¿Es Amanda Céspedes neurologa?

Neurociencia Infantil: La Visión de Amanda Céspedes

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Según la destacada neuropsiquiatra infanto-juvenil Amanda Céspedes, estamos asistiendo a una paradoja preocupante: mientras los niños de hoy se vuelven expertos en el uso de pantallas táctiles, su capacidad para imaginar se vuelve cada vez más precaria. Esta afirmación, compartida en el III Congreso de Educación “Desarrollando las Mentes del Futuro”, pone el acento en la necesidad urgente de reenfocar la educación y la crianza infantil basándonos en los hallazgos de la neurociencia.

La experta chilena, con décadas de experiencia en el desarrollo emocional y afectivo de los niños, subraya que los primeros años de vida no son solo importantes, sino fundacionales. Es en esta etapa donde se construyen las redes neuronales que servirán de base para todo el desarrollo cognitivo y socioemocional futuro. Citando al filósofo Jean Paul Sartre, quien decía que en el adulto “decide la infancia”, Céspedes enfatiza que el ser humano es, en gran medida, lo que su infancia decidió que fuera. Por ello, esos primeros cinco años son absolutamente claves, sentando los cimientos sobre los cuales se montarán los siguientes cinco años, hasta los diez, periodo crucial para el desarrollo intelectual y cultural.

¿Qué dice Amanda Cespedes?
Hay un dicho: “Para aprender el alma debe estar serena”, por lo tanto el aspecto socioafectivo del niño, su armonía emocional, es esencial. Hay una relación directa entre el desarrollo de la inteligencia y el de los aspectos socioafectivos.
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La Magia de los Primeros Años y el Potencial Cerebral

La neurociencia revela que un niño nace con un potencial sináptico tres veces mayor que el que tendrá después de los siete años. Se estima que posee unos 300 billones de neuronas en la corteza cerebral. Si bien muchas de estas conexiones se podarán entre los cinco y los siete años, las redes fundacionales, las que se crean en respuesta a las experiencias tempranas, son las que perdurarán. El cerebro humano es un órgano dinámico que se reorganiza constantemente, preparándose para la complejidad futura. Comprender esta plasticidad y este potencial es esencial para educadores y padres.

Amanda Céspedes advierte sobre la superficialidad con la que a veces se aborda la neurociencia aplicada a la educación. No basta con conocer los conceptos teóricos; la clave está en saber cómo aplicar estos conocimientos de manera efectiva en el aula o en el hogar. Existe el riesgo de que personas con formación limitada en el área ofrezcan consejos que no consideran la complejidad real del desarrollo infantil desde una perspectiva neurobiológica aplicada.

La Importancia Crucial de la Mielina

Uno de los hallazgos que la neurociencia ha puesto en primer plano es el rol de la mielina. Esta sustancia, compuesta por proteínas y grasas, actúa como un aislante alrededor de las fibras nerviosas, acelerando y eficientando la transmisión de impulsos eléctricos. Un daño en la mielina ralentiza estas transmisiones, afectando diversas funciones cerebrales. Amanda Céspedes es enfática al señalar que la producción de mielina en niños menores de cinco años es determinante para su inteligencia futura.

¿Qué factores influyen en la formación de esta sustancia vital? La experta menciona cuatro elementos clave:

  1. Los Genes: Marcan la pauta de cómo se formará la mielina a lo largo del desarrollo.
  2. La Alimentación: Requiere aportes nutricionales específicos, como proteínas de buena calidad (animales y vegetales, especialmente legumbres), grasas saturadas equilibradas (leche entera, mantequilla) y grasas poliinsaturadas (frutos secos, palta, vegetales, pescados de agua fría como salmón austral o atún, e incluso jurel como alternativa económica).
  3. Experiencias Motoras Sólidas: El movimiento es fundamental. Los niños necesitan moverse libremente desde que nacen y, a partir del año y medio, contar con espacios seguros para una actividad física intensa. El fomento de salas de gateo en instituciones de educación inicial es un ejemplo positivo.
  4. La Afectividad: Especialmente en el niño pequeño, se relaciona con el respeto en los cuidados cotidianos (vestir, alimentar, bañar). Una atención amorosa e individualizada, donde el niño se sienta respetado y considerado, es clave para la formación de las fibras nerviosas que serán mielinizadas y que sustentan el funcionamiento intelectual futuro.

