¿Qué estudia la neurociencia social?

Neurociencia Cognitiva Social: Cerebro y Sociedad

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La comprensión de cómo nuestro cerebro interactúa con el complejo mundo social que nos rodea es una de las fronteras más apasionantes de la ciencia moderna. En esta búsqueda por desentrañar los misterios de la conexión humana y la percepción de los demás, emerge una disciplina fascinante: la Neurociencia Cognitiva Social. Este campo de estudio busca tender puentes entre los procesos mentales que ocurren en nuestro cerebro y la vasta red de relaciones e interacciones que definen nuestra existencia social.

¿Qué es la neurociencia cognitiva y social?
La neurociencia cognitiva social, según Lieberman (2007), se enfoca en estudiar cuatro dimensiones de la cognición social, cada una de ellas con sus respectivos procesos, la primera dimensión es la comprensión de los demás, en la que se estudia la representación de la mente de los demás, o como también se conoce, ...

La Neurociencia Cognitiva Social no es un campo aislado, sino que representa una confluencia de conocimientos y metodologías provenientes de dos áreas de investigación previamente establecidas: la psicología social y las neurociencias cognitivas. Su objetivo principal es entender cómo el cerebro facilita los procesos cognitivos que subyacen a nuestras interacciones sociales y, recíprocamente, cómo estas interacciones moldean y afectan el funcionamiento cerebral. Es una perspectiva bidireccional que reconoce la profunda interdependencia entre la mente, el cerebro y el entorno social.

Índice de Contenido

Diferencias Clave: Neurociencia Cognitiva Social vs. Otras Disciplinas

Es fundamental diferenciar a la Neurociencia Cognitiva Social (NCS) de sus disciplinas progenitoras y campos relacionados, como las neurociencias cognitivas y las neurociencias sociales. Aunque comparten intereses en el cerebro y el comportamiento, sus enfoques y alcances varían significativamente.

La Neurociencia Cognitiva se centra en cómo el cerebro implementa procesos cognitivos fundamentales en el individuo. Estudia funciones como la memoria, la función ejecutiva, el lenguaje, la percepción, la atención, entre otras, analizando las bases neurales de estas capacidades en una persona de forma aislada o en interacción con estímulos no necesariamente sociales.

Por otro lado, las Neurociencias Sociales tienen un alcance más amplio en cuanto a los sistemas biológicos que consideran. Si bien también les interesa cómo el entorno social afecta al individuo, no se limitan únicamente a los procesos cognitivos. Se preocupan por entender cómo el medioambiente social impacta no solo el sistema nervioso central, sino también el sistema nervioso autónomo, el sistema nervioso periférico, el sistema inmunológico y el sistema endocrino. Es decir, estudian una gama más extensa de respuestas fisiológicas y biológicas desencadenadas por la interacción social, que pueden no ser de naturaleza puramente cognitiva.

La Neurociencia Cognitiva Social, en contraste, se ubica específicamente en la intersección. Su enfoque principal está en cómo los procesos cognitivos (como la memoria, la atención, la percepción) y, por ende, el funcionamiento cerebral, son influenciados y modificados por las relaciones sociales. Al mismo tiempo, investiga cómo estos procesos cognitivos específicos nos permiten navegar y comprender el mundo social. Amplía el repertorio de procesos cognitivos estudiados por la neurociencia cognitiva tradicional para incluir aquellos intrínsecamente sociales, como los sesgos atribucionales, la empatía, los prejuicios, la toma de decisiones en contextos sociales, el juicio moral y, de manera destacada, la Teoría de la Mente.

Podemos resumir las diferencias clave en la siguiente tabla:

DisciplinaFoco PrincipalSistemas Biológicos Estudiados (por el contexto social)Ejemplos de Procesos
Neurociencia CognitivaProcesos cognitivos en el individuoPrincipalmente Sistema Nervioso Central (bases cognitivas)Memoria, Lenguaje, Percepción (en el individuo)
Neurociencias SocialesImpacto del entorno social en el individuoSistema Nervioso Central, Autónomo, Periférico, Inmune, EndocrinoEstrés social y cortisol, Vínculos sociales y respuesta inmune, Procesos cognitivos y no cognitivos afectados por lo social
Neurociencia Cognitiva SocialImpacto mutuo entre procesos cognitivos y relaciones socialesPrincipalmente Sistema Nervioso Central (bases cognitivas sociales)Empatía, Prejuicio, Teoría de la Mente, Toma de decisiones sociales

Las Dimensiones de la Cognición Social

Según uno de los marcos conceptuales prominentes en el campo (Lieberman, 2007), la Neurociencia Cognitiva Social se dedica a estudiar cuatro dimensiones fundamentales de la cognición social, cada una compuesta por diversos procesos:

