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Neurociencia y Aprendizaje: Claves para Educar

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La neurociencia, un campo de conocimiento que ha experimentado avances significativos en las últimas décadas, ofrece perspectivas valiosas sobre cómo el cerebro aprende. Comprender estos mecanismos cerebrales es fundamental para enriquecer las prácticas pedagógicas y diseñar estrategias que potencien la adquisición de conocimiento de manera más efectiva y significativa. Este artículo explora conceptos clave de la neurociencia, como la neuroplasticidad y las funciones nerviosas superiores (atención, memoria, motivación, emociones y funciones ejecutivas), estableciendo sus relaciones con el proceso de aprendizaje.

El objetivo principal es articular las contribuciones de la neurociencia con las prácticas en el aula, buscando promover reflexiones que lleven a aprendizajes aún más profundos y duraderos para los estudiantes. Nos interesa comprender cómo aspectos de la neuroplasticidad y las funciones nerviosas superiores influyen directamente en la capacidad de aprender.

O que a neurociência diz sobre aprendizagem?
À luz da neurociência, compreendemos que a aprendizagem, complexa em sua natureza cognitiva, diz respeito a uma série de processos neurais capazes de modificar a estrutura e o funcionamento do cérebro e, consequentemente, os comportamentos dos indivíduos, que aprendem continuamente mediante estímulos ambientais e a ...
Índice de Contenido

¿Cómo aprende el cerebro según la neurociencia?

Desde la perspectiva de la neurociencia, el aprendizaje se concibe como un conjunto de modificaciones, más o menos permanentes, que ocurren en el Sistema Nervioso Central (SNC) como resultado de los estímulos y experiencias de vida a los que un individuo es sometido. Estas experiencias se traducen en cambios a nivel cerebral.

Este proceso involucra de manera especial las funciones nerviosas superiores: la atención, la memoria, la motivación, las emociones y las funciones ejecutivas. Estas funciones no actúan de forma aislada, sino que interactúan entre sí y con otras áreas cerebrales de manera multi e interrelacional, permitiendo que el cerebro reciba, procese y asimile la información. Por lo tanto, la capacidad de aprender está intrínsecamente ligada a la salud y el funcionamiento coordinado de estas funciones.

Neuroplasticidad: El Cerebro en Constante Cambio

El aprendizaje está directamente asociado a un fenómeno fascinante conocido como neuroplasticidad. Esta es la asombrosa capacidad del cerebro humano para crear y deshacer conexiones entre sus neuronas (las sinapsis) como consecuencia de las interacciones constantes con el ambiente externo e interno del cuerpo. Estas conexiones son dinámicas y pueden alterar tanto las estructuras como las funciones del cerebro. Debido a su naturaleza plástica, el cerebro tiene el potencial de moldearse mediante estímulos y experiencias a lo largo de toda la vida.

La aprendizaje es, por lo tanto, un proceso dialéctico: al mismo tiempo que provoca cambios en el cerebro, también resulta de esos cambios. En el contexto de la educación formal, hablamos de neuroplasticidad guiada, lo que implica que el educador tiene un papel activo en preguntarse qué y cómo hacer para promover estas modificaciones cerebrales positivas en sus estudiantes.

Según los estudios, el aprendizaje favorece la creación de nuevas sinapsis, lo que facilita el flujo de información dentro de los circuitos nerviosos. También aumenta la complejidad de las conexiones existentes y promueve la asociación de circuitos previamente independientes, permitiendo, por ejemplo, que conceptos nuevos se comprendan y se vinculen con conocimientos ya existentes. Por el contrario, la falta de uso de conexiones ya establecidas, o ciertas patologías, pueden causar el efecto inverso, empobreciendo los circuitos neuronales, lo que explica el olvido de algunas informaciones.

La aprendizaje se caracteriza por la formación y consolidación de las conexiones entre las células nerviosas. Este proceso requiere energía y tiempo para manifestarse, implicando modificaciones químicas y estructurales únicas en el sistema nervioso de cada persona.

Períodos Críticos y Aprendizaje a lo Largo de la Vida

Existen momentos en la vida que son especialmente propicios para que ciertos aprendizajes ocurran y se consoliden. Estos son los llamados períodos críticos o sensibles, ventanas temporales en las que los individuos son más susceptibles a estímulos externos. Por ejemplo, el desarrollo motor y la adquisición del lenguaje tienen períodos sensibles definidos. Sin embargo, es crucial entender que estos períodos no son los únicos momentos en los que puede haber influencia; más bien, son momentos de *mayor* susceptibilidad. De hecho, puede haber varios períodos críticos o sensibles para una misma función u órgano.

