¿Qué son el procesamiento bottom-up y top-down?

El Control Descendente en Neurociencia

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En el complejo universo del cerebro humano, la forma en que procesamos la información que proviene del mundo exterior no es un simple flujo unidireccional. Existe una interacción constante entre lo que percibimos a través de nuestros sentidos y la forma en que nuestro cerebro, basándose en experiencias previas, expectativas y metas, interpreta y filtra esa información. Este sofisticado proceso dual se describe comúnmente a través de los conceptos de procesamiento ascendente (bottom-up) y procesamiento descendente (top-down).

What is the top-down control theory?
In its simplest form, 'top-down' control refers to directional regulation within an ecosystem, where species occupying higher trophic levels exert controlling influences on species at the next lower trophic level (Terborgh et al., Reference Terborgh, Estes, Paquet, Soulé and Terborgh1999).

Mientras que el procesamiento ascendente se refiere al flujo de información sensorial pura que viaja 'hacia arriba' desde los receptores sensoriales (ojos, oídos, piel, etc.) hasta las áreas cerebrales superiores para su interpretación, el control descendente, o 'top-down', describe la influencia que ejercen las áreas cerebrales de orden superior, como la corteza prefrontal, sobre el procesamiento de la información en niveles inferiores. Es decir, nuestras ideas, conocimientos, expectativas, deseos y estados internos pueden moldear activamente lo que vemos, oímos, sentimos e incluso cómo funciona nuestro cuerpo.

Este control descendente es un pilar fundamental de la cognición y la experiencia humana. Permite que el cerebro no sea un receptor pasivo de estímulos, sino un intérprete activo y un director de la realidad percibida. Nos ayuda a dar sentido a la ambigüedad, a enfocarnos en lo relevante y a filtrar el ruido, permitiéndonos interactuar eficazmente con un entorno sensorialmente abrumador.

Índice de Contenido

Control Descendente: De la Teoría a la Práctica Cerebral

El principio del control descendente postula que la actividad en áreas cerebrales jerárquicamente superiores puede modular la actividad en áreas inferiores. Esto no es solo una idea abstracta, sino que se observa en la arquitectura y funcionamiento del cerebro. Por ejemplo, las cortezas frontales y parietales, asociadas con funciones ejecutivas, planificación y atención, envían proyecciones neuronales de vuelta a las cortezas sensoriales primarias (visual, auditiva, somatosensorial), influyendo en cómo se procesan los datos sensoriales iniciales.

Este control permite que el cerebro prediga, anticipe y se prepare para los estímulos sensoriales. Si esperas ver un objeto específico en un lugar determinado, tu cerebro puede 'pre-activar' las áreas visuales relevantes para facilitar su detección. De manera similar, si estás buscando una voz en particular en una multitud ruidosa, las áreas auditivas pueden ser sintonizadas por el control descendente para mejorar la detección de esa voz específica.

El control descendente no se limita a la percepción. Juega un papel crucial en procesos cognitivos complejos como la memoria, la toma de decisiones y el lenguaje. Nuestras expectativas sobre lo que deberíamos recordar pueden influir en lo que recuperamos de la memoria, y nuestros objetivos pueden guiar la forma en que tomamos decisiones.

La Fascinante Interacción Mente-Cuerpo a través del Control Descendente

Más allá de la percepción y la cognición en un sentido puramente 'cerebral', la neurociencia moderna ha revelado una interacción bidireccional profunda entre el cerebro y los tejidos periféricos del cuerpo, incluyendo los sistemas cardiovascular e inmune. Esta comunicación constante, donde el cerebro no solo recibe información del cuerpo (ascendente) sino que también lo regula activamente (descendente), es fundamental para la salud física y mental.

El control descendente juega un papel significativo en esta interacción. Nuestros estados mentales, como el estrés psicológico, las emociones (ansiedad, depresión) e incluso nuestras intenciones conscientes (como en las terapias mente-cuerpo), pueden ejercer una influencia directa sobre procesos fisiológicos que tradicionalmente se consideraban fuera del control voluntario. Por ejemplo, el estrés crónico, un estado mental de alto nivel, puede activar vías descendentes que alteran la función inmune, la inflamación y la salud cardiovascular. Se reconoce cada vez más que la interacción entre el estrés psicológico, la depresión conductual y la inflamación periférica contribuye a enfermedades crónicas como las cardíacas.

¿Qué es el análisis top-down y bottom-up?
Top-down ('de arriba abajo') y bottom-up ('de abajo arriba') son estrategias de procesamiento de información características de las ciencias de la información, especialmente en lo relativo al software. Por extensión se aplican también a otras ciencias sociales y exactas.

