Are dogs actually good judges of character?

Perros: Ciencia de su Impacto en Nuestra Salud

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El vínculo entre humanos y perros es innegablemente profundo y poderoso. Tener un perro en nuestras vidas abre la puerta a una multitud de resultados positivos que van más allá de la simple compañía. Pero, ¿qué nos dice la ciencia sobre cómo funciona exactamente esta conexión y cuáles son sus efectos reales en nuestro bienestar? La respuesta se encuentra en una creciente cantidad de investigaciones que validan lo que muchos dueños de perros ya sienten intuitivamente: que nuestros compañeros caninos son extraordinariamente buenos para nosotros.

What does science say about dogs?
Some studies have shown increased mental wellbeing, better physical health, lower risks of cardiovascular disease, increased immunity to allergies in children and a reduction in social isolation… the list goes on. We have much to learn and dogs have much to teach us.

Los beneficios para la salud de tener un perro no son solo anécdotas conmovedoras contadas por sus dueños; están respaldados por una sólida investigación científica. Diversos estudios han demostrado mejoras significativas en el bienestar mental, una mejor salud física general, una reducción en el riesgo de enfermedades cardiovasculares, un aumento de la inmunidad a las alergias en los niños e incluso una disminución del aislamiento social. La lista de beneficios potenciales es extensa, sugiriendo que, en efecto, tenemos mucho que aprender de nuestros amigos de cuatro patas.

Un estudio particularmente revelador, que documentó el impacto económico de las mascotas en el Reino Unido, sugirió que los animales de compañía podrían potencialmente reducir los costos del Servicio Nacional de Salud (NHS) en casi 2.500 millones de libras esterlinas. Este trabajo es una pieza de investigación que invita a la reflexión, ya que examina directamente la evidencia disponible sobre los beneficios y costos directos e indirectos de los animales de compañía para la sociedad. Incluye su influencia en nuestra propia salud mental y física, su papel en la prevención de enfermedades y su contribución general a nuestro bienestar. Esto subraya que el impacto positivo de los perros tiene ramificaciones significativas no solo a nivel individual, sino también a nivel social y económico.

La Dra. Carri Westgarth, profesora titular de Interacción Humano-Animal en la Universidad de Liverpool y autora del libro 'The Happy Dog Owner', dedica su pasión a comprender las complejas relaciones que formamos con nuestras mascotas. Según la Dra. Westgarth, existe una base biológica clara tanto para el vínculo afectivo que sentimos por nuestros perros como para los beneficios para la salud que derivan de esa relación. Ella señala una hormona clave: la Oxitocina.

La Oxitocina, a menudo apodada la 'hormona del amor', es responsable de esa oleada de afecto y la sensación de ternura que experimentamos al mirar a nuestros perros. Lo fascinante es que algunas investigaciones sugieren que nuestros perros también experimentan un aumento de Oxitocina en estas interacciones. Esto confirma científicamente que el amor y el vínculo entre nosotros y nuestros perros es, de hecho, una calle de doble sentido, beneficiando emocional y biológicamente a ambas partes.

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¿Por qué los perros son tan buenos para nuestra salud física?

Una de las formas más evidentes en que los perros impactan positivamente nuestra salud es a través del fomento de la actividad física. La Dra. Westgarth llevó a cabo un estudio en el Reino Unido centrado en la relación entre la tenencia de perros y la actividad física. Los hallazgos fueron significativos: los dueños de perros paseaban a sus mascotas, en promedio, siete veces por semana, acumulando un total de 220 minutos de ejercicio. Es importante destacar que este ejercicio se realizaba *además* de otras actividades físicas que los individuos pudieran practicar, como ir al gimnasio o correr.

Claramente, los perros actúan como poderosos motivadores para incorporar más movimiento en nuestra rutina diaria. En otro estudio cualitativo, los participantes de las entrevistas compartieron que pasear a su perro "no se siente como ejercicio". De hecho, una persona acuñó la frase 'ejercicio sigiloso' para describir esta forma agradable y casi inconsciente de mantenerse activo. La motivación para esta actividad no es solo el propio beneficio físico, sino también el deseo de hacer feliz al perro. La Dra. Westgarth explica esta dinámica: "Cuanto más vemos lo felices que son nuestros perros, más nos unimos a ellos. Cuanto más nos unimos a ellos, más queremos hacerlos felices". Este ciclo refuerza el vínculo y promueve la actividad física de manera mutua y gratificante.

Los perros y nuestro bienestar mental

Los beneficios para la salud mental de tener perros en nuestras vidas son igualmente significativos y ampliamente reportados. Esto se observa tanto en las asociaciones terapéuticas que se crean con perros de asistencia como en la experiencia de los muchos voluntarios que colaboran en programas caninos, socializando cachorros o acogiendo temporalmente perros en entrenamiento. Las historias de éxito abundan y pintan un cuadro claro del impacto positivo.

