What is a biomarker in neuroscience?

Biomarcadores en Neurociencia: Qué Son y Potencial

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Los marcadores biológicos, o biomarcadores, representan mediciones cuantitativas que ofrecen información crucial sobre procesos biológicos normales, estados de enfermedad o la respuesta a un tratamiento. Proporcionan una visión muy necesaria tanto en datos preclínicos como clínicos. En el ámbito de la neurociencia, los biomarcadores encierran el potencial de mejorar drásticamente nuestra comprensión de la etiología y patogénesis de un trastorno dado, ofreciendo a investigadores y clínicos una perspectiva valiosa para el diagnóstico, tratamiento y pronóstico de muchas enfermedades y trastornos debilitantes.

La carga de las afecciones que afectan al sistema nervioso es inmensa y global, impactando a todas las poblaciones. Por lo tanto, el compromiso de encontrar biomarcadores adicionales es un objetivo primordial en la investigación médica en neurociencia. A pesar de los significativos avances logrados en el desarrollo de biomarcadores para trastornos fuera del sistema nervioso, como en biología del cáncer, los progresos en el establecimiento de biomarcadores para trastornos neurológicos han sido, en comparación, decepcionantes, a pesar de la creciente inversión en investigación.

What is a biomarker in neuroscience?
Biological markers, or biomarkers, are quantitative measurements that provide information about biological processes, a disease state, or about response to treatment, providing much-needed insight into preclinical and clinical data.
Índice de Contenido

La Importancia y los Desafíos de los Biomarcadores en Neurociencia

El desarrollo de biomarcadores en el sistema nervioso se ha visto frenado por una combinación de múltiples factores. Estos incluyen, entre otros, la complejidad intrínseca del sistema nervioso, la dificultad de acceso a tejidos cerebrales para su estudio directo y la barrera hematoencefálica, que limita el paso de muchas sustancias entre la sangre y el cerebro. Además, la falta de incentivos claros para la industria y la academia ha provocado que el desarrollo caiga a menudo en los resquicios entre los programas de investigación académicos, gubernamentales y de la industria.

La carga para la salud pública de los trastornos del sistema nervioso es enorme, abarcando más de 1,000 trastornos diferentes según la Society for Neuroscience. Sin embargo, solo un puñado de biomarcadores están disponibles actualmente. Se necesita una atención enfocada en la investigación y desarrollo de biomarcadores en neurociencia, pero a menudo es difícil categorizar qué áreas son las más propicias para la inversión y deben ser perseguidas con mayor ahínco. Existe una necesidad crítica de herramientas objetivas que puedan ayudar a identificar a los individuos en riesgo, diagnosticar enfermedades de manera temprana y precisa, seguir la progresión de la enfermedad y evaluar la eficacia de los tratamientos de una manera más eficiente que la observación clínica subjetiva o las escalas de comportamiento.

Impulsando la Investigación: El Rol de la Colaboración

Dada la prometedora potencialidad y la alta necesidad de biomarcadores en neurociencia, se han organizado diversos foros y talleres para abordar estos desafíos. Un ejemplo notable fue el taller convocado por el Institute of Medicine Forum on Neuroscience and Nervous System Disorders en 2007. Este evento reunió a expertos de diversas áreas para discutir las arenas más prometedoras y prácticas en neurociencia donde los biomarcadores novedosos podrían tener el mayor impacto a corto plazo en la velocidad a la que se desarrollan y aprueban nuevos tratamientos para trastornos psiquiátricos y neurológicos.