Aunque la infancia y la adolescencia son períodos cruciales para el desarrollo de ciertas funciones cognitivas, la neurociencia confirma que el aprendizaje es un proceso que abarca todas las fases de la vida. Ocurre desde el nacimiento y continúa manifestándose en la fase adulta y durante el envejecimiento, aunque de maneras diferentes. En esencia, estamos aprendiendo continuamente; somos seres orientados al conocimiento a lo largo de toda nuestra existencia.

La civilización misma progresa gracias a la rápida acumulación y transmisión de conocimiento. Sin embargo, a veces, las escuelas y programas educativos parecen enfocarse más en una gran carga informativa que en un enfoque reflexivo, activo y crítico. Esto puede llevar a estudiantes que se preparan para los exámenes memorizando información a corto plazo, más preocupados por la aprobación que por el aprendizaje significativo. La neurociencia sugiere que los educadores, entendiendo los mecanismos neurales, pueden diseñar estrategias que cambien esta realidad, involucrando a los alumnos en un camino de aprendizaje más profundo. Reemplazar la clase magistral por enfoques contextualizados y pensar en formas de movilización y motivación son algunas alternativas.

La Singularidad del Aprendizaje

Una comprobación fundamental de la neurociencia es que cada individuo aprende de maneras diversas y a ritmos distintos. Para que ocurra un aprendizaje profundo, es necesario un interés personal, una motivación intrínseca. Además, el aprendizaje es un proceso único, subjetivo e intransferible para cada persona. Nadie puede aprender por otro.

Aunque la especie humana comparte patrones neurales básicos (vías motoras y sensoriales comunes), no existen dos cerebros idénticos. La diferencia radica en cómo los miles de millones de neuronas de cada individuo se interconectan, estableciendo vías de conexión particulares. La historia de vida de cada uno construye, deshace y reorganiza permanentemente estas conexiones sinápticas.

Esta información sobre las idiosincrasias del aprendizaje es vital en la docencia, especialmente en aulas heterogéneas. Explica la diversidad de ritmos de aprendizaje, vinculados a condiciones específicas de cada estudiante (aspectos cognitivos, familiares, ambientales, socioeconómicos y culturales, así como experiencias escolares previas). También resalta cómo el intercambio de saberes y experiencias enriquece el aula y subraya la necesidad de repensar los procesos de evaluación y clasificación escolar, ya que una única métrica no puede dar cuenta de las múltiples y únicas conexiones neurales de cada estudiante en un contexto plural y dinámico.

Pensamiento Crítico y Conexiones Sólidas

Los estudios neurocientíficos también muestran que, aunque usamos el cerebro constantemente, pensar de forma crítico-reflexiva es un desafío. Exige recursos cognitivos adicionales que mentalmente cansan y requieren tiempo. Sin embargo, existen estrategias didácticas, especialmente relacionadas con la motivación y la solución de problemas, que pueden potenciar el aprendizaje al aumentar el interés y la satisfacción de los estudiantes.

Sobre la plasticidad cerebral, no solo importa la cantidad de neuronas, sino también la riqueza y profundidad de las conexiones establecidas. Basándose en el principio de Donald Hebb ("neuronas que disparan juntas, se conectan"), se destaca la importancia de conexiones sólidas que formen redes neurales. Estas redes involucran varias áreas del cerebro activadas simultáneamente y son fundamentales para futuras conexiones conceptuales. Pedagógicamente, esto implica pensar en mecanismos para que los estudiantes establezcan relaciones de sentido, ampliando sus redes de conexión y profundizando su comprensión de los conceptos.

Un error común es preocuparse principalmente por la cantidad de contenidos. Sin embargo, lo que realmente importa no es la cantidad de contenido, sino cómo este es reflexionado y procesado por los estudiantes. El aprendizaje duradero se asocia con la conectividad del contenido. Cuanto mayor sea la capacidad del alumno para establecer relaciones de sentido entre los conceptos (ampliando y solidificando conexiones neurales), mayor será la probabilidad de un aprendizaje significativo, profundo y duradero, que se almacena en la memoria a largo plazo y puede ser recuperado posteriormente. Esto no significa limitar los conceptos nuevos, sino profundizar los existentes mediante estrategias que fomenten el pensamiento crítico y la toma de decisiones, lo que naturalmente requerirá la introducción de nuevos conceptos en momentos oportunos.