Las terapias dirigidas a abordar estos vínculos funcionales entre la mente/cerebro y el cuerpo, conocidas como terapias mente-cuerpo, parecen ser particularmente efectivas para tratar una amplia gama de síntomas asociados con muchas enfermedades crónicas. Estas terapias incluyen prácticas como la hipnosis, la imaginería mental, el biofeedback, la relajación muscular progresiva, el yoga, la meditación y el T'ai Chi. Se ha demostrado que estas intervenciones producen cambios fisiológicos, como una mejor función cardiovascular, modulación de respuestas neuroendocrinas e inmunes, y una reducción de la inflamación. Estos cambios son consistentes con la idea de que promueven la homeostasis, el mantenimiento de condiciones fisiológicas óptimas.

El marco neurofisiológico propuesto para entender estas terapias enfatiza el papel de regiones corticales específicas, como las áreas fronto-temporales, en la representación y el control de síntomas adversos. Estas áreas interactúan recíprocamente con estructuras subcorticales involucradas en la homeostasis corporal y las respuestas al estrés. Vías autonómicas y neuroendocrinas bidireccionales transmiten información entre el sistema nervioso central (SNC) y la periferia, facilitando la expresión de respuestas afectivas, autonómicas, hormonales e inmunes.

Control Descendente y la Atención: ¿Un Sistema o Dos?

Uno de los dominios donde la distinción y la interacción entre el control ascendente y descendente son más estudiadas es la atención. La atención es el proceso clave que nos permite seleccionar una parte relevante del vasto flujo de información sensorial e ignorar el resto. Tradicionalmente, se distinguen dos tipos principales de atención:

  • Atención Ascendente (Bottom-Up) o Exógena: Es impulsada por el estímulo. Ocurre automáticamente cuando un estímulo es particularmente saliente o inesperado en el entorno. Un ruido fuerte repentino o un objeto brillante que aparece de improviso capturarán tu atención de manera automática, independientemente de lo que estuvieras haciendo o buscando. Es un tipo de atención más rápido (~100-120 ms para desplegarse) y generalmente transitorio.
  • Atención Descendente (Top-Down) o Endógena: Es impulsada por la meta o el objetivo. Es la asignación voluntaria de la atención a ciertas características, objetos o regiones del espacio basada en nuestras intenciones actuales. Por ejemplo, buscar a una persona específica en una multitud, concentrarse en leer un libro o estar atento a un color particular. Es un tipo de atención más lento para desplegarse (~300 ms o más) y puede ser sostenido.

Aunque ambos tipos de atención tienen el efecto similar de dar procesamiento preferencial a los objetos o características atendidas, existen diferencias importantes en sus características y efectos. La atención ascendente parece aumentar rígidamente la resolución espacial percibida de un estímulo, lo que puede ser perjudicial si la tarea requiere una escala espacial diferente. En contraste, la atención descendente parece ser más flexible, aumentando la resolución espacial solo cuando es beneficioso para la tarea.

Además, se han observado efectos diferenciales en la discriminación del orden temporal (la atención ascendente la perjudica, la descendente la mejora), en la sensibilidad al contraste de segundo orden y en la interacción con la memoria de trabajo. La atención descendente puede ajustarse de forma flexible según la validez de una señal (si es probable que apunte al objetivo), mientras que la atención ascendente parece activarse en la misma medida independientemente de si el estímulo saliente es relevante o no.

Un debate central en la neurociencia de la atención es si estos dos tipos de control atencional son gestionados por un único sistema cerebral que opera de diferentes maneras, o si son funciones de dos sistemas neurales fundamentalmente independientes. La evidencia es compleja y a veces contradictoria.

Por un lado, algunos hallazgos sugieren una integración. Pacientes con negligencia (una condición donde, tras daño cerebral, a menudo en el lóbulo parietal derecho, los pacientes ignoran un lado del espacio) muestran déficits tanto en la atención ascendente como en la descendente en el lado afectado. Los estudios de movimientos oculares también sugieren integración; cuando factores ascendentes y descendentes compiten por dirigir la mirada, los ojos a menudo se mueven hacia una ubicación intermedia, lo que podría interpretarse como la salida de un sistema integrado.

Por otro lado, la existencia de atención ascendente en especies evolutivamente más simples (como las moscas de la fruta) donde la atención descendente parece estar ausente sugiere que podrían ser mecanismos filogenéticamente distintos. Además, algunos estudios en pacientes con negligencia muestran que estímulos muy salientes (que activan la atención ascendente) a veces pueden 'romper' la negligencia en el campo desatendido, lo que podría indicar una disociación parcial.

Una investigación a gran escala mencionada en la información proporcionada, que evaluó el rendimiento en tareas de atención descendente (búsqueda visual) y ascendente (captura por un elemento saliente) en una muestra amplia, encontró una ausencia de correlación entre el rendimiento en ambas tareas. Este hallazgo robusto, respaldado por análisis bayesianos, sugiere que, al menos en el contexto de estas tareas y medidas, los mecanismos subyacentes a la eficiencia de la atención descendente y la susceptibilidad a la captura ascendente operan de manera independiente. Esto apoya la hipótesis de dos sistemas atencionales distintos.

