What is neuroplasticity growth mindset?

Mentalidad de Crecimiento: La Psicología

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¿Alguna vez has pensado que eres simplemente 'malo para las matemáticas' o 'no eres una persona inteligente'? Muchas veces, desde la escuela, se nos inculca una idea de que nuestras habilidades intelectuales son rasgos fijos, algo con lo que nacemos y que no se puede cambiar, como el color de nuestros ojos. Sin embargo, décadas de investigación en psicología han desafiado esta noción, sugiriendo que creer que la inteligencia es inmutable puede minar la motivación y contribuir a desigualdades en el rendimiento académico. Si un estudiante piensa que no es bueno en algo, ¿por qué esforzarse? En contraste, adoptar una mentalidad de crecimiento, la creencia de que las habilidades y la inteligencia pueden desarrollarse a través del esfuerzo y la práctica, puede ser un motor poderoso para la perseverancia ante los desafíos. Este concepto, popularizado por la Dra. Carol Dweck, ha trascendido los laboratorios para convertirse en una idea influyente en la educación y más allá.

What is the connection between neuroplasticity and growth mindset?
In other words, a growth mindset creates an environment that nurtures and supports neuroplasticity. By believing in their ability to develop and improve, individuals are more inclined to engage in activities that challenge their existing skills and knowledge.
Índice de Contenido

¿Qué son la Mentalidad Fija y la Mentalidad de Crecimiento?

La distinción entre mentalidad fija y mentalidad de crecimiento es fundamental para entender este campo de estudio. Una mentalidad fija es la creencia de que la habilidad intelectual es simplemente un rasgo inherente e inmutable. Tienes una cierta cantidad y eso es todo; define quién eres y quién serás. Esta perspectiva puede hacer que los desafíos y los errores sean amenazantes, ya que pueden percibirse como reveladores de deficiencias permanentes en tu capacidad. Si te equivocas, significa que no eres lo suficientemente inteligente.

Por otro lado, una mentalidad de crecimiento es la creencia de que los estudiantes pueden desarrollar sus habilidades intelectuales mediante el trabajo arduo, buenas estrategias de aprendizaje y un amplio apoyo de otros y oportunidades. Desde esta perspectiva, asumir desafíos y aprender de los errores se convierten en vías para desarrollar y mejorar tus habilidades. La dificultad no es un signo de falta de capacidad, sino una parte natural del proceso de aprendizaje.

La Ciencia Detrás de las Intervenciones de Mentalidad de Crecimiento

Una intervención de mentalidad de crecimiento es una herramienta diseñada para exponer a las personas, especialmente a los jóvenes, a la idea fundamental de que todo aprendizaje nos cambia y que el aprendizaje es posible a lo largo de toda la vida. A menudo, estas intervenciones se basan en hallazgos de la neurociencia para explicar cómo funciona el cerebro.

La Neurociencia del Aprendizaje

Se explica que el aprendizaje ocurre en el cerebro. Cuando aprendemos conceptos nuevos y desafiantes, el cerebro forma nuevas conexiones neuronales. Se enfatiza que los cambios en nuestro conocimiento y en la estructura cerebral son posibles bajo las condiciones adecuadas y con el apoyo necesario. La plasticidad cerebral, la capacidad del cerebro para reorganizarse formando nuevas conexiones neuronales a lo largo de la vida, es la base biológica de la mentalidad de crecimiento.

¿Cómo Funcionan las Intervenciones?

En lugar de ofrecer una conferencia árida sobre neurociencia, las intervenciones invitan a los participantes a un mundo donde estas ideas son reales. Se presentan resúmenes concisos y convincentes de estudios científicos sobre el aprendizaje humano y la neurociencia. Más importante aún, se utilizan historias: relatos de personas que enfrentaron dificultades y las superaron perseverando y desarrollando sus habilidades. Estas historias hacen que el concepto de que el aprendizaje es posible se sienta real y alcanzable.

Una parte crucial de la intervención es pedir a los participantes que reflexionen sobre cómo esta información podría ayudarles a superar sus propios desafíos intelectuales. Se les pide que imaginen escenarios futuros y cómo aplicarían la idea de que la inteligencia no es fija. Por ejemplo, un estudiante de noveno grado lidiando con álgebra podría pensar: "Cuando me sienta tonto en matemáticas, recordaré que la inteligencia no es fija, se puede desarrollar". A menudo, se les invita a escribir sus propias historias o mensajes a futuros estudiantes, internalizando así la idea al articularla y compartirla.

Estas intervenciones suelen ser intencionalmente cortas y eficientes, no duran semanas o meses. El objetivo es que los adolescentes lean, comprendan e internalicen las ideas sin sentir que se les está diciendo qué pensar o cómo comportarse.

