What in the brain causes gender dysphoria?

¿Qué Causa la Disforia de Género en el Cerebro?

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La identidad de género, esa profunda sensación interna de ser hombre, mujer o algo distinto, es una parte fundamental de la experiencia humana. Sin embargo, para algunas personas, existe un profundo malestar o conflicto entre su identidad de género sentida y el sexo que les fue asignado al nacer, basándose generalmente en la apariencia de sus genitales. Este malestar se conoce como disforia de género. Definida en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), la disforia de género implica una marcada incongruencia que causa angustia significativa o deterioro en áreas importantes de funcionamiento. Lejos de ser una simple elección o una moda, la disforia de género es una condición compleja cuya comprensión científica avanza, y las investigaciones sugieren que sus raíces podrían estar, al menos en parte, en el intrincado desarrollo del cerebro y las influencias biológicas tempranas.

What is the psychological cause of gender dysphoria?
There is also growing evidence that childhood abuse, neglect, maltreatment, and physical or sexual abuse may be associated with GD. Individuals reporting higher body dissatisfaction and GD have a worse prognosis in terms of mental health.

Durante mucho tiempo, se ha considerado el sexo biológico como un concepto binario, determinado por los cromosomas (XX para mujer, XY para hombre) que dictan el desarrollo de las gónadas (ovarios o testículos) y, en cascada, el resto del cuerpo. Sin embargo, la identidad de género, cómo una persona se percibe a sí misma, es distinta del sexo biológico. Mientras que para la mayoría de las personas (cisgénero), su sexo asignado al nacer y su identidad de género coinciden, para las personas transgénero, esta alineación no se produce. La búsqueda para entender por qué ocurre esta divergencia ha llevado a la neurociencia a explorar las posibles diferencias en la estructura y función cerebral entre hombres y mujeres, y cómo estas podrían relacionarse con la identidad de género.

Índice de Contenido

La Diferenciación Sexual: Un Proceso Complejo

La diferenciación sexual es un proceso multifactorial que comienza en las primeras semanas del desarrollo embrionario. Inicialmente, las gónadas son indiferenciadas, con el potencial de convertirse en ovarios o testículos. La presencia o ausencia del gen SRY (ubicado en el cromosoma Y) es el interruptor principal. Si el gen SRY está presente y activo, dirige el desarrollo de las gónadas indiferenciadas hacia testículos. Los testículos en desarrollo secretan hormonas clave, principalmente testosterona y la hormona antimülleriana (AMH).

La testosterona es fundamental para el desarrollo de las estructuras reproductivas masculinas internas (derivadas de los conductos de Wolff) y la masculinización de los genitales externos. La AMH, por su parte, provoca la regresión de los conductos de Müller, que de otro modo se desarrollarían en estructuras reproductivas femeninas (útero, trompas de Falopio y parte superior de la vagina). En ausencia del gen SRY y, por lo tanto, de testosterona y AMH, las gónadas indiferenciadas se desarrollan en ovarios, los conductos de Müller persisten y los conductos de Wolff degeneran, llevando al desarrollo del fenotipo femenino, considerado a menudo el desarrollo por defecto.

Este proceso no siempre es perfecto. Existen condiciones conocidas como Trastornos del Desarrollo Sexual (DSD), donde hay variaciones en los cromosomas, las gónadas o las hormonas que resultan en características sexuales atípicas. Un ejemplo relevante es el Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA), causado por mutaciones en el gen del receptor de andrógenos (AR). En el SIA completo (SIAc), individuos genéticamente XY (con testículos internos que producen testosterona) son completamente insensibles a la testosterona. Como resultado, desarrollan un fenotipo completamente femenino externamente y a menudo son asignados y criados como niñas. La mayoría de las personas con SIAc se identifican como mujeres, lo que sugiere que la exposición o la respuesta a los andrógenos en etapas tempranas puede influir en la identidad de género. En el SIA parcial (SIAp), la respuesta a los andrógenos es incompleta, lo que puede resultar en genitales ambiguos y una mayor complejidad en la asignación y la posterior identidad de género.

