La comprensión de la mente humana, la cognición y la naturaleza de la realidad ha sido un desafío constante a lo largo de la historia del pensamiento. Tradicionalmente, muchas epistemologías occidentales han partido de la idea de que el mundo es algo dado, externo a nosotros, y que la cognición consiste esencialmente en crear representaciones internas de esa realidad externa. Se concibe un sujeto cognitivo fijo y estable, dotado de reglas lógicas para procesar información y construir una imagen del mundo.

Sin embargo, en las últimas décadas, han surgido perspectivas desafiantes que proponen una visión radicalmente diferente. Entre ellas, se destaca la teoría de la enacción, formulada por el neurocientífico chileno Francisco Varela. Esta aproximación, que se nutre tanto de la neurociencia como de filosofías orientales, postula que el mundo no es algo que nos es dado previamente, sino que emerge y se constituye a través de nuestras acciones y nuestras capacidades sensorio-motoras. La cognición, desde este punto de vista, no es primariamente representación, sino un proceso performativo, un 'hacer emerger' el mundo a través de la interacción.
Este artículo se adentra en los fundamentos de la teoría de la enacción de Varela, explorando sus implicaciones para nuestra comprensión de la cognición, la realidad y, de manera particular, la competencia. Analizaremos cómo esta visión se contrapone a las perspectivas tradicionales y cómo dialoga con ideas de otros pensadores relevantes en el ámbito del aprendizaje y la educación.
- ¿Qué Significa Realmente 'Enacción'?
- La Lógica Enactiva de la Cognición
- Enacción y la Naturaleza de la Competencia
- Distinción entre Competencia y Saber-Hacer
- La Enacción Frente a Visiones Tradicionales del Sujeto
- Diálogo con Piaget, Freire y Silva
- Implicaciones Pedagógicas de la Enacción
- Tabla Comparativa: Visiones de la Cognición
- Preguntas Frecuentes sobre la Enacción
¿Qué Significa Realmente 'Enacción'?
El término 'enacción' proviene del inglés 'enactment' ('to enact' - figurar, representar, poner en acto, promulgar) y, en el contexto de la teoría de Varela, significa fundamentalmente 'hacer emerger mediante la manipulación concreta'. La idea central es que la percepción y la acción no son procesos separados o secuenciales (primero percibo el mundo, luego actúo sobre él), sino que están íntimamente entrelazados e inseparables. Nuestra percepción está guiada por nuestras acciones, y nuestras acciones están guiadas por nuestra percepción en un ciclo continuo.
Desde la perspectiva enactiva, la realidad no es un conjunto de objetos o propiedades que existen independientemente de un observador y que este simplemente registra. Lo que cuenta como mundo relevante para un organismo depende de su estructura corpórea, de sus capacidades sensorio-motoras y del modo en que su sistema nervioso conecta sus superficies sensoriales y motoras. El mundo es, por lo tanto, inseparable de la estructura del sujeto que percibe y actúa. Sujeto y objeto, observador y observado, no son entidades predefinidas, sino que se co-implican y se delinean mutuamente en un proceso de circularidad permanente e inestable.
Esto representa una ruptura significativa con la visión tradicional que concibe el conocimiento como una representación, más o menos precisa, de una realidad externa y objetiva. La enacción sugiere que no hay un mundo listo 'ahí fuera' esperando ser representado. Hay, en cambio, un proceso dinámico de co-creación donde el mundo emerge para un organismo particular a través de su actividad.
La Lógica Enactiva de la Cognición
Si la cognición no es representación, ¿qué es? Varela propone que las estructuras cognitivas, incluso las superiores, emergen de esquemas recurrentes de acciones perceptivamente guiadas. No se trata de procesar información o aplicar reglas abstractas sobre un mundo dado, sino de la regulación perceptiva de la acción en un mundo que se va constituyendo a medida que actuamos en él.
Esta visión implica que la cognición depende profundamente de la experiencia que deriva de tener un cuerpo con capacidades sensorio-motoras. Estas capacidades, a su vez, están insertas en contextos biológicos y culturales más amplios. La mente no reside en un cerebro aislado que procesa símbolos, sino que está corporizada y situada en un entorno con el que interactúa activamente.
Un punto clave de la lógica enactiva es que no hay reglas a priori, ni mediación abstracta entre la percepción y la acción, entre el sujeto y el mundo. Hay un emerger directo, una co-configuración simultánea que es accionada por situaciones de desequilibrio o desafío. La estructura de la percepción y lo percibido, la sensación y la acción, se configuran recíprocamente en el acto mismo de la interacción.