Resultados Medibles y Comportamiento

Las intervenciones de mentalidad de crecimiento han demostrado tener efectos medibles en el comportamiento de los estudiantes. En estudios a gran escala, se observó que los estudiantes que recibieron la intervención de mentalidad de crecimiento mostraron una mayor disposición a elegir problemas de matemáticas difíciles en lugar de fáciles. Mientras que un grupo de control abrumadoramente optó por los problemas fáciles (que les permitían 'verse inteligentes'), el grupo de intervención mostró un aumento notable en la elección de problemas desafiantes, aquellos que ofrecían una oportunidad real de aprender algo nuevo, incluso si eso significaba arriesgarse a cometer errores.

Este cambio en la elección de tareas es un indicador clave de una orientación hacia el aprendizaje en lugar de hacia el rendimiento o la validación de la capacidad fija. Elegir lo difícil es un comportamiento pro-aprendizaje que se alinea naturalmente con una mentalidad de crecimiento.

Impacto en las Brechas de Rendimiento

Uno de los hallazgos más significativos es el potencial de las intervenciones de mentalidad de crecimiento para reducir las brechas de rendimiento racial, socioeconómico y de otro tipo. Aunque la intervención puede cambiar las actitudes y el comportamiento de la mayoría de los estudiantes que prestan atención, los efectos a largo plazo sobre las calificaciones y la elección de cursos más difíciles tienden a ser más pronunciados para los estudiantes que previamente tenían calificaciones más bajas.

En Estados Unidos, estos estudiantes a menudo provienen de familias con menos recursos socioeconómicos o pertenecen a minorías raciales y étnicas. Los estudios universitarios también muestran que los estudiantes de color y los de primera generación en la universidad tienden a beneficiarse más en términos de calificaciones y elección de cursos que sus compañeros de entornos más aventajados.

El Rol de los Estereotipos

¿Por qué los estudiantes de entornos desfavorecidos se benefician más? Una hipótesis clave es que los estudiantes de grupos que son objeto de estereotipos negativos en la sociedad a menudo se enfrentan a mensajes implícitos y explícitos de mentalidad fija. La idea de que algunos grupos son inherentemente más inteligentes que otros ha sido históricamente utilizada para justificar la desigualdad. Una mentalidad de crecimiento puede ofrecer a estos estudiantes un 'respiro' de estas ideas prevalentes, permitiéndoles verse a sí mismos con el potencial de crecer y desarrollarse en el ámbito educativo. La intervención les ayuda a contrarrestar la presión y la duda que los estereotipos pueden generar.

Es importante destacar que, si bien la mentalidad de crecimiento es una estrategia prometedora para abordar algunas de las desigualdades persistentes, no se considera una 'bala de plata' ni la única solución.

Más Allá de las Matemáticas

Aunque a menudo se miden los efectos en matemáticas debido a la precisión de las calificaciones en esta área (hay menos inflación de calificaciones que en humanidades, por ejemplo), las intervenciones de mentalidad de crecimiento no están limitadas a ninguna materia específica. A menudo se administran en clases no académicas (como salud o educación física) o de forma independiente. Su efectividad se manifiesta con mayor fuerza en las clases más rigurosas y generadoras de ansiedad, precisamente porque son los entornos donde los estudiantes tienen más probabilidades de encontrar culturas de mentalidad fija.

El Contexto Importa: Profesores y Compañeros

La investigación más reciente subraya que el contexto en el que se implementa una intervención de mentalidad de crecimiento es crucial para su impacto a largo plazo. No basta con cambiar la mentalidad del estudiante si el entorno escolar o de aula no es propicio.

La Influencia del Entorno Escolar

Los estudios a gran escala han demostrado que las culturas escolares pueden socavar o potenciar el efecto de la intervención. En escuelas con normas que apoyan una mentalidad fija (donde, por ejemplo, los estudiantes pueden ser ridiculizados por pedir problemas más difíciles), el efecto de la intervención en el comportamiento pro-aprendizaje es menor. Por el contrario, en escuelas con culturas que apoyan una mentalidad de crecimiento, la intervención es más efectiva. Esto sugiere que las normas sociales y el entorno de pares juegan un papel significativo en el sostenimiento del mensaje de mentalidad de crecimiento.