El Cerebro: ¿Un Mapa de la Identidad de Género?

Así como las hormonas sexuales influyen en el desarrollo del cuerpo, también juegan un papel crucial en la diferenciación sexual del cerebro. Aunque no hay un único centro cerebral que determine la identidad de género, diversas regiones muestran diferencias estructurales y funcionales entre hombres y mujeres cisgénero. Se cree que la exposición a las hormonas sexuales durante periodos críticos del desarrollo fetal y perinatal moldea estas diferencias neuronales, afectando el tamaño de ciertas áreas, la densidad de neuronas y la conectividad.

What is the root of gender dysphoria?
No one knows exactly what causes gender dysphoria. Some experts believe that hormones in the womb, genes, and cultural and environmental factors may be involved.

La hipótesis central en la investigación neurobiológica de la disforia de género es que, en las personas transgénero, la diferenciación sexual del cerebro podría no alinearse con la diferenciación sexual de las gónadas y los genitales. Es decir, una persona con un cuerpo típicamente masculino podría tener un cerebro con características más comunes en mujeres cisgénero, o viceversa.

Evidencia Neurocientífica: Estructura y Función Cerebral

Las investigaciones utilizando técnicas de neuroimagen, como la resonancia magnética (IRM) y la tomografía por emisión de positrones (PET), han buscado correlaciones entre la identidad de género y las características cerebrales. Algunos estudios post-mortem pioneros, como el de Zhou et al. (1995), encontraron que el núcleo del lecho de la estría terminal (BSTc), una región cerebral implicada en respuestas sexuales y de ansiedad y que muestra dimorfismo sexual (es más grande en hombres cisgénero que en mujeres cisgénero), tenía un tamaño similar al de mujeres cisgénero en mujeres transgénero (asignadas varón al nacer pero que se identifican como mujeres), independientemente del tratamiento hormonal recibido en la edad adulta. Otros estudios han replicado hallazgos similares en esta y otras áreas, como el núcleo intersticial del hipotálamo anterior (INAH-3).

Estudios de IRM en personas transgénero sin tratamiento hormonal han mostrado patrones de materia gris y blanca que, en algunos casos, se asemejan más a los del género con el que se identifican que a los de su sexo asignado al nacer. Por ejemplo, se han observado volúmenes de materia gris en ciertas regiones corticales y subcorticales, así como diferencias en la microestructura de la materia blanca (que refleja la organización de las fibras nerviosas), que parecen estar desplazadas hacia el patrón típico del género sentido.

Además de la estructura, se ha investigado la función cerebral. Un área de interés ha sido la respuesta hipotalámica a feromonas o esteroides odoríferos como el androstadienone. Los estudios han demostrado que las mujeres cisgénero y los hombres cisgénero tienen respuestas hipotalámicas diferentes a esta sustancia. Investigaciones en adolescentes y adultos con disforia de género han encontrado que su respuesta hipotalámica al androstadienone tiende a ser más similar a la del género con el que se identifican que a la de su sexo asignado.

A pesar de estos hallazgos intrigantes, es crucial ser cauteloso. Muchos estudios han tenido tamaños muestrales pequeños, y los resultados a veces son inconsistentes entre diferentes investigaciones. Además, determinar si estas diferencias cerebrales son una causa preexistente de la disforia de género o si son el resultado de la experiencia de vivir con disforia, factores ambientales, o incluso el impacto de la terapia hormonal (que sí se sabe que puede alterar la estructura cerebral en la edad adulta) es un desafío metodológico importante.

