What is the neuroscience behind growth mindset?

Mentalidad de Crecimiento: ¿Ciencia o Mito?

Valoración: 3.66 (9674 votos)

Si eres un lector habitual de artículos sobre educación o desarrollo personal, es probable que hayas oído hablar de la "mentalidad de crecimiento" (growth mindset). Este enfoque educativo se centra en alabar el esfuerzo de los niños en lugar de su habilidad innata, con la idea de que conectar el esfuerzo con los resultados positivos les ayuda a ver la habilidad y la inteligencia como algo maleable, no fijo. La premisa es simple pero poderosa: cuando los individuos creen que pueden mejorar a través del trabajo duro y superando desafíos, supuestamente fomentan la motivación y la resiliencia.

Pero, ¿qué tan sólida es la base científica de esta idea? Recientemente, la conversación en torno a la mentalidad de crecimiento ha alcanzado un punto álgido debido a la publicación de varios metaanálisis (análisis de investigación que combinan resultados de múltiples estudios científicos) en una revista de renombre. Lo interesante, y lo que ha generado controversia, es que estos análisis llegaron a conclusiones muy diferentes.

How does neuroscience provide evidence that people can learn?
From neuroscience, we know that memories are encoded by physical changes in the brain (although we still debate exactly what it is that changes and how). Your brain therefore changes physically whenever anything is learnt, and so your experiences and learning throughout all of life change and mould your brain.
Índice de Contenido

La Controversia Reciente: Metaanálisis en Conflicto

Uno de los metaanálisis más comentados, realizado por Brooke MacNamara de la Universidad Case Western y Alexander Burgoyne de Georgia Tech, fue particularmente incendiario. Publicado en Psychological Bulletin, concluyó que "los aparentes efectos de las intervenciones de mentalidad de crecimiento en el rendimiento académico son probablemente atribuibles a un diseño de estudio inadecuado, fallos en la presentación de informes y sesgos". En esencia, su argumento es que la ciencia que respalda la mentalidad de crecimiento está viciada y que este enfoque no impulsa realmente las calificaciones de los estudiantes.

MacNamara y Burgoyne incluso hicieron acusaciones serias contra algunos investigadores prominentes de la mentalidad de crecimiento, incluida Carol Dweck de Stanford, sugiriendo que promovían la mentalidad de crecimiento para obtener ganancias financieras y permitían que sus sesgos influyeran en su investigación. Esta es una acusación muy grave en el ámbito académico, y como era de esperar, generó un considerable revuelo.

Sin embargo, otro metaanálisis publicado en el mismo número de la revista presentó una perspectiva bastante diferente. Investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, la Universidad de Tulane, la Universidad de Carolina del Norte en Charlotte, la Universidad de Richmond y el Siena College analizaron los efectos de la mentalidad de crecimiento y "encontraron efectos positivos en los resultados académicos, la salud mental y el funcionamiento social, especialmente cuando las intervenciones se aplican a personas que se espera que se beneficien más".

Entonces, ¿es la mentalidad de crecimiento una farsa? ¿O realmente ayuda a los estudiantes con dificultades?

Los Argumentos a Favor: Beneficios Reportados de la Mentalidad de Crecimiento

Más allá de la controversia académica sobre su impacto directo en las calificaciones, la investigación en torno a la mentalidad de crecimiento ha sugerido una serie de beneficios potenciales para los individuos, particularmente en entornos educativos. Estos incluyen:

  • Reducción del Estrés: Tener una mentalidad de crecimiento puede ayudar a aliviar el estrés. Esto es crucial para los estudiantes que enfrentan situaciones estresantes como exámenes o solicitudes universitarias. La evidencia sugiere que los estudiantes con una mentalidad de crecimiento generalmente tienen niveles más bajos de cortisol, la hormona del estrés.
  • Mejor Manejo del Cambio: La resiliencia que se desarrolla al fomentar una mentalidad de crecimiento ayuda a los estudiantes a afrontar mejor el cambio, algo inevitable en la vida estudiantil (transiciones de curso, temas nuevos). Quienes se adaptan mejor al cambio lo ven como una oportunidad para el desarrollo académico o personal.
  • Mejora de la Autorregulación: La mentalidad de un individuo es fundamental para su capacidad de monitorear y gestionar sus emociones, pensamientos y comportamientos (autorregulación). La investigación sugiere una fuerte asociación, ya que ambos se centran en la persistencia y el crecimiento personal para lograr objetivos.
  • Aumento de la Autoestima: La autoestima es clave para el éxito. La evidencia sugiere que los estudiantes con una alta mentalidad de crecimiento mantuvieron niveles consistentes de autoestima, incluso cuando sus calificaciones académicas fluctuaron. Esto podría deberse a que no vinculan el rendimiento a la identidad, valorando el esfuerzo y aprendiendo de los errores sin detenerse en ellos.
  • Mejores Hábitos de Estudio: Un estudio reciente encontró que los estudiantes con una mentalidad de crecimiento eran más propensos a valorar estrategias de revisión efectivas (como la práctica de recuperación o el espaciamiento) y estaban más motivados intrínsecamente al completarlas.
  • Búsqueda de Mejor Retroalimentación: En un estudio seminal, aquellos con una mentalidad de crecimiento fueron mucho más propensos a solicitar comentarios sobre cómo mejorar una tarea en el futuro, en comparación con aquellos con una mentalidad fija, que buscaban elogios o comparaciones con sus compañeros. A largo plazo, se esperaría que el uso de retroalimentación orientada a la mejora conduzca a tasas de aprendizaje y rendimiento significativamente más altas.

¿Mejores Calificaciones? Un Área Controvertida

Como se mencionó con los metaanálisis, este es un punto muy debatido. Numerosos estudios a nivel mundial, incluyendo algunos con más de 160,000 estudiantes, han encontrado un impacto positivo y significativo de la mentalidad de crecimiento en las calificaciones. Sin embargo, es igualmente importante notar que muchos otros estudios no han encontrado un vínculo claro entre la mentalidad y las calificaciones. Se necesita más investigación para comprender las diferencias en estos hallazgos, ya que el contexto y el marco temporal de la medición pueden desempeñar un papel significativo.

La Visión de la Neurociencia: Cómo el Cerebro Apoya la Idea del Cambio

La discusión sobre la mentalidad de crecimiento a menudo se entrelaza con conceptos de neurociencia, particularmente la idea de que el cerebro no es estático. Desde la neurociencia, sabemos que el aprendizaje implica necesariamente almacenar información en alguna forma de memoria para uso futuro. Las memorias se codifican mediante cambios físicos en el cerebro. En otras palabras, tu cerebro cambia físicamente cada vez que aprendes algo, y continúa siendo moldeado por la experiencia y el aprendizaje a lo largo de toda tu vida.

Existe un mito común de que el cerebro se desarrolla completamente en la primera infancia y luego deja de cambiar, excepto para deteriorarse con la edad. La realidad es que el desarrollo cerebral está determinado tanto por la genética como por el aprendizaje y las experiencias. Biológico no significa predeterminado. Tu cerebro es moldeado por tus experiencias y nunca está fijo, sino que continúa cambiando con el aprendizaje a lo largo de la vida.

Neuroplasticidad: La Capacidad del Cerebro para Cambiar

La neuroplasticidad es el concepto clave que describe la capacidad del cerebro para reorganizarse a sí mismo, formando nuevas conexiones neuronales a lo largo de la vida. Aunque gran parte de la investigación sobre neuroplasticidad se relaciona con cómo el cerebro se recupera de lesiones, los mismos principios se aplican a cómo el cerebro cambia con el aprendizaje a lo largo de toda la vida.

How are neurons involved with a growth mindset?
The findings demonstrate that growth mindsets promote more effective error processing by enhancing neural attention to mistakes, which supports better learning and task performance.Feb 14, 2025

El cerebro está compuesto por miles de millones de células llamadas neuronas, densamente interconectadas a través de enlaces llamados sinapsis. Si bien la gran mayoría de las neuronas están presentes desde el nacimiento y su número no cambia con el aprendizaje, las conexiones entre ellas (las sinapsis) cambian constantemente a lo largo de toda nuestra vida. Estos cambios en las conexiones implican la formación de nuevas conexiones (sinaptogénesis) o el fortalecimiento de conexiones existentes (potenciación a largo plazo - LTP).

Mucho de lo que sabemos sobre la sinaptogénesis proviene de estudios con animales criados en entornos estimulantes versus entornos empobrecidos. Los animales en entornos estimulantes desarrollaban interconexiones más extensas entre sus neuronas, con un mayor número de sinapsis. Asumimos que procesos similares son importantes en los cerebros humanos; por ejemplo, estudios con niños de orfanatos rumanos extremadamente privados mostraron retrasos persistentes en el desarrollo.