Consideremos el caso de Allison, quien tiene una lesión en la columna que le provoca una gran fatiga. Antes de ser emparejada con Luna, su perra de asistencia, Allison pasaba días, a veces semanas, en la cama, lo que inevitablemente afectaba enormemente su bienestar mental. La llegada de Luna transformó su vida. Allison relata: "Ha sacado mi confianza de su escondite y de pasar días en pijama en casa, ahora planeo salidas para las dos". Salen juntas todos los días, ha conocido a muchas nuevas amigas y, lo mejor de todo, Luna la hace reír a diario. La perra no solo la ayuda físicamente, sino que es un catalizador para la recuperación de su confianza, la reintegración social y la alegría cotidiana.

What is it like in a dog's mind?
Dogs have the same brain structures that produce emotions in humans... Much like a human toddler, a dog has the basic emotions: joy, fear, anger, disgust, excitement, contentment, distress, and even love. A dog does not have, and will not develop, more complex emotions, like guilt, pride, contempt, and shame, however.

Otro testimonio conmovedor es el de Gerry Bernardo, un ingeniero jubilado y voluntario que ha acogido temporalmente a más de 50 perros. Gerry comparte que ser voluntario le ha ayudado enormemente a sobrellevar el duelo por la pérdida de su esposa a causa del Alzheimer hace casi dos años, y también a afrontar la soledad durante la pandemia. "Perder a Heather, mi esposa, fue muy difícil. Fue un momento realmente malo para mí emocionalmente", dice Gerry. "Pero los perros no tienen opiniones sobre esas cosas. Siempre son los mismos, así que es genial tenerlos, y realmente me ayudan. No creo que pudiera sobrellevarlo sin un perro". Los perros ofrecen una presencia constante y reconfortante, libre de juicios, que puede ser un ancla vital en tiempos de gran dificultad emocional.

Los perros pueden ayudar a reducir nuestros niveles de estrés

La capacidad de los perros para reducir el estrés es otra área donde la investigación científica proporciona evidencia sólida. En 2016, un estudio realizado en colaboración investigó si los perros podían tener un impacto positivo en familias con un niño con autismo. Los resultados fueron poderosos y consistentemente positivos. Las familias que incorporaron un perro en sus vidas experimentaron una reducción significativa en el estrés parental. Además, pudieron salir más juntos como familia, y los niños autistas experimentaron menos crisis o 'meltdowns'. La presencia calmante y la rutina asociada con el cuidado de un perro parecieron tener un efecto estabilizador notable en el entorno familiar.

La Dra. Westgarth destaca otro estudio experimental particularmente interesante que examinó las respuestas humanas al estrés en presencia de sus perros. Las pruebas de estrés utilizadas incluían una prueba de aritmética mental o sumergir una mano en agua fría, y las respuestas de estrés de los participantes se medían a través de sus frecuencias cardíacas. A los participantes se les asignaron aleatoriamente diferentes condiciones para realizar las pruebas. Una condición era realizar la prueba solos, lo cual, como era de esperar, resultó ser bastante estresante.

En otra condición, se pidió a los participantes que realizaran la prueba con su perro en la habitación. Los resultados mostraron que sus niveles de estrés eran significativamente más bajos en comparación con estar solos. Se incluyeron otros grupos de control para comparación: un grupo realizó la prueba con su cónyuge en la habitación, y otro grupo de personas que no poseían perros la realizó con su amigo más cercano. Sorprendentemente, ambas condiciones con humanos (cónyuge o amigo) resultaron en niveles de estrés más altos que la condición de tener al perro presente. Este hallazgo subraya una cualidad única en la relación humano-perro.

Estos resultados son particularmente interesantes para la Dra. Westgarth porque "hacen eco de lo que he encontrado en otros estudios: que la relación que las personas tienen con sus perros no es en absoluto la misma que tienen con los humanos. Simplemente no se puede sustituir". Si bien un amigo cercano o un cónyuge brindan apoyo emocional y conexiones sociales vitales, la relación que los humanos tienen con sus perros es única en su capacidad para mitigar el estrés de manera inmediata y profunda en ciertas situaciones.

Podemos resumir algunos de estos hallazgos sobre el estrés en una tabla comparativa:

Condición de la Prueba de EstrésNivel de Estrés (medido por Frecuencia Cardíaca)Notas
Realizar la prueba soloAltoCondición más estresante
Realizar la prueba con el cónyugeMás alto que con el perroApoyo humano presente
Realizar la prueba con el amigo más cercano (para no dueños)Más alto que con el perroApoyo humano presente
Realizar la prueba con el perro en la habitaciónSignificativamente más bajo que solo, cónyuge o amigoPresencia canina única y calmante

Esta tabla ilustra de manera clara cómo la presencia de un perro parece tener un efecto calmante distintivo que no se replica completamente con la presencia de otros humanos.

