El sistema nervioso humano es una red compleja capaz de generar respuestas automáticas e involuntarias ante determinados estímulos. Estas respuestas, conocidas como reflejos, son fundamentales para la supervivencia y el funcionamiento adecuado del organismo en diferentes etapas de la vida. Desde las reacciones básicas presentes al nacer hasta aquellos que pueden aparecer o modificarse debido a una lesión neurológica, los reflejos ofrecen información valiosa sobre el estado del sistema nervioso.

La evaluación de los reflejos constituye una parte esencial del examen neurológico, permitiendo a los profesionales de la salud identificar posibles alteraciones. En este artículo, exploraremos dos grandes grupos de reflejos: los reflejos patológicos que pueden manifestarse en adultos como indicativos de daño neurológico, y los reflejos primitivos o arcaicos, presentes en los recién nacidos y cruciales para su desarrollo inicial.

- Reflejos Patológicos de Miembros Superiores
- Reflejos Primitivos o Arcaicos en Recién Nacidos
- Tabla Comparativa: Reflejos Primitivos Seleccionados
- Preguntas Frecuentes sobre Reflejos Neurológicos
- ¿Qué son los reflejos neurológicos?
- ¿Cuál es la diferencia entre reflejos patológicos y primitivos?
- ¿Por qué se evalúan los reflejos en los bebés?
- ¿Qué significan los reflejos patológicos en adultos?
- ¿El signo de Babinski es siempre patológico?
- ¿Pueden desaparecer los reflejos primitivos y volver a aparecer?
- Conclusión
Reflejos Patológicos de Miembros Superiores
Los reflejos patológicos son respuestas reflejas que no deberían estar presentes en un adulto sano o cuya intensidad es anormal. Su aparición o modificación suele ser un signo de disfunción o lesión en el sistema nervioso central, a menudo involucrando las vías motoras principales, como la vía piramidal.
Signos Específicos y su Significado Clínico
- Reflejo de Jacobson-Bechterew: Para elicitarlo, se extiende la mano del paciente y se apoya sobre la del examinador. Se percute sobre la apófisis estiloides del radio en su cara dorsal. Una respuesta positiva se manifiesta como una flexión de los dedos. Este reflejo se observa típicamente en cuadros de paresias o plejías de carácter espástico.
- Signo de Hoffman: Considerado un indicador de compromiso piramidal, generalmente por encima del nivel C5. La maniobra consiste en sostener la mano del paciente con la palma hacia abajo y los dedos relajados. Se toma el dedo medio y se aplica un pellizco rápido en su extremidad distal, provocando una flexión brusca. El signo es positivo si se produce una flexión de las falanges distales de los dedos índice y pulgar.
- Signo de Trömmer: Similar al signo de Hoffman en su significado patológico y respuesta. Se explora sujetando el dedo medio lateralmente y aplicando un golpe brusco y breve sobre su tercera falange, induciendo una extensión pasiva. Un signo positivo implica la misma respuesta de flexión en índice y pulgar que en el Hoffman, sugiriendo compromiso piramidal.
- Reflejo de Prensión Forzada: Este reflejo puede tener componentes volitivos y puramente reflejos. Se estimula la palma de la mano del paciente con los dedos del examinador o un objeto, lo que provoca una flexión digital que sujeta el estímulo, impidiendo su liberación. Si se intenta retirar la mano o el objeto, la fuerza de prensión aumenta. Se encuentra de forma bilateral en enfermedades cerebrales difusas como atrofias demenciales, hipertensión endocraneana, hidrocefalia o edema cerebral. Si se presenta de manera unilateral, sugiere una lesión en el lóbulo frontal contralateral, específicamente en áreas de Brodman 6, 8, 9, 10 y 11.