  1. La Comprensión de los Demás: Esta dimensión explora cómo nos representamos las mentes de otras personas y cómo experimentamos sus estados mentales. Incluye procesos cruciales como la Teoría de la Mente (la capacidad de atribuir estados mentales -creencias, intenciones, deseos- a otros) y la empatía (la capacidad de comprender y, en algunos casos, compartir las emociones de los demás).
  2. La Comprensión de Sí Mismo: Se centra en cómo nos percibimos a nosotros mismos en el contexto social. Los procesos clave aquí son el reconocimiento de uno mismo (la capacidad de identificarse como un individuo distinto) y la reflexión sobre uno mismo (la introspección y la evaluación de las propias características, pensamientos y sentimientos).
  3. La Autorregulación Social: Esta dimensión aborda cómo controlamos nuestro comportamiento y pensamientos en situaciones sociales. Incluye tanto la autorregulación voluntaria (esfuerzos conscientes para ajustar el comportamiento) como la autorregulación involuntaria (respuestas automáticas influenciadas por normas o expectativas sociales).
  4. La Interacción con el Mundo Social: Examina los procesos que ocurren cuando interactuamos directamente con otras personas o navegamos el entorno social. Involucra el rol de las neuronas espejo en la imitación, la compleja interacción entre el sentido del yo y la comprensión social, la formación y expresión de actitudes, el prejuicio, la influencia del consenso social, la respuesta al rechazo social y la toma de decisiones que implican a otros o tienen consecuencias sociales.

Procesos Nucleares: Automático (Sistema X) y Controlado (Sistema C)

Más allá de las dimensiones específicas, la Neurociencia Cognitiva Social también identifica procesos nucleares que son transversales a todas ellas. Una distinción fundamental, heredada de la psicología social, es la que existe entre los procesos automáticos y los procesos controlados en la cognición social.

Los procesos automáticos, referidos a menudo como el Sistema X (derivado del término 'reflexive' en inglés), son aquellos que se ejecutan de manera rápida, eficiente y, crucialmente, sin una intención consciente o esfuerzo cognitivo significativo. Estos procesos involucran una red neural específica que incluye la amígdala (implicada en el procesamiento emocional), los ganglios basales (asociados al aprendizaje de hábitos y respuestas automáticas), el córtex prefrontal ventromedial (relacionado con la emoción y la toma de decisiones), el córtex temporal lateral (importante para el procesamiento social y del lenguaje) y el córtex cingulado dorsal anterior (vinculado a la detección de conflictos y la respuesta a errores).

Los procesos controlados, conocidos como el Sistema C (del término 'reflective' en inglés), son aquellos que requieren atención consciente, esfuerzo y son flexibles. Son más lentos que los procesos automáticos pero permiten un procesamiento más profundo y deliberado de la información social. La Neurociencia Cognitiva Social estudia los sustratos neurológicos que subyacen a ambos sistemas, investigando cómo interactúan para dar forma a nuestra cognición y comportamiento social.

Sustratos Neurales y el Foco de la Cognición Social

La investigación en Neurociencia Cognitiva Social ha identificado diferentes redes neurales asociadas a distintos tipos de procesamiento social. Una distinción importante se basa en si la tarea cognitiva social se enfoca en el 'mundo psicológico interior' de las personas (sus pensamientos, sentimientos, intenciones) o en el 'mundo social exterior' (aspectos físicos, acciones observables, interacciones). Lieberman (2007) plantea que existen correlatos neurales distintos para estos enfoques:

  • La red fronto-temporoparietal se activa predominantemente con tareas cognitivo-sociales que se centran en aspectos externos, físicos y a menudo visuales de los demás, de uno mismo y de las interacciones entre ellos. Por ejemplo, observar las acciones de alguien.
  • La red frontoparietal medial se asocia con tareas que se enfocan en los aspectos internos, mentales, emocionales y experienciales de los demás y de uno mismo. Por ejemplo, inferir los sentimientos o creencias de alguien.

Esta distinción es relevante al estudiar procesos como la Teoría de la Mente, que puede involucrar componentes tanto automáticos como controlados, y enfocarse en aspectos internos (inferir un estado mental) o externos (predecir una acción basada en un estado mental).

La Cognición Social: Definición y Alcance

Más allá del marco específico de la neurociencia, la Cognición Social en sí misma se define generalmente como el conjunto de procesos mediante los cuales integramos información sobre otras personas y utilizamos esa información para tener interacciones exitosas. Es un campo vasto que abarca metodologías y enfoques diversos, desde el desarrollo infantil hasta la psicopatología clínica.

La importancia de la cognición social es tal que ha sido integrada en marcos de investigación como el Research Domain Criteria (RDoC), un enfoque transdiagnóstico para entender la psicopatología. En el RDoC, la cognición social se incluye dentro del dominio de “procesos sociales”, que comprende constructos como la afiliación y el apego, la comunicación social, la percepción y comprensión de uno mismo, y la percepción y comprensión de los demás. Cada uno de estos constructos se desglosa en subconstructos que se estudian en diferentes niveles, desde la genética y las moléculas hasta los autoinformes y los paradigmas experimentales.

¿Qué aborda la Neurociencia Cognitiva según el artículo científico
La Neurociencia Cognitiva se define como la disciplina que busca entender cómo la función cerebral da lugar a las actividades mentales, tales como la per- cepción, la memoria, el lenguaje e incluso la consciencia (Albright y Neville, 2000; Gazzaniga, 1984, 1995, 2000b; Kosslyn y Andersen, 1992; Kosslyn y Shin, 1992; ...

La investigación en psicopatología, particularmente en esquizofrenia, