¿Quién es el mejor neurólogo de Argentina?

Fundación Favaloro: Historia, Crisis y Legado

Valoración: 3.65 (8955 votos)

La historia de la Fundación Favaloro es un relato de visión, innovación, desafíos y una persistencia inquebrantable en el campo de la medicina argentina. Concebida bajo los principios de excelencia de la Cleveland Clinic de Estados Unidos, donde trabajaron sus fundadores, esta institución nació con el propósito de transformar la asistencia médica, la docencia y la investigación en el país, dejando una huella imborrable en la cardiología y la cirugía cardiovascular.

Índice de Contenido

Los Orígenes de una Institución Pionera

La Fundación Favaloro para la Investigación y la Docencia Médica fue formalmente establecida en 1975. Sus principales artífices fueron dos figuras cimeras de la medicina argentina: el renombrado cirujano cardiovascular René Favaloro y el eminente cardiólogo intervencionista Luis De la Fuente. La idea germinó mientras Favaloro desarrollaba su revolucionaria técnica del bypass aortocoronario en Estados Unidos. Su deseo era replicar en Buenos Aires un centro de vanguardia dedicado a la cirugía torácica y cardiovascular que abarcara las tres patas fundamentales de su visión: la asistencia médica de excelencia, la formación de nuevas generaciones de profesionales y la investigación constante para avanzar en el conocimiento.

Tras su regreso a Argentina en 1971, impulsado por su amigo De la Fuente, Favaloro comenzó a dar forma a este ambicioso proyecto. La influencia de la Cleveland Clinic, donde ambos habían trabajado, fue fundamental en la concepción de la estructura y los principios operativos de la futura fundación. Curiosamente, fue Luis De la Fuente quien propuso y bautizó la institución con el apellido Favaloro, reconociendo la figura icónica de René.

Los primeros pasos de la Fundación se dieron dentro de las instalaciones del Sanatorio Güemes, ubicado en la Capital Federal. Allí, desde 1975 hasta 1991, la naciente institución comenzó a desarrollar sus actividades, sentando las bases de lo que se convertiría en un referente médico a nivel nacional e internacional. Durante estos años iniciales, gran parte de los gastos operativos y de desarrollo fueron solventados por el propio Dr. Favaloro con sus recursos personales, un testimonio de su profundo compromiso con el proyecto.

Expansión, Docencia e Investigación

La visión de la Fundación Favaloro trascendía la mera atención médica. Desde temprano, se puso un fuerte énfasis en la creación de conocimiento y la formación de profesionales. En 1980, se estableció formalmente el Departamento de Docencia e Investigación, un pilar clave para el futuro de la institución.

Ese mismo año marcó un hito significativo en la historia de la investigación médica en Argentina. En colaboración con el Departamento de Órganos Artificiales de la prestigiosa Universidad de Utah, la Fundación Favaloro participó en el implante del primer corazón artificial en un ternero. Esta colaboración con la Universidad de Utah fue fructífera y se extendió por varios años. Entre 1980 y 1982, se llevaron a cabo 16 trasplantes en el marco de esta cooperación.

La investigación continuó dando frutos. Un investigador de la Fundación, Peter Willshaw, trabajó conjuntamente con sus colegas de la Universidad de Utah en el desarrollo de un dispositivo innovador conocido como COMDU (Cardiac Output Monitoring and Diagnostic Unit). Este aparato representaba un avance importante al mejorar las mediciones de flujo en los corazones artificiales, optimizando su funcionamiento y monitoreo.

Lamentablemente, a pesar de los prometedores avances, el proyecto de investigación con la Universidad de Utah debió ser cancelado en 1982 debido a restricciones presupuestarias. Sin embargo, el espíritu investigador no decayó. El sector de investigaciones de la Fundación continuó activo, renombrado como División de Investigación Básica, y se dedicó a abordar diversas problemáticas coronarias, manteniendo viva la llama de la exploración científica.

Con el paso del tiempo, la estructura académica y de investigación de la Fundación evolucionó. El Departamento de Docencia e Investigación se transformó en el Instituto Universitario de Ciencias Biomédicas, sentando las bases de lo que hoy es la Universidad Favaloro. Paralelamente, la División de Investigación Básica se consolidó como el Instituto de Investigación en Ciencias Básicas. Este desarrollo institucional fue clave para formalizar y expandir las áreas de formación y descubrimiento.

El reconocimiento a la labor de la Fundación no tardó en llegar. En 1988, la institución recibió un prestigioso Diploma al Mérito Konex, un galardón que destacaba su trayectoria y su invaluable contribución a la comunidad argentina en el ámbito de la salud y la ciencia.