What does MT stand for in neuroscience?
The middle temporal (MT) area of the extrastriate visual cortex has long been studied in adulthood for its distinctive physiological properties and function as a part of the dorsal stream, yet interestingly it possesses a similar maturation profile as the primary visual cortex (V1).

Comparando Control Ascendente y Descendente en Atención

CaracterísticaControl Ascendente (Bottom-Up)Control Descendente (Top-Down)
ImpulsoEstímulo (Saliente, Inesperado)Meta, Objetivo, Intención
NaturalezaAutomático, InvoluntarioVoluntario, Controlado
Velocidad de DespliegueMás Rápido (~100-120 ms)Más Lento (~300+ ms)
DuraciónTransitorioSostenido
FlexibilidadMenos Flexible (efectos más rígidos)Más Flexible (adaptado a la tarea)
Ejemplo TípicoRuido fuerte, flash brillanteBuscar un objeto específico, concentrarse en una conversación

Implicaciones y Perspectivas Futuras

La comprensión del control descendente tiene profundas implicaciones en diversas áreas de la neurociencia y más allá. En la percepción, explica por qué dos personas pueden interpretar de manera diferente el mismo estímulo ambiguo basándose en sus expectativas. En la cognición, subraya cómo nuestros objetivos guían nuestro pensamiento y acción. En la salud, abre vías para entender cómo las intervenciones psicológicas y conductuales pueden influir en los resultados fisiológicos, validando el potencial de las terapias mente-cuerpo.

El debate sobre la independencia o integración de los sistemas de control atencional descendente y ascendente sigue siendo un área activa de investigación. Si, como sugieren algunos estudios recientes, operan de manera independiente, esto podría tener implicaciones importantes no solo para nuestra comprensión de la atención, sino quizás también para su relación con la conciencia. ¿La atención voluntaria (descendente) se relaciona con la conciencia de manera diferente que la atención automática (ascendente)?

Elucidar los mecanismos biológicos subyacentes al control descendente es crucial. Identificar las redes neuronales específicas y las vías de comunicación que permiten a las áreas cerebrales superiores moldear la actividad en niveles inferiores, tanto en la percepción como en la regulación corporal, es un objetivo prioritario para la investigación futura. Este conocimiento no solo avanzará nuestra comprensión fundamental del cerebro, sino que también podría llevar al desarrollo de intervenciones más efectivas para una variedad de condiciones, desde trastornos de la atención hasta enfermedades crónicas influenciadas por el estrés.

Preguntas Frecuentes sobre el Control Descendente

¿Es el control descendente siempre consciente?

Si bien muchos ejemplos de control descendente, como dirigir tu atención voluntariamente, implican conciencia, algunos aspectos pueden operar con un menor nivel de conciencia explícita. Por ejemplo, nuestras expectativas pueden influir sutilmente en la forma en que percibimos algo sin que seamos plenamente conscientes de esa influencia. Sin embargo, la característica clave del control descendente impulsado por objetivos a menudo implica un componente consciente o intencional.

¿Cómo se relaciona el control descendente con las emociones?

Las emociones son estados cerebrales complejos de alto nivel que ejercen una fuerte influencia descendente sobre la percepción, la cognición y la fisiología. Por ejemplo, el miedo (una emoción) puede aumentar la sensibilidad perceptual a posibles amenazas en el entorno (influencia descendente sobre la percepción) y activar la respuesta de lucha o huida (influencia descendente sobre el cuerpo).

¿Se puede mejorar o entrenar el control descendente?

Muchas prácticas y terapias, incluidas las terapias mente-cuerpo como la meditación y el biofeedback, se basan implícitamente en la idea de mejorar el control descendente. Al aprender a regular la atención, las respuestas emocionales o incluso ciertos procesos fisiológicos (como la variabilidad del ritmo cardíaco), se está fortaleciendo la capacidad de las áreas cerebrales superiores para influir en niveles inferiores de procesamiento y función corporal.

¿Es el control descendente 'mejor' que el ascendente?

No. Ambos tipos de procesamiento son esenciales para una función cerebral adaptativa. El procesamiento ascendente nos alerta de peligros o cambios importantes en el entorno de manera rápida y automática, mientras que el control descendente nos permite mantener el enfoque en nuestras metas y filtrar la información irrelevante. Un cerebro sano requiere una interacción equilibrada y flexible entre ambos sistemas.

En conclusión, el control descendente es un principio organizativo fundamental del cerebro. Representa cómo nuestros pensamientos, expectativas y metas moldean activamente nuestra experiencia del mundo y nuestro propio estado interno. Desde refinar lo que percibimos hasta influir en nuestra salud física, comprender el poder y los mecanismos de este control es clave para desentrañar los misterios de la mente y el cuerpo.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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