¿Por qué Kandel ganó el Nobel con babosas?

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La historia de la ciencia a menudo revela caminos inesperados hacia descubrimientos fundamentales. Uno de los ejemplos más notables es el del Dr. Eric Kandel, un neurocientífico cuya investigación con una criatura aparentemente simple, la babosa marina Aplysia californica, le valió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en el año 2000.

Pero, ¿cómo llegó un científico de renombre a pasar años "pinchando" babosas marinas y por qué este trabajo fue tan trascendental? La respuesta se encuentra en la genialidad de Kandel para identificar un modelo de estudio ideal y en su capacidad para desentrañar, a partir de ese modelo, principios universales sobre cómo aprendemos y recordamos.

Why did Eric Kandel get the Nobel Prize for poking sea slugs?
Kandel won the Nobel Prize in Medicine for his research on the sea slug Aplysia, which helped to uncover important molecular mechanisms that drive the processes of learning and memory.
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El Viaje de Kandel: De Refugiado a Pionero

La vida de Eric Kandel es en sí misma una historia de resiliencia y perseverancia. Nacido en Viena, Austria, su infancia fue abruptamente interrumpida por la anexión nazi y la persecución de los judíos. A la edad de 10 años, en 1939, Kandel y su familia lograron escapar, encontrando refugio en los Estados Unidos. Esta experiencia formativa, la de ser un refugiado que debe adaptarse a un nuevo entorno y aprender rápidamente para sobrevivir y prosperar, se ha sugerido que influyó en su profundo interés por los mecanismos del aprendizaje y la memoria.

Tras establecerse en Estados Unidos, Kandel siguió un camino académico brillante. Estudió en instituciones de prestigio como la Universidad de Harvard y los Institutos Nacionales de Salud (NIH), forjando una carrera que finalmente lo llevó a la Universidad de Columbia en 1974. Allí, como profesor de fisiología y psiquiatría, encontró el entorno perfecto para desarrollar su innovadora investigación.

¿Por Qué una Babosa Marina? El Modelo Aplysia

En la década de 1960, cuando Kandel comenzó a interesarse por las bases biológicas de la memoria, la mayoría de los neurocientíficos trabajaban con sistemas nerviosos complejos, como el de los mamíferos. Estudiar los cambios neuronales asociados al aprendizaje en un cerebro con miles de millones de neuronas y billones de sinapsis era una tarea hercúlea.

Kandel tuvo la visión de buscar un organismo modelo más simple. Necesitaba un animal cuyo sistema nervioso fuera relativamente sencillo, con neuronas grandes e identificables individualmente, y que mostrara comportamientos de aprendizaje básicos que pudieran ser estudiados experimentalmente. Así encontró a Aplysia californica, una babosa marina común en las costas de California.

Un Sistema Nervioso Simple y Revelador

El sistema nervioso de Aplysia es sorprendentemente simple en comparación con el nuestro. Posee solo unas 20,000 neuronas, muchas de las cuales son inusualmente grandes (hasta 1 mm de diámetro) y reconocibles, lo que permite a los investigadores identificarlas y estudiarlas individualmente en diferentes experimentos. Además, estas neuronas y sus conexiones (sinapsis) son relativamente accesibles para la manipulación y el registro eléctrico.

Esta simplicidad contrastaba drásticamente con la complejidad del cerebro de mamíferos:

CaracterísticaAplysia californicaCerebro Humano
Número de NeuronasAprox. 20,000Aprox. 86 mil millones
Tamaño de NeuronasGrandes (hasta 1 mm), identificablesPequeñas, difíciles de identificar individualmente
Complejidad de ConexionesRelativamente simple, circuitos conocidosExtremadamente complejo, miles de billones de sinapsis
Comportamientos de AprendizajeHabituación, Sensibilización, Condicionamiento Clásico simpleAmplia gama, desde simple hasta complejo

Elegir Aplysia fue un movimiento estratégico brillante. Permitía a Kandel y su equipo aislar y estudiar los mecanismos neuronales y moleculares del aprendizaje en un sistema controlable, sentando las bases para entender procesos similares en organismos más complejos.