La Mentalidad de los Profesores

Aún más importante es la mentalidad de los profesores. Investigaciones recientes indican que los efectos de la intervención de mentalidad de crecimiento en las calificaciones de los estudiantes al final del año solo se observan cuando los profesores reportan tener ellos mismos una mentalidad de crecimiento más fuerte. Si los profesores tienen una mentalidad fija, la intervención en los estudiantes puede cambiar sus actitudes y comportamiento a corto plazo, pero no se traduce en mejoras académicas duraderas. Esto plantea un nuevo desafío: ¿cómo cambiar la cultura del aula y las creencias de los profesores para crear un entorno donde las intervenciones en los estudiantes puedan florecer?

Cambiar las creencias y prácticas de los adultos en roles profesionales es complejo, ya que están influenciados por directores, juntas escolares, presiones de tiempo y políticas educativas cambiantes. Abordar el cambio en el comportamiento de los profesores y las culturas que crean se presenta como el próximo gran desafío científico y práctico en este campo.

El Momento Oportuno: Las Transiciones

Como psicólogo del desarrollo, el Dr. Yeager enfatiza la importancia del momento en que se aplican estas intervenciones. Las transiciones vitales, como el paso de la escuela intermedia a la secundaria, o de la secundaria a la universidad, son momentos particularmente oportunos.

El Poder de las Transiciones

Las transiciones crean una apertura a nuevas formas de pensar y nuevos hábitos. En estos momentos, los individuos se encuentran en nuevos roles que no dominan por completo, enfrentan ambigüedad, reciben feedback que puede ser difícil de interpretar, y se preguntan si sus habilidades actuales son suficientes para tener éxito en el nuevo entorno. Hay mucha incomodidad, cuestionamiento e incertidumbre.

En estos momentos de vulnerabilidad y apertura, pequeñas diferencias en el sistema de creencias general pueden iniciar ciclos de auto-refuerzo, ya sean positivos o negativos.

Consideremos un estudiante de noveno grado con mentalidad fija enfrentando las matemáticas de secundaria, que son inherentemente más difíciles. Podría interpretar la dificultad como una señal de que no es inteligente, lo que le lleva a evitar desafíos, no pedir ayuda, y ocultar sus dificultades. Esto resulta en un bajo rendimiento, lo que a su vez refuerza su creencia inicial de falta de capacidad. Este es un proceso recursivo negativo.

Un estudiante con mentalidad de crecimiento, en la misma situación, podría interpretar la dificultad como una parte normal de perseguir metas de aprendizaje ambiciosas. Esto le lleva a comportamientos pro-aprendizaje: buscar ayuda del profesor o compañeros, perseverar en los problemas difíciles. Este comportamiento resulta en un mejor rendimiento, lo que refuerza positivamente su creencia en su capacidad de mejorar. Este es un proceso recursivo positivo.

Aunque la mentalidad de crecimiento es relevante en cualquier momento, las transiciones son puntos de inflexión donde una pequeña diferencia en la creencia sobre el significado de la dificultad puede tener un impacto desproporcionado, inclinando la balanza hacia un ciclo positivo o negativo.

Mentalidad de Crecimiento vs. Resiliencia (Grit)

Otro concepto popular en psicología es la resiliencia (grit), definida por Angela Duckworth como la perseverancia y pasión por metas a largo plazo. Existe una relación entre mentalidad de crecimiento y resiliencia.

Son conceptos diferentes pero correlacionados. La Dra. Duckworth sugiere que la mentalidad de crecimiento puede ser un antecedente de la resiliencia. Creer que el fracaso no es paralizante, sino una oportunidad para fortalecerse, puede fomentar la persistencia necesaria para la resiliencia.

Las diferencias principales radican en sus orígenes conceptuales. La resiliencia surge de una perspectiva de diferencias individuales y de personalidad, buscando explicar la variación en el rendimiento a largo plazo, especialmente en poblaciones ya seleccionadas por su alto potencial (como cadetes militares o concursantes de ortografía de élite). La mentalidad de crecimiento, por otro lado, proviene de la tradición socio-cognitiva, enfocándose en cómo interpretamos el mundo y el significado que le damos, y cómo estas interpretaciones son socializadas. Estas diferentes tradiciones conducen a distintas predicciones sobre cómo fomentar cada constructo. Podríamos decir que son 'primos amigables' que se relacionan y se influyen mutuamente.

Perspectiva Global: Hallazgos del PISA

La investigación sobre la mentalidad de crecimiento no se limita a Estados Unidos. El Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) ha incluido medidas de mentalidad de crecimiento en sus encuestas a gran escala.

Hallazgos Internacionales del PISA

Un informe del PISA reveló que la mentalidad de crecimiento predice el rendimiento académico en la mayoría de los países participantes (alrededor de 72 de 77 naciones). Los estudiantes con mentalidad de crecimiento tienden a obtener puntuaciones más altas en las pruebas de PISA en lectura y matemáticas.

