En nuestro día a día, es común escuchar frases que comienzan con un simple "según él" o "según ella". Esta construcción lingüística, aparentemente sencilla, encierra una profunda complejidad que va más allá de la mera gramática. Nos habla de perspectivas, de realidades subjetivas y de la forma en que procesamos la información que proviene de otras mentes. Desde la perspectiva de la neurociencia, entender lo que significa "según él" nos abre una ventana fascinante a cómo nuestro cerebro construye la realidad, interactúa socialmente y naveña por un mundo lleno de diversas opiniones y experiencias.

La definición que nos ofrece la Real Academia Española para "según", cuando precede a nombres o pronombres personales, es clara: "con arreglo o conformemente a lo que opinan o dicen las personas de que se trate". Esta definición apunta directamente a la idea de una realidad condicionada por la fuente de la información. No es la realidad objetiva (si es que tal cosa existe plenamente), sino la realidad tal como es percibida, interpretada o comunicada por otro individuo. ¿Cómo maneja nuestro cerebro esta información que viene pre-filtrada por la mente de alguien más?
- La Construcción Subjetiva de la Realidad en el Cerebro
- Procesando la Información "Según Otros": Un Acto Cognitivo y Social
- La Influencia Social y el Cerebro
- Memoria, Testimonio y Sugestibilidad
- Múltiples Perspectivas: Navegando la Discrepancia
- Comparando Perspectivas: Cerebro Propio vs. Cerebro Ajeno (Según Él)
- Preguntas Frecuentes sobre el Cerebro y las Perspectivas
- Conclusión
La Construcción Subjetiva de la Realidad en el Cerebro
Nuestro cerebro no es una grabadora pasiva de la realidad. Constantemente está construyendo una representación del mundo basándose en la información sensorial que recibe, pero también, y de manera crucial, en nuestras experiencias pasadas, nuestras expectativas, nuestras emociones y nuestro estado interno. Esto significa que dos personas pueden estar expuestas a la misma situación y tener percepciones e interpretaciones ligeramente (o radicalmente) diferentes. Es por eso que la noción de "según él" es tan relevante: reconoce que la realidad que nos llega a través del relato de otro es su realidad, mediada por su cerebro.
Los procesos cerebrales involucrados en la percepción son activamente constructivos. Las áreas sensoriales primarias reciben datos brutos (luz, sonido, tacto), pero esta información es rápidamente enviada a otras regiones corticales donde se integra con la memoria, el contexto y los estados afectivos. Por ejemplo, la corteza visual no solo registra líneas y colores, sino que, en conjunto con áreas de la memoria y el lóbulo parietal, interpreta qué estamos viendo basándose en lo que ya sabemos. Esta construcción activa explica por qué a veces vemos lo que esperamos ver, o por qué nuestras emociones pueden teñir nuestra percepción de un evento.
Cuando alguien nos dice algo "según él", estamos recibiendo el resultado final de este proceso constructivo en su cerebro. Nuestro propio cerebro debe entonces tomar esa información y procesarla, integrándola (o no) en nuestra propia representación del mundo. Este acto de recibir una perspectiva ajena activa redes neuronales complejas que van más allá del simple procesamiento del lenguaje.
Escuchar o leer lo que alguien más dice activa áreas del cerebro dedicadas al procesamiento del lenguaje, como el área de Wernicke (comprensión) y el área de Broca (producción, aunque también implicada en la comprensión compleja). Pero cuando la información viene con la etiqueta implícita o explícita de "según él", nuestro cerebro también activa redes neuronales involucradas en la cognición social.
Una de las redes más importantes es la red de la Teoría de la Mente (ToM), también conocida como mentalización. Esta red nos permite atribuir estados mentales (creencias, intenciones, deseos, conocimientos) a otras personas y a nosotros mismos. Cuando escuchamos "según Juan, la reunión fue productiva", nuestro cerebro no solo procesa las palabras "reunión productiva", sino que también intenta entender por qué Juan cree eso. ¿Qué sabe Juan? ¿Cuáles son sus criterios de productividad? ¿Cuál es su estado emocional? Esta capacidad de ponernos mentalmente en el lugar del otro es fundamental para entender el "según él".