Enacción y la Naturaleza de la Competencia
Varela conecta su visión de la cognición enactiva con una comprensión particular de la competencia, basándose en la ética y el desarrollo de la persona virtuosa según el pensador confuciano Meng Tsu (Mencio). Para Varela, la ética (y por extensión, la competencia) está más cerca de la sabiduría práctica que de la aplicación de la razón o reglas fijas. La clave reside en la percepción inmediata que emerge del confrontamiento directo con la realidad, no en la reflexión mediada o el razonamiento lógico abstracto.
Según la interpretación de Varela, la mente humana, en la visión de Meng Tsu, posee tres capacidades fundamentales para desarrollar el saber-hacer ético (o la competencia):
- Tui (Ta) o Extensión: La capacidad de actuar en una situación nueva o poco clara por analogía con una situación previa donde una acción similar fue exitosa. Útil en situaciones estables o semi-estables.
- Su o Atención: La capacidad de identificar correspondencias, afinidades y diferencias entre situaciones. Permite adaptar esquemas de acción existentes a situaciones nuevas, guiado por reglas o normas conocidas.
- Chih o Consciencia Inteligente: La capacidad de guiar acciones para enfrentar situaciones altamente inestables o radicalmente desequilibradoras sin depender de reglas o procedimientos preestablecidos. Es un 'innovar en la acción', donde la respuesta adecuada emerge en el proceso mismo de la vivencia.
Desde esta perspectiva, la verdadera competencia no es simplemente el dominio de procedimientos o la aplicación de reglas (lo que podría llamarse 'saber-hacer'). Es, sobre todo, la capacidad de actuar de manera acertada y correcta en situaciones novedosas o inestables, aquellas que no se ajustan a esquemas conocidos. Este actuar emerge directamente de la interacción situada, guiado por la consciencia inteligente (Chih), que crea la respuesta en el momento, sin mediación de reglas preexistentes.
Las personas verdaderamente competentes, argumenta Varela, actúan a partir de inclinaciones desarrolladas a través de la experiencia directa, no solo sometiéndose a reglas aceptadas. Esto les permite navegar la infinita variedad de circunstancias de la vida, incluso cuando las respuestas habituales son insuficientes. Su comportamiento puede parecer incomprensible para quien solo busca la aplicación de normas fijas.
Distinción entre Competencia y Saber-Hacer
Un punto crucial, destacado por autores como Silva al dialogar con Varela, es la distinción entre competencia y simple 'saber-hacer'. Mientras que Varela a veces parece usar los términos indistintamente, una visión más matizada sugiere que el saber-hacer puede ser mecánico, la ejecución eficiente de tareas conocidas o la imitación de procedimientos sin una comprensión profunda del 'por qué'.
La competencia, en cambio, es inseparable de la comprensión situada y la intencionalidad. Implica la capacidad de decidir qué conocimiento, actitud, habilidad o saber-hacer aplicar en una situación particular, especialmente cuando es novedosa o compleja, para lograr resultados coherentes con una intención. Es de orden relacional, del 'hacerse' en el proceso, mientras que el saber-hacer es de orden mecánico, de lo ya codificado. Aunque la competencia se apoya en saberes-hacer, no se reduce a ellos.
La Enacción Frente a Visiones Tradicionales del Sujeto
La teoría de la enacción también desafía la noción tradicional de un sujeto cognitivo fijo, un 'Sí mismo' central y unificado (a veces llamado 'homúnculo') que percibe, piensa y actúa desde un punto de vista estable y privilegiado. Varela, basándose en hallazgos de la neurociencia, sugiere que la vida cognitiva no es un flujo continuo gobernado por un centro director, sino que está compuesta por estructuras de comportamiento que surgen y se disuelven en fracciones mínimas de tiempo. El 'Sí mismo' cognitivo no es una entidad preexistente, sino su propia implementación, un bloque único con su historia y su acción.
Esta negación de un 'Sí mismo' central y permanente puede ser controversial, especialmente desde perspectivas que, como la de Freire o Silva, conciben al ser humano con consciencia de su propia inconclusión y con una intencionalidad que le permite redefinir su identidad históricamente. Si bien Varela no niega la existencia de una identidad, la sitúa en el proceso mismo de la circularidad cuerpo-mundo, en la actividad cognitiva situada en el presente inmediato. La identidad emerge de la interacción, no precede a la acción.
Sin embargo, esta visión puede ser interpretada de formas que, según algunos críticos como Morão o Silva, podrían llevar a una 'biologización' o 'naturalización' de la cultura y las relaciones sociales. Si el sujeto emerge de una circularidad natural y aparentemente neutra con el ambiente, ¿cómo explicar las estructuras de poder, la opresión, la desigualdad? ¿Se disuelven las fronteras éticas entre opresor y oprimido si todo emerge de la interacción? Esta es una crítica importante que subraya la necesidad de integrar la visión enactiva con una comprensión profunda de los contextos socio-históricos y las relaciones de poder, como propone Silva con su concepto de 'interaccionalidad', donde los actores sociales (con sus identidades no neutrales) redefinen sus roles y la situación misma de forma intencional dentro de estructuras que se van construyendo.
Diálogo con Piaget, Freire y Silva
La teoría de la enacción, a pesar de su originalidad y sus rupturas, encuentra puntos de contacto y distancia con otros pensadores relevantes en el campo del aprendizaje y el desarrollo:
- Con Piaget: La enacción resuena fuertemente con la importancia que Piaget otorga a la acción y la interacción del sujeto con el medio para la construcción del conocimiento. La idea de que el desequilibrio es un motor del desarrollo cognitivo se alinea con la noción enactiva de que las situaciones desequilibradoras accionan la emergencia de nuevas formas de percepción y acción, especialmente a través de la 'consciencia inteligente' (Chih). Ambas teorías enfatizan la construcción activa del conocimiento por parte del sujeto, en lugar de su mera recepción.
- Con Freire: Hay una aproximación en la concepción del mundo como una 'realidad histórica inacabada' y del hombre como un 'ser inconcluso' (Freire) que se hace en y con la realidad, interactuando permanentemente. Esto dialoga con la visión de Varela de un mundo y un sujeto que se construyen mutuamente en un proceso de co-emergencia ('percepción perceptivamente guiada'). En ambos casos, se niega la dicotomía estricta sujeto-mundo. Sin embargo, la diferencia clave radica en la noción de consciencia y Sí mismo. Freire concibe un hombre con 'consciencia de su inconclusión', con una 'meta-consciencia' y una intencionalidad clara (la vocación de 'ser más'), lo que implica la existencia de un 'Sí mismo' consciente que reflexiona. Varela, desde una lectura más simplificadora de su obra, tiende a disolver este 'Sí mismo' en la actividad cognitiva situada en el presente inmediato, lo que genera tensiones al considerar la agencia intencional y la lucha contra la opresión, temas centrales en Freire.
- Con Silva: Como se mencionó, Silva encuentra en la estructura de la mente de Meng Tsu/Varela (especialmente Chih) una forma de explicar cómo se desarrollan las competencias en situaciones inéditas. La noción de 'innovar en la acción' sin reglas predefinidas se alinea con la idea de que la competencia emerge al enfrentar desafíos que tornan obsoletos los esquemas conocidos. El principal distanciamiento, sin embargo, está en la distinción entre competencia y saber-hacer (Silva enfatiza que la competencia implica comprensión situada e intencionalidad, no mera ejecución) y en la crítica a una posible lectura neutralizadora de la enacción que ignore las estructuras de poder y la intencionalidad de los actores sociales en la construcción de la realidad ('interaccionalidad').
En síntesis, la enacción ofrece un marco potente para repensar la cognición como un proceso encarnado y situado, donde la acción y la percepción son inseparables y el mundo co-emerge con el sujeto. Si bien esta visión presenta desafíos filosóficos (especialmente en relación con el concepto de 'Sí mismo' y la intencionalidad) y requiere ser integrada con una comprensión crítica de los contextos socio-históricos, abre nuevas vías para entender cómo aprendemos y desarrollamos competencias, especialmente en situaciones de cambio e incertidumbre.
Implicaciones Pedagógicas de la Enacción
Aunque Varela no se centró directamente en la educación formal, las derivaciones de su teoría son significativas para la pedagogía. Si la cognición y la competencia emergen de la acción situada en situaciones desafiantes, la educación no puede limitarse a la transmisión de información o reglas abstractas. Algunas implicaciones clave incluyen:
- Valorar el Desequilibrio: Al igual que en Piaget, las situaciones didácticas que generan desequilibrio, que confrontan a los estudiantes con desafíos para los cuales no tienen respuestas pre-elaboradas, son fundamentales para movilizar la consciencia inteligente (Chih) y fomentar la emergencia de nuevas competencias.
- Aprender Haciendo en Situaciones Inéditas: La tesis de que solo se desarrollan competencias actuando en situaciones novedosas (para el aprendiz) es central. La escuela debe crear contextos donde los estudiantes deban 'innovar en la acción', no solo repetir procedimientos conocidos.