Más allá de los cuidados básicos, las experiencias sensoriales son igualmente importantes para la mielinización y el desarrollo. La percepción visual (formas, colores), auditiva (melodías, canciones, rondas) y táctil (jugar con arena, masilla, plasticina) nutren el cerebro. Amanda Céspedes sostiene que un niño que crece escuchando música (melodías, canciones) puede ser significativamente más inteligente que uno expuesto a otro tipo de sonidos o que no tiene estas experiencias. Es vital que los educadores comprendan el propósito neurobiológico detrás de estas actividades.

El 80% de la mielina se forma antes de los cinco años, pero la producción continúa hasta los 25 años. En la etapa escolar (5-10 años), actividades como el juego, el baile, la música, el canto y la ejecución musical son fuentes importantes de mielinización. En la adolescencia (11-25 años), la lectura y otros estímulos intelectuales se suman, pero, lamentablemente, también surgen fuentes de destrucción de mielina, como el consumo temprano de alcohol, que daña esta sustancia y, por ende, la inteligencia.

Imaginación en Peligro: El Impacto de las Pantallas

Amanda Céspedes es categórica: una de las grandes perdedoras en la infancia actual es la imaginación. Los niños se han vuelto “expertos en el touch”, hábiles con las pantallas, pero “muy precarios en el imaginar”. Relata cómo, al pedirles inventar un animal, muchos recurren a buscar en Google en lugar de crear. Les cuesta producir ideas porque no están acostumbrados a ello.

Los profesores tienen el desafío de fomentar actividades que cultiven la creatividad. Si bien la tecnología digital puede ser una herramienta útil, debe estar al servicio de la imaginación, la creatividad, el desarrollo lingüístico y matemático, no ser un fin en sí misma para simplemente entretener. Darle a un niño pequeño una tablet para que juegue, sin más, impide que cree e imagine.

La experta compara entregar un smartphone a una guagua para que no moleste con dejar un arma cargada en el living de la casa, por el daño tremendo que causa en el cerebro infantil. Estudios mundiales sugieren que el uso excesivo y temprano de pantallas podría estar relacionado con un descenso en habilidades como el lenguaje, la memoria, la concentración y el contacto social, llevando a un empobrecimiento de la inteligencia.

La Armonía Emocional: El Fuego para Cocinar el Guiso Intelectual

“Para aprender el alma debe estar serena”, reza un dicho que Amanda Céspedes utiliza para ilustrar la importancia de la inteligencia emocional. El aspecto socioafectivo, la armonía emocional del niño, es esencial y guarda una relación directa con el desarrollo de la inteligencia. Comparándolo con la cocina, dice que el intelecto es el guiso, pero el fuego que permite que se cocine bien es el aspecto emocional. Es un error grave centrarse solo en entregar contenidos sin antes haber asegurado el bienestar emocional del niño.

¿Qué edad tiene Amanda Céspedes?
Amanda Céspedes (76), la connotada neurosiquiatra infantil, que ahora mismo está ejerciendo de abuela en la ciudad de Trieste, donde vive Chiara, su nieta italiana, es una verdadera súper heroína para las educadoras de párvulos chilenas.

En los primeros cinco años de vida, la seguridad, el sentirse querido y la confianza en un adulto que ha creado un vínculo afectivo son pilares fundamentales. Este vínculo se construye a partir del regaloneo respetuoso y el respeto irrestricto hacia el niño en los cuidados cotidianos. La experta critica la inconsistencia de algunos adultos que pasan de un trato afectuoso a gritos o descalificaciones, lo que daña gravemente al niño. El acento debe ponerse en el estímulo positivo: “me encanta lo que hiciste”, “muy bien”, en lugar de la crítica constante o el castigo.

El gran obstáculo, sin embargo, es el analfabetismo emocional de muchos adultos. Céspedes estima que, en Chile, ocho de cada diez adultos que tratan con niños carecen de educación emocional. No se trata solo de dar consejos, sino de educar a los adultos en las claves de las relaciones vinculares sanas, especialmente con los niños. Esto implica abordar sistemas de creencias arraigados, como la creencia en el valor educativo del castigo, que la experta considera perjudicial y basado en la replicación de modelos de crianza antiguos que no funcionan.

La sanación emocional del niño, especialmente después de experiencias difíciles (como la pandemia o la vulnerabilidad social), ocurre cuando se siente querido, respetado y puede confiar en sus cuidadores. Talleres de resolución de conflictos y comunicación afectiva son herramientas cruciales para adultos, ayudándoles a remover creencias erróneas e instalar enfoques más sensibles y sensatos.