- Reflejo de Aproximación o Imantación: Intimamente relacionado con el reflejo de prensión. Una vez que se logra retirar los dedos o el objeto de la mano del paciente, esta continúa buscando el estímulo en la misma dirección en que fue desplazado por el examinador. Su significado patológico es similar al del reflejo de prensión forzada.
- Reflejo Tónico de Evitación: Se caracteriza por una respuesta de extensión y abducción de la mano (como una retirada) al contacto con la cara palmar de la mano del paciente. Se observa en lesiones contralaterales del lóbulo parietal.
- Reacción Persecutoria de Pineas: Un complejo mecanismo reflejo óptico cortical. Si al aproximar un objeto al campo visual del paciente, este tiende a prehenderlo realizando movimientos de búsqueda, tanteo o aproximación, la reacción está presente. Puede ser bilateral o unilateral y se encuentra en pacientes con lesiones del lóbulo frontal.
- Reflejo Palmomentoniano (Marinescu): Se elicita rascando rápida y repetitivamente con la uña o un objeto romo la superficie palmar, específicamente sobre la eminencia tenar. La respuesta es una contracción de los músculos del mentón. Este reflejo puede observarse de forma leve y agotable en aproximadamente el 30% de personas sanas, pero su presencia más marcada o persistente puede asociarse a enfermedades extrapiramidales, atrofias demenciales, y se interpreta a menudo como un reflejo de liberación frontal.
- Reflejos Tónicos Profundos del Cuello (Magnus-de Klejin): Aunque normales en niños hasta los 3 meses, su presencia en adultos con lesiones rostrales del tronco encefálico o daño difuso de los núcleos basales indica patología. Al rotar pasivamente la cabeza del paciente, este adopta una postura de decorticación (flexión de miembros superiores, extensión de miembros inferiores). El miembro superior hacia el que se gira la cara se extiende, mientras que el contralateral aumenta su flexión. Refleja afectación de las vías piramidal y extrapiramidal. En pacientes hemipléjicos, puede ser unilateral.
- Fenómeno del Hombro de Binda: Asociado a los reflejos tónicos del cuello. Con la misma maniobra de rotación cefálica, el hombro opuesto hacia donde se dirige la cara se mueve hacia arriba y adelante. Tiene el mismo significado patológico que los reflejos tónicos profundos del cuello.
- Signo de Lázaro: Un signo observado en pacientes en estado de muerte cerebral. La flexión de la cabeza o un estímulo doloroso en el esternón desencadena una secuencia de movimientos: flexión bilateral de los brazos, aducción de los hombros y extensión de las manos sobre el pecho o el cuello. Pueden presentarse posturas distónicas de los dedos.
- Reflejo Flexor de los Dedos de la Mano: Con centros integradores en los segmentos medulares C8 y D1. Se coloca la mano del paciente con la palma hacia arriba, en posición intermedia. El examinador coloca sus dedos índice y medio sobre la cara palmar de las falanges de los cuatro últimos dedos del paciente. La percusión sobre los dedos del examinador provoca una flexión de los dedos del paciente y flexión de la falange terminal del pulgar. Indica lesiones de la vía piramidal.
- Signo de Rossolimo de la Mano: Se percute la cara palmar de las articulaciones metacarpofalángicas. Una respuesta positiva es la flexión de los dedos y supinación del antebrazo. Se encuentra en pacientes con lesiones de la vía piramidal.
- Reflejo Aductor del Pulgar de Marie-Foix: Presente en pacientes con lesiones de la vía corticoespinal. Frotando la región palmar, especialmente en la eminencia hipotenar o borde cubital, se produce una aducción y flexión del pulgar, a veces acompañada de flexión del índice y medio, o raramente, extensión del índice.
- Signo de Oppenheim de la Mano: Implica lesión de la vía piramidal. Se frota la superficie externa del antebrazo desde proximal a distal. La respuesta es la misma que en el reflejo de Marie-Foix: flexión de los dedos pulgar, índice y medio.
- Signo de Schaefer de la Mano: Tiene el mismo significado que el anterior (lesión de la vía piramidal). Se elicita pellizcando o comprimiendo los tendones flexores de la mano a nivel de la muñeca. La respuesta es flexión y aducción del pulgar.
- Signo Flexor de Gordon de la Mano: También se presenta en lesiones del haz corticoespinal. Comprimiendo los músculos del antebrazo se reproduce la flexión del dedo pulgar.
- Signo Extensor de Gordon de la Mano: Se realiza una presión sostenida sobre el hueso pisiforme de la mano. La respuesta es la extensión y, en ocasiones, una apertura en abanico de los dedos de la mano.
- Signo de Chaddock de la Mano: Presente en lesiones de la vía piramidal. Se percute el lado cubital del antebrazo, proximal a la mano. Se desencadena flexión de la muñeca y extensión de los dedos.
- Signo de Klippel-Weil: Se observa cuando existe espasticidad que causa una postura flexora distal del miembro superior. Consiste en una flexión involuntaria, oposición y aducción del pulgar al extender pasivamente los dedos de la mano.
- Signo de Leri: Para explorarlo, el examinador sostiene el antebrazo del paciente (en supinación y ligera flexión) y flexiona pasivamente los dedos y la muñeca. En personas sanas, esto causa contracción del bíceps y, a veces, flexión del codo. La ausencia de esta respuesta en lesiones de la vía piramidal se denomina signo de Leri. Una respuesta aumentada puede verse en lesiones frontales contralaterales.
- Reflejo Nociceptivo de Riddoch y Buzzard: Observado en pacientes con lesiones medulares severas de la vía piramidal. Un estímulo doloroso (rascado, pinchazo, pellizco) en el borde medial del miembro superior, axila o tórax superior desencadena movimientos de la extremidad superior. Puede ser una respuesta flexora (abducción y rotación externa del hombro, flexión de codo, muñeca, dedos) al estimular mano/antebrazo, o una respuesta extensora (elevación, aducción, rotación interna del hombro, extensión de codo, pronación, flexión de muñeca, hiperextensión con aducción de dedos) al estimular brazo/axila. Son consideradas respuestas de automatismo medular.
- Signo de Wartenberg: Considerado un signo precoz de afectación de la vía corticoespinal. El paciente tiene el brazo en ligera supinación, dedos semiflexionados. El examinador enlaza sus dedos semiflexionados con los del paciente y ambos flexionan y traccionan hacia atrás. En sanos, hay poco o ningún movimiento; en lesiones piramidales, hay aducción, oposición y marcada flexión del pulgar (metacarpofalángica e interfalángica). Aunque no es constante, su presencia es significativa.
Estos reflejos patológicos, al ser evaluados por un neurólogo, proporcionan pistas cruciales sobre la ubicación y naturaleza de una lesión neurológica, guiando así el diagnóstico y el tratamiento.
Reflejos Primitivos o Arcaicos en Recién Nacidos
Los reflejos primitivos son respuestas automáticas e involuntarias presentes en los recién nacidos. Son controlados por las partes más primitivas del cerebro y ayudan al bebé a sobrevivir y desarrollarse en las primeras etapas de la vida. A medida que el sistema nervioso central madura, estos reflejos son gradualmente inhibidos e integrados en patrones de movimiento más complejos y voluntarios.
Importancia de la Evaluación de Reflejos Arcaicos
La valoración de estos reflejos es una parte fundamental del examen neurológico neonatal. Su presencia, intensidad y momento de desaparición son indicadores clave de la madurez y la integridad del sistema nervioso central del recién nacido. La ausencia de un reflejo que debería estar presente, su persistencia más allá del tiempo esperado, o asimetrías en la respuesta pueden ser señales de una disfunción neurológica.
Además, algunos reflejos pueden desaparecer temporalmente en situaciones críticas como hipotermia o asfixia, alertando sobre el estado de salud del neonato. Por ello, el personal de enfermería y los pediatras deben conocer y saber cómo evaluar estos reflejos.
Cómo Evaluar los Reflejos Arcaicos
La evaluación debe realizarse con el recién nacido en un estado de "alerta tranquila" o somnoliento para obtener respuestas precisas. Evitar el examen si el bebé está llorando o muy agitado. Se valora la intensidad de la respuesta (máxima en las primeras semanas) y la cronología de su desaparición (comienzan a disminuir entre las 8 y 12 semanas). La presencia clara de reflejos arcaicos después de las 12 semanas puede sugerir una posible patología del sistema nervioso.
Principales Reflejos Arcaicos Evaluados
- Reflejo de Succión: Uno de los más vitales para la alimentación. Se elicita introduciendo un pezón, chupete o dedo en la boca del bebé. La respuesta esperada son movimientos rítmicos y coordinados de lengua y boca. Puede estar ausente en prematuros extremos o después de la alimentación.
- Reflejo de Búsqueda (Hociqueo o Puntos Cardinales): Fundamental para encontrar el alimento. Al estimular la mejilla o el área alrededor de la comisura de la boca, el bebé gira la cabeza hacia el estímulo, abre la boca y desplaza labios y lengua. Se activa al contacto con el abdomen materno buscando el pezón y se intensifica con el hambre.
- Reflejo de Moro: Un reflejo de sobresalto. Se coloca al bebé semisentado sobre una superficie dura y se deja caer suavemente la cabeza hacia atrás (o se simula una pérdida de apoyo). Tiene tres fases: extensión y abducción de brazos, aducción de brazos y flexión de antebrazos (como un abrazo), y a menudo, llanto. Valora la amplitud y velocidad del movimiento.
- Reflejo de Galant (Incurvación del Tronco): Se evalúa con el bebé en posición prono o en suspensión ventral. Al pasar el dedo índice por la columna vertebral, desde el cuello hasta el coxis, a un lado, el tronco se incurva fuertemente hacia ese lado. Puede acompañarse de agitación o llanto.
- Reflejo de la Marcha Automática: Se sostiene al bebé desde el tronco (bajo las axilas) e inclinándolo ligeramente hacia adelante. El bebé mueve los pies de forma involuntaria como si caminara. Suele desaparecer alrededor de los tres meses y se integra en el movimiento voluntario de caminar.
- Reflejo Tónico Cervical (Reflejo del Cuello): Con el bebé en decúbito supino, se gira pasivamente la cabeza hacia un lado. El brazo y la pierna de ese lado se extienden, mientras que los del lado opuesto se flexionan, adoptando una postura de "espadachín". Su persistencia más allá de los tres meses puede indicar una afección del SNC.
- Reflejo de Presión Palmar: Se coloca un dedo o un objeto en la palma del bebé. El bebé cierra la mano y agarra el objeto con fuerza. Se evalúa la capacidad e intensidad del agarre y la simetría. Se ha relacionado con un descenso de la frecuencia cardíaca y un posible efecto sedante o de apego temprano.
- Reflejo de Presión Plantar o Babinski (en recién nacidos): Al presionar la planta del pie, el bebé flexiona los dedos. El signo de Babinski clásico en adultos (extensión del dedo gordo y separación de los demás al estimular la planta) es normal en recién nacidos hasta aproximadamente el año. La ausencia de este reflejo plantar en el primer medio año de vida puede asociarse a problemas neurológicos como parálisis cerebral espástica.
- Reflejo de Extensión de Dedos (de la mano): Se activa ejerciendo presión en el dorso de la mano o sobre la superficie cubital del dedo meñique. Una respuesta completa implica la extensión de al menos tres dedos. Indica el estado del neurodesarrollo.
La correcta identificación y evaluación de estos reflejos son herramientas esenciales para los profesionales de la salud en la detección temprana de posibles trastornos neurológicos y motores en la población pediátrica más vulnerable.