Las principales regiones implicadas en la Teoría de la Mente incluyen la corteza prefrontal medial (CMPf), la unión temporoparietal (UTP), el precúneo y el cíngulo posterior. Estas áreas trabajan conjuntamente para construir un modelo de la mente de la otra persona, permitiéndonos interpretar sus palabras y acciones en función de sus estados internos inferidos. Sin esta capacidad, la noción de "según él" carecería de sentido; solo escucharíamos palabras sin comprender que representan una perspectiva individual.
La información que recibimos "según él" no es neutral; a menudo busca informarnos, persuadirnos o simplemente compartir una experiencia. Nuestro cerebro está finamente sintonizado para procesar información social y es susceptible a la influencia de los demás. Estudios en neurociencia social han demostrado cómo la opinión de un grupo o de individuos percibidos como relevantes puede modular la actividad en áreas cerebrales asociadas con la toma de decisiones y la evaluación de la recompensa, e incluso alterar la percepción sensorial.
Por ejemplo, experimentos que utilizan neuroimagen funcional (como la fMRI) han mostrado que la conformidad con la opinión de un grupo activa regiones como la corteza cingulada anterior, implicada en la detección de conflictos (entre nuestra opinión y la del grupo), y áreas de recompensa. Esto sugiere que ceder a la presión social o adoptar una opinión "según ellos" no es solo una decisión consciente, sino que tiene correlatos neuronales que reflejan el costo o la recompensa social asociada.
Cuando evaluamos la información que nos llega "según él", nuestro cerebro no solo considera el contenido, sino también la fuente. ¿Es una persona de confianza? ¿Tiene autoridad en el tema? La evaluación de la credibilidad de la fuente activa redes neuronales que incluyen la corteza prefrontal dorsolateral, implicada en el juicio y la toma de decisiones, y áreas asociadas con la memoria y la recuperación de información sobre la persona en cuestión.
Memoria, Testimonio y Sugestibilidad
Lo que alguien nos dice "según él" a menudo se convierte en parte de nuestra propia base de conocimientos o de nuestros recuerdos. La neurociencia de la memoria nos enseña que el proceso de recordar no es una simple reproducción de eventos, sino una reconstrucción. Y esta reconstrucción es susceptible a la influencia de información posterior, incluyendo lo que otros nos cuentan.
El testimonio de otras personas ("según él lo vio...") puede tener un impacto significativo en la formación y alteración de nuestros propios recuerdos. La investigación sobre la sugestibilidad y el efecto de la desinformación ha demostrado cómo la exposición a información errónea o a relatos sesgados "según otro" puede llevar a la formación de falsos recuerdos o a la modificación de recuerdos existentes. Áreas como el hipocampo, fundamental para la formación de nuevos recuerdos, y la corteza prefrontal están implicadas en la integración de nueva información y en la distinción entre recuerdos reales e implantados.
Comprender que la información que recibimos "según él" puede moldear nuestra propia memoria subraya la importancia de evaluar críticamente la fuente y considerar las posibles limitaciones o sesgos inherentes a cualquier perspectiva individual.
Si la realidad es, en parte, subjetiva y mediada por el cerebro de cada individuo, ¿cómo manejamos las situaciones en las que las descripciones "según él" y "según ella" difieren? Nuestro cerebro está constantemente lidiando con información potencialmente contradictoria.
Cuando confrontamos perspectivas diferentes, se activan áreas cerebrales asociadas con la detección y resolución de conflictos, como la corteza cingulada anterior. El cerebro debe evaluar la credibilidad de las diferentes fuentes, integrar la información que parece coherente y, a veces, mantener representaciones múltiples o inciertas de un mismo evento o concepto. La tolerancia a la ambigüedad y la capacidad de considerar puntos de vista múltiples son habilidades cognitivas complejas que dependen de la función integrada de diversas redes cerebrales, incluyendo las prefrontales.
Considerar el "según él" como una perspectiva válida, aunque diferente de la nuestra, es un signo de madurez cognitiva y social, reflejo de la capacidad de nuestro cerebro para reconocer y procesar la diversidad de mentes que existen.
