¿Qué son las neuronas en neurociencia?

Las Neuronas: Fundamento del Cerebro

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El cuerpo humano es una estructura increíblemente compleja, construida a partir de miles de millones de células especializadas. Así como los ladrillos son la base de un edificio, las células son los componentes fundamentales de los seres vivos. Existen muchos tipos, desde las fibras musculares que nos permiten movernos, pasando por los adipocitos que almacenan energía, hasta los glóbulos rojos que transportan oxígeno en la sangre. Dentro de esta vasta diversidad celular, hay un tipo que destaca por su papel protagónico en nuestra capacidad de interactuar con el mundo: la neurona, la célula nerviosa por excelencia.

Las neuronas no se limitan a una única ubicación; están distribuidas por todo el sistema nervioso. Aunque popularmente se asocian solo con el cerebro, viajan a través del encéfalo, descienden por la médula espinal y se extienden a través de los nervios que alcanzan cada rincón de nuestro cuerpo. Es importante recordar que no son las únicas células en el cerebro; conviven con otras células de soporte vital para su funcionamiento. Gracias a la intrincada red neuronal, podemos percibir estímulos del entorno, procesar esa información a una velocidad asombrosa y generar respuestas adecuadas a cada situación. Sin embargo, no todas las neuronas desempeñan exactamente las mismas funciones; están especializadas en diferentes tareas.

¿Qué son las neuronas en neurociencia?
La neurona es una célula nerviosa. Las neuronas están por todo el sistema nervioso. Es decir, viajan por el encéfalo, la médula espinal, hasta los nervios que se distribuyen por todo el cuerpo.May 26, 2022
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¿Qué Son las Neuronas Exactamente?

Las neuronas son las unidades anatómicas y funcionales básicas del sistema nervioso. Su función primordial es recibir, integrar y transmitir información. Son las responsables de la comunicación eléctrica y química que subyace a todos nuestros pensamientos, emociones, movimientos y sensaciones. Entender cómo funcionan estas células es clave para desentrañar los misterios del cerebro y, por extensión, de la conciencia humana. Aunque hemos avanzado enormemente en conocer su estructura, cómo transmiten información internamente y cómo se comunican entre sí, aún queda mucho por descubrir sobre su papel preciso en procesos cognitivos complejos como la percepción, la memoria, el aprendizaje o la motivación.

Tipos de Neuronas Según su Función

Dada su diversidad de formas y funciones, las neuronas pueden clasificarse de diversas maneras. Una clasificación fundamental, que ayuda a comprender su rol general en el flujo de información dentro del sistema nervioso, las divide en tres tipos principales según su función:

  • Neuronas Sensoriales (o Aferentes): Son las encargadas de captar información del entorno o del interior de nuestro cuerpo a través de los receptores sensoriales (en los ojos, oídos, piel, etc.) y enviar esa información hacia el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal). Por ejemplo, una neurona sensorial en la piel detecta el tacto o el calor y transmite esa señal.
  • Neuronas Motoras (o Eferentes): Transmiten señales desde el sistema nervioso central hacia los músculos y glándulas a lo largo del cuerpo. Son las responsables de iniciar y controlar el movimiento muscular voluntario e involuntario, así como la función de las glándulas. Una neurona motora en la médula espinal, por ejemplo, le dice a un músculo de la pierna que se contraiga.
  • Interneuronas: También conocidas como neuronas de asociación o interconectivas. Son las neuronas más abundantes y se encuentran exclusivamente dentro del sistema nervioso central (cerebro y médula espinal). Su función es conectar unas neuronas con otras, actuando como intermediarias. Reciben señales de neuronas sensoriales, de otras interneuronas, y las transmiten a otras interneuronas o a neuronas motoras. Son cruciales para procesar la información, integrar señales y coordinar respuestas complejas.

La Estructura de una Neurona

Aunque las neuronas pueden presentar formas muy variadas (poliédricas, estrelladas, piramidales, etc.), comparten elementos estructurales básicos que son esenciales para su función. Estos componentes son el cuerpo celular, las dendritas, el axón y los botones terminales.