Is there a neurological basis for transgenderism?
Sex hormones in the prenatal environment differentiate the male and female brain. One hypothesis proposes that transgender individuals may have been exposed to atypical levels of sex hormones during later stages of fetal development, leading to brain structures atypical of their sex assigned at birth.
Característica CerebralHombres Cisgénero TípicosMujeres Cisgénero TípicasPersonas Transgénero (Hallazgos de Algunos Estudios)
Volumen Cerebral TotalMayor en promedioMenor en promedioVariable, a veces más cercano al género sentido
BSTc (Núcleo del lecho de la estría terminal)Más grandeMás pequeñoSimilar al género sentido (en algunos estudios post-mortem)
INAH-3 (Hipotálamo)Más grandeMás pequeñoSimilar al género sentido (en algunos estudios post-mortem)
Volumen de Materia Gris (Regiones específicas)Patrones distintosPatrones distintosAlgunas regiones muestran patrones más cercanos al género sentido
Microestructura de Materia BlancaPatrones distintosPatrones distintosPatrones que tienden hacia el género sentido
Respuesta Hipotalámica a AndrostadienonePatrón 'masculino'Patrón 'femenino'Patrón más similar al género sentido

Esta tabla resume algunas de las diferencias cerebrales observadas entre hombres y mujeres cisgénero y cómo algunos estudios sugieren que las personas transgénero pueden mostrar patrones más cercanos a su género sentido en estas métricas. Sin embargo, es fundamental recordar que estos hallazgos son complejos, a menudo se basan en promedios grupales con solapamiento significativo entre sexos, y la causalidad no está clara.

La Influencia Genética: ¿Heredamos la Disforia?

La idea de que la disforia de género podría tener un componente genético ha sido explorada, principalmente a través de estudios de gemelos. Si la disforia de género fuera puramente genética, se esperaría que los gemelos idénticos (monocigóticos), que comparten el 100% de sus genes, tuvieran una concordancia mucho mayor (ambos presentaran disforia) que los gemelos no idénticos (dicigóticos), que comparten aproximadamente el 50% de sus genes, si ambos fueran criados en el mismo entorno.

Algunos estudios de gemelos han reportado tasas de concordancia más altas en gemelos idénticos que en gemelos no idénticos, lo que sugiere una influencia genética. Las estimaciones de heredabilidad varían, pero algunos estudios sugieren que los factores genéticos podrían explicar una proporción significativa de la varianza en la disforia de género. Sin embargo, estos estudios también señalan que los factores ambientales (compartidos y no compartidos) también juegan un papel importante.

La identificación de genes específicos asociados con la disforia de género ha sido un desafío. Se han investigado variantes en genes relacionados con las hormonas sexuales o sus receptores, como el gen del receptor de andrógenos (AR) y genes involucrados en la síntesis de esteroides (ej. CYP17). Algunas investigaciones han encontrado asociaciones entre ciertas variantes alélicas o la longitud de secuencias repetidas en estos genes y la disforia de género, pero los hallazgos no son consistentes y no apuntan a un único gen 'causante'. La disforia de género, si tiene una base genética, es probable que sea un rasgo poligénico y multifactorial, influenciado por la interacción compleja de múltiples genes y factores ambientales.

Factores Psicológicos y Sociales: Un Contexto Crucial

Aunque la investigación biológica busca posibles bases neurobiológicas o genéticas, es innegable que los factores psicológicos y sociales también son cruciales en la experiencia de la disforia de género y en el desarrollo de la identidad. La forma en que un niño es criado, las expectativas sociales sobre el género, el apoyo familiar y la exposición a la información pueden influir en cómo una persona entiende y expresa su identidad. La estigmatización y la falta de aceptación social pueden exacerbar significativamente el malestar asociado con la disforia de género, contribuyendo a altas tasas de problemas de salud mental como depresión, ansiedad e ideación suicida en la población transgénero.

What in the brain causes gender dysphoria?
A recent study investigated the volume of grey matter in individuals with GD and found that they had a smaller volume in the left posterior superior hemisphere of the cerebellum compared to male controls and a smaller volume of the right inferior orbitofrontal cortex compared to female controls.Aug 5, 2020

El modelo biopsicosocial es probablemente el más adecuado para entender la disforia de género. Reconoce que factores biológicos (genética, hormonas, desarrollo cerebral), psicológicos (auto-percepción, experiencias de vida, salud mental) y sociales (cultura, familia, pares, estigma) interactúan de manera compleja para dar forma a la identidad de género y a la experiencia de la disforia.