Varios temas clave, necesidades y oportunidades fueron resaltados por los participantes del taller. Estos incluyeron:

  • Una mejor comprensión y promoción del proceso de evaluación y cualificación de la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.) para incentivar la presentación de biomarcadores en neurociencia.
  • Identificación de oportunidades para la colaboración público-privada en un espacio precompetitivo, permitiendo que organizaciones, incluidas empresas, patrocinadores y desarrolladores, trabajen juntos en investigación y desarrollo sin poner en riesgo su propiedad intelectual.
  • La necesidad de combinar herramientas y tecnologías de diversas áreas, como la genómica, la proteómica y las técnicas de neuroimagen, para refinar la especificidad de los hallazgos.
  • La deconstrucción de ciertos aspectos de las caracterizaciones actuales y los criterios diagnósticos, como las categorizaciones del Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM), con el fin de refinar el diagnóstico y el tratamiento.
  • Estandarización y puesta en común de recursos y datos, especialmente de ensayos clínicos actuales y completados, incluyendo la comunicación de resultados negativos para evitar la duplicación de esfuerzos infructuosos.
  • Desarrollo que se base en modelos exitosos y lecciones aprendidas de campos ajenos a la neurociencia, adaptando estrategias probadas en otras áreas de la medicina.

Un objetivo principal de estos talleres es identificar y discutir dianas de biomarcadores que no estén siendo perseguidas agresivamente en la actualidad, pero que podrían desarrollarse hasta ser prácticos en un plazo relativamente corto mediante colaboraciones público-privadas. El biomarcador podría ser útil tanto en entornos de diagnóstico como terapéuticos, pero, en cualquier caso, debe tener el potencial de un impacto clínico sustancial. En esencia, las palabras clave para definir los parámetros son “corto plazo” y “alto impacto”.

Un mecanismo potencial discutido por los participantes fue el esfuerzo colaborativo de la Foundation for the National Institutes of Health (FNIH) Biomarkers Consortium. Este consorcio promueve las colaboraciones público-privadas facilitando la investigación conjunta entre los National Institutes of Health (NIH), la academia, la industria y otras fundaciones y grupos de defensa de pacientes para acelerar el descubrimiento, desarrollo y cualificación de biomarcadores. El enfoque en áreas específicas de investigación de biomarcadores para trastornos del sistema nervioso se centra en aquellas que pueden estar maduras para el desarrollo en un futuro cercano.

Consideraciones Regulatorias y la FDA

La evolución de la aplicación de biomarcadores y el sistema regulatorio está cambiando rápidamente, incorporando nuevos avances científicos y oportunidades. El papel de la FDA es fomentar la cualificación y el uso de nuevos biomarcadores, al tiempo que proporciona orientación regulatoria sobre el diseño de los ensayos clínicos de cualificación. Debido, en parte, a factores científicos, económicos y regulatorios, el desarrollo de biomarcadores se ha quedado significativamente rezagado con respecto al desarrollo terapéutico.

Algunos consideran que el proceso de cualificación de biomarcadores por parte de la FDA puede representar un obstáculo para su presentación. Sin embargo, la FDA ha modificado recientemente sus definiciones y requisitos para incluir categorías más amplias y fomentar la presentación de propuestas. Por ejemplo, los biomarcadores ahora pueden clasificarse en tres categorías: “posible”, “probable” y “conocido”.

Otra preocupación común es la falta de una comprensión clara sobre cómo la FDA define y cualifica diferentes tipos de biomarcadores, incluyendo los llamados puntos finales subrogados. Ahora, existen definiciones más claras de biomarcadores, puntos finales subrogados y el “proceso de cualificación”. Con una mayor transparencia del proceso de solicitud, la FDA espera fomentar la presentación de propuestas, la cualificación, las asociaciones y los consorcios orientados a aumentar la innovación y el descubrimiento de biomarcadores. Este enfoque proactivo busca simplificar el camino desde el laboratorio hasta la aplicación clínica, facilitando que los investigadores y las empresas inviertan con mayor confianza en el desarrollo de estas herramientas esenciales.

El Poder de la Colaboración Público-Privada: El Ejemplo de ADNI

Un ejemplo exitoso de colaboración público-privada que estaba en marcha antes de la creación de la FNIH, pero que ahora se financia a través de ella, es la Alzheimer’s Disease Neuroimaging Initiative (ADNI). Esta iniciativa ha sido extremadamente útil gracias a los mecanismos establecidos que permiten el intercambio completo de datos en tiempo real. Además, los resultados en curso se publican libremente a través de Internet, garantizando un acceso amplio y rápido a la información para la comunidad científica global.