  • Soma (Cuerpo Celular): Es la parte central de la neurona. Contiene el núcleo, que alberga el material genético, y diversas organelas (como ribosomas, retículo endoplasmático, aparato de Golgi) responsables de sintetizar proteínas y neurotransmisores. El tamaño del soma es variable, oscilando entre 5 y 135 micrómetros de diámetro.
  • Dendritas: Son extensiones ramificadas, generalmente cortas, que se proyectan desde el soma neuronal. Funcionan como las principales 'antenas' receptoras de la neurona, captando las señales químicas (neurotransmisores) liberadas por otras neuronas en los puntos de contacto llamados sinapsis. Conducen la información eléctrica resultante hacia el soma.
  • Axón: Es una única prolongación, a menudo mucho más larga que las dendritas, que emerge del soma. Su función principal es transmitir la información (en forma de impulso eléctrico o potencial de acción) desde el cuerpo celular hacia otras neuronas, músculos o glándulas. Los axones pueden ser muy cortos o extenderse a lo largo de un metro o más (como los que van desde la médula espinal hasta los pies).
  • Botones Terminales (o Terminales Axónicos): Son las ramificaciones finales del axón. Cada botón terminal se ensancha ligeramente y es el punto donde la neurona establece contacto con otra célula (generalmente las dendritas o el soma de otra neurona, o una célula muscular o glandular) en la sinapsis. Contienen vesículas sinápticas llenas de neurotransmisores, listos para ser liberados.

Muchos axones están cubiertos por una capa aislante llamada vaina de mielina. Esta vaina no es continua, sino que presenta interrupciones regulares conocidas como nódulos de Ranvier. La vaina de mielina, formada por células de soporte (células de Schwann en el sistema nervioso periférico y oligodendrocitos en el sistema nervioso central), protege el axón, aísla la señal eléctrica para que no se disperse y, fundamentalmente, acelera drásticamente la velocidad a la que viaja el impulso nervioso a lo largo del axón.

Comunicación Interna de la Neurona: El Impulso Nervioso

Dentro de una misma neurona, la información se mueve principalmente a través de dos mecanismos: el transporte axoplasmático y los potenciales de acción.

El transporte axoplasmático es un proceso de movimiento de sustancias e información a lo largo del axón, esencial para mantener la función neuronal. Puede ser anterógrado (desde el soma hacia el axón y los botones terminales) transportando vesículas sinápticas con neurotransmisores, mitocondrias y otros materiales necesarios en la terminal. O retrógrado (desde los botones terminales hacia el soma) transportando, por ejemplo, factores de crecimiento neural o material para reciclar, informando al soma sobre el estado de la terminal.

La comunicación más conocida y rápida es mediante los potenciales de acción, también llamados impulsos nerviosos. Estos son señales eléctricas que se generan en el soma o en el inicio del axón y viajan a gran velocidad a lo largo de este hasta los botones terminales. Un potencial de acción es el resultado de cambios rápidos y transitorios en el flujo de iones (como sodio, potasio, calcio) a través de la membrana celular de la neurona. En estado de reposo, la neurona mantiene una diferencia de carga eléctrica entre su interior y exterior (potencial de reposo).

La neurona recibe constantemente estímulos de otras neuronas, algunos excitatorios (que tienden a hacerla disparar un potencial de acción) y otros inhibitorios (que tienden a impedirlo). Estos estímulos se suman en el soma. Si la suma de los estímulos excitatorios alcanza un cierto nivel crítico, llamado umbral, se produce una despolarización súbita de la membrana, generando el potencial de acción. Este efecto se propaga como una onda a lo largo del axón. Es importante destacar que los potenciales de acción siguen el principio de 'todo o nada': si el umbral se alcanza, el potencial de acción se dispara con su máxima intensidad característica; si no se alcanza, no hay potencial de acción. La intensidad de un estímulo no se codifica en la magnitud del potencial de acción, sino en la frecuencia con la que la neurona genera estos impulsos nerviosos.