Comparando Perspectivas: Cerebro Propio vs. Cerebro Ajeno (Según Él)
Aunque no podemos ver directamente la actividad en el cerebro de otra persona mientras nos habla "según él", la neurociencia nos permite contrastar los procesos. Aquí una tabla simplificada:
| Proceso Cerebral | Información Directa (Mi Percepción) | Información "Según Él" (Su Relato) |
|---|---|---|
| Entrada Primaria | Sentidos (vista, oído, tacto, etc.) | Lenguaje (oído o leído) |
| Construcción de Realidad | Integración sensorial, memoria, expectativas, estado interno | Interpretación del lenguaje, inferencia de estados mentales (ToM), evaluación de credibilidad |
| Áreas Clave Implicadas | Cortezas sensoriales, hipocampo, amígdala, corteza prefrontal | Áreas de lenguaje (Broca, Wernicke), red de ToM (CMPf, UTP), corteza prefrontal (juicio) |
| Resultado | Mi experiencia subjetiva del evento/objeto | Mi comprensión (e integración) de la experiencia subjetiva del otro |
| Vulnerabilidad | Ilusiones perceptivas, sesgos atencionales, memoria reconstructiva | Sesgos del comunicador, sugestibilidad, interpretación errónea, memoria reconstructiva |
Esta tabla ilustra que, aunque ambos procesos construyen nuestra comprensión del mundo, la información que llega "según él" añade capas de procesamiento social y cognitivo que no están presentes en la percepción directa.
Preguntas Frecuentes sobre el Cerebro y las Perspectivas
- ¿Por qué dos personas ven lo mismo de forma diferente?
- Porque el cerebro construye la realidad basándose en la integración de la información sensorial con la experiencia previa, las expectativas, las emociones y los estados internos de cada individuo. No es una simple "foto" de la realidad externa.
- ¿Qué parte del cerebro me ayuda a entender lo que piensa otra persona?
- Principalmente la red de la Teoría de la Mente (ToM), que incluye la corteza prefrontal medial, la unión temporoparietal, el precúneo y el cíngulo posterior. Estas áreas nos permiten inferir los estados mentales de otros.
- ¿Puede lo que alguien me dice cambiar mis propios recuerdos?
- Sí. La memoria es reconstructiva y susceptible a la sugestibilidad. La información que recibimos "según otro" puede ser integrada en nuestros propios recuerdos, a veces alterándolos o creando recuerdos falsos.
- ¿Es natural que nos influyan las opiniones de los demás?
- Sí, los seres humanos somos seres sociales y nuestro cerebro está cableado para procesar información social. La influencia social tiene correlatos neuronales y es parte fundamental de cómo navegamos nuestro entorno social.
- ¿Cómo evalúa mi cerebro si lo que alguien dice "según él" es verdad?
- El cerebro evalúa la información basándose en múltiples factores, incluyendo la credibilidad percibida de la fuente (basada en experiencias pasadas con esa persona o en su reputación), la coherencia interna del relato y la consistencia con nuestra propia experiencia o conocimiento previo. La corteza prefrontal es clave en este juicio.
Conclusión
Un simple "según él" nos revela la naturaleza intrínsecamente subjetiva de nuestra experiencia y la complejidad de la interacción humana. Desde la neurociencia, esta frase es una puerta de entrada a la comprensión de cómo nuestro cerebro construye la realidad, cómo procesamos y evaluamos la información que viene de otras mentes, y cómo nuestras capacidades de cognición social, como la Teoría de la Mente, nos permiten navegar por un mundo compartido pero percibido de forma única por cada individuo. La próxima vez que escuches o uses la expresión "según él", recuerda la increíble orquesta neuronal que se activa para dar sentido a esa perspectiva ajena y, al hacerlo, enriquecer (y a veces desafiar) la tuya propia.
Comprender el "según él" desde esta perspectiva neurocientífica no solo desmitifica un giro idiomático, sino que también profundiza nuestra apreciación por la diversidad de la experiencia humana y la sofisticada maquinaria biológica que la hace posible.
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