La reflexión crítica genera alteraciones cerebrales (inter y multiconexiones) que facilitan el paso de información. En contextos de poca actividad reflexiva, este paso es limitado. El estudiante es el principal responsable de generar la actividad neuronal (es algo interno), mientras que el profesor actúa como motivador, sin poder forzar el proceso, pero contribuyendo a que los alumnos construyan redes neurales más sólidas y permanentes. La conversación e interacción entre alumnos es una posibilidad para movilizar esta actividad.

“There are many ways to improve neuronal firing in a distributed circuit. A basic approach is human interaction and conversation. These activities are how human beings learn naturally and how they have learned during most of human evolution. The great advantage of conversation is the dynamic nature of this process - concepts can be tested and adapted during the conversation. […]. Similarly, a conversation with multiple people will be richer […].”

El intercambio de experiencias entre pares es un proceso rico para la construcción del conocimiento. La heterogeneidad del aula, en este contexto, es altamente positiva debido a la diversidad de historias de vida.

Métodos como el Peer Instruction (Instrucción entre Pares), que reduce la clase expositiva y amplía la interacción de los alumnos, donde prueban hipótesis y cooperan para encontrar soluciones, son ejemplos de cómo aplicar estos principios. Eric Mazur, un profesor de física de Harvard, desarrolló este método al darse cuenta de que sus clases magistrales no generaban aprendizaje significativo, especialmente cuando los estudiantes debían aplicar conceptos a problemas reales.

Investigaciones recientes revelan la “sincronización neural”, una capacidad del cerebro para conectarse literalmente durante interacciones sociales, como el trabajo colaborativo. Al realizar tareas síncronas (conjuntas y simultáneas), los cerebros entran en sintonía. Esto se explica, en parte, porque al realizar tareas sincronizadas, los individuos comparten objetivos e intencionalidad. Otra teoría sugiere que percibir similitudes aumenta la confianza, potenciando acciones prosociales. Estos hallazgos respaldan la importancia del intercambio de saberes en métodos de aprendizaje activo.

El Valor del Error en el Aprendizaje

En actividades de interacción o en situaciones donde los alumnos entran en contacto con un tema antes de que el profesor lo explore (como en el aula invertida), existe la posibilidad de que no comprendan conceptos o asocien información erróneamente. Para la neurociencia, cometer errores y corregirlos durante el proceso de aprendizaje es, al contrario, algo positivo. Permite a los estudiantes explorar caminos diversos para la resolución de un problema, que a menudo no tiene una única solución.

“A counterargument here is that this approach (students reading or discussing by themselves before a formal discussion that is held by the teacher) may lead to errors. Students might learn the incorrect concepts and make wrong associations during this process. In point of fact, this method is not a problem, and it may be valuable to make these mistakes if they are corrected during the process. When students learn that they have made a mistake, a circuit that shows that that pathway is not correct is activated. To some extent, the student who learned with mistakes might form a larger circuit than those who did not. Part of reflection and experimentation is to explore different pathways.”

El docente, como mediador, juega un papel crucial en esta visión. La neurociencia subraya la importancia de un cambio de paradigma: pasar de métodos centrados en el profesor a aquellos centrados en el alumno. Estos últimos buscan movilizar al estudiante activamente en la construcción del conocimiento y en la reflexión crítica profunda.

Funciones Nerviosas Superiores y Aprendizaje

Las áreas neurales responsables de las funciones nerviosas superiores actúan de manera inter y multirrelacional, manteniendo conexiones entre sí y con otras áreas cerebrales. Son actividades complejas que se desarrollan y perfeccionan por la interacción del individuo con el ambiente físico y social. Además, son capacidades que tardan en madurar, alcanzando un grado de maduración en la fase adulta, especialmente las relacionadas con la metacognición y la autorregulación. Desde el punto de vista pedagógico, es esencial que los profesionales de la educación conozcan mínimamente estas funciones, ya que impactan enormemente la disposición del individuo para el aprendizaje.

A continuación, abordamos las principales funciones nerviosas superiores: atención, memoria, motivación, emociones y funciones ejecutivas.

La Atención: El Filtro del Aprendizaje

La atención se refiere a la capacidad humana de enfocar y priorizar información relevante. Bombardeados constantemente por estímulos de diversa naturaleza e intensidad (auditivos, visuales, olfativos, táctiles, etc.), necesitamos concentrarnos en ciertos aspectos del entorno, ignorando otros, para que la información esencial sea procesada por el cerebro. Por eso, intentar atender a una clase mientras se escribe un mensaje en el teléfono impacta negativamente ambas actividades. No somos tan multitarea como creemos. La idea de realizar múltiples acciones simultáneamente (leer, ver una película, escuchar música, navegar por internet) y extraer su máximo potencial es errónea. Al realizarlas al mismo tiempo, el sistema atencional se ve afectado, ninguna se realizará eficientemente, ya que dos informaciones que viajan por un mismo canal no se procesarán simultáneamente; el cerebro se verá obligado a alternar la atención entre ellas.

En el contexto educativo, es crucial considerar el sistema atencional. Está directamente relacionado con el compromiso del estudiante con la actividad escolar. Reducir al máximo las distracciones para enfocar la atención en lo indispensable es fundamental. Además, es importante generar estímulos que no solo capturen la atención inicial de los alumnos, sino que también la mantengan por un tiempo suficiente para que comprendan conceptos y participen activamente.

Nuestro sistema sensorial responde mejor al contraste que a la información constante. Por ello, en una clase, es importante considerar estímulos auditivos y visuales para captar la atención (tono y velocidad de voz, aspectos táctiles, colores y movimiento en presentaciones, elementos combinados). Una exposición larga, tipo conferencia, con muchas diapositivas y en una sala oscura, probablemente tendrá resultados poco provechosos.

La forma en que se presenta el estímulo también es vital. Consideremos tres escenarios pedagógicos:

EscenarioDescripciónPotencial de Movilización
1Profesor presenta contenido sin contextualizar o destacar su importancia.Bajo
2Profesor presenta contenido destacando sus beneficios y relevancia para la vida real (ej. cómo ayuda al organismo).Alto (Prepara el cerebro al comunicar relevancia)
3Profesor presenta contenido a través de una performance o demostración que combina varios estímulos (visión, audición, tacto).Alto (Captura atención inicial, genera curiosidad)

Aunque el aprendizaje puede ocurrir en los tres, los escenarios 2 y 3 tienen más probabilidades de captar la atención de la mayoría de los estudiantes, denotando mayor potencial de movilización para el conocimiento y propiciando los "disparos neuronales".

En el escenario 2, el profesor comunica la relevancia del tema (ej. "algo muy importante para mantenerse vivos; algo que ayudará a combatir infecciones..."), preparando el cerebro para la información subsiguiente y aumentando las chances de aprendizaje significativo. En el escenario 3, la performance llama la atención y genera curiosidad inicial, pero el profesor debe estar preparado para correlacionarla con el contenido, sistematizando la información.

Otro detalle sobre la atención es la carga cognitiva. Cuando lo que se exige es muy superior al conocimiento previo de los alumnos, el tema puede causar desvío de foco, frustración y cansancio mental. Realizar evaluaciones diagnósticas, tener sensibilidad ante los límites cognitivos momentáneos de los estudiantes y reconocer su zona de desarrollo próximo (Vigotski), considerando los diferentes ritmos de aprendizaje, son competencias necesarias en el dinámico proceso del aprendizaje humano.

La Memoria: Archivo y Recuperación del Conocimiento

La memoria está directamente relacionada con la atención, ya que la información, para llegar a ella, pasa por el filtro atencional. Es importante diferenciar aprendizaje y memoria. El aprendizaje es el proceso de adquisición de información y se observa mediante cambios en el comportamiento. La memoria permite la codificación, el almacenamiento y la evocación de esa información.

Existen diferentes tipos de memoria: explícita (declarativa), cuyas recordaciones se recuperan conscientemente (eventos, hechos); e implícita (no declarativa o procedural), activada de forma inconsciente (habilidades motoras, hábitos).

  • Memoria Explícita: Se divide en:
    • Memoria a Corto Plazo: Información transitoria para eventos cotidianos (un número de teléfono, un nombre de calle) que desaparece tras su uso.
    • Memoria a Largo Plazo: Información que perdura, registros permanentes necesarios para eventos futuros.
  • Memoria Implícita: Asociada a comportamientos sensoriomotores automatizados (andar en bicicleta, conducir, tocar un instrumento). Conocimientos internalizados inconscientemente que persisten de por vida.

Para que una información se convierta en un registro permanente en la memoria a largo plazo, intervienen tres procesos adicionales: la repetición, la elaboración y la consolidación. En la repetición, no basta con presentar la información idénticamente; es crucial agregar y asociar nuevos conocimientos, generando la elaboración. Cuanto más complejas sean estas asociaciones, más fuertes serán las sinapsis y los vínculos, contribuyendo a la consolidación de la memoria, es decir, la formación de registros permanentes menos susceptibles al olvido. El sueño es fundamental en este proceso, ya que durante él se activan los mecanismos que estabilizan las sinapsis, "limpiando" y haciendo más permanentes las experiencias e informaciones significativas del día.

Las implicaciones para el aprendizaje son directas: es necesario consolidar la información para que sea almacenada y recuperada en el futuro. Como la consolidación requiere asociaciones complejas, el profesor debe pensar en estrategias que establezcan estas redes de conexión. Actividades como la lectura, escritura, trabajo en grupo, presentaciones, investigación, etc., contribuyen a la consolidación. Ante la gran cantidad de información, la mediación docente para seleccionar contenidos esenciales, materiales y guiar las tareas es indispensable.

La memoria implícita es crucial para habilidades que deben ser automáticas. Si tuviéramos que pensar conscientemente en cada movimiento al andar en bicicleta, probablemente no lo lograríamos eficientemente. Son aprendizajes que se vuelven hábitos.

O que a neurociência diz sobre Deus?
"Deus existe no cérebro": neurocientista incentiva pesquisas sobre os efeitos das crenças religiosas no comportamento. Deus está presente no cérebro de todos, sejam religiosos ou ateus. É o que defende o neuropsicólogo e professor da Northwestern University, nos Estados Unidos, Jordan Grafman.

Un aspecto importante es que la memoria es dinámica; los recuerdos se modifican constantemente. Tanto el archivo como la evocación ocurren de forma fragmentaria, no estática y completa. Al recordar un evento, las escenas fragmentadas se mezclan con el momento presente. Nuestra memoria cambia con el tiempo, resignificando incluso el pasado. La memoria no solo guarda eventos pasados, sino que nos prepara para el futuro, ayudándonos a reconocer situaciones similares y tomar decisiones. Las memorias más sólidas y duraderas están relacionadas con registros permanentes, consolidados.

Para que un estudiante retenga información y la transforme en aprendizaje significativo, debe estar relacionada con la vida real y ser recuperable periódicamente. El alumno debe reflexionar profundamente sobre lo aprendido. El profesor debe brindar oportunidades para la recuperación de información, permitiendo que el aprendiz retome y profundice lo aprendido. Evitar la superabundancia de información nueva sin consolidar la anterior es un ejemplo.

Esto implica un cambio de paradigma para docente y discente. Más importante que llegar rápido a conclusiones es reflexionar sobre el proceso de aprendizaje, considerando las estrategias utilizadas (metacognición), es decir, cómo aprender a aprender. Cuidar el sueño, la dieta y el ejercicio físico también es crucial para la memoria y el aprendizaje.

La Motivación: El Impulso para Aprender

Existe un factor clave que moviliza la atención y facilita la retención de información en la memoria: la motivación. Neuralmente, se vincula a la liberación de dopamina y se relaciona con mecanismos de supervivencia (miedo, hambre). En términos generales, es todo factor, razón o motivo que lleva a una acción, un cambio de comportamiento, un aprendizaje, un objetivo. Es un impulso (externo o interno) que dirige energía y tiempo a realizar o continuar tareas.

Hay dos tipos de motivación:

Tipo de MotivaciónDescripciónEjemplos en Contexto EducativoImplicaciones
IntrínsecaNace del propio sujeto, por iniciativa e interés personal en la actividad.Curiosidad por un tema, deseo de dominar una habilidad, interés en un proyecto de vida.Más fuerte y duradera. Moviliza descubrimientos y el deseo de perseverar. Relacionada con autonomía, dominio y propósito.
ExtrínsecaLa fuerza que impulsa la acción proviene del exterior y el sujeto decide acatarla.Estudiar para un examen, buscar la aprobación, obtener un diploma, evitar un castigo.Importante para la rutina y disciplina. Puede tener efectos adversos si solo se enfoca en la recompensa final y no en el proceso.

Aunque ambas coexisten en la escuela, la motivación intrínseca es más fuerte y moviliza grandes logros. Se asocia a la autonomía (gestionar proyectos), el dominio (avanzar a etapas complejas en una habilidad) y el propósito (la finalidad y sentido de la actividad). Para desencadenar motivación intrínseca externamente, se puede presentar a los estudiantes el propósito del aprendizaje, explicando cómo se relaciona con la vida real.

¿Cómo motivar a los alumnos? No hay una respuesta simple. Requiere considerar los contextos. Una alternativa son las estrategias didácticas que consideren aspectos cognitivos y metacognitivos. El profesor, al potenciar el aprendizaje, puede enseñar al estudiante a reflexionar sobre cómo aprende mejor para que regule su propio aprendizaje. Esta es la esencia de las estrategias metacognitivas (vinculadas a las funciones ejecutivas).

La mejora del rendimiento escolar mediante estrategias de aprendizaje fomenta la motivación intrínseca. Los docentes pueden motivar concediendo mayor autonomía, explorando intereses personales, revelando el valor y significado del aprendizaje y proporcionando feedback de desempeño. Se espera un círculo virtuoso donde la motivación fomente el uso de estrategias y estas, la motivación, impactando positivamente el desempeño.

Las Emociones: El Vínculo con la Cognición

El rendimiento académico también se ve influenciado por el estado emocional. La neurociencia comprueba un profundo vínculo entre cognición y emociones. Abordar las emociones en el aula es un desafío, especialmente en culturas donde se consideran un "residuo animal" que perturba las decisiones racionales. Sin embargo, la neurociencia demuestra la importancia de la autogestión emocional para tomar mejores decisiones en cualquier esfera de la vida.

Las emociones movilizan mecanismos cognitivos como la atención y la percepción, y señalan que algo importante está sucediendo. Son esenciales para la supervivencia (el miedo ante el peligro). Al asociarse con la memoria, preparan a los individuos para evitar eventos similares o vivirlos de nuevo con conciencia de los riesgos y acciones necesarias. Los humanos somos la única especie con conciencia emocional, capaces de reconocer y distinguir nuestras emociones y las de otros. Esto nos permite controlarlas según exigencias sociales y desarrollar empatía, altruismo y solidaridad.

Las emociones generan reacciones corporales (sudoración, taquicardia, temblores, rubor) y procesos químicos que se originan en regiones cerebrales como el sistema límbico (control emocional, motivación). Una región clave en el córtex prefrontal analiza e integra estas señales emocionales. Es importante notar que el córtex prefrontal se desarrolla lentamente y no madura completamente hasta la adolescencia, incluida su capacidad de inhibir impulsos.

En la adolescencia, atraídos por experiencias nuevas, los jóvenes enfrentan situaciones para cuyas decisiones no están completamente maduros cognitivamente. Esto explica impulsividades y comportamientos inestables. Por otro lado, es en esta etapa que se preparan para la adultez, cuando también madura el sistema de funciones ejecutivas, responsable de la autorregulación y toma de decisiones. En educación, es relevante orientar a los jóvenes sobre el equilibrio emocional y los riesgos comunes de esta fase.

Dos factores emocionales que afectan el aprendizaje en el aula son el estrés y el clima social. El estrés, asociado a la excitación emocional, puede ser beneficioso en la fase de codificación del aprendizaje (por su contribución a la plasticidad) pero perjudicial en la fase de recuperación y consolidación. Cuando es prolongado e intenso, asociado a la producción de cortisol, afecta negativamente el aprendizaje.

El clima social: la interacción, positiva para la motivación y el intercambio, puede generar estrés si los individuos se sienten expuestos (hablar en público, exponer una idea). El estrés se reduce y la recompensa se activa cuando el individuo es acogido por el grupo, reconocido por sus contribuciones y visto como fundamental. El trabajo en grupo debe funcionar como apoyo social. El profesor debe conocer las interacciones que potencian el aprendizaje grupal.

El estrés crónico y el sufrimiento emocional en estudiantes, a menudo por presiones escolares, familiares o sociales, pueden generar ansiedad, depresión, desmotivación y baja productividad, afectando el rendimiento. Las inestabilidades emocionales, al vincularse con el sistema cognitivo, impactan la aprendizaje.

Es posible gestionar las emociones. La autogestión emocional, fundamental para la convivencia y el aprendizaje, implica procesos metacognitivos. Reflexionar sobre una situación para hacerla más agradable (ej. tomar conciencia de que postergar una tarea causa estrés y movilizar estrategias para evitarlo) ayuda al autoconocimiento. Hablar de lo que sentimos y saber que otros enfrentan situaciones similares también coopera. No se puede separar emoción y cognición, ni neuralmente (comparten funciones), ni socialmente (sentimos emociones comunes), ni por tener conciencia emocional.

En el aula, se puede:

  • Promover conexiones emocionales con el contenido: involucrar a los alumnos en la elección de temas/proyectos, exponer la importancia de los temas, estimular tareas críticas y creativas.
  • Incentivar el pensamiento intuitivo y estratégico, vinculado al razonamiento crítico.
  • Administrar intencionalmente el clima emocional y social: reconocer errores y aprender de ellos, basándose en confianza y respeto.

Comprender la escuela como un espacio de interrelaciones, propicio para encuentros intersubjetivos y conflictos emocionales, es fundamental para la gestión emocional individual y colectiva.

Funciones Ejecutivas: Planificación y Autorregulación

Las funciones ejecutivas son responsables de capacidades como la metacognición, la autorregulación y la toma de decisiones. Son habilidades que permiten a los individuos planificar, ejecutar, regular y monitorizar metas y objetivos (corto, medio, largo plazo). De ahí el término "ejecutivas". Permiten organizar el pensamiento, considerando experiencias, conocimientos, expectativas futuras, para establecer estrategias conductuales y dirigir acciones de forma objetiva pero flexible, buscando el objetivo deseado.

Regiones del córtex prefrontal son responsables de funciones ejecutivas básicas: planificación, flexibilidad, automonitorización, corrección de errores, evaluación de riesgos (inhibición de acciones). Estos procesos activan la memoria de trabajo, la atención y la emoción, revelando la complejidad de las funciones ejecutivas y su vínculo con otras capacidades cognitivas.

En educación, son evidentes para actividades escolares, desde separar materiales y atender en clase, hasta elaborar estrategias para comprender un texto, explicar un proceso químico o resolver una ecuación. Se relacionan con rutinas, estrategias (organizarse para una prueba) y metacognición (considerar mejores métodos de aprendizaje). Exigen prever acciones futuras, calcularlas, organizarlas e incluso descartarlas si no son necesarias o hay algo mejor. También se ligan a las decisiones y la capacidad de prever la repercusión de una acción (ej. un comentario), permitiendo analizar las consecuencias e inhibir lo que pueda generar conflictos.

Al procesarse en el córtex prefrontal, las funciones ejecutivas también tardan en madurar. El desarrollo inicia en la infancia y sigue hasta la adultez. La adolescencia, con sus reacciones emocionales, también está lidiando con la maduración de estas funciones, justificando los conflictos al enfrentar situaciones que requieren solución y toma de decisión.

Aunque el desarrollo tardío genera vulnerabilidades, amplía oportunidades para el perfeccionamiento. El aprendizaje requiere tiempo para consolidarse, lo que a su vez exige foco atencional, memoria y motivación. La orientación y mediación son cruciales, marcando el paso de la heteronomía a la autonomía. Variables como la organización familiar, el estilo de interacción padres-hijos y el nivel socioeconómico/cultural impactan el desarrollo de las funciones ejecutivas. Investigaciones longitudinales muestran que niños incentivados en sus funciones ejecutivas se vuelven adolescentes y adultos más adaptados socialmente, autónomos en lo escolar y exitosos profesionalmente.

Los estímulos ambientales (un ambiente social bien estructurado) y la mediación de un par más experimentado son relevantes para promover las funciones ejecutivas.

Estas funciones sufren el impacto de los cambios generacionales, especialmente en la sociedad actual, marcada por la ausencia familiar (padres trabajan) y la superabundancia de información (aparatos electrónicos), dificultando el desarrollo de un filtro para organizar datos relevantes, sobre todo cuando la capacidad crítica y analítica aún se desarrolla (niños y jóvenes).