Uno de los mayores beneficios de esta asociación proviene de las contribuciones de los miembros del comité asesor especial, quienes han creado protocolos estandarizados tanto para neuroimagen como para la recogida de líquido cefalorraquídeo (LCR). Esta estandarización es fundamental para asegurar la comparabilidad de los datos entre diferentes centros de investigación. Un logro importante, si no el mayor, del comité asesor fue el impulso para aumentar las tasas de recogida de muestras de LCR por parte de los socios públicos. El resultado fue un aumento significativo en la recogida, pasando del 20 por ciento al 60 por ciento.

Este éxito, sin embargo, crea un nuevo desafío y una oportunidad para expandir ADNI y comenzar a analizar y categorizar las muestras biológicas recogidas. El éxito del proyecto ADNI radica en que se encuentra en el espacio precompetitivo, lo que permite una amplia aplicabilidad en futuros ensayos clínicos y, además, fomenta la comunicación dentro de ámbitos que de otro modo serían propietarios en esta área de investigación. Aunque ADNI es un ejemplo destacado, existen muchas otras colaboraciones público-privadas que también están demostrando éxitos similares, aunque no se discutieron en detalle en el taller de 2007.

Herramientas Potenciales para el Descubrimiento de Biomarcadores

El campo de la neurociencia se beneficia de avances en diversas tecnologías que son cruciales para el descubrimiento de biomarcadores:

Genómica y Proteómica

En parte como resultado del Proyecto Genoma Humano y el International HapMap Project, ha habido un creciente interés en la genómica en los últimos años. El escaneo a gran escala del genoma en busca de un polimorfismo de un solo nucleótido (SNP) asociado a una enfermedad es una herramienta relativamente nueva que los investigadores han estado utilizando y desarrollando con la esperanza de identificar loci diana potenciales para biomarcadores de enfermedades. Esta tecnología ya se ha utilizado con éxito en la enfermedad de Alzheimer y muestra potencial para su uso en individuos con esquizofrenia.

Aunque la tecnología aún no está disponible para el escaneo completo del proteoma, la proteómica sigue siendo una herramienta útil para ayudar a identificar diferentes patrones de expresión de múltiples biomarcadores proteicos a partir de LCR utilizando, por ejemplo, cromatografía líquida y espectrometría de masas. Algunos investigadores han encontrado éxito utilizando muestras obtenidas de LCR debido a la mayor concentración de biomarcadores potencialmente útiles que contiene. Por ejemplo, los biomarcadores encontrados en el LCR tienen potencial no solo como prueba diagnóstica, sino también como medida de respuesta al tratamiento.

La capacidad de informar sobre el estado fisiológico del organismo, que puede no reflejarse en las estrategias genéticas, también hace que la proteómica sea una fuente valiosa de biomarcadores, por ejemplo, modificaciones postraduccionales y niveles de actividad proteica que pueden no correlacionarse con los niveles de transcripción génica. Una necesidad expresada durante el taller fue la recogida y análisis de un mayor número de muestras. Tradicionalmente, el análisis de LCR se ha visto limitado debido a una percepción negativa entre el público hacia la punción lumbar. El proyecto ADNI abordó este desafío señalando que la actitud hacia la punción lumbar mejoró como resultado de que los sujetos vieran un video educativo que destacaba los bajos riesgos asociados con las punciones lumbares.

Tecnologías de Neuroimagen

Las herramientas de neuroimagen se están utilizando para descubrir biomarcadores subrogados, guiar el desarrollo terapéutico y detectar y seguir la progresión de la enfermedad. Hay esperanza adicional en nuevas tecnologías, cada vez más sofisticadas. Aunque el campo de la imagen tiene muchas herramientas a mano, todavía no existe un biomarcador subrogado ampliamente aceptado para los trastornos del sistema nervioso utilizando herramientas de imagen.

