What does the Libet experiment suggest about free will?

Libre Albedrío: ¿Ilusión o Realidad Neuronal?

Valoración: 4.53 (9745 votos)

Imagina que estás comprando en línea unos nuevos auriculares. Tienes ante ti una variedad de colores, marcas y características. Sientes que puedes elegir el modelo que quieras y que tienes el control total de tu decisión. Cuando finalmente haces clic en el botón "añadir al carrito", crees que lo haces por tu propia y libre voluntad.

Pero, ¿y si te dijéramos que, mientras pensabas que aún estabas navegando, la actividad de tu cerebro ya había señalado los auriculares que elegirías? Esa idea podría no ser tan descabellada. Aunque los neurocientíficos probablemente no podrían predecir tu elección con un 100% de precisión, la investigación ha demostrado que cierta información sobre tu próxima acción está presente en la actividad cerebral varios segundos antes de que siquiera te vuelvas consciente de tu decisión.

¿Qué dice la neurociencia sobre el libre albedrío?
No diga libre albedrío, diga toma de decisiones Independientemente de que sean libres o determinadas, lo que interesa saber es qué ocurre en el cerebro cuando tomamos una decisión determinada. No solo las personas tomamos decisiones.Jun 22, 2021
Índice de Contenido

Los Primeros Indicios: El Potencial de Preparación

Ya en la década de 1960, algunos estudios descubrieron que cuando las personas realizan un movimiento simple y espontáneo, su cerebro exhibe un aumento gradual en la actividad neural, lo que los neurocientíficos llaman un potencial de preparación, antes de que se muevan. Este descubrimiento inicial ya planteaba una pregunta fundamental: si el cerebro se prepara para una acción antes de que ocurra el movimiento, ¿qué significa eso para el control consciente?

El neurocientífico Benjamin Libet llevó esta investigación un paso más allá en la década de 1980. Reportó que este potencial de preparación no solo precedía el movimiento de una persona, sino también la intención reportada por la persona de moverse. Es decir, la actividad cerebral parecía estar un paso por delante de la conciencia de la decisión. Los experimentos de Libet, aunque objeto de mucho debate y reinterpretación a lo largo de los años, fueron pioneros en desafiar la noción intuitiva de que nuestras acciones conscientes son siempre el resultado directo de una decisión consciente tomada en el instante preciso.

Anticipando la Decisión: Segundos Cruciales

La investigación continuó explorando esta intrigante brecha temporal. En 2008, un grupo de investigadores llevó a cabo un estudio utilizando técnicas de neuroimagen más avanzadas, como la resonancia magnética funcional (fMRI). Descubrieron que cierta información sobre una decisión próxima estaba presente en el cerebro hasta 10 segundos antes, mucho antes de que las personas informaran haber tomado la decisión de cuándo o cómo actuar. Este hallazgo amplió significativamente el lapso de tiempo entre la actividad cerebral predictiva y la conciencia de la decisión, intensificando el debate sobre el papel del libre albedrío.

Estos estudios, desde los primeros trabajos sobre el potencial de preparación hasta las investigaciones más recientes que detectan actividad predictiva con una antelación aún mayor, han desatado innumerables preguntas y debates tanto en el ámbito científico como filosófico. Para muchos observadores, estos hallazgos parecían desmentir por completo el concepto intuitivo de libre albedrío. Después de todo, si los neurocientíficos pueden inferir el momento o la elección de tus movimientos mucho antes de que seas conscientemente consciente de tu decisión, quizás las personas sean simplemente marionetas, movidas por procesos neuronales que se desarrollan por debajo del umbral de la conciencia.

Más Allá de la Intuición: Una Perspectiva Nuanceada

Sin embargo, como investigadores que estudian la volición desde una perspectiva tanto neurocientífica como filosófica, creemos que aún hay mucho más en esta historia. Trabajamos en colaboración con filósofos y científicos para ofrecer interpretaciones más matizadas, incluyendo una mejor comprensión del potencial de preparación, y un marco teórico más fructífero en el que situar estos hallazgos. Las conclusiones sugieren que el "libre albedrío" sigue siendo un concepto útil, aunque las personas quizás necesiten reexaminar cómo lo definen.

Comencemos con una observación de sentido común: gran parte de lo que las personas hacen cada día es arbitrario. Ponemos un pie delante del otro cuando empezamos a caminar. La mayoría de las veces, no deliberamos activamente sobre qué pierna poner primero. No importa. Lo mismo ocurre con muchas otras acciones y elecciones. Son en gran medida sin sentido e irreflexivas.