Comportamientos Estudiados: Habituación y Sensibilización

Aplysia exhibe comportamientos de aprendizaje básicos, como la habituación y la sensibilización, que son formas de aprendizaje no asociativo, y también puede ser entrenada en condicionamiento clásico simple. Kandel se centró inicialmente en el reflejo de retracción de la branquia. Cuando se toca suavemente el sifón (un tubo utilizado para expulsar agua), la babosa retrae su branquia para protegerla.

  • Habituación: Si el sifón se toca repetidamente con un estímulo suave y no dañino, la respuesta de retracción de la branquia se vuelve progresivamente más débil. La babosa se "habitúa" al estímulo, aprendiendo que no es peligroso.
  • Sensibilización: Si, después de la habituación, se aplica un estímulo fuerte o nocivo (como un shock eléctrico en la cola), la babosa se vuelve más reactiva. El mismo toque suave en el sifón provocará ahora una retracción de la branquia mucho más fuerte que antes. La babosa se ha "sensibilizado" al entorno, aprendiendo que hay peligro presente.

Estos comportamientos, aunque simples, son manifestaciones fundamentales del aprendizaje: la capacidad de modificar la respuesta a un estímulo basándose en la experiencia previa.

Desentrañando la Memoria a Nivel Molecular

La gran contribución de Kandel fue ir más allá de la descripción del comportamiento y sumergirse en lo que ocurría a nivel celular y molecular durante la habituación y la sensibilización. Utilizando las grandes neuronas de Aplysia, pudo identificar las neuronas sensoriales que detectan el toque, las interneuronas que procesan la información y las neuronas motoras que controlan la retracción de la branquia. Lo crucial fue que pudo estudiar cómo cambiaban las conexiones entre estas neuronas, es decir, las sinapsis, durante el aprendizaje.

Kandel y su equipo demostraron que el aprendizaje, tanto la habituación como la sensibilización, implica cambios en la fuerza de las conexiones sinápticas. Esta fue una confirmación experimental directa de la hipótesis de la plasticidad sináptica, que postula que la capacidad de aprendizaje y memoria reside en la modificación de la eficacia con la que las neuronas se comunican entre sí.

Cambios en la Sinapsis: La Base del Aprendizaje

En la habituación, la respuesta sináptica entre la neurona sensorial y la neurona motora se debilita. Esto ocurre porque la neurona sensorial libera menos neurotransmisor con cada toque repetido.

En la sensibilización, la sinapsis entre la neurona sensorial y la motora se fortalece. Este fortalecimiento es mediado por interneuronas que liberan neurotransmisores como la serotonina cerca de la sinapsis sensorial-motora. La serotonina desencadena una cascada de eventos bioquímicos dentro de la neurona sensorial, activando enzimas que aumentan la liberación de neurotransmisor cuando llega el siguiente estímulo.

Estos hallazgos proporcionaron la primera evidencia molecular clara de que el aprendizaje implica modificaciones específicas en la función de las sinapsis. No era solo una idea teórica; Kandel lo demostró experimentalmente en tiempo real.

¿Qué descubrió Kandel?
Kandel, premio Nobel en medicina y experto en biología de la memoria, ha hablado sobre cómo se identificaron los diferentes sistemas de memoria en el cerebro humano y cómo se demostró que estaban involucrados en dos formas principales de almacenamiento de memoria neural: la memoria simple para habilidades perceptivas y ...

Memoria a Corto y Largo Plazo

El equipo de Kandel también investigó la distinción entre la memoria a corto plazo (que dura minutos u horas) y la memoria a largo plazo (que puede durar días o más). Descubrieron que estas dos formas de memoria, aunque relacionadas, implican mecanismos moleculares diferentes.

  • Memoria a Corto Plazo: Implica modificaciones temporales en la función de las proteínas sinápticas existentes. Los cambios inducidos por la serotonina en la sensibilización a corto plazo caen dentro de esta categoría.
  • Memoria a Largo Plazo: Requiere cambios más duraderos en la sinapsis, que implican la síntesis de nuevas proteínas y, en última instancia, cambios estructurales en la sinapsis misma (como la formación de nuevas conexiones o el aumento del tamaño de las existentes). Para que la sensibilización se convierta en memoria a largo plazo en Aplysia, se necesitan estímulos repetidos que activen vías de señalización que lleguen al núcleo de la neurona y activen genes específicos, llevando a la producción de nuevas proteínas.