La escuela debe contribuir al desarrollo de este filtro de análisis. Nuevamente, prima la consolidación del aprendizaje sobre la cantidad de contenido, enseñando a aprender. Para promover las funciones ejecutivas, la escuela debe:

  • Enseñar a planificar actividades, descomponiéndolas en subtareas con metas temporales.
  • Enseñar a buscar información, identificar lo relevante, organizar críticamente, evaluar y generalizar.
  • Enseñar a incorporar nuevos conceptos en lo ya conocido.
  • Desarrollar flexibilidad para lidiar constructivamente con ambigüedades.
  • Fomentar el debate y la discusión de ideas, examinando enfoques alternativos y sacando conclusiones.
  • Capacitar para identificar errores, discrepancias, falta de lógica, y corregir lapsos propios en diversas materias.

Estas acciones enfatizan estrategias que enseñan a los estudiantes a mejorar sus funciones cognitivas mediante la autoevaluación, la autorregulación y la metacognición. También es necesario permitirles reflexionar sobre sus prácticas escolares, la relevancia de asistir a la escuela y cómo hacer de esta fase una etapa significativa.

Se sugiere reservar el inicio de un curso para reflexiones sobre qué, por qué y cómo aprender. La escuela, como organismo, debe pensar sus propias "funciones ejecutivas" para impulsar las de los estudiantes. Contratos pedagógicos pueden ser una alternativa para apuntar funciones ejecutivas a mejorar. Como maduran lentamente, es vital concienciar a los educandos sobre la esencia del cumplimiento de plazos y la responsabilidad académica, haciéndolos coparticipantes del proceso.

Preguntas Frecuentes sobre Neurociencia y Aprendizaje

¿Qué es la neuroplasticidad?

Es la capacidad del cerebro para modificar su estructura y funcionamiento, creando y deshaciendo conexiones neuronales (sinapsis) en respuesta a las experiencias y estímulos del entorno. Es fundamental para el aprendizaje a lo largo de toda la vida.

¿Por qué la atención es importante para aprender?

La atención actúa como un filtro que permite al cerebro seleccionar la información relevante de entre la gran cantidad de estímulos que recibe. Sin atención, la información no se procesa adecuadamente ni llega a la memoria para ser codificada y almacenada.

¿Cómo influye la memoria en el aprendizaje?

El aprendizaje implica la adquisición de información, y la memoria es el sistema que permite codificar, almacenar y recuperar esa información. La consolidación de la memoria a largo plazo, mediante la repetición significativa y la elaboración (asociación con conocimientos previos), es crucial para un aprendizaje duradero.

¿Qué papel juega la motivación en el aprendizaje?

La motivación, especialmente la intrínseca (interés personal), es un impulso que moviliza la atención y facilita la retención. Ayuda a dirigir energía y tiempo hacia las tareas de aprendizaje y a perseverar ante los desafíos. Presentar el propósito del aprendizaje puede fomentar la motivación intrínseca.

¿Cómo afectan las emociones al aprendizaje?

Existe un vínculo profundo entre cognición y emoción. Las emociones movilizan mecanismos cognitivos y señalan importancia. Pueden facilitar o dificultar el aprendizaje. El estrés crónico, por ejemplo, es perjudicial. La autogestión emocional y un clima social positivo en el aula son fundamentales para un aprendizaje efectivo.

¿Qué son las funciones ejecutivas?

Son habilidades cognitivas superiores, localizadas principalmente en el córtex prefrontal, que permiten planificar, organizar, regular, monitorizar y tomar decisiones. Son esenciales para la autorregulación, la metacognición y la ejecución de tareas complejas, y se desarrollan gradualmente hasta la adultez.

Consideraciones Finales

A la luz de la neurociencia, el aprendizaje es un proceso cognitivo complejo que implica modificaciones neurales que alteran la estructura y función cerebral, y consecuentemente, el comportamiento. Los individuos aprenden continuamente mediante estímulos ambientales e interacciones sociales. Para las funciones cognitivas complejas, que involucran áreas que tardan en madurar, es vital que la escuela implemente estrategias que promuevan su desarrollo.

Los profesionales de la educación, atentos a las aportaciones de la neurociencia, deben diseñar estrategias que impliquen activamente al estudiante en su proceso de aprendizaje formal. Esto significa poner a los alumnos a reflexionar sobre qué, por qué y cómo aprenden, para que puedan hacerlo de forma más profunda y significativa. La neurociencia contribuye positivamente al permitirnos comprender cómo ocurren ciertos fenómenos cognitivos, lo que nos impulsa a revisar nuestra práctica pedagógica y resignificar nuestros objetivos, estrategias didácticas y mecanismos de evaluación.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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