What mental disorder is directly correlated with eating disorders?

El Cerebro y los Trastornos Alimentarios

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Los trastornos de la conducta alimentaria, como la Anorexia Nerviosa y la Bulimia Nerviosa, son condiciones psiquiátricas graves que afectan a millones de personas, predominantemente a mujeres jóvenes y adolescentes. La Anorexia Nerviosa, en particular, ostenta la tasa de mortalidad más alta entre las enfermedades psiquiátricas. Aunque sus síntomas clínicos están bien documentados (restricción calórica, pérdida de peso, distorsión de la imagen corporal, hiperactividad en la anorexia; atracones y conductas compensatorias en la bulimia), la fisiopatología subyacente a nivel cerebral ha sido objeto de intensa investigación.

Durante décadas, el avance en las técnicas de neuroimagen ha permitido a médicos e investigadores adentrarse en el cerebro para comprender las posibles causas y mecanismos de estos trastornos. Esta exploración ha revelado alteraciones tanto estructurales como funcionales que desempeñan un papel crucial en la manifestación de los síntomas y comportamientos maladaptativos asociados a la alimentación.

What part of the brain is associated with eating disorders?
Most fMRI studies performed in patients with anorexia nervosa focused on food, taste, physical appearance and social cognition. Although very different in terms of the study protocol, the most common findings are increased activation of the amygdala and altered activation of the cingulate cortex.
Índice de Contenido

Una Mirada al Cerebro Anoréxico

Mediante el uso de técnicas como la Resonancia Magnética (RM) y la Resonancia Magnética Funcional (RMf), se han identificado cambios significativos en el cerebro de personas con Anorexia Nerviosa. El hallazgo estructural más común en las exploraciones de RM es una reducción de la materia gris y la materia blanca. Esta reducción a menudo se correlaciona con el grado de desnutrición del individuo.

Es importante destacar que, en muchos casos, esta reducción de materia gris y blanca parece ser reversible con la recuperación y la restauración del peso corporal. Esto sugiere que parte del impacto de la Anorexia Nerviosa en la estructura cerebral podría ser una consecuencia de la malnutrición severa, más que una causa primaria del trastorno. Sin embargo, la reversibilidad completa y a largo plazo aún requiere más estudio.

En cuanto a las alteraciones funcionales, los estudios de RMf en pacientes con Anorexia Nerviosa se han centrado en la respuesta cerebral ante estímulos relacionados con la comida, el gusto, la apariencia física y la cognición social. A pesar de las variaciones en los protocolos de estudio, los hallazgos más consistentes incluyen un aumento de la activación de la amígdala y una activación alterada de la corteza cingulada. La amígdala es una región clave en el procesamiento de las emociones, especialmente el miedo y la ansiedad, lo que podría relacionarse con la intensa evitación de la comida y el miedo a ganar peso. La corteza cingulada está involucrada en la toma de decisiones, el control cognitivo y el procesamiento del dolor y la recompensa, y su alteración podría influir en la rigidez del comportamiento y la restricción.

Sistemas de Recompensa y Control: El Enigma de la Alimentación

El estudio de los trastornos alimentarios desde la neurociencia cognitiva a menudo se centra en los procesos de recompensa, control y toma de decisiones. La toma de decisiones puede verse como el resultado final de la interacción entre los procesos de recompensa y control. El campo de la neurociencia, en rápido avance, está aplicando ahora enfoques de neuroimagen y computacionales a la psiquiatría para desentrañar estos mecanismos.

Los procesos de control conductual y cognitivo incluyen la inhibición de respuesta (control inhibitorio), el control atencional y la flexibilidad cognitiva. Estos procesos reclutan redes neuronales superpuestas en el cerebro, como las redes frontoestriatales, cingulo-operculares y frontoparietales. La corteza prefrontal (CPF) se considera generalmente el "ejecutor central" de estos procesos de control.

En la Anorexia Nerviosa, los patrones de restricción alimentaria a menudo se interpretan como un extremo del autocontrol. En contraste, la Bulimia Nerviosa se asocia más con la impulsividad y la tendencia a actuar precipitadamente en el contexto de emociones negativas. Estas observaciones plantean preguntas fundamentales sobre cómo funcionan los sistemas neuronales asociados con el control conductual y cognitivo en los diferentes trastornos alimentarios.

El sistema de recompensa es otro pilar fundamental en la neurobiología de la alimentación. La recompensa se puede desglosar en valor hedónico (el "gusto"), saliencia motivacional (el "deseo") y aprendizaje por refuerzo. El sistema de recompensa en el cerebro incluye áreas como el mesencéfalo/área tegmental ventral, el estriado ventral (incluido el núcleo accumbens), la corteza prefrontal medial y la corteza orbitofrontal (COF).

