What is an event related potential in neuroscience?

Potenciales Relacionados con Eventos (PRE)

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En el vasto y complejo universo del cerebro humano, comprender cómo responde a los innumerables estímulos que recibe es fundamental. Una de las herramientas más poderosas y utilizadas en neurociencia para desentrañar estas respuestas específicas es el estudio de los Potenciales Relacionados con Eventos (PRE), también conocidos por sus siglas en inglés ERPs (Event-Related Potentials). Un PRE es, en esencia, la respuesta eléctrica medible del cerebro que ocurre como resultado directo de un evento sensorial, cognitivo o motor específico. Es una forma estandarizada y estereotipada en que nuestro cerebro reacciona ante un estímulo particular, proporcionando una ventana no invasiva a su funcionamiento en tiempo real.

What is an event related potential in neuroscience?
An event-related potential (ERP) is the measured brain response that is the direct result of a specific sensory, cognitive, or motor event. More formally, it is any stereotyped electrophysiological response to a stimulus. The study of the brain in this way provides a noninvasive means of evaluating brain functioning.

La belleza de los PREs radica en su capacidad para capturar la actividad neural que está íntimamente ligada a un momento preciso en el tiempo: la presentación de un estímulo o la ejecución de una tarea. A diferencia de la actividad cerebral continua y espontánea, los PREs nos permiten aislar y examinar las respuestas neuronales que son desencadenadas por eventos discretos. Esto los convierte en una herramienta invaluable para explorar los procesos subyacentes a la percepción, la cognición y la acción.

Índice de Contenido

Del EEG a los PREs: Una Breve Historia

La historia de los Potenciales Relacionados con Eventos está intrínsecamente ligada al desarrollo de la Electroencefalografía (EEG). Fue Hans Berger, en 1924, quien demostró por primera vez que era posible medir la actividad eléctrica del cerebro humano colocando electrodos en el cuero cabelludo. Sus trabajos revelaron que los patrones de voltaje registrados podían ser influenciados por eventos externos que estimulaban los sentidos. El EEG se consolidó como una herramienta útil para registrar la actividad cerebral general a lo largo del tiempo.

Sin embargo, aislar procesos neuronales altamente específicos, que son el foco de la neurociencia cognitiva, resultaba complicado con los datos brutos del EEG, que reflejan la suma de miles de actividades neuronales simultáneas. Fue entonces cuando surgieron los PREs como una metodología más sofisticada. La clave fue el uso de técnicas de promediación para extraer las respuestas cerebrales específicas ligadas a eventos sensoriales, cognitivos o motores. Aunque Berger ya había notado la influencia de estímulos, se considera que Pauline y Hallowell Davis registraron los primeros PREs conocidos en humanos despiertos entre 1935 y 1936, publicando sus hallazgos unos años después.

Tras una pausa en la investigación durante la Segunda Guerra Mundial, el campo resurgió en los años 50. La era moderna del descubrimiento de componentes de PREs comenzó en 1964 con Grey Walter y sus colegas, quienes reportaron el primer componente cognitivo de PRE, la Variación Negativa Contingente (CNV). Poco después, en 1965, Sutton, Braren y Zubin hicieron otro avance crucial con el descubrimiento del componente P3. Con la llegada de computadoras personales más asequibles en la década de 1980, la investigación con PREs experimentó un auge significativo, convirtiéndose en uno de los métodos más utilizados para estudiar los correlatos fisiológicos de la percepción, la cognición y el procesamiento de la información.

¿Cómo se Calculan los PREs? La Magia de la Promediación

La medición de los PREs se realiza de manera fiable utilizando la Electroencefalografía (EEG). Se colocan electrodos en el cuero cabelludo para registrar las fluctuaciones de voltaje a lo largo del tiempo. El problema es que el registro de EEG en un solo ensayo (una sola presentación del estímulo) contiene no solo la respuesta cerebral al evento de interés, sino también una gran cantidad de actividad cerebral de fondo, señales biológicas de otras fuentes (como movimientos oculares o musculares) e interferencias electromagnéticas. Toda esta actividad no relacionada con el evento específico constituye el 'ruido'.

La respuesta cerebral al evento de interés (el PRE) suele ser muy pequeña en amplitud comparada con este ruido. Para revelar el PRE, el experimentador debe presentar el mismo estímulo o evento muchas veces (realizar muchos 'ensayos'). Luego, se alinean los registros de EEG de todos estos ensayos en relación con el momento en que ocurrió el evento y se calcula el promedio de la actividad eléctrica en cada punto de tiempo. Este proceso de promediación es fundamental.

¿Por qué funciona la promediación? La respuesta cerebral al evento específico (el PRE) es 'bloqueada por el evento', es decir, ocurre de manera consistente en el tiempo después del evento en cada ensayo. El ruido, por otro lado, es en gran medida aleatorio y no está sincronizado con el evento. Al promediar muchos ensayos, la actividad aleatoria (el ruido) tiende a cancelarse, mientras que la respuesta consistente y ligada al evento (el PRE) se refuerza. Matemáticamente, si el ruido tiene un promedio de cero y es independiente en cada ensayo, la amplitud del ruido en el promedio de N ensayos se reduce aproximadamente por un factor de la raíz cuadrada de N. Esto mejora drásticamente la relación señal-ruido (SNR), haciendo que el PRE sea discernible y permita su análisis.

Es crucial, sin embargo, que los ensayos que contienen artefactos de gran amplitud (como parpadeos fuertes o movimientos de cabeza) sean identificados y eliminados antes de la promediación, ya que estos artefactos pueden ser mucho mayores que el PRE y distorsionar el resultado del promedio.

Decodificando las Ondas: Componentes de los PREs

Los PREs se visualizan como formas de onda que muestran una serie de deflexiones de voltaje positivas y negativas a lo largo del tiempo, después de la presentación del estímulo. Estas deflexiones se conocen como 'componentes' del PRE. Cada componente se cree que refleja la actividad de poblaciones neuronales involucradas en una etapa particular del procesamiento de la información.

La mayoría de los componentes se nombran utilizando un sistema de nomenclatura basado en su polaridad (N para negativo, P para positivo) seguida de un número. Este número puede indicar la latencia aproximada del pico del componente en milisegundos después del estímulo, o su posición ordinal en la forma de onda (por ejemplo, el primer pico negativo es N1, el segundo es N2, etc.).

  • Un pico negativo que suele aparecer alrededor de 100 milisegundos después de un estímulo auditivo o visual se llama a menudo N100 o N1. Refleja el procesamiento sensorial temprano.
  • Le sigue a menudo un pico positivo, el P200 o P2.
  • Uno de los componentes más estudiados y fascinantes es el P300 (o P3). Este es un pico positivo que generalmente ocurre alrededor de 300 milisegundos (aunque su latencia puede variar considerablemente, entre 250 ms y 700 ms, especialmente en tareas cognitivas complejas) después de la presentación de un estímulo inesperado o cognitivamente significativo. El P300 no depende tanto del tipo específico de estímulo (visual, auditivo, táctil) sino de su relevancia para la tarea o su carácter novedoso. Se asocia con procesos cognitivos de alto nivel, como la actualización de la memoria de trabajo, la toma de decisiones o la detección de desviaciones.
  • Otros componentes importantes incluyen la Negatividad Relacionada con el Error (ERN), asociada con la detección de errores en el rendimiento, la N400, relacionada con el procesamiento del lenguaje y la detección de incongruencias semánticas, y la P600/SPS, vinculada al procesamiento sintáctico en el lenguaje.

La latencia (el tiempo que tarda en aparecer un componente) y la amplitud (el tamaño del pico) de estos componentes son medidas clave que los investigadores analizan para comprender la velocidad y la intensidad del procesamiento neural bajo diferentes condiciones experimentales o en diferentes poblaciones.

Ventajas y Desventajas de Usar PREs

El uso de PREs en investigación y clínica ofrece ventajas significativas, pero también presenta limitaciones en comparación con otras técnicas.

En Comparación con Medidas Conductuales:

Una ventaja crucial de los PREs sobre las medidas conductuales (como el tiempo de reacción o la precisión) es que proporcionan una medida continua del procesamiento cerebral que ocurre entre la presentación de un estímulo y la generación de una respuesta. Esto permite a los investigadores determinar qué etapa o etapas del procesamiento de la información se ven afectadas por una manipulación experimental específica. Además, los PREs pueden revelar el procesamiento de estímulos incluso cuando no hay un cambio observable en el comportamiento. Sin embargo, como se mencionó, el pequeño tamaño de la señal de PRE requiere la promediación de un gran número de ensayos para obtener una medida fiable, lo que puede ser una limitación en ciertos experimentos o poblaciones.