Los perros nos ayudan a sentirnos menos solos

La pandemia global puso de manifiesto un problema que ha estado creciendo en todo el mundo durante años: la soledad y el aislamiento social. La investigación sugiere que los perros pueden actuar como un 'pegamento' en una comunidad, una forma de unir a las personas y mantenerlas interesadas en lo que sucede a su alrededor. Fomentar iniciativas comunitarias que reúnan a personas y perros es una estrategia valiosa para abordar el aislamiento social.

La Dra. Westgarth señala que las personas que tienen perros en sus vidas tienden a tener un 'capital social' mucho mayor en sus comunidades que aquellas que no los tienen. Las conexiones sociales dentro de las comunidades son cruciales para el bienestar humano. A un nivel muy básico, es mucho más probable que las personas se detengan a charlar con alguien que pasea un perro que con alguien que no lo hace. El perro actúa como un iniciador de conversación natural y un facilitador de la interacción social.

Are dogs actually good judges of character?
We could get into all kinds of arguments about what defines good and bad people and what we mean by character. We'll side-step those philosophical questions and state that no matter how you define it, there is no evidence that dogs can discriminate people of good or bad character.

Muchos clientes que dependen de perros de asistencia comparten cómo su perro les ha ayudado a superar la sensación de invisibilidad que a menudo acompaña a una discapacidad. Joel, quien tiene parálisis cerebral cuadripléjica y está acompañado por su perro de asistencia Harry, relata una experiencia poderosa. Antes de que Harry llegara a su vida, Joel sentía que la gente simplemente pasaba a su lado en la calle y lo ignoraba. "Pero ahora que tengo a Harry, puedo caminar por la calle principal y la gente se detiene a hablarme", dice Joel. "¡Eso me hace sentir genial!". Harry no solo le proporciona asistencia física, sino que rompe las barreras sociales, haciendo que Joel sea más visible y facilitando interacciones positivas que mejoran su autoestima y conexión con la comunidad.

Preguntas Frecuentes sobre Perros y Salud

A partir de la información científica y las experiencias compartidas, podemos responder algunas preguntas comunes:

¿Los perros realmente mejoran la salud física?
Sí, la investigación muestra que los dueños de perros tienden a realizar significativamente más ejercicio, principalmente a través de paseos regulares con sus mascotas. Esto contribuye a una mejor salud cardiovascular y general.

¿Cómo afectan los perros a nuestra salud mental?
Los perros pueden mejorar el bienestar mental al reducir el estrés, la ansiedad y la depresión. Proporcionan compañía constante, apoyo emocional incondicional y pueden ayudar a reintroducir a las personas a actividades sociales y rutinas saludables, como se ve en los casos de Allison y Gerry.

¿Hay una explicación científica para el vínculo fuerte con los perros?
Sí, la ciencia sugiere que la interacción con perros libera Oxitocina, la 'hormona del amor', tanto en humanos como en perros. Esto refuerza el vínculo afectivo y contribuye a los sentimientos de felicidad y conexión.

¿Pueden los perros ayudar a reducir el estrés en situaciones difíciles?
Los estudios han demostrado que la presencia de un perro puede reducir las respuestas fisiológicas al estrés (como la frecuencia cardíaca) en comparación con estar solo o incluso con otros humanos. Son una fuente única de calma y apoyo.

¿Cómo combaten los perros la soledad?
Los perros son excelentes compañeros y su presencia reduce la sensación de aislamiento. Además, actúan como facilitadores sociales, haciendo que sus dueños sean más abordables y propiciando interacciones con otras personas en la comunidad, aumentando así el 'capital social'.

En conclusión, la ciencia respalda firmemente la idea de que los perros desempeñan un papel crucial en la mejora de nuestra salud y bienestar. Desde el impulso a la actividad física y la reducción del estrés hasta el fortalecimiento de las conexiones sociales y el alivio de la soledad, los beneficios son multifacéticos y profundos. Esto significa que cada dueño de perro tiene, en esencia, un 'servicio de salud natural' viviendo bajo su techo.

Sin embargo, es fundamental recordar que esta relación es de doble vía. Tan buenos como son los perros para nosotros, debemos asegurarnos de ser igualmente buenos para ellos. Su bienestar es clave para que puedan prosperar y seguir brindándonos todos estos maravillosos beneficios. Si estás considerando tener un perro, informarte adecuadamente sobre sus necesidades y si puedes satisfacerlas es un paso esencial para asegurar que esta relación sea saludable y gratificante para ambos.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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