Desafíos de la Escolarización Temprana

El concepto tradicional de escolarización inicial, centrado casi exclusivamente en lo cognitivo y la adquisición memorística de conocimientos abstractos (como enseñar qué es una célula a un niño pequeño), es considerado por Amanda Céspedes como demasiado estrecho. Estos años deberían dedicarse a desarrollar competencias esenciales que habilitarán al niño para adquirir y comprender conocimientos más adelante. Competencias como imaginar, crear, jugar, moverse y tener contacto directo con la naturaleza son fundamentales.

Howard Gardner, con su teoría de las inteligencias múltiples, ya demostró que el cerebro infantil ofrece mucho más que capacidades lingüísticas y matemáticas. Las metodologías de enseñanza deben capitalizar todo el potencial que el niño ha desarrollado y consolidado en sus primeros cinco años.

Los profesores a menudo se sienten atrapados entre las exigencias curriculares y la necesidad de un enfoque más integral. Amanda Céspedes les recuerda que, a pesar de las presiones, tienen libertad en el aula. Pueden transformar la enseñanza de los contenidos obligatorios para hacerla atractiva y significativa, utilizando herramientas como la narración de historias inspiradoras (ej. Santiago Ramón y Cajal) para despertar la curiosidad y el asombro.

Educación Inicial como Enriquecimiento

La experta insiste en cambiar el concepto de “estimulación temprana” por “enriquecimiento temprano”. Los niños pequeños ya traen consigo un enorme bagaje de potencial; el rol del adulto es enriquecerlo. Salas cuna y jardines infantiles no son meras guarderías, sino espacios cruciales de crecimiento intelectual, social, emocional e incluso espiritual. Científicamente, hay una diferencia abismal en el desarrollo entre un niño que asiste a educación inicial y uno que no, llegando el primero con unos “dos mil días de adelanto”.

A pesar de su vital importancia, las educadoras y técnicas de párvulos son, según Céspedes, un grupo profesional maltratado y mal pagado. Su tarea, tan delicada y fundamental para poner a los niños primero, no recibe el estatus ni las facilidades que merece. Reconocer su valor y mejorar sus condiciones es un paso necesario para garantizar el bienestar y el desarrollo de la infancia.

Factores de Vulnerabilidad y Desafíos Actuales

La pandemia y las realidades socioeconómicas complejas, la inseguridad, la violencia y la migración tienen un impacto profundo en el desarrollo infantil, especialmente en poblaciones vulnerables. Estos niños necesitan una “mano tendida diligente” para recuperarse de los golpes. Sus recursos curativos naturales son el juego, la imaginación, la música, el canto, las artes, la creatividad, el movimiento y, crucialmente, el regaloneo respetuoso.

¿Qué dice Amanda Cespedes?
Hay un dicho: “Para aprender el alma debe estar serena”, por lo tanto el aspecto socioafectivo del niño, su armonía emocional, es esencial. Hay una relación directa entre el desarrollo de la inteligencia y el de los aspectos socioafectivos.

Amanda Céspedes también aborda el aumento de diagnósticos de trastorno por déficit atencional (TDAH) y características Asperger. Señala que, en el caso del TDAH, existe un sobrediagnóstico (niños con malos hábitos de vida que actúan como si lo tuvieran) y un infradiagnóstico (niños sin hiperactividad pero con problemas de aprendizaje que son etiquetados de “flojos”). El TDAH real se relaciona con una mielinización más lenta de la corteza prefrontal, una zona vulnerable a factores ambientales como la falta de sueño, mala alimentación, estrés, videojuegos compulsivos y bebidas azucaradas.

Respecto a las características Asperger, aunque la prevalencia del síndrome completo no ha variado significativamente, sí han aumentado los niños con rasgos asociados. Esto podría deberse a neurotoxinas ambientales sutiles (aditivos alimentarios, metales pesados, cortisol por estrés) y al uso temprano de pantallas, que deteriora gravemente las habilidades comunicativas (contacto visual, lectura de claves del entorno, comunicación no verbal) al impedir que el niño observe e interactúe con su ambiente.