Sin embargo, hubo excepciones notables, principalmente en países de Asia Oriental, donde la mentalidad de crecimiento no predijo el rendimiento en las pruebas. Este hallazgo desconcertante llevó a una exploración más profunda. Se descubrió que en estos países, donde los estudiantes ya dedican una cantidad extraordinaria de tiempo al estudio fuera del horario escolar (a veces hasta 40 horas semanales), una mentalidad de crecimiento no les permite simplemente estudiar más, ya que ya están al límite.

Curiosamente, en estos mismos países donde la mentalidad de crecimiento no predice el rendimiento académico, sí predice el bienestar. El miedo al fracaso, a decepcionar a la familia o la comunidad, y la preocupación por ser revelado como inadecuado son fuertes predictores de estrés y bajo bienestar. Una mentalidad de crecimiento parece ayudar a mitigar estas preocupaciones, incluso si no impulsa un mayor estudio (ya que la carga de estudio es máxima). Esto sugiere que la mentalidad de crecimiento puede tener diferentes manifestaciones e impactos dependiendo del contexto cultural y las presiones existentes.

Estos hallazgos transculturales invitan a la investigación futura a explorar no solo si la mentalidad de crecimiento predice resultados, sino dónde no lo hace, qué otros resultados predice (como el bienestar) y cómo los factores culturales influyen en su manifestación y efectividad. La heterogeneidad en los resultados del PISA es un punto de partida fascinante para una investigación más matizada a nivel global.

Consideraciones Finales y Futuro

La investigación sobre la mentalidad de crecimiento ha recorrido un largo camino, desde la definición de los conceptos hasta la implementación de intervenciones a gran escala y el análisis de su impacto en diversos contextos. Si bien se ha demostrado su potencial para mejorar la motivación, el comportamiento pro-aprendizaje y reducir las brechas de rendimiento, especialmente en momentos de transición y para estudiantes de entornos desfavorecidos, también se han identificado desafíos cruciales.

La necesidad de crear culturas de apoyo en las escuelas y aulas, y la dificultad de cambiar la mentalidad y las prácticas de los profesores, son áreas clave para la investigación y la práctica futuras. Integrar el concepto de mentalidad de crecimiento de manera efectiva en la formación docente y desarrollar intervenciones específicas para educadores son pasos necesarios para maximizar el potencial de esta poderosa idea. La colaboración entre científicos y profesionales es esencial para refinar las intervenciones y adaptarlas a diversos entornos y culturas.

Preguntas Frecuentes

¿Puede cualquier persona desarrollar una mentalidad de crecimiento?

Sí, la investigación sugiere que la mentalidad de crecimiento es una creencia que puede aprenderse y cultivarse. Las intervenciones están diseñadas precisamente para ayudar a las personas a adoptar esta perspectiva.

¿Cuánto tiempo dura el efecto de una intervención de mentalidad de crecimiento?

Las intervenciones suelen ser cortas, pero pueden tener efectos duraderos en el comportamiento y las calificaciones, especialmente si se aplican en momentos de transición y en contextos escolares de apoyo.

¿Una mentalidad de crecimiento significa que cualquiera puede ser un genio con suficiente esfuerzo?

No necesariamente. Significa que las habilidades y la inteligencia pueden desarrollarse y mejorar significativamente a través del esfuerzo, las estrategias adecuadas y el apoyo. Reconoce que el potencial no es fijo al nacer.

¿Es la mentalidad de crecimiento solo para estudiantes?

Aunque gran parte de la investigación se ha centrado en estudiantes, el concepto de mentalidad de crecimiento es aplicable a cualquier área de la vida y a personas de todas las edades, incluyendo profesionales y adultos en general.

¿Cómo puedo fomentar una mentalidad de crecimiento en mí mismo o en otros?

Puedes aprender sobre la neurociencia del aprendizaje, reflexionar sobre el significado de los desafíos y errores (verlos como oportunidades, no como fracasos), buscar estrategias de aprendizaje efectivas, pedir ayuda cuando la necesites y celebrar el proceso de mejora.

CaracterísticaMentalidad FijaMentalidad de Crecimiento
Creencia sobre la inteligenciaFija, inmutablePuede desarrollarse con esfuerzo
Respuesta a desafíosEvita, se rinde fácilmenteLos abraza, persevera
Respuesta a erroresLos ve como fracasos, se desanimaLos ve como oportunidades para aprender
EsfuerzoLo ve como innecesario o signo de baja capacidadLo ve como el camino hacia el dominio
FeedbackLo ignora o se pone a la defensivaLo usa para mejorar
Éxito de otrosSe siente amenazadoSe inspira y aprende de ellos

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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