Donald Hebb describió un proceso importante para el aprendizaje, conocido como aprendizaje hebbiano, resumido en la frase: "Las neuronas que se activan juntas, se conectan juntas". Simplificando, cuando dos o más neuronas se activan al mismo tiempo (debido a un pensamiento, acción o evento), la conexión entre ellas se fortalece. Esto significa que si esa situación (o pensamiento/acción) se encuentra en el futuro, será más probable que una neurona active a las otras, recordando y reforzando esa asociación. De esta manera, gran parte del aprendizaje implica cambiar las conexiones entre neuronas, reforzando particularmente las vías o circuitos de neuronas interconectadas que se usan con frecuencia.

Neurogénesis: ¿Nuevas Neuronas en la Vida Adulta?

Aunque la mayoría de nuestro cerebro contiene neuronas presentes desde el nacimiento, una pequeña pero muy importante área, el hipocampo, continúa generando nuevas neuronas a lo largo de toda la vida a través de un proceso llamado neurogénesis. El hipocampo es crucial para la formación de nuevas memorias y la navegación espacial.

Solo en la última década se ha demostrado que nacen nuevas neuronas en el hipocampo humano a lo largo de la vida. Un estudio concluyente estimó que se añaden alrededor de 700 nuevas neuronas a cada hipocampo cada día, y para los 60 años, aproximadamente un tercio de las neuronas en el hipocampo serán nuevas. Esto ha generado gran entusiasmo, pero aún hay mucho que no sabemos, por ejemplo, el papel exacto de estas nuevas neuronas en el aprendizaje.

Sabemos que el ejercicio, la dieta, la reducción del estrés y el aprendizaje mismo pueden estimular la neurogénesis. Sin embargo, no hay suficiente evidencia para afirmar que apuntar específicamente a la neurogénesis "potenciará" tu cerebro de manera medible en términos de cognición, memoria o aprendizaje.

La Neuroplasticidad en Acción: Ejemplos

La increíble capacidad del cerebro para reorganizarse a través de la neuroplasticidad se ve en varios ejemplos:

  • La rehabilitación física después de un accidente cerebrovascular: Aunque las neuronas dañadas no se regeneran, áreas no dañadas del cerebro pueden reconfigurar sus conexiones para asumir funciones perdidas, permitiendo a las personas recuperar el control del movimiento a través de la creación y fortalecimiento de nuevas vías.
  • Músicos de instrumentos de cuerda: Un estudio mostró que las personas que tocan instrumentos de cuerda tienen una región más grande del área sensorial de su cerebro dedicada a la sensación táctil de su mano izquierda, en comparación con su mano derecha o con personas que no tocan. La práctica extensiva con los dedos moldea su cerebro, creando y fortaleciendo conexiones.
  • Jongleros: Un estudio encontró que cuando adultos jóvenes aprendieron a hacer malabares durante tres meses, una parte particular de la materia gris de su cerebro, importante para la percepción de objetos en movimiento, aumentó de tamaño. Cuando dejaron de practicar, el área volvió a su tamaño original. Esto sugiere que la práctica mejora las conexiones cerebrales, no que crezcan nuevas neuronas en esa área.

Estos ejemplos ilustran cómo el uso y la experiencia alteran y fortalecen las conexiones neuronales, demostrando que el cerebro tiene un enorme potencial para adaptarse y cambiar.

Implicaciones para la Educación

Estos principios básicos de la neurociencia tienen implicaciones directas para la educación:

  • El cerebro siempre tiene la capacidad de aprender y no está predeterminado por la biología. Continúa cambiando constantemente con el aprendizaje y la experiencia a lo largo de toda la vida. Por lo tanto, la "inteligencia" de uno tiene tanto que ver con la conectividad cerebral derivada del aprendizaje como con la biología.
  • El aprendizaje es esencialmente algo que el cerebro hace automáticamente. A medida que experimentamos situaciones, realizamos tareas, encontramos problemas y soluciones, las vías más utilizadas en nuestro cerebro fortalecen sus conexiones, formando hábitos, reforzando memorias y mejorando habilidades.
  • El aprendizaje deliberado debe implicar la creación y el fortalecimiento de conexiones entre conceptos asociados, en lugar del aprendizaje de memoria de hechos desconectados.

Aunque todavía existe una brecha significativa para explicar cómo estos principios básicos se aplican a situaciones educativas complejas, la comprensión de que el aprendizaje reside en el cambio y fortalecimiento de las conexiones neuronales es fundamental.