- Conectar Conocimiento y Acción: Es crucial transformar los saberes disciplinares en recursos para resolver problemas reales o simulados. Los educadores deben demostrar para qué sirven los conocimientos a través de ejemplos prácticos y desafiar a los estudiantes a usar lo que aprenden en la acción, respondiendo a desafíos relevantes para sus vidas.
- Educación Dialógica y Ética: Aunque la posible 'neutralización' de la cultura en una lectura simplificadora de Varela es un riesgo, una lectura compleja de su obra, combinada con la visión de Freire y Silva, subraya la importancia de una educación dialógica y problematizadora. Una educación que no solo desarrolle capacidades cognitivas, sino también una competencia ética arraigada en la acción situada y comprometida con la transformación social, reconociendo la intencionalidad de los actores y la no neutralidad de la realidad histórica.
La perspectiva enactiva nos invita a repensar el aula como un espacio de co-creación, donde el aprendizaje emerge de la interacción activa y situada de los estudiantes con desafíos significativos, guiados por educadores que facilitan este proceso de 'hacer emerger' el conocimiento y la competencia a través de la acción.
Tabla Comparativa: Visiones de la Cognición
| Aspecto | Visión Tradicional (Representacional) | Visión Enactiva (Varela) |
|---|---|---|
| Naturaleza de la Cognición | Crear representaciones internas de un mundo externo dado. Procesamiento de información. | Hacer emerger el mundo a través de la acción. Proceso performativo, no representacional. |
| Naturaleza de la Realidad | Existe objetivamente, independiente del observador. | No es un dato; co-emerge con el sujeto a través de la interacción sensorio-motora. |
| Rol del Sujeto/Observador | Entidad fija, separada del mundo, que representa la realidad. | Sistema auto-organizador (autopiético), inseparable del mundo, que se define en la interacción. |
| Fuente del Conocimiento/Competencia | Aplicación de reglas lógicas, adquisición de información, dominio de procedimientos. | Emerge de la regulación perceptiva de la acción en situaciones locales, especialmente las novedosas y desequilibradoras. |
| Relación Percepción-Acción | Secuencial: Primero percibo, luego actúo. | Inseparable: La percepción está guiada por la acción, la acción por la percepción (circularidad). |
Preguntas Frecuentes sobre la Enacción
- ¿Es la teoría de la enacción solo para neurocientíficos?
- Aunque Varela venía de la neurociencia, su teoría tiene profundas implicaciones filosóficas, psicológicas y pedagógicas. No se limita al estudio del cerebro, sino a cómo entendemos la mente, el conocimiento y la relación ser-mundo.
- Si el mundo emerge de nuestra acción, ¿significa que cada persona vive en una realidad completamente diferente?
- La teoría sugiere que lo que cuenta como mundo relevante depende de las capacidades sensorio-motoras y la historia de interacciones del organismo. No hay un único mundo listo para todos. Sin embargo, nuestras capacidades sensorio-motoras como especie y nuestros contextos culturales compartidos generan estructuras y regularidades que nos permiten interactuar y comunicarnos. Vivimos en 'micro mundos' que tienen puntos de encuentro y solapamiento.
- ¿Niega la enacción la existencia de un 'yo' o una identidad personal?
- Varela critica la idea de un 'yo' central, fijo y preexistente ('homúnculo'). No niega la existencia de una identidad o un 'Sí mismo', pero lo concibe como algo que emerge del proceso dinámico de la actividad cognitiva, como la historia y la acción del sistema. Esta es un área de debate y posible tensión con visiones que enfatizan la intencionalidad y la consciencia reflexiva.
- ¿Cómo se relaciona la enacción con la inteligencia artificial?
- La visión enactiva ha influido en enfoques de inteligencia artificial que se alejan de los modelos simbólicos y representacionales (IA tradicional) para centrarse en sistemas robóticos que interactúan con su entorno, aprendiendo y adaptándose a través de la acción encarnada (robótica enactiva).
- Si la competencia emerge en la acción en situaciones inéditas, ¿cómo se puede enseñar o evaluar en un contexto educativo?
- Desde una perspectiva enactiva, enseñar competencia implica diseñar situaciones de aprendizaje que sean genuinamente desafiantes y que requieran 'innovar en la acción'. La evaluación se centraría menos en la repetición de conocimientos o procedimientos y más en la capacidad del estudiante para navegar y responder de manera efectiva y significativa a problemas complejos y novedosos, observando cómo emerge su respuesta en la interacción.
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