Preguntas Frecuentes

¿La disforia de género es una enfermedad mental?
Según el DSM-5, la disforia de género es una condición que puede diagnosticarse cuando la incongruencia entre el género sentido y el asignado causa angustia o deterioro significativo. Se considera una condición clínica para facilitar el acceso a la atención médica y el apoyo, pero no implica que la identidad transgénero en sí misma sea un trastorno mental. Muchas personas transgénero no experimentan disforia significativa si viven en entornos de apoyo.
¿Naces con disforia de género?
La investigación sugiere que las bases de la identidad de género y potencialmente de la disforia pueden establecerse muy temprano en el desarrollo, posiblemente influenciadas por factores biológicos prenatales como las hormonas y el desarrollo cerebral. No es algo que se 'decida' o 'aprenda' en la infancia tardía o la edad adulta, aunque la conciencia y la expresión de la identidad pueden evolucionar con el tiempo.
¿La disforia de género es causada solo por el cerebro?
Aunque el cerebro es clave para la identidad, la disforia de género es multifactorial. Factores genéticos, hormonales, psicológicos, sociales y ambientales probablemente interactúan de maneras complejas que aún no se comprenden completamente.
¿La terapia hormonal cambia la estructura del cerebro?
Sí, la terapia hormonal en la edad adulta puede inducir cambios en la estructura y función cerebral. Esto complica los estudios que buscan diferencias cerebrales preexistentes en personas transgénero que ya han iniciado el tratamiento.

La investigación sobre las bases biológicas de la disforia de género es un campo en evolución. Si bien no existe una única causa identificada, la evidencia acumulada sugiere que la diferenciación sexual del cerebro puede jugar un papel importante en la configuración de la identidad de género. Hallazgos sobre diferencias en la estructura y función cerebral, así como la influencia de factores genéticos y hormonales tempranos, apoyan la idea de que la identidad de género tiene profundas raíces biológicas.

Sin embargo, es fundamental reconocer la complejidad del fenómeno. La disforia de género no puede reducirse únicamente a la biología; la interacción con factores psicológicos y sociales es ineludible. La comprensión científica de esta condición es vital, no solo para satisfacer la curiosidad académica, sino para mejorar la atención médica y psicológica, reducir el estigma y fomentar una mayor aceptación social de las personas transgénero. A medida que la investigación avanza, se espera arrojar más luz sobre los mecanismos subyacentes y, en última instancia, mejorar la calidad de vida de quienes experimentan esta incongruencia.

La distinción entre sexo biológico y género sentido es crucial. Mientras que el sexo asignado al nacer se basa en características físicas, el género es una construcción interna. La investigación sugiere que, en algunos casos, la "masculinización" o "feminización" del cerebro puede no seguir el mismo camino que la del cuerpo, lo que podría explicar, al menos en parte, la disforia de género. Trastornos como el SIA ilustran cómo una discordancia entre la composición genética/gonadal y la respuesta hormonal puede resultar en un fenotipo y una identidad de género inesperados.

En conclusión, aunque el mecanismo causal exacto de la disforia de género sigue siendo desconocido, la evidencia biológica, particularmente en relación con la diferenciación sexual del cerebro bajo la influencia de hormonas y genética, sugiere que tiene una base neurobiológica significativa. Sin embargo, es una condición multifactorial donde los aspectos psicológicos y sociales también son determinantes. Se necesita mucha más investigación para desentrañar completamente esta compleja interacción y proporcionar una comprensión más profunda que beneficie tanto a la comunidad científica como al público en general, promoviendo así una mayor empatía y apoyo para las personas que viven con disforia de género.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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