Sistemas de Recompensa en la Anorexia Nerviosa

Los modelos centrados en la recompensa en la Anorexia Nerviosa han planteado la hipótesis de una hiporrespuesta a la recompensa o una atribución aberrante de la recompensa (donde los estímulos positivos se vuelven aversivos y viceversa, de modo que el hambre puede volverse gratificante). Numerosos estudios han medido cuánto encuentran gratificante o placentera la comida las personas con AN en comparación con controles sanos. Consistentemente, los individuos con AN califican la comida, especialmente los alimentos altos en calorías, como menos placenteros.

Estudios conductuales han evaluado la motivación para buscar comida en la AN. Los pacientes con AN reportan menos deseo de alimentos altos en calorías y muestran tiempos de respuesta más lentos al elegir entre ellos. Algunos estudios sugieren que pueden ser más rápidos al seleccionar alimentos bajos en calorías. En paradigmas de aproximación-evitación, los individuos con AN muestran un sesgo de aproximación reducido hacia los estímulos alimentarios, pero un posible sesgo de aproximación hacia alimentos bajos en calorías en adolescentes. Curiosamente, los individuos con AN, particularmente el subtipo con atracones/purgas, mostraron mayor motivación que los controles sanos para obtener edulcorantes artificiales.

What part of the brain is associated with eating disorders?
Most fMRI studies performed in patients with anorexia nervosa focused on food, taste, physical appearance and social cognition. Although very different in terms of the study protocol, the most common findings are increased activation of the amygdala and altered activation of the cingulate cortex.

Los estudios de neuroimagen funcional (RMf) en AN que presentan imágenes de comida han observado activación diferencial en áreas del sistema de recompensa (estriado ventral, giro frontal medio, CPF ventromedial) y la CPF dorsolateral (CPFdl). Aunque las regiones específicas y la dirección de la activación varían (hipoactividad vs. hiperactividad), sugieren una respuesta anómala a los estímulos alimentarios.

En tareas monetarias, los adolescentes con bajo peso con AN diferenciaron adecuadamente entre ganancias y pérdidas en el estriado ventral, mientras que los adultos recuperados de AN mostraron hiporrespuesta a las recompensas monetarias en el estriado ventral en comparación con controles sanos. Estudios sobre el error de predicción de recompensa (la diferencia entre la recompensa esperada y la recibida) también han encontrado diferencias en los patrones de activación neural en el estriado y la COF entre pacientes con AN y controles sanos.

Estudios de PET han identificado un aumento de la unión de los receptores de dopamina (D2/D3) en el estriado ventral en individuos recuperados de AN, lo que sugiere una posible anormalidad en las vías dopaminérgicas. Estudios de conectividad funcional en estado de reposo han mostrado una mayor conectividad dentro del sistema de recompensa, específicamente entre el núcleo accumbens y la COF.

En resumen, los datos conductuales y de neuroimagen en AN sugieren propiedades de recompensa reducidas para la comida, procesamiento anormal del valor de la recompensa de los alimentos y posibles disfunciones dopaminérgicas. Aunque intrigantes, estos hallazgos aún deben vincularse directamente a los patrones de comportamiento alimentario específicos de la AN.

La Neurociencia Detrás de la Bulimia Nerviosa

En la Bulimia Nerviosa, la investigación sobre el valor de recompensa de los alimentos ha utilizado enfoques diferentes. Algunos estudios han evaluado cuánto esfuerzo están dispuestas a hacer las pacientes por la comida. En un estudio, mujeres con BN trabajaron más duro que los controles sanos por caramelos de chocolate que se entregaban inmediatamente, proporcionando un refuerzo instantáneo. En otro, cuando se les instruyó a tener un atracón, trabajaron más duro por un batido de yogur sabroso, pero no tanto cuando se les dijo que trabajaran hacia un nivel de ingesta cómodo.

Para medir el valor de refuerzo del gusto sin la ingesta, un estudio utilizó un procedimiento modificado de alimentación simulada, donde las participantes sorbían y escupían soluciones. Las mujeres con BN sorbieron aproximadamente un 50% más que los controles sanos, independientemente de la dulzura de la solución. Estos experimentos indican un mayor valor de refuerzo de la comida y de los aspectos orosensoriales de la alimentación en mujeres con BN.

Estos hallazgos en BN contrastan con los de AN y sugieren una sensibilidad aumentada o una desregulación en la respuesta a la recompensa alimentaria, lo que podría contribuir a los ciclos de atracones y purgas. Actualmente, hay una brecha en la comprensión del procesamiento de la recompensa y el aprendizaje de la recompensa en BN utilizando recompensas no alimentarias, lo que limita una comprensión completa.

Circuitos Neuronales y Rasgos Psicológicos

Los comportamientos alimentarios maladaptativos, como la evitación rígida de alimentos en AN y los atracones/conductas compensatorias en BN, están asociados con numerosos rasgos psicológicos, como alta ansiedad y alta obsesionalidad. Estos rasgos, a su vez, se relacionan con procesos neurocognitivos específicos que son el resultado conductual asociado con circuitos neurales particulares.