La Sinapsis: Comunicación entre Neuronas

La comunicación entre una neurona y otra, o entre una neurona y una célula muscular o glandular, ocurre en puntos de contacto especializados llamados sinapsis. En la gran mayoría de las sinapsis en el sistema nervioso de los mamíferos, la comunicación es de tipo químico.

El proceso sináptico químico generalmente sigue estos pasos: Cuando un potencial de acción llega a los botones terminales del axón de la neurona presináptica (la que envía la señal), desencadena la apertura de canales de calcio. La entrada de calcio al botón terminal provoca que las vesículas sinápticas, que contienen los neurotransmisores, se fusionen con la membrana presináptica y liberen su contenido en el espacio sináptico (una pequeña hendidura llena de líquido entre las dos células).

Los neurotransmisores liberados difunden a través del espacio sináptico y se unen a receptores específicos ubicados en la membrana de la neurona postsináptica (la que recibe la señal), generalmente en las dendritas o el soma. La unión del neurotransmisor a su receptor provoca un cambio en la neurona postsináptica, a menudo abriendo o cerrando canales iónicos. Esto altera el flujo de iones a través de la membrana postsináptica, cambiando su potencial eléctrico. Dependiendo del neurotransmisor y del receptor, este cambio puede ser excitatorio (despolarizando la membrana y aumentando la probabilidad de que la neurona postsináptica genere un potencial de acción) o inhibitorio (hiperpolarizando la membrana y disminuyendo esa probabilidad).

¿Qué enfermedades estudia la neurociencia?
Enfermedades de los nervios periféricos (neuropatías), las cuales afectan los nervios que llevan o traen la información hacia y desde el cerebro y la médula espinal. Trastornos mentales, como la esquizofrenia. Trastornos de la columna vertebral. Infecciones, como meningitis.

Después de actuar, los neurotransmisores son rápidamente eliminados del espacio sináptico para permitir que la sinapsis se prepare para recibir nuevas señales. Esto puede ocurrir mediante degradación enzimática, recaptación por la neurona presináptica o células gliales, o difusión fuera de la hendidura.

Neurotransmisores Clave y sus Funciones

Existen al menos 70 neurotransmisores diferentes identificados en el cuerpo humano, y cada uno puede tener efectos variados dependiendo del tipo de receptor al que se una y la ubicación de la sinapsis. Algunos pueden ser predominantemente excitatorios, otros predominantemente inhibitorios, y algunos pueden ejercer ambos efectos. Aquí se presentan algunos de los neurotransmisores más estudiados y sus funciones principales:

NeurotransmisorFunción Principal
AcetilcolinaImportante para la contracción muscular (en la unión neuromuscular) y fundamental en procesos de memoria y aprendizaje (especialmente en el hipocampo).
Norepinefrina (Noradrenalina)Involucrada en la regulación del estado de ánimo, la alerta y la respuesta al estrés (lucha o huida). Su desbalance se asocia con trastornos del estado de ánimo.
DopaminaAsociada con el placer, la recompensa, la motivación, el movimiento y la atención. Disrupciones en su sistema están implicadas en la enfermedad de Parkinson (déficit) y la esquizofrenia (exceso en ciertas áreas).
SerotoninaJuega un papel clave en la regulación del estado de ánimo, el sueño, el apetito y otras funciones corporales. Muchos antidepresivos actúan sobre el sistema serotoninérgico.
GlutamatoEs el principal neurotransmisor excitatorio en el sistema nervioso central. Crucial para el aprendizaje, la memoria y la plasticidad sináptica. Alteraciones se han vinculado con la esquizofrenia y trastornos neurodegenerativos.
GABA (Ácido Gamma-Aminobutírico)Es el principal neurotransmisor inhibitorio en el cerebro. Ayuda a regular la excitabilidad neuronal, actuando como un 'freno'. Es importante para reducir la ansiedad y promover la relajación.