La mayoría de los estudios empíricos sobre el libre albedrío, incluyendo el de Libet, se han centrado en este tipo de acciones arbitrarias. En tales acciones, los investigadores pueden, de hecho, "leer" nuestra actividad cerebral y rastrear información sobre nuestros movimientos y elecciones antes de que siquiera nos demos cuenta de que estamos a punto de hacerlos. Pero si estas acciones no nos importan, ¿es tan notable que se inicien de forma inconsciente? Decisiones más significativas, como aceptar un trabajo, casarse o mudarse a un país diferente, son infinitamente más interesantes y complejas, y se toman de forma bastante consciente.

Si empezamos a trabajar con una comprensión del libre albedrío más fundamentada filosóficamente, nos damos cuenta de que solo un pequeño subconjunto de nuestras acciones cotidianas es lo suficientemente importante como para preocuparse por ellas. Queremos sentirnos en control de esas decisiones, aquellas cuyos resultados marcan una diferencia en nuestra vida y cuya responsabilidad sentimos sobre nuestros hombros. Es en este contexto, el de las decisiones que importan, donde la cuestión del libre albedrío se aplica de forma más natural.

Decisiones que Importan vs. Decisiones Triviales

En 2019, los neurocientíficos Uri Maoz, Liad Mudrik y sus colegas investigaron esta idea crucial. Presentaron a los participantes la elección entre dos organizaciones sin fines de lucro a las que podían donar $1,000. Las personas podían indicar su organización preferida presionando el botón izquierdo o derecho. En algunos casos, los participantes sabían que su elección importaba porque el botón determinaría qué organización recibiría los $1,000 completos. En otros casos, las personas tomaban conscientemente elecciones sin sentido porque se les dijo que ambas organizaciones recibirían $500 independientemente de su selección. Los resultados fueron algo sorprendentes.

Las elecciones sin sentido estuvieron precedidas por un potencial de preparación, tal como en experimentos anteriores. Sin embargo, las elecciones significativas no lo estuvieron. Cuando nos importa una decisión y su resultado, nuestro cerebro parece comportarse de manera diferente a cuando una decisión es arbitraria. Esto sugiere que la actividad cerebral predictiva observada en estudios anteriores podría estar más relacionada con la preparación de acciones automáticas o de bajo nivel que con las decisiones volitivas complejas que consideramos verdaderamente libres.

Tipo de DecisiónImportancia del ResultadoPresencia de Potencial de Preparación PrevioConciencia de la Decisión
Arbitraria / Sin sentidoBaja / NulaTarda en aparecer después de la actividad cerebral predictiva
Significativa / TrascendenteAltaNo (o menos evidente/diferente)Aparentemente coincide más con la actividad cerebral relevante

Esta distinción es fundamental. Los estudios que parecían "desmentir" el libre albedrío se basaban principalmente en tareas de laboratorio simplificadas que se asemejan más a decisiones arbitrarias (como mover un dedo en un momento aleatorio) que a las decisiones complejas y cargadas de significado que enfrentamos en la vida real (como elegir una carrera o una pareja).

La Intuición Popular vs. la Evidencia Neural

Aún más interesante es el hecho de que las intuiciones de la gente común sobre el libre albedrío y la toma de decisiones no parecen ser consistentes con estos hallazgos. Algunos de nuestros colegas, incluyendo a Maoz y al neurocientífico Jake Gavenas, publicaron recientemente los resultados de una gran encuesta, con más de 600 encuestados, en la que pidieron a las personas que calificaran cuán "libres" parecían varias elecciones hechas por otros. Sus calificaciones sugirieron que las personas no reconocen que el cerebro pueda manejar las elecciones significativas de una manera diferente a las elecciones más arbitrarias o sin sentido.

La gente tiende, en otras palabras, a imaginar todas sus elecciones, desde qué calcetín ponerse primero hasta dónde pasar las vacaciones, como igualmente "libres", a pesar de que la neurociencia sugiere lo contrario. Esta intuición generalizada podría ser parte de la razón por la que los hallazgos iniciales sobre el potencial de preparación fueron tan desconcertantes para el público. Esperamos que el libre albedrío sea un fenómeno unitario que se aplique por igual a todas nuestras acciones, pero la evidencia sugiere que podría ser más complejo y depender del tipo de decisión.

¿Soy Mi Cerebro o Soy Más Que Eso?

Lo que esto nos dice es que el libre albedrío puede existir, pero quizás no opere de la manera en que intuitivamente lo imaginamos. En la misma línea, hay una segunda intuición que debe abordarse para comprender los estudios sobre la volición. Cuando los experimentos han encontrado que la actividad cerebral, como el potencial de preparación, precede la intención consciente de actuar, algunas personas han llegado rápidamente a la conclusión de que "no tienen el control". Razonan que no tienen libre albedrío porque están de alguna manera sujetos a la actividad de su cerebro.

