El nombre de Sir Henry Dale resuena con fuerza en los anales de la neurociencia y la fisiología. Este laureado científico británico, premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1936 por sus investigaciones pioneras sobre la transmisión de los impulsos nerviosos, legó a la ciencia varios conceptos fundamentales. Entre ellos, destacan el llamado 'fenómeno de Dale' o 'efecto Dale', relacionado con las respuestas de la presión arterial a la adrenalina, y el 'principio de Dale' o 'ley de Dale', que postula una regla sobre los neurotransmisores liberados por las neuronas. Si bien el fenómeno adrenérgico es un aspecto interesante de la farmacología, es el principio sobre la neurotransmisión el que ha generado un debate y una evolución conceptual mucho más profundos en la neurociencia, siendo hoy en día objeto de una comprensión mucho más matizada gracias al descubrimiento de la cotransmisión.

Para entender la complejidad actual de la comunicación neuronal, es crucial diferenciar estos conceptos y profundizar en cómo la neurociencia moderna ha desafiado y refinado las ideas iniciales, particularmente en lo que respecta al principio de Dale.
- El Principio de Dale: La Hipótesis Inicial
- El Fenómeno de Dale: Una Distinción Importante
- La Cotransmisión: El Fin de la Regla del 'Uno y Único'
- Neurotransmisores y Cotransmisores: Una Orquesta Química
- Ejemplos de Cotransmisión en Acción
- Lecciones de la Aplysia: Desentrañando Circuitos con Cotransmisores
- Preguntas Frecuentes sobre el Principio de Dale y la Cotransmisión
El Principio de Dale: La Hipótesis Inicial
El principio de Dale, también conocido como la ley de Dale, surgió en una época en la que el conocimiento sobre los neurotransmisores era limitado. Henry Dale, basándose en sus hallazgos, propuso una regla general que ha sido interpretada de diversas maneras a lo largo del tiempo. La interpretación más extendida y la que se convirtió en dogma durante muchos años fue que una neurona individual libera un único tipo de neurotransmisor en todas las sinapsis que establece con otras células.
En aquel entonces, solo se conocían fehacientemente un par de sustancias químicas que actuaban como mensajeros en el sistema nervioso: la acetilcolina y la noradrenalina (aunque inicialmente se pensó que era adrenalina). La idea de que una neurona pudiera sintetizar, almacenar y liberar más de una de estas sustancias parecía innecesaria y excesivamente compleja para la comprensión de la época. Por lo tanto, la interpretación de 'una neurona, un neurotransmisor' se arraigó firmemente en la comunidad científica.
Sin embargo, la formulación original de Dale poseía cierta ambigüedad. Algunos científicos, como John C. Eccles, la entendieron más bien como que una neurona libera el mismo *grupo* de neurotransmisores en todas sus sinapsis, una distinción sutil pero crucial. Esta ambigüedad inicial y la posterior interpretación simplificada llevaron a considerar el principio como una regla estricta de especificidad química neuronal.
El Fenómeno de Dale: Una Distinción Importante
Antes de adentrarnos en cómo la neurociencia actual ha desmentido la interpretación estricta del principio de Dale, es fundamental aclarar la confusión que a menudo existe con otro concepto asociado a Sir Henry Dale: el fenómeno de Dale o efecto Dale. Este fenómeno se refiere específicamente a las respuestas variables de la presión arterial a la administración de adrenalina, dependiendo de la dosis administrada y del estado fisiológico del organismo. En dosis bajas, la adrenalina puede causar vasodilatación y una disminución de la presión arterial a través de receptores beta-adrenérgicos, mientras que en dosis altas, predomina su efecto vasoconstrictor mediado por receptores alfa-adrenérgicos, resultando en un aumento de la presión arterial. Este fenómeno es un ejemplo fascinante de cómo una misma sustancia puede tener efectos opuestos dependiendo de las circunstancias, pero es un concepto farmacológico y fisiológico distinto del principio que rige la liberación de neurotransmisores por una neurona.
Es importante subrayar que el enfoque principal de este artículo, siguiendo la información proporcionada, es el Principio de Dale y su validez en la neurociencia moderna, contrastándolo con el fenómeno de la cotransmisión.
La Cotransmisión: El Fin de la Regla del 'Uno y Único'
A partir de la década de 1970, los avances en las técnicas de investigación neurocientífica permitieron explorar la composición química de las neuronas y sus sinapsis con una precisión sin precedentes. Estas investigaciones comenzaron a revelar que la estricta regla del 'uno y único' neurotransmisor por neurona no se cumplía en muchos casos.