Tabla Comparativa: Reflejos Primitivos Seleccionados
| Reflejo | Estímulo | Respuesta Típica | Desaparición Aproximada |
|---|---|---|---|
| Succión | Objeto en la boca | Movimientos rítmicos de succión | Varía, se vuelve voluntario |
| Búsqueda | Estímulo en mejilla/alrededor de boca | Gira cabeza hacia estímulo, abre boca | 3-4 meses |
| Moro | Sustentación súbita de cabeza o sobresalto | Extensión, abducción, luego aducción de brazos; llanto | 5-6 meses |
| Galant | Fricción paraespinal en prono | Incurvación del tronco hacia el estímulo | 4-6 meses |
| Marcha Automática | Sostener y inclinar hacia adelante | Movimientos de "pasos" | 2-3 meses |
| Tónico Cervical | Girar cabeza a un lado (decúbito supino) | Extensión de extremidades del lado de la cara, flexión del opuesto | 4-6 meses |
| Presión Palmar | Presión en la palma | Agarre del objeto | 5-6 meses |
| Presión Plantar | Presión en la planta | Flexión de dedos del pie | 9-12 meses (Babinski extensor normal hasta ~1 año) |
Preguntas Frecuentes sobre Reflejos Neurológicos
¿Qué son los reflejos neurológicos?
Son respuestas automáticas e involuntarias del sistema nervioso ante un estímulo específico. Pueden ser simples o complejos y son fundamentales para el funcionamiento del organismo.
¿Cuál es la diferencia entre reflejos patológicos y primitivos?
Los reflejos primitivos (o arcaicos) son respuestas normales en los recién nacidos que ayudan a la supervivencia y el desarrollo inicial, desapareciendo con la maduración del SNC. Los reflejos patológicos son respuestas anormales en adultos (o persistencia de primitivos) que indican una posible disfunción o lesión en el sistema nervioso central.
¿Por qué se evalúan los reflejos en los bebés?
La evaluación de los reflejos primitivos en recién nacidos es crucial para valorar la madurez y la integridad de su sistema nervioso. Su presencia, intensidad y desaparición en el tiempo esperado son indicadores de un neurodesarrollo típico. Anomalías pueden sugerir problemas neurológicos.
¿Qué significan los reflejos patológicos en adultos?
La aparición de reflejos patológicos en adultos, como el signo de Hoffman o el reflejo de prensión forzada, suele ser un indicio de daño en las vías nerviosas que controlan el movimiento voluntario, como la vía piramidal, sugiriendo una lesión en el cerebro o la médula espinal.
¿El signo de Babinski es siempre patológico?
No. El signo de Babinski, que consiste en la extensión del dedo gordo y la separación de los demás al estimular la planta del pie, es una respuesta normal en los bebés hasta aproximadamente el año de edad, reflejando la inmadurez de la vía piramidal. Su persistencia después de esta edad o su aparición en un adulto sí se considera patológico e indica una lesión en la vía piramidal.
¿Pueden desaparecer los reflejos primitivos y volver a aparecer?
Los reflejos primitivos deben desaparecer con la maduración cerebral. Su reaparición en etapas posteriores de la vida o su persistencia anómala más allá del tiempo esperado son indicativos de una disfunción del sistema nervioso central, a menudo por una lesión que afecta las áreas cerebrales que normalmente inhiben estos reflejos.
Conclusión
Los reflejos neurológicos, tanto los primitivos que guían los primeros pasos de la vida como los patológicos que alertan sobre disfunciones en el adulto, son ventanas al funcionamiento del sistema nervioso. Su correcta identificación y evaluación son herramientas diagnósticas invaluables que permiten comprender el estado neurológico de un individuo, detectar problemas tempranamente en recién nacidos y localizar lesiones en adultos, facilitando así una intervención adecuada y mejorando la calidad de vida.
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