Todos los Niños Pueden Aprender

La proporción de niños que estadísticamente no pueden aprender, aquellos con multidéficit severo, es ínfima (0.03%). La inmensa mayoría de los niños sí pueden aprender. El dilema, como señalaba Howard Gardner, es que no todos pueden o quieren aprender todo lo que se les quiere enseñar, ni necesitan aprenderlo todo de la misma manera. El aprendizaje no se limita al ámbito escolar; habilidades como cuidar un jardín o cocinar también son formas valiosas de aprender y vivir.

La doctora Céspedes, quien dirige una fundación y ofrece una escuela para padres vía streaming para alcanzar a más familias hispanohablantes, está comprometida con difundir estos conocimientos. Su trabajo busca que padres y educadores comprendan el fascinante modelo de la neurociencia para potenciar la inteligencia y el bienestar integral de los niños, abordando temas cruciales como el impacto del estrés en el aprendizaje o cómo la leche materna es un precursor de la mielina.

Aspecto ClaveEnfoque Tradicional (Criticado por Céspedes)Enfoque Basado en Neurociencia (Propuesto por Céspedes)
Propósito de la Ed. InicialGuardería, cuidado, inicio de “aprendizaje” formal (memorístico).Espacio de enriquecimiento integral (cognitivo, social, emocional, espiritual).
Foco del Aprendizaje TempranoAdquisición de conocimientos y contenidos (lingüístico-matemático).Desarrollo de competencias esenciales (imaginar, crear, jugar, moverse).
Rol del Juego/Arte/MúsicaActividades secundarias, recreo.Impulsores clave de la inteligencia y el desarrollo cerebral.
Uso de TecnologíaEntretenimiento, “mantener tranquilos”.Herramienta al servicio de la creatividad, imaginación, lenguaje, matemáticas.
Relación Adulto-NiñoAutoridad centrada en castigo, a veces trato inconsistente.Regaloneo respetuoso, vínculo afectivo, seguridad, validación.
Comprensión de DificultadesEtiquetas simplistas (“flojera”), diagnóstico basado en síntomas conductuales.Comprensión del desarrollo cerebral, impacto de hábitos/ambiente, mirada integral.

Preguntas Frecuentes

¿Cuáles son los años más importantes para el desarrollo del cerebro infantil?
Según Amanda Céspedes, los primeros diez años son cruciales, divididos en dos fases. La primera infancia (hasta los cinco años) es fundacional, creando las redes cerebrales base. Los siguientes cinco años (hasta los diez) sientan las bases para el desarrollo intelectual y cultural futuro. Los primeros 1000 días (hasta los 3 años) son especialmente importantes para ciertas capacidades como el lenguaje o la música.

¿Qué es la mielina y cómo puedo ayudar a que mi hijo la forme?
La mielina es una sustancia grasa que aísla las fibras nerviosas, haciendo que los impulsos cerebrales sean rápidos y eficientes. Es vital para la inteligencia. Se forma por genes, buena nutrición (proteínas, grasas saludables), mucha experiencia motora y sensorial (movimiento, música, juego táctil) y afectividad (cuidado respetuoso y amoroso).

¿Es realmente tan malo el uso temprano de pantallas (tablets, celulares) en niños pequeños?
Sí, Amanda Céspedes considera que es nefasto. Si bien la tecnología puede usarse como herramienta educativa, su uso temprano y excesivo para entretener daña la imaginación, la creatividad, las habilidades comunicativas y el contacto social, pudiendo afectar el desarrollo de la inteligencia.

¿Por qué parece haber más niños con TDAH o características Asperger hoy en día?
En el caso del TDAH, hay un problema de diagnóstico (sobre y sub). Muchos niños actúan como si lo tuvieran debido a malos hábitos de vida (falta de sueño, mala dieta, estrés, pantallas) que afectan la mielinización de la corteza prefrontal. Las características Asperger podrían estar aumentando debido a neurotoxinas ambientales (en comida, metales pesados, cortisol por estrés) y al deterioro de habilidades comunicativas por el uso temprano de pantallas.

Si mi hijo no tuvo mucho “enriquecimiento” en sus primeros años, ¿puede recuperarse?
Aunque los primeros años son fundacionales y determinantes, el cerebro tiene plasticidad. Es necesario “ganar tiempo” ofreciendo espacios y tiempos para que los niños activen sus propios recursos de sanación y desarrollo integral, como el juego, el arte, la música, el movimiento y el regaloneo respetuoso. El aprendizaje y la mielinización continúan a lo largo de la vida, aunque la base inicial es crucial.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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