Why is Phineas Gage important to neuroscience?

Phineas Gage: El Caso Que Cambió la Neurociencia

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La historia de Phineas Gage es, sin duda, uno de los relatos más célebres y estudiados en la historia de la neurociencia y la psicología. No solo por la naturaleza dramática y casi milagrosa de su supervivencia a una lesión cerebral catastrófica, sino porque su caso proporcionó una de las primeras y más impactantes pruebas de la relación entre la función cerebral y la personalidad humana. Antes de Gage, la comprensión de cómo el cerebro controlaba aspectos tan complejos como el comportamiento social, el juicio o las emociones era muy limitada. Su experiencia vital, documentada principalmente por el médico que lo trató, el Dr. John Martyn Harlow, abrió una ventana crucial hacia la comprensión de la localización de funciones en el córtex prefrontal.

Why is Phineas Gage important to neuroscience?
Phineas Gage is probably the most famous person to have survived severe damage to the brain. He is also the first patient from whom we learned something about the relation between personality and the function of the front parts of the brain. The tamping iron was 3 feet 7 inches long and weighed 13 1/2 pounds.
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El Accidente Que Conmocionó Vermont

Era el 13 de septiembre de 1848. Phineas Gage trabajaba como capataz en una cuadrilla de construcción de ferrocarriles cerca de Cavendish, Vermont. Era conocido por ser un empleado eficiente, capaz y poseedor de una mente equilibrada, considerado un hombre de negocios astuto y perspicaz. Su trabajo ese día consistía en la preparación del lecho para la Rutland and Burlington Rail Road. Una tarea rutinaria en aquella época implicaba el uso de pólvora para voladuras controladas.

Esa tarde, mientras compactaba la pólvora en una perforación con una barra de apisonamiento, ocurrió la tragedia. Se produjo una chispa que encendió la carga explosiva. La barra, que Phineas sostenía, salió disparada por la explosión.

La barra de apisonamiento era un objeto formidable: medía 3 pies y 7 pulgadas de largo (aproximadamente 109 cm) y pesaba 13 libras y media (alrededor de 6.1 kg). Tenía un diámetro de 1 pulgada y cuarto en un extremo (cerca de 3.2 cm) y se estrechaba hasta un cuarto de pulgada (unos 0.6 cm) en el otro a lo largo de un pie de su longitud. Este proyectil metálico entró por debajo de su pómulo izquierdo, atravesó su cráneo y salió por la parte superior de su cabeza, aterrizando a unos 25 o 30 metros de distancia.

Lo increíble fue que Phineas Gage sobrevivió al impacto. Aunque fue derribado, los primeros informes sugieren que pudo no haber perdido el conocimiento inmediatamente. La barra había destruido gran parte de la parte frontal del lado izquierdo de su cerebro. A pesar de la gravedad extrema de la herida, recibió tratamiento del joven médico local, el Dr. John Martyn Harlow, quien logró salvarle la vida. Diez semanas después del accidente, Phineas pudo regresar a su hogar en Lebanon, New Hampshire.

El Hombre Que Ya No Era Él Mismo

La recuperación física de Phineas Gage fue notable, pero lo que capturó la atención de Harlow y de quienes lo conocían fue el profundo cambio en su personalidad. Meses después del accidente, probablemente a mediados de 1849, Gage se sintió lo suficientemente fuerte como para intentar retomar su antiguo trabajo. Sin embargo, los contratistas que lo habían empleado antes se negaron a reincorporarlo debido a la transformación que había experimentado.

Antes de la lesión, Phineas era descrito como un hombre capaz, eficiente, equilibrado y astuto. Después, según el Dr. Harlow, se volvió caprichoso, irreverente y groseramente profano. Mostraba poca consideración por los demás, era impaciente, obstinado, pero a la vez vacilante e incapaz de aferrarse a los planes que ideaba. Sus amigos y conocidos lamentaban que "ya no era Gage".

Este cambio drástico y aparente, observado por un médico atento como Harlow, fue la primera indicación significativa de que áreas específicas del cerebro, en este caso, los lóbulos frontales, desempeñaban un papel crucial en la regulación de la personalidad, el comportamiento social, la toma de decisiones y las funciones ejecutivas.

La Vida de Phineas Gage Después del Accidente: Entre el Hecho y la Ficción

Aunque el relato de Harlow sobre el cambio de personalidad es la parte más famosa de la historia, la vida de Phineas después de 1848 es a menudo mal representada y adornada con fabricaciones. La escasez de detalles en los informes originales de Harlow (especialmente el de 1868, poco difundido en su momento) ha llevado a la proliferación de historias fantasiosas sobre sus últimos 11 años y medio.