What is a biomarker NIH?
Biomarkers are a subcategory of medical signs and can be detected through different tests and procedures. Examples of biomarkers include: Blood pressure and body temperature (physiological biomarkers). LDL cholesterol level and red blood cell count (molecular biomarkers).

Además, existen desafíos para la expansión que incluyen la validación de imágenes, la estandarización de protocolos de imagen y la informática sofisticada que permitiría la integración de diversos datos. Otro desafío importante identificado por los participantes del taller es la falta de radiotrazadores para defectos moleculares específicos. Un esfuerzo en curso es el establecimiento de un centro de intercambio de radiotrazadores que permitiría a las partes interesadas compartir estos recursos. Este concepto aún está en desarrollo, pero muestra progreso.

La combinación de biomarcadores de imagen estructural y funcional (por ejemplo, tomografía computarizada y resonancia magnética [MRI] con tomografía por emisión de positrones [PET]) ofrece oportunidades emocionantes para el avance en el futuro. Estas técnicas multimodales pueden proporcionar una imagen más completa de la salud cerebral y la patología, combinando información anatómica detallada con datos sobre la actividad metabólica o la función de neurotransmisores.

Direcciones Futuras para los Biomarcadores en Neurociencia

Varias direcciones futuras y próximos pasos para el desarrollo de biomarcadores fueron identificados por diversos participantes del taller. El desarrollo de biomarcadores debería seguir un proceso similar al desarrollo de medicamentos, aplicando el mismo rigor científico al analizar y cualificar los biomarcadores. Esto sugiere la creación de estandarización en la comunicación y el análisis de resultados, la selección de pacientes y la caracterización de muestras y ensayos.

Los ensayos clínicos, tanto en curso como completados, ofrecen una gran cantidad de información y oportunidades que pueden ser utilizadas para el desarrollo de biomarcadores. Primero, los ensayos clínicos suelen proporcionar grandes cantidades de tejidos y otras muestras almacenadas que otros investigadores podrían usar potencialmente. Segundo, los datos obtenidos de los ensayos clínicos pueden ser reanalizados a la luz de nuevas hipótesis. Tercero, la incorporación de biomarcadores potencialmente nuevos en los ensayos clínicos puede arrojar luz sobre análisis futuros, incluida la identificación de marcadores subrogados. Finalmente, el reanálisis de datos a la luz de un ensayo clínico fallido es a menudo alentado por los NIH y la industria, ya que puede revelar información valiosa que no fue evidente en el análisis primario.

La comunicación de resultados negativos obtenidos de diversos estudios y experimentos puede ahorrar tiempo y recursos invaluables. El campo debería crear un registro de hallazgos de estudios científicos exitosos y fallidos para que otros investigadores puedan consultarlos. Esto es crucial para evitar la repetición de experimentos que ya han demostrado ser infructuosos y para dirigir los recursos hacia las áreas más prometedoras.

Se necesita más atención en la investigación que profundiza en la fisiopatología y los mecanismos subyacentes de diversos trastornos neurológicos, psiquiátricos y de adicción para ayudar a informar futuras oportunidades en diagnóstico y terapéutica. Los modelos animales pueden ser una herramienta importante para dilucidar estos mecanismos subyacentes; sin embargo, se necesita un mejor uso y caracterización para avanzar en esta área de investigación. Así, los biomarcadores que proporcionan información sobre estados funcionales y patrones de neurocircuitos -utilizando varios enfoques que combinan neuroimagen cerebral, modelos animales y genotipado en conjunto con genética, historiales familiares y categorías de diagnóstico- ayudarían a refinar el diagnóstico y el tratamiento.

Se prestó especial atención a los desafíos actuales y las oportunidades futuras para los trastornos del sistema nervioso en las áreas de trastornos psiquiátricos y de adicción a drogas, y enfermedades neurológicas y oculares. Basándose en las presentaciones y discusiones del taller, los participantes identificaron una serie de áreas prometedoras donde un biomarcador novedoso está a corto plazo (dentro de los próximos 5 años).