What is the connection between neuroplasticity and growth mindset?
In other words, a growth mindset creates an environment that nurtures and supports neuroplasticity. By believing in their ability to develop and improve, individuals are more inclined to engage in activities that challenge their existing skills and knowledge.

Comparación de Metaanálisis Clave sobre Mentalidad de Crecimiento

AspectoMetaanálisis MacNamara & BurgoyneMetaanálisis NC State et al.
Revista de PublicaciónPsychological BulletinPsychological Bulletin (mismo número)
Conclusión PrincipalEfectos aparentes en rendimiento académico probablemente debidos a diseño de estudio deficiente, fallos en informes y sesgo. La ciencia es defectuosa; no impulsa realmente las calificaciones.Efectos positivos encontrados en resultados académicos, salud mental y funcionamiento social.
Impacto en CalificacionesCrítico; considera que los efectos no son reales o son mínimos debido a fallos metodológicos.Encuentra efectos positivos en resultados académicos.
Énfasis AdicionalAcusaciones de sesgo y posible interés financiero contra investigadores prominentes.Efectos más notables cuando las intervenciones se dirigen a quienes más se benefician.
Implicación GeneralEscepticismo sobre la validez científica y los resultados reportados para el rendimiento académico.Apoyo a la utilidad del enfoque, especialmente para poblaciones específicas o resultados más amplios (salud mental, social).

Preguntas Frecuentes sobre Mentalidad de Crecimiento y Neurociencia

¿Está científicamente probada la mentalidad de crecimiento?
La investigación actual es controvertida. Algunos metaanálisis encuentran efectos positivos (académicos, salud mental, social), mientras que otros critican la metodología de los estudios y cuestionan la efectividad real, especialmente en las calificaciones.

¿La mentalidad de crecimiento realmente mejora las calificaciones?
Este es el punto más debatido. Algunos estudios grandes sugieren un impacto positivo, pero muchos otros no encuentran un vínculo. Se necesita más investigación para entender cuándo y por qué podría haber un efecto.

¿Qué es la neuroplasticidad?
Es la capacidad del cerebro para cambiar y reorganizarse a lo largo de la vida, principalmente alterando y fortaleciendo las conexiones entre neuronas (sinapsis) a través del aprendizaje y la experiencia.

¿Puede mi cerebro cambiar a lo largo de mi vida?
Sí, absolutamente. La neurociencia moderna ha demostrado que el cerebro nunca está fijo. Continúa cambiando mediante la creación y el fortalecimiento de conexiones neuronales (sinaptogénesis, LTP) e incluso generando nuevas neuronas en ciertas áreas (neurogénesis en el hipocampo), impulsado por el aprendizaje y las experiencias.

¿Cómo puedo fomentar una mentalidad de crecimiento (basado en los principios)?
Según la teoría, se fomenta alabando el esfuerzo en lugar de la habilidad, ayudando a conectar el esfuerzo con resultados positivos, viendo los desafíos como oportunidades de aprendizaje, y buscando feedback constructivo para mejorar. La neurociencia sugiere que involucrarse activamente en el aprendizaje y usar ciertas vías cerebrales fortalece esas conexiones, lo que podría interpretarse como un mecanismo subyacente.

Conclusión: Un Campo en Evolución

La idea de la mentalidad de crecimiento resuena intuitivamente: creer que puedes mejorar a través del esfuerzo parece fundamental para el aprendizaje y la superación. Si bien hay evidencia que sugiere beneficios en áreas como la resiliencia, la autoestima y los hábitos de estudio, su impacto directo en las calificaciones académicas es objeto de un debate científico activo, con investigaciones recientes que ofrecen conclusiones contradictorias.

Lo que la neurociencia sí apoya de manera sólida es la capacidad fundamental del cerebro para cambiar y adaptarse a través del aprendizaje y la experiencia a lo largo de toda la vida. Conceptos como la neuroplasticidad y la sinaptogénesis demuestran que nuestro potencial de aprendizaje no está rígidamente predeterminado. Aunque la conexión directa entre la mentalidad de crecimiento como intervención educativa y los mecanismos neurocientíficos específicos aún se está explorando, la base biológica para el cambio y la mejora continua existe. La investigación continuará refinando nuestra comprensión de cómo las creencias sobre el aprendizaje interactúan con la capacidad innata del cerebro para transformarse.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Mentalidad de Crecimiento: ¿Ciencia o Mito? puedes visitar la categoría Neurociencia.

Foto del avatar

Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

Subir