerebral (o desarrollo atípico)Personas con o sin daño cerebral; animales
Métodos TípicosExperimentos conductuales (tiempos de reacción, errores)Estudio de casos únicos, análisis de disociaciones (especialmente dobles)Técnicas de neuroimagen (fMRI, PET), EEG, TMS, estudio de lesiones
Objetivo PrincipalDesarrollar modelos de la arquitectura funcional de la mente normalUtilizar el daño cognitivo para refinar modelos de la arquitectura funcional normalLocalizar y describir los mecanismos neurales que implementan los procesos cognitivos
Relación con el CerebroIndirecta (inferencias basadas en comportamiento)Indirecta (uso del efecto del daño cerebral para inferir función de la mente)Directa (estudio de la estructura y función cerebral)
Subcampo de...PsicologíaPsicología CognitivaNeurociencia

Preguntas Frecuentes

¿Cómo ayuda el estudio del daño cerebral a entender la mente normal?
Al observar cómo un sistema cognitivo se descompone de maneras específicas después de un daño (por ejemplo, la incapacidad de leer pero no de escribir), los neuropsicólogos cognitivos pueden inferir que las funciones afectadas dependen de componentes o módulos distintos dentro de la arquitectura cognitiva normal. Las dobles disociaciones son particularmente informativas para postular la existencia de módulos separados.

¿Qué es la doble disociación y por qué es importante?
Una doble disociación ocurre cuando un paciente tiene un déficit en la función A pero no en la función B, y otro paciente tiene un déficit en la función B pero no en la función A. Esto sugiere que las funciones A y B están mediadas por sistemas o módulos cognitivos independientes. Es importante porque proporciona una evidencia más sólida para la modularidad y la arquitectura funcional que las asociaciones o disociaciones simples, que pueden explicarse por diferencias en la dificultad de la tarea.

¿Necesita un psicólogo cognitivo saber sobre el cerebro?
Según algunas perspectivas dentro de la psicología cognitiva y la neuropsicología cognitiva, no es estrictamente necesario. Se argumenta que las teorías de la cognición pueden ser formuladas y probadas en términos puramente funcionales o de procesamiento de información (la "mente como software"), independientemente de su implementación física en el cerebro (el "cerebro como hardware"). Sin embargo, la neurociencia cognitiva busca activamente integrar ambos niveles de análisis.

¿Qué son los neuromyths?
Los neuromyths son creencias erróneas sobre cómo funciona el cerebro y su relación con el aprendizaje o la cognición, a menudo presentadas con una pátina de base científica. La distinción clara entre el estudio de la mente (psicología cognitiva) y el estudio del cerebro (neurociencia) es importante para evitar la confusión que puede dar lugar a estos mitos.

¿La neuropsicología cognitiva estudia el desarrollo de la cognición?
Sí, existe la neuropsicología cognitiva del desarrollo, que estudia los trastornos cognitivos que no se adquieren por daño cerebral en la edad adulta, sino que son el resultado de un desarrollo atípico. El objetivo es similar: usar estos patrones de desarrollo inusual para entender cómo se adquiere normalmente una habilidad cognitiva.

Conclusión

En resumen, la psicología cognitiva sienta las bases para el estudio de la mente y sus procesos. La neuropsicología cognitiva, como su subcampo, profundiza en la comprensión de la arquitectura funcional de la mente, utilizando la evidencia de los patrones de daño cognitivo para informar y refinar los modelos teóricos. Ambas se centran en la mente como sistema de procesamiento de información. La neurociencia cognitiva, por otro lado, se enfoca en el cerebro como la base física que implementa esa cognición. Comprender estas distinciones es clave para apreciar la diversidad de enfoques en el estudio científico de nuestra compleja vida mental.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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