Tabla Comparativa de Herramientas Potenciales

A continuación, se presenta una tabla que resume algunas de las herramientas discutidas para el descubrimiento de biomarcadores en neurociencia:

HerramientaTipo de InformaciónEjemplos de Aplicación en NeurocienciaDesafíos Mencionado
GenómicaVariaciones en ADN (SNP)Identificación de riesgo o subtipos en Alzheimer, EsquizofreniaIdentificar SNPs relevantes, complejidad del genoma
ProteómicaPatrones de expresión y actividad de proteínasAnálisis de LCR para marcadores de enfermedad o respuesta a tratamientoNecesidad de más muestras, complejidad del proteoma, acceso a LCR
Neuroimagen (MRI, PET, TC)Estructura, función, metabolismo cerebralDetectar cambios cerebrales, seguir progresión, identificar dianas terapéuticasValidación, estandarización de protocolos, falta de radiotrazadores moleculares

Preguntas Frecuentes sobre Biomarcadores en Neurociencia

Aquí respondemos a algunas preguntas comunes basadas en la información proporcionada:

¿Qué es exactamente un biomarcador en el contexto de la neurociencia?

Un biomarcador en neurociencia es una característica biológica medible objetivamente (como un nivel de proteína en el LCR, una variación genética o un patrón de actividad cerebral en una imagen) que proporciona información sobre el estado de salud del cerebro, la presencia o progresión de una enfermedad neurológica o psiquiátrica, o cómo el cerebro responde a un tratamiento.

¿Por qué es tan difícil desarrollar biomarcadores para trastornos del sistema nervioso?

El desarrollo es complejo debido a la intrincada naturaleza del cerebro, las dificultades para acceder directamente a sus tejidos, la barrera hematoencefálica que protege el cerebro y limita el acceso de muchas moléculas, y la falta de suficiente colaboración público-privada coordinada y financiamiento enfocado.

¿Qué papel juega la FDA en el desarrollo de biomarcadores?

La FDA es la agencia reguladora que evalúa y cualifica los biomarcadores para su uso clínico o en investigación. Proporciona orientación sobre los procesos de cualificación y trabaja para hacer el proceso más transparente y accesible, incluyendo la definición de diferentes categorías de biomarcadores (posible, probable, conocido) y puntos finales subrogados.

¿Cómo ayudan las colaboraciones público-privadas en este campo?

Las colaboraciones público-privadas, como ADNI, permiten compartir recursos, datos y conocimientos entre instituciones académicas, gubernamentales e industria. Esto acelera el descubrimiento, la estandarización de métodos y el desarrollo de biomarcadores en un "espacio precompetitivo" donde los hallazgos pueden beneficiar a todos sin comprometer la propiedad intelectual.

¿Se utilizan ya biomarcadores en la práctica clínica para trastornos neurológicos?

Sí, aunque el texto señala que solo hay un puñado de biomarcadores disponibles en comparación con la gran cantidad de trastornos. El texto menciona que se han identificado genes como biomarcadores para el tratamiento de la depresión, y que las técnicas de imagen y el análisis de LCR se están utilizando y desarrollando activamente para identificar y validar biomarcadores con potencial clínico.

¿Por qué es importante reportar los resultados negativos de la investigación?

Reportar resultados negativos es crucial para evitar que otros investigadores repitan los mismos experimentos fallidos, lo que ahorra tiempo, dinero y recursos. Permite a la comunidad científica aprender de lo que no funciona y dirigir los esfuerzos hacia enfoques más prometedores.

En conclusión, los biomarcadores son herramientas esenciales con un potencial transformador para la neurociencia. Aunque el desarrollo se enfrenta a desafíos significativos, los esfuerzos colaborativos, los avances tecnológicos y una mayor claridad regulatoria están allanando el camino para un futuro donde estas mediciones objetivas revolucionen el diagnóstico, el tratamiento y la comprensión de los complejos trastornos del sistema nervioso.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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