La Inauguración del Instituto y los Desafíos Financieros

Un momento crucial en la historia de la Fundación Favaloro fue la inauguración de su propio edificio. El 2 de junio de 1992, abrió sus puertas el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular. Este moderno centro se convirtió en la sede principal de la actividad asistencial de la Fundación, permitiendo concentrar recursos y expandir la capacidad de atención a pacientes con afecciones cardiovasculares complejas. Pocos días después de la inauguración, el 20 de junio de 1992, se realizó la primera cirugía en las nuevas instalaciones, marcando el inicio formal de una nueva etapa.

A pesar de los logros médicos y el crecimiento institucional, el final del siglo XX encontró a la Fundación Favaloro inmersa en serias dificultades financieras. La gestión de una institución de alta complejidad, con tecnología de punta y personal altamente calificado, implicaba costos operativos muy elevados. Estas dificultades se vieron drásticamente agravadas por la existencia de importantes deudas por parte de diversas entidades, entre ellas, el PAMI (Programa de Atención Médica Integral), la obra social de los jubilados y pensionados en Argentina.

La deuda del PAMI con la Fundación ascendía a una cifra millonaria, representando una carga financiera insostenible para la institución. En aquel momento, el interventor del PAMI, Horacio Rodríguez Larreta, se negó a cancelar la deuda, lo que profundizó la crisis económica de la Fundación. Esta situación generó una enorme presión y angustia en la institución y, en particular, en su fundador.

La Tragedia y la Continuidad del Legado

La desesperante situación financiera, sumada a otros factores personales y del contexto socio-económico del país, llevó al Dr. René Favaloro a tomar una trágica decisión. El 29 de julio de 2000, el Dr. Favaloro se quitó la vida de un disparo al corazón. Su muerte conmocionó a Argentina y al mundo, poniendo de manifiesto las profundas dificultades que enfrentaba una de las instituciones médicas más importantes del país, creada por uno de sus hijos más ilustres.

La partida de Favaloro dejó un vacío inmenso, pero también galvanizó a quienes formaban parte de la Fundación y a la sociedad en general. A pesar del dolor y la crisis, la Fundación Favaloro consiguió, con gran esfuerzo y determinación, superar aquel difícil momento. El compromiso de sus profesionales, el apoyo de la comunidad y una gestión resiliente permitieron que la institución continuara operando y manteniendo vivos los principios y objetivos que René Favaloro había impulsado.

Hoy en día, la Fundación Favaloro sigue siendo un pilar fundamental de la medicina argentina. La actividad asistencial de alta complejidad se desarrolla principalmente en el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular. Paralelamente, las áreas de docencia e investigación, que fueron tan importantes para Favaloro, continúan activas y se concentran casi por completo en el ámbito de la Universidad Favaloro. Esta universidad, que nació del sueño de formar profesionales de excelencia e impulsar el conocimiento científico, es un testimonio vivo del legado educativo e investigador del Dr. Favaloro.

La historia de la Fundación Favaloro es, en definitiva, la historia de un sueño que se hizo realidad, enfrentó adversidades inmensas y, a pesar de la tragedia, logró trascender para seguir brindando salud, educación e investigación al servicio de la sociedad.

Preguntas Frecuentes sobre la Fundación Favaloro

  • ¿Quién fundó la Fundación Favaloro?
    Fue fundada por el Dr. René Favaloro y el Dr. Luis De la Fuente en 1975.
  • ¿Cuál fue la inspiración para crearla?
    Los principios y el modelo de la Cleveland Clinic de Estados Unidos, donde ambos fundadores trabajaron.
  • ¿Dónde comenzó a funcionar la Fundación?
    Inicialmente, operó dentro de las instalaciones del Sanatorio Güemes en Buenos Aires (1975-1991).
  • ¿Qué actividades principales desarrolla la Fundación?
    Asistencia médica de alta complejidad, docencia (a través de la Universidad Favaloro) e investigación.
  • ¿Qué hito importante en investigación tuvo en sus inicios?
    Participó en el implante del primer corazón artificial en un ternero en Argentina, en colaboración con la Universidad de Utah en 1980.
  • ¿Cuándo se inauguró el edificio propio del Instituto de Cardiología?
    El 2 de junio de 1992.
  • ¿Cuál fue la principal causa de la crisis financiera que enfrentó?
    Importantes deudas de diversas entidades, destacándose la millonaria deuda del PAMI.
  • ¿Qué ocurrió con René Favaloro en el año 2000?
    Decidió quitarse la vida el 29 de julio de 2000, en gran parte debido a la desesperante situación financiera de la Fundación.
  • ¿La Fundación Favaloro sigue existiendo hoy en día?
    Sí, a pesar de la crisis y la pérdida de su fundador, la institución logró superarla y continúa operando, manteniendo activo el legado de Favaloro en asistencia, docencia e investigación.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Fundación Favaloro: Historia, Crisis y Legado puedes visitar la categoría Neurociencia.

Foto del avatar

Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

Subir