Esta fue una revelación crucial: la formación de recuerdos duraderos no es solo una cuestión de modificar la actividad de las proteínas existentes, sino que requiere la expresión de genes y la síntesis de nuevas moléculas. Esto vinculó por primera vez los procesos de aprendizaje y memoria con la biología molecular fundamental de la célula.

El Legado del Trabajo de Kandel

Aunque los experimentos se llevaron a cabo en una humilde babosa marina, los principios descubiertos por Kandel tienen una aplicabilidad mucho más amplia. Demostró que la plasticidad sináptica es el mecanismo fundamental del aprendizaje y la memoria, un concepto que ahora es central en la neurociencia.

Su trabajo pionero en Aplysia abrió la puerta a la comprensión de los mecanismos moleculares y celulares del aprendizaje y la memoria en organismos más complejos, incluidos los mamíferos y los humanos. Las vías de señalización que identificó en la babosa, como las que involucran el AMP cíclico (cAMP) y la activación de proteínas quinasas que afectan la liberación de neurotransmisores, resultaron estar conservadas evolutivamente y juegan roles similares en nuestros propios cerebros.

El Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 2000, compartido con Arvid Carlsson y Paul Greengard por sus descubrimientos sobre la transducción de señales en el sistema nervioso, reconoció la magnitud del impacto del trabajo de Kandel. Sus experimentos en Aplysia proporcionaron el primer mapa detallado de cómo un proceso cognitivo complejo como el aprendizaje puede ser rastreado hasta cambios específicos en las conexiones entre neuronas y los eventos moleculares que ocurren dentro de ellas.

Hoy, el Dr. Kandel sigue siendo una figura prominente en la neurociencia, ocupando puestos distinguidos en la Universidad de Columbia, incluyendo el de Profesor Universitario y Profesor Kavli de Ciencia del Cerebro. Su legado perdura no solo en los descubrimientos que hizo, sino también en la demostración de que incluso los organismos más simples pueden ofrecer profundas ideas sobre los misterios de la mente.

Preguntas Frecuentes

¿Por qué se eligió específicamente la babosa marina Aplysia californica?
Por su sistema nervioso simple con un número reducido de neuronas grandes e identificables, y porque muestra comportamientos de aprendizaje básicos (habituación, sensibilización) que son fáciles de estudiar en el laboratorio.

¿Qué es la plasticidad sináptica?
Es la capacidad de las sinapsis (las conexiones entre neuronas) para fortalecerse o debilitarse con el tiempo en respuesta a la actividad o la experiencia. Es considerada la base celular del aprendizaje y la memoria.

¿Cuál fue el hallazgo más importante de Kandel con Aplysia?
Demostrar experimentalmente que el aprendizaje y la memoria, tanto a corto como a largo plazo, implican cambios medibles en la fuerza y estructura de las sinapsis, mediados por mecanismos moleculares específicos como la liberación de neurotransmisores y la síntesis de proteínas.

¿Cómo se relaciona el trabajo en babosas con el cerebro humano?
Los principios básicos de la plasticidad sináptica y muchos de los mecanismos moleculares identificados en Aplysia (como las vías de señalización que involucran serotonina, cAMP y síntesis de proteínas) están conservados evolutivamente y operan de manera similar en los sistemas nerviosos de mamíferos y humanos. Aplysia sirvió como un modelo simplificado para descubrir reglas fundamentales.

¿El hecho de que Kandel fuera refugiado influyó en su trabajo?
Si bien no hay una conexión científica directa entre ser refugiado y estudiar la memoria, la experiencia de Kandel de tener que adaptarse y aprender en un nuevo país tras huir de la persecución ciertamente le proporcionó una perspectiva personal sobre la importancia del aprendizaje y la adaptación. Él mismo ha comentado sobre cómo su interés por la memoria podría estar ligado a su historia familiar.

El trabajo de Eric Kandel es un testimonio de que la comprensión de los procesos más complejos de la vida a menudo comienza con el estudio cuidadoso de los sistemas más simples. Su investigación con Aplysia no solo reveló los secretos moleculares del aprendizaje y la memoria, sino que también demostró el poder de la investigación básica y la elección inteligente del organismo modelo para avanzar en la frontera del conocimiento científico.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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