Contrario a la imagen popular de un hombre completamente incapacitado, sin rumbo y exhibiéndose como una rareza de feria, Phineas Gage sí tuvo un historial de empleo variado, e incluso ocupó puestos de cierta responsabilidad. Según Harlow, Phineas se exhibió brevemente en el Barnum's American Museum en Nueva York. Es importante destacar que en esa época, Barnum era conocido por su museo más que por su circo, lo que aclara una confusión común en las narraciones posteriores.

Además de la breve exhibición, Gage trabajó en un establo de caballos y negocio de diligencias en el Dartmouth Hotel en Hanover, New Hampshire, durante aproximadamente año y medio. Posteriormente, se trasladó a Valparaíso, Chile, donde trabajó durante casi siete años, conduciendo diligencias y cuidando caballos. Hacia 1859, su salud comenzó a deteriorarse, lo que lo llevó a mudarse a San Francisco para vivir con su familia.

Incluso en San Francisco, después de recuperar algo de salud, Phineas mostró deseo de trabajar y encontró empleo en una granja en el Condado de Santa Clara. Esta trayectoria, aunque quizás marcada por las secuelas de su lesión (no se sabe la calidad de su desempeño ni hasta qué punto pudo mantenerse por sí solo), contradice la imagen de total incapacidad o vagabundeo sin propósito que a menudo se le atribuye.

Fabricaciones y Mitos Comunes

Gran parte de las historias sobre la vida posterior de Gage son mezclas de hechos mínimos y mucha invención. Algunos relatos lo pintan como un hombre totalmente errático, incapaz de mantener un trabajo. Otros afirman que ganó mucho dinero exhibiéndose, solo para morir sin un centavo en una institución. También se le atribuyen comportamientos (como ser mentiroso, fanfarrón o descuidado en sus hábitos) que en realidad se observaron en pacientes de lobotomía en la década de 1930, décadas después de la muerte de Gage. Harlow no menciona aspectos de su vida sexual o su consumo de alcohol, a pesar de que muchas narraciones posteriores inventan historias sobre estos temas.

La madre de Gage sí mencionó a Harlow que Phineas solía inventar historias de aventuras para entretener a sus sobrinos. Este hecho, unido a las atribuciones de comportamientos de pacientes de cirugías cerebrales posteriores, parece ser la base para transformarlo en un fanfarrón irascible y psicopático en algunas versiones.

Es crucial entender que, con la excepción de algunos pocos hechos adicionales descubiertos por investigadores posteriores, casi todo lo que sabemos de Phineas Gage proviene de los informes de Harlow. Aunque Harlow pudo haber estado influenciado por las ideas médicas y frenológicas de su tiempo, sus relatos son prácticamente la única fuente primaria. La trágica historia real de Gage, marcada por la lesión y los cambios documentados, no necesita de invenciones modernas para ser significativa.

La Barra de Apisonamiento: Un Artefacto Histórico

La famosa barra de apisonamiento que atravesó el cráneo de Gage es un objeto con su propia historia. Phineas mismo depositó la barra en el Museo del Colegio Médico de Harvard en enero de 1850. La inscripción en la barra, aunque contiene errores en el nombre de Phineas ('Phinehas') y la fecha del accidente, es un testimonio directo del evento. Registros más recientes han confirmado que fue el propio Gage quien la llevó, y que incluso solicitó su devolución en 1854, lo que refuta la idea de que fue su 'compañera constante' hasta su muerte.

El hecho de que Phineas, a pesar de su lesión, tuviera la capacidad de viajar, depositar la barra en un museo y luego solicitarla de vuelta, sugiere un nivel de funcionamiento cognitivo que a menudo se subestima en las narraciones populares que lo retratan como completamente discapacitado.

¿Por Qué Phineas Gage es Tan Importante para la Neurociencia?

La importancia de Phineas Gage para la neurociencia radica en varios puntos clave:

  1. Localización de la Función Cerebral: En el siglo XIX, la idea de que diferentes áreas del cerebro controlaban funciones específicas (localización de la función) estaba ganando terreno, pero carecía de pruebas contundentes, especialmente para funciones complejas como la personalidad o el comportamiento. El caso de Gage, con un daño focalizado (principalmente en el córtex prefrontal izquierdo) y cambios observables en su comportamiento, fue una de las primeras y más dramáticas demostraciones de que los lóbulos frontales están íntimamente ligados a estos aspectos de la mente humana.