  • Los procesos de aprendizaje del miedo están relacionados con los circuitos límbicos y se asocian con la ansiedad y los comportamientos de evitación.
  • El procesamiento y aprendizaje de la recompensa están asociados con los circuitos frontoestriatales ventrales y se relacionan con los procesos hedónicos, así como con el desarrollo de comportamientos aprendidos (incluyendo quizás las dietas restrictivas).
  • Los procesos de control y el aprendizaje de hábitos están asociados con los circuitos frontoestriatales dorsales y se relacionan con la desinhibición y la obsesionalidad, aspectos también vinculados a los comportamientos de los trastornos alimentarios.

La interacción compleja entre estos circuitos y procesos neurocognitivos subyace a la diversidad de presentaciones y síntomas dentro de los trastornos alimentarios.

What is the brain mechanism of eating?
Control of eating in human brain is regulated by several systems including the homeostatic brain systems (hypothalamus), attention systems (including the parietal and visual cortices), emotion and memory systems (such as the amygdala and hippocampus), cognitive control (including the prefrontal cortex), and the reward ...

Comorbilidades: Un Panorama Complejo

Las personas que experimentan trastornos alimentarios tienen un riesgo significativamente mayor de experimentar condiciones psiquiátricas o médicas coexistentes, conocidas como comorbilidades. La investigación demuestra que entre el 55% y el 97% de las personas diagnosticadas con un trastorno alimentario también reciben un diagnóstico de al menos otro trastorno psiquiátrico.

Las comorbilidades psiquiátricas más comunes incluyen:

  • Trastornos del estado de ánimo (ej. trastorno depresivo mayor).
  • Trastornos de ansiedad (ej. trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno de ansiedad social).
  • Trastorno de estrés postraumático (TEPT) y trauma.
  • Trastornos por uso de sustancias.
  • Trastornos de la personalidad (ej. Trastorno Límite de la Personalidad, Trastorno Obsesivo-Compulsivo de la Personalidad).
  • Disfunción sexual.
  • Autolesión no suicida.
  • Ideación suicida.

La muerte por suicidio es notablemente más prevalente en las poblaciones con trastornos alimentarios en comparación con la población general. Investigaciones recientes han encontrado que los individuos con Anorexia Nerviosa tienen 31 veces más probabilidades de suicidarse que los de la población general, y la tasa de suicidio para los individuos con Bulimia Nerviosa es 7.5 veces mayor.

Las comorbilidades médicas también son frecuentes y pueden estar directamente relacionadas con los síntomas y comportamientos del trastorno alimentario (como la osteoporosis debida a la desnutrición crónica) o tener mecanismos de conexión aún poco claros.

Algunas complicaciones médicas con mayor prevalencia en personas con trastornos alimentarios incluyen:

  • Diabetes tipo 1 y 2.
  • Síndrome de ovario poliquístico (SOP).
  • Osteopenia y osteoporosis.
  • Hipotensión.
  • Problemas gastrointestinales.
  • Dolores articulares.
  • Dolor de cabeza y migraña.
  • Problemas menstruales.

La tasa de mortalidad para los individuos con Anorexia Nerviosa es cinco veces mayor que la de la población general, y aquellos con Bulimia Nerviosa tienen un 50% más de probabilidades de morir prematuramente.

Comprender la línea de tiempo y la secuencia de aparición de estas comorbilidades, y considerar su impacto potencial en el diagnóstico, tratamiento y pronóstico del trastorno alimentario, es crucial para mejorar la atención y los resultados para los pacientes.

Preguntas Frecuentes

¿Qué partes del cerebro están asociadas con la Anorexia Nerviosa?
La Anorexia Nerviosa se asocia con reducciones estructurales (materia gris y blanca) que pueden ser reversibles. Funcionalmente, se observa mayor activación de la amígdala y activación alterada de la corteza cingulada, además de respuestas anómalas en áreas del sistema de recompensa como el estriado ventral, la corteza prefrontal y la corteza orbitofrontal.

¿Cómo se relaciona la neurociencia con la Bulimia Nerviosa?
La neurociencia de la Bulimia Nerviosa se centra en alteraciones en los sistemas de recompensa, control y toma de decisiones. Se observa una tendencia a la impulsividad y una respuesta potencialmente aumentada o desregulada a la recompensa alimentaria, con un mayor valor de refuerzo de los aspectos orosensoriales de la comida, lo que influye en los patrones de atracón.

¿Qué otros trastornos o condiciones de salud son comunes en las personas con trastornos alimentarios?
Existe una alta tasa de comorbilidad. Psiquiátricamente, son comunes los trastornos del estado de ánimo, ansiedad, TEPT, uso de sustancias y trastornos de personalidad. Médicamente, se asocian con diabetes, SOP, problemas óseos (osteopenia/osteoporosis), hipotensión y problemas gastrointestinales, entre otros.

Buscando Ayuda

Dada la gravedad de estas condiciones y su alta tasa de comorbilidades y mortalidad, es fundamental buscar ayuda profesional de inmediato si se sospecha de un trastorno alimentario en uno mismo o en alguien conocido. La intervención temprana mejora significativamente las posibilidades de recuperación.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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