Surgió entonces el concepto de cotransmisión. Propuesto por científicos como Geoffrey Burnstock, la cotransmisión describe el fenómeno por el cual una única neurona es capaz de sintetizar, almacenar y liberar simultáneamente, o de manera diferencial según la frecuencia de estimulación, múltiples sustancias químicas activas en sus terminales sinápticas. Estas sustancias pueden ser neurotransmisores 'clásicos' (como acetilcolina, noradrenalina, GABA, glutamato), pero también neuromoduladores, neuropéptidos, purinas (como el ATP) e incluso gases transmisores (como el óxido nítrico).
La cotransmisión no es una excepción rara, sino una característica común y fundamental de la comunicación neuronal en todo el sistema nervioso, tanto central como periférico. Este descubrimiento supuso un cambio de paradigma, demostrando que la comunicación sináptica es mucho más compleja y rica de lo que se pensaba bajo el dogma del principio de Dale.
Neurotransmisores y Cotransmisores: Una Orquesta Química
La idea de que una neurona libera solo un neurotransmisor es, por lo tanto, una simplificación excesiva que ha sido desmentida. Ahora sabemos que las neuronas pueden liberar una combinación de sustancias que actúan conjuntamente para modular la respuesta de la célula postsináptica. Estas sustancias liberadas conjuntamente se denominan cotransmisores.
Los cotransmisores pueden ejercer diversos efectos: pueden potenciar o atenuar la acción del neurotransmisor principal, modificar la duración de la respuesta postsináptica, o incluso tener efectos propios sobre diferentes tipos de receptores en la célula objetivo. Esta diversidad de mensajeros químicos permite una fineza y flexibilidad en la señalización neuronal que sería imposible con la liberación de una sola sustancia.
Ejemplos comunes de cotransmisores incluyen:
- ATP (Adenosín Trifosfato): Conocido principalmente como la moneda energética celular, el ATP también actúa como un importante neurotransmisor y cotransmisor en muchas sinapsis, a menudo liberado junto a neurotransmisores clásicos como la noradrenalina o la acetilcolina.
- Neuropéptidos: Son cadenas cortas de aminoácidos que actúan como neuromoduladores. Se sintetizan en el soma neuronal y se transportan a los terminales sinápticos en vesículas grandes. Su liberación a menudo requiere patrones de actividad neuronal diferentes a los de los neurotransmisores clásicos (por ejemplo, trenes de impulsos de alta frecuencia). Tienen efectos más lentos y duraderos.
- Óxido Nítrico (NO): Es un gas transmisor que no se almacena en vesículas, sino que se sintetiza bajo demanda. Actúa de forma paracrina, difundiendo a través de las membranas celulares para influir en neuronas cercanas o incluso en la propia neurona que lo liberó (señalización retrógrada).
La presencia de múltiples sustancias activas en una sinapsis multiplica las posibilidades de interacción y modulación, permitiendo que una misma vía neuronal pueda mediar respuestas distintas según el contexto y el patrón de actividad.
Ejemplos de Cotransmisión en Acción
La cotransmisión es un mecanismo extendido en el sistema nervioso. Veamos algunos ejemplos concretos:
Sistema Nervioso Periférico:
En el sistema nervioso simpático, las neuronas postganglionares que inervan el músculo liso vascular liberan principalmente noradrenalina, pero también cotransmiten ATP y neuropéptido Y (NPY). La noradrenalina y el ATP actúan como cotransmisores excitadores rápidos que causan vasoconstricción, mientras que el NPY actúa como neuromodulador, potenciando los efectos de los otros dos y causando una vasoconstricción más sostenida, especialmente durante actividad simpática intensa.
En el sistema nervioso parasimpático, las neuronas que inervan órganos como el páncreas o los vasos sanguíneos cerebrales pueden liberar acetilcolina junto con cotransmisores como el polipéptido intestinal vasoactivo (VIP) y el óxido nítrico. En los vasos cerebrales, por ejemplo, el óxido nítrico es un potente vasodilatador que complementa o se contrapone a los efectos de la acetilcolina, dependiendo del tipo de receptor activado y del contexto fisiológico. El VIP, por su parte, también puede mediar vasodilatación y tener otros efectos tróficos.

Sistema Nervioso Central:
La cotransmisión es igualmente prevalente en el cerebro y la médula espinal. Por ejemplo, muchas interneuronas inhibitorias GABAérgicas también liberan péptidos como la somatostatina o la colecistoquinina, que pueden modular la actividad de las neuronas postsinápticas de manera diferente al GABA.
Lecciones de la Aplysia: Desentrañando Circuitos con Cotransmisores
El estudio detallado de la cotransmisión se ha visto enormemente beneficiado por el uso de modelos animales con sistemas nerviosos más simples y mejor caracterizados, como el molusco marino *Aplysia californica*. La *Aplysia* posee neuronas grandes e identificables individualmente, lo que permite a los investigadores estudiar la actividad de circuitos neuronales específicos y la función de los cotransmisores con técnicas electrofisiológicas.
El circuito neural que controla la conducta alimentaria en *Aplysia* es un ejemplo clásico. Este circuito puede generar dos patrones motores antagónicos: ingestión (alimentación) y egestión (expulsión de material no deseado). Se ha demostrado que diferentes neuronas motoras e interneuronas en este circuito utilizan múltiples cotransmisores para modular la contracción muscular y la actividad del circuito.
Por ejemplo, algunas neuronas motoras que inervan los músculos bucales liberan el neurotransmisor acetilcolina junto con péptidos cotransmisores como el péptido cardioactivo (*cardioactive peptide*) y la miomodulina (*myomodulin*). Mientras que la acetilcolina provoca una contracción muscular rápida, los péptidos modulan esta respuesta, alterando la fuerza o la duración de la contracción, o incluso cambiando la naturaleza de la respuesta muscular a la estimulación repetida.
Otro ejemplo fascinante en *Aplysia* involucra la interneurona B20, que participa en el programa motor de egestión. Se ha identificado que la B20 libera tanto GABA (un neurotransmisor inhibitorio clásico) como dopamina (un neurotransmisor catecolaminérgico). En este caso particular, la dopamina actúa como un transmisor excitador rápido al activar un receptor similar al receptor 5-HT3 de serotonina, promoviendo la egestión. Sorprendentemente, el GABA, que típicamente es inhibitorio, no tiene un efecto directo rápido en estas sinapsis. En cambio, actúa como un neuromodulador, potenciando las respuestas excitadoras mediadas por la dopamina a través de la activación de receptores GABAB, que a su vez activan una vía de señalización intracelular que involucra a la proteína quinasa C (PKC).
Este último ejemplo es particularmente interesante porque muestra cómo un transmisor que consideramos 'convencional' (GABA) puede actuar como un modulador, mientras que un transmisor que a menudo tiene efectos moduladores (dopamina) puede actuar como un transmisor rápido y directo. Este fenómeno se describe a veces como una forma de modulación intrínseca, donde un cotransmisor modula la actividad del propio circuito neuronal al que pertenece, añadiendo otra capa de complejidad a la comunicación.
Preguntas Frecuentes sobre el Principio de Dale y la Cotransmisión
- ¿Qué es el Principio de Dale?
- Es una regla histórica propuesta por Sir Henry Dale que, en su interpretación más común, postulaba que cada neurona libera un único tipo de neurotransmisor en todas sus sinapsis.
- ¿Es válido el Principio de Dale hoy en día?
- No, la interpretación estricta del Principio de Dale ha sido desmentida por el descubrimiento generalizado de la cotransmisión, donde las neuronas liberan múltiples sustancias activas (neurotransmisores, neuromoduladores, etc.).
- ¿Qué es la Cotransmisión?
- Es el fenómeno por el cual una sola neurona libera dos o más tipos de mensajeros químicos en sus terminales sinápticas, ya sean neurotransmisores clásicos, neuropéptidos u otras sustancias.
- ¿Cuál es la diferencia entre el Principio de Dale y el Fenómeno de Dale?
- El Principio de Dale se refiere a la regla hipotética de 'una neurona, un neurotransmisor'. El Fenómeno de Dale (o Efecto Dale) se refiere a los efectos variables de la adrenalina sobre la presión arterial dependiendo de la dosis, un concepto de farmacología y fisiología distinto del Principio sobre la neurotransmisión.
- ¿Por qué es importante la cotransmisión?
- La cotransmisión permite una comunicación neuronal mucho más compleja y flexible, permitiendo a las sinapsis modular sus respuestas de diversas maneras según el patrón de actividad neuronal y el contexto fisiológico.
En conclusión, el Principio de Dale fue una hipótesis valiosa en su tiempo que ayudó a estructurar el pensamiento sobre la neurotransmisión. Sin embargo, la investigación neurocientífica posterior, particularmente el descubrimiento y la caracterización de la cotransmisión, ha revelado que la comunicación neuronal es un proceso mucho más intrincado, donde las neuronas actúan como verdaderas 'orquestas químicas', liberando una sinfonía de mensajeros para lograr la precisión y la plasticidad necesarias para el funcionamiento del sistema nervioso. La comprensión de la cotransmisión es fundamental para desentrañar los mecanismos que subyacen a funciones cerebrales complejas y para el desarrollo de nuevas terapias para trastornos neurológicos y psiquiátricos.
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