Más Allá de la Neurona: Otras Células del Sistema Nervioso

Es fundamental comprender que las neuronas, a pesar de su importancia, constituyen solo aproximadamente la mitad del volumen del sistema nervioso. La otra mitad está compuesta por diversas células de soporte, conocidas colectivamente como células gliales o neurogliocitos. Estas células no transmiten impulsos nerviosos de la misma manera que las neuronas, pero desempeñan funciones vitales para la supervivencia y el funcionamiento óptimo de las neuronas.

En el sistema nervioso periférico, las principales células gliales son las células de Schwann. Estas células forman la vaina de mielina alrededor de los axones periféricos, ofrecen soporte estructural y guían la regeneración de los axones si se dañan.

En el sistema nervioso central, existen varios tipos de células gliales, cada una con roles especializados:

  • Astrocitos: Son las células gliales más abundantes. Tienen forma estrellada y cumplen múltiples funciones: proporcionan soporte físico y nutritivo a las neuronas, mantienen la composición química adecuada del líquido extracelular (controlando los niveles de iones y neurotransmisores), forman parte de la barrera hematoencefálica y participan en la formación y función de las sinapsis.
  • Oligodendrocitos: Son responsables de formar la vaina de mielina alrededor de los axones en el sistema nervioso central. A diferencia de las células de Schwann (que mielinizan un segmento de un solo axón), un único oligodendrocito puede mielinizar segmentos de varios axones diferentes.
  • Microgliocitos (Microglía): Son células inmunes residentes del sistema nervioso central. Actúan como los 'macrófagos' del cerebro, patrullando el tejido, eliminando desechos celulares, patógenos y células muertas o dañadas a través de un proceso llamado fagocitosis. Desempeñan un papel crucial en la respuesta inflamatoria cerebral y la defensa contra infecciones.

La interacción y cooperación entre neuronas y células gliales son esenciales para el funcionamiento saludable del sistema nervioso. Las células gliales proporcionan el entorno adecuado para que las neuronas puedan generar y transmitir sus señales de manera eficiente.

Preguntas Frecuentes sobre las Neuronas

Q: ¿Las neuronas solo se encuentran en el cerebro?
A: No, aunque el cerebro es donde se concentra la mayor cantidad, las neuronas están distribuidas por todo el sistema nervioso, incluyendo la médula espinal y los nervios que llegan a todas las partes del cuerpo.

Q: ¿Cuál es la diferencia clave entre neuronas sensoriales y motoras?
A: Las neuronas sensoriales llevan información desde los receptores (sentidos, órganos) hacia el sistema nervioso central, mientras que las neuronas motoras llevan información desde el sistema nervioso central hacia los músculos y glándulas para generar respuestas.

Q: ¿Qué es la sinapsis y por qué es importante?
A: La sinapsis es el punto de comunicación entre una neurona y otra célula. Es crucial porque es donde se transmite la información de una célula a otra, permitiendo que las señales nerviosas viajen a través del sistema nervioso.

Q: ¿Qué papel juegan los neurotransmisores?
A: Los neurotransmisores son sustancias químicas liberadas en la sinapsis. Actúan como mensajeros que transmiten la señal de la neurona emisora a la célula receptora, modificando su actividad (excitándola o inhibiéndola).

Q: ¿Las neuronas son las únicas células en el sistema nervioso?
A: No. Además de las neuronas, el sistema nervioso contiene una gran cantidad de células gliales (astrocitos, oligodendrocitos, microglía, células de Schwann) que no transmiten impulsos nerviosos pero proporcionan soporte estructural, metabólico y de protección esencial para la función neuronal.

En resumen, las neuronas son las unidades de procesamiento y comunicación del sistema nervioso, permitiéndonos experimentar el mundo, pensar y actuar. Su compleja estructura y mecanismos de comunicación, tanto internos como con otras células, son la base de todas las funciones cerebrales y corporales. El estudio de estas fascinantes células continúa siendo un pilar fundamental de la neurociencia, revelando cada vez más detalles sobre cómo funciona nuestra mente y nuestro cuerpo a nivel celular.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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