En Comparación con Otras Medidas Neurofisiológicas:

  • Invasividad: Una gran ventaja es que el EEG, y por lo tanto los PREs, es una técnica no invasiva. No requiere la inserción de electrodos en el cerebro (como las microelectrodos) ni expone a los participantes a radiación (como el PET).
  • Resolución Temporal: Los PREs ofrecen una resolución temporal excelente. La velocidad a la que se registran está limitada principalmente por la tasa de muestreo del equipo, lo que permite medir la actividad cerebral en la escala de milisegundos. Esto contrasta con las medidas hemodinámicas como la fMRI o el PET, que están limitadas por la lenta respuesta BOLD (cambios en el flujo sanguíneo), que ocurre en la escala de segundos. Si la pregunta de investigación es sobre la *velocidad* del procesamiento neural, los PREs son a menudo la opción preferida.
  • Resolución Espacial: La principal desventaja de los PREs es su pobre resolución espacial en comparación con técnicas como la fMRI o la MEG (magnetoencefalografía, el equivalente de los PREs en el campo magnético, llamado ERF). Localizar con precisión la fuente cerebral que genera un componente de PRE a partir de las señales registradas en el cuero cabelludo es un problema inverso inherentemente difícil de resolver con exactitud; solo se pueden obtener estimaciones. Por lo tanto, si la pregunta de investigación es sobre la *ubicación* precisa de la actividad cerebral, otras técnicas pueden ser más adecuadas.
  • Costo: Generalmente, la investigación con PREs es significativamente más económica que la fMRI, el PET o la MEG, tanto en términos de adquisición como de mantenimiento del equipo EEG.

Aplicaciones de los PREs: De la Investigación a la Clínica

Los PREs se utilizan extensivamente en diversas disciplinas, incluyendo neurociencia, psicología cognitiva, ciencia cognitiva y psicofisiología. Psicólogos experimentales y neurocientíficos han identificado numerosos estímulos y tareas que elicitan PREs fiables, permitiendo investigar una amplia gama de procesos mentales.

En Investigación:

La latencia de los componentes de PRE se interpreta como una medida del tiempo que tardan ciertas operaciones cognitivas en completarse. Por ejemplo, el tiempo que tarda el sistema visual en registrar un estímulo (reflejado en componentes tempranos como el N100). El estudio de componentes como el P300 en el paradigma 'oddball' (donde se presenta un estímulo infrecuente entre muchos frecuentes) ha sido fundamental para comprender la respuesta del cerebro a la novedad y la relevancia. El P300 también se ha investigado en relación con la detección de información y la memoria.

En neurolingüística, componentes como la N400 y la P600/SPS han revolucionado nuestra comprensión de cómo el cerebro procesa el lenguaje, revelando las etapas y los tipos de información (semántica, sintáctica) que se evalúan en diferentes momentos. La N400, por ejemplo, es una negatividad que ocurre alrededor de 400 ms después de una palabra, y es más grande cuando la palabra es semánticamente inesperada en el contexto de una oración.

Dada la fiabilidad de ciertos componentes, como el P300, se han desarrollado interfaces cerebro-computadora (BCIs) que dependen de ellos. Un ejemplo clásico es una matriz de letras o símbolos que parpadean secuencialmente; al detectar el P300 cuando el usuario se enfoca en un elemento particular, el sistema puede inferir qué elemento desea seleccionar el usuario, permitiendo la comunicación o el control de dispositivos.

Otra área de investigación es el estudio de la 'copia de eferencia', un mecanismo predictivo del cerebro. Los PREs han demostrado que este mecanismo opera no solo en el habla abierta sino también en el lenguaje interno.

En la Práctica Clínica:

Los neurólogos y médicos utilizan a veces PREs para evaluar la función de las vías sensoriales. Por ejemplo, un estímulo visual parpadeante (como un patrón de tablero de ajedrez) se usa para evaluar la integridad del sistema visual, registrando la respuesta cerebral en la corteza visual (Potenciales Evocados Visuales). De manera similar, se usan estímulos auditivos (Potenciales Evocados Auditivos) y táctiles (Potenciales Evocados Somatosensoriales).

Se han observado anormalidades en los componentes de PRE en una variedad de condiciones neurológicas y psiquiátricas, incluyendo lesiones cerebrales traumáticas, accidentes cerebrovasculares, esclerosis múltiple, trastorno obsesivo-compulsivo, esquizofrenia, depresión, trastornos del espectro autista, TDAH, enfermedad de Parkinson y enfermedad de Alzheimer, entre otras. El estudio de estas anormalidades puede ayudar en el diagnóstico o la comprensión de los mecanismos subyacentes de estas condiciones.

La Importancia del Número de Ensayos

Un aspecto práctico fundamental en los estudios de PREs es asegurar que se haya recolectado un número suficiente de ensayos por condición para que la forma de onda promedio sea fiable y permita un análisis estadístico robusto. Dado que la actividad de ruido varía entre individuos y a lo largo del tiempo, no hay un número mágico de ensayos que funcione para todos los casos. Los investigadores utilizan métricas como el error de medición estandarizado o estimaciones de consistencia interna para evaluar si los datos tienen la calidad necesaria para responder a las preguntas de investigación, ya sea comparando grupos o condiciones, o examinando diferencias individuales.

PREs vs. Otras Técnicas: Una Comparativa

Para entender mejor el lugar de los PREs en el arsenal de técnicas neurocientíficas, es útil compararlos con una de las herramientas de imagen cerebral más conocidas, la Resonancia Magnética Funcional (fMRI).

CaracterísticaPotenciales Relacionados con Eventos (PREs)Resonancia Magnética Funcional (fMRI)
Base de MediciónActividad eléctrica neuronal directaCambios en el flujo sanguíneo (respuesta BOLD)
InvasividadNo invasiva (EEG)No invasiva
Resolución TemporalExcelente (milisegundos)Pobre (segundos)
Resolución EspacialPobre (estimación de fuentes)Excelente (milímetros)
CostoRelativamente bajoAlto
Sensibilidad al MovimientoMuy sensible a artefactos de movimientoSensible a artefactos de movimiento
Aplicación PrincipalEstudio de la velocidad y etapas del procesamiento cognitivo, respuestas sensoriales/motoras tempranasLocalización de áreas cerebrales activas durante tareas

Preguntas Frecuentes sobre los PREs

Aquí respondemos algunas preguntas comunes sobre los Potenciales Relacionados con Eventos:

  • ¿Son los PREs lo mismo que el EEG?
    No exactamente. El EEG registra la actividad eléctrica cerebral general. Los PREs son la parte del registro de EEG que está específicamente relacionada con un evento particular, extraída mediante técnicas de promediación.
  • ¿Qué significan los picos (componentes) en una forma de onda de PRE?
    Cada pico o deflexión (como N100, P300) se considera un 'componente' que refleja la actividad coordinada de poblaciones neuronales involucradas en una etapa o proceso específico del procesamiento de la información relacionado con el evento.
  • ¿Se usan los PREs fuera de la investigación?
    Sí, se utilizan en entornos clínicos para evaluar la función de las vías sensoriales (visuales, auditivas, somatosensoriales) y para ayudar en la evaluación de ciertas condiciones neurológicas.
  • ¿Qué información me da un PRE que no me daría una medida conductual?
    Un PRE puede mostrar las etapas intermedias del procesamiento cerebral que ocurren *antes* de que se produzca una respuesta conductual. También puede detectar el procesamiento de estímulos incluso si el participante no responde o no es consciente de haber procesado completamente el estímulo.

Conclusión

Los Potenciales Relacionados con Eventos (PREs) representan una técnica fundamental en el estudio del cerebro humano. Al aislar las respuestas eléctricas cerebrales desencadenadas por eventos específicos, nos permiten explorar con una resolución temporal excepcional la dinámica del procesamiento sensorial, cognitivo y motor. Aunque presentan limitaciones en cuanto a su precisión espacial y requieren cuidadosas técnicas de registro y análisis (como la promediación y el rechazo de artefactos), su naturaleza no invasiva, su coste relativamente bajo y su capacidad para revelar las etapas temporales del procesamiento los convierten en una herramienta indispensable tanto en la investigación básica para desentrañar los misterios de la mente como en aplicaciones clínicas para evaluar la función cerebral y diagnosticar trastornos.

El estudio de los PREs continúa evolucionando, con nuevas técnicas de análisis y la identificación de nuevos componentes, prometiendo seguir proporcionando información valiosa sobre cómo nuestro cerebro percibe, piensa y actúa en respuesta al mundo que nos rodea.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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