  2. Relación Cerebro-Comportamiento: Su caso ilustró vívidamente cómo una lesión física en el cerebro podía alterar drásticamente la esencia de una persona: su carácter, sus modales, su capacidad de planificación y su interacción social. Esto sentó las bases para futuras investigaciones sobre las bases neurológicas de la personalidad y los trastornos del comportamiento.

  3. Estudio del Lóbulo Frontal: La lesión de Gage afectó principalmente la corteza prefrontal ventromedial y orbitofrontal. Estas áreas son ahora conocidas por su papel crítico en la toma de decisiones basada en emociones y recompensas, la regulación del comportamiento social, la empatía y el control de impulsos. El caso Gage fue un precursor fundamental para la investigación moderna sobre el lóbulo frontal y sus complejas funciones ejecutivas.

  4. Metodología de Estudio de Lesiones: Aunque la documentación inicial de Harlow fue limitada por los estándares modernos, el caso de Gage estableció un precedente para el estudio de lesiones cerebrales como una forma de entender la función cerebral. Al observar qué capacidades se pierden o alteran después de una lesión en un área específica, los neurocientíficos pueden inferir la función de esa área. Gage fue un ejemplo temprano y paradigmático de este enfoque.

El caso Gage demostró que el cerebro no es una masa homogénea, sino que diferentes regiones tienen roles especializados. Su historia impulsó a los investigadores a explorar más a fondo la conexión entre el cerebro y los aspectos más elevados de la cognición y la personalidad, alejándose de visiones más holísticas o basadas en la frenología (aunque Harlow tenía intereses en la frenología, su descripción clínica del cambio de personalidad en Gage trascendió esa pseudociencia).

Legado y Perspectivas Futuras

A pesar de las lagunas en la documentación histórica y la necesidad de separar los hechos de las ficciones, Phineas Gage sigue siendo una figura central en la enseñanza de la neurociencia. Su caso sirve como un recordatorio poderoso de la fragilidad del cerebro y de su profunda influencia en quiénes somos como individuos. La investigación moderna, utilizando neuroimagen para reconstruir la trayectoria de la barra y el alcance exacto del daño, continúa extrayendo lecciones de su lesión.

La historia de Gage subraya la importancia de la investigación rigurosa y la documentación precisa en la neurociencia. También nos recuerda que, a menudo, los avances más significativos provienen de la observación cuidadosa de casos clínicos inusuales y trágicos, como el del hombre cuya cabeza fue atravesada por una barra de hierro, pero cuya historia iluminó el camino para la comprensión del cerebro humano.

Preguntas Frecuentes sobre Phineas Gage

A continuación, abordamos algunas de las preguntas más comunes sobre la historia de Phineas Gage basándonos en la información disponible:

  • ¿Phineas Gage sobrevivió al accidente? Sí, Phineas Gage sobrevivió a la lesión cerebral, aunque falleció casi 12 años después debido a complicaciones relacionadas con la lesión, probablemente convulsiones epilépticas.

  • ¿Qué parte del cerebro se dañó? La barra de apisonamiento dañó principalmente la parte frontal del lado izquierdo de su cerebro, específicamente áreas del córtex prefrontal.

  • ¿Su personalidad realmente cambió? Según el Dr. Harlow, el médico que lo trató, sí hubo cambios significativos en su personalidad y comportamiento, volviéndose más impulsivo, irreverente y menos considerado que antes. Sin embargo, la magnitud y la permanencia de estos cambios son objeto de debate, ya que muchas descripciones posteriores son exageradas.

  • ¿Qué le pasó a la barra de apisonamiento? La barra fue recuperada y Phineas Gage la depositó en el Museo del Colegio Médico de Harvard. Todavía se conserva allí, junto con su cráneo.

  • ¿Cómo murió Phineas Gage? Phineas Gage murió el 23 de mayo de 1860, aproximadamente 12 años después del accidente, tras sufrir una serie de convulsiones epilépticas, una secuela común de lesiones cerebrales graves.

  • ¿Fue capaz de trabajar después del accidente? Sí, a pesar de las dificultades, Phineas Gage tuvo varios empleos después del accidente, incluyendo trabajo en establos, como conductor de diligencias en Chile y en una granja en California, aunque la calidad y consistencia de su trabajo no están completamente documentadas.

La historia de Phineas Gage sigue siendo un caso de estudio fascinante que nos recuerda la complejidad del cerebro y la intrincada conexión entre su estructura y nuestra identidad.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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