Pero esa suposición ignora una lección más amplia de la neurociencia. "Nosotros" somos nuestro cerebro. La investigación combinada deja claro que los seres humanos sí tienen el poder de tomar decisiones conscientes. Pero esa agencia y el sentido de responsabilidad personal que la acompaña no son sobrenaturales. Ocurren en el cerebro, independientemente de si los científicos los observan tan claramente como lo hacen con un potencial de preparación.

No hay un "fantasma" dentro de la máquina cerebral que sea distinto de ella. Sin embargo, como investigadores, argumentamos que esta maquinaria es tan compleja, inescrutable y misteriosa que los conceptos populares de "libre albedrío" o el "yo" siguen siendo increíblemente útiles. Nos ayudan a pensar e imaginar, aunque imperfectamente, el funcionamiento de la mente y el cerebro. Como tales, pueden guiar e inspirar nuestras investigaciones de maneras profundas, siempre y cuando sigamos cuestionando y poniendo a prueba estas suposiciones a lo largo del camino.

En resumen, la neurociencia no ha "desmentido" el libre albedrío. Más bien, nos está ayudando a refinar nuestra comprensión de él. Nos muestra que las decisiones automáticas o arbitrarias pueden iniciarse de manera diferente a las decisiones que consideramos importantes y trascendentes. Y nos recuerda que nuestra experiencia consciente de tomar una decisión es un proceso complejo que emerge de la actividad cerebral misma, no algo que ocurre fuera de ella.

Preguntas Frecuentes sobre el Libre Albedrío y el Cerebro

¿Qué es el potencial de preparación?

Es una acumulación gradual de actividad eléctrica en ciertas áreas del cerebro (como la corteza motora suplementaria) que ocurre justo antes de que una persona realice un movimiento espontáneo y no planificado. Fue uno de los primeros indicios neurológicos que pareció desafiar la idea de que la conciencia inicia la acción.

¿Los estudios de Libet demostraron que el libre albedrío no existe?

Los estudios de Libet mostraron que el potencial de preparación precede tanto al movimiento como a la conciencia de la intención de moverse. Esto generó un intenso debate. Mientras que algunos lo interpretaron como una prueba contra el libre albedrío, otros argumentan que la conciencia aún podría tener un papel de "veto" o que el tipo de decisiones estudiadas (movimientos simples y arbitrarios) no representa la complejidad del libre albedrío en decisiones significativas.

¿Hay diferencia en la actividad cerebral si la decisión es importante?

Sí, investigaciones recientes sugieren que la actividad cerebral previa a la decisión es diferente cuando la elección tiene consecuencias significativas para la persona, en comparación con cuando la elección es arbitraria o trivial. El potencial de preparación, por ejemplo, parece estar ausente o ser menos pronunciado antes de decisiones trascendentes.

Si mi cerebro decide antes que yo, ¿significa que no tengo control?

Esta es una interpretación común pero posiblemente errónea. La perspectiva neurocientífica actual sugiere que "tú" eres tu cerebro. La actividad cerebral que precede a la conciencia no es una fuerza externa que te controla, sino parte del complejo proceso neuronal que da lugar a tu experiencia consciente de la decisión y la acción. El control y la agencia residen en el funcionamiento integrado del cerebro.

¿Por qué seguimos usando el concepto de libre albedrío si la ciencia lo cuestiona?

Aunque la ciencia refina nuestra comprensión, conceptos como "libre albedrío" o el "yo" siguen siendo útiles marcos conceptuales para entender y navegar el comportamiento humano, la moralidad y la responsabilidad personal. Son modelos que, si bien no capturan la totalidad de la complejidad neuronal, nos permiten interactuar con el mundo y reflexionar sobre nuestras acciones de manera significativa. La investigación futura continuará explorando cómo estos conceptos intuitivos se mapean (o no) a los procesos cerebrales subyacentes.

¿La neurociencia puede predecir todas mis decisiones?

Actualmente, no. Aunque la neurociencia puede detectar patrones de actividad cerebral que contienen información sobre la probabilidad de una elección o el momento de una acción, especialmente en tareas simples de laboratorio, predecir decisiones complejas de la vida real con certeza está muy lejos de nuestras capacidades actuales. La complejidad del cerebro humano y la multitud de factores que influyen en cada decisión hacen que la predicción perfecta sea extremadamente improbable.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Libre Albedrío: ¿Ilusión o Realidad Neuronal? puedes visitar la categoría Neurociencia.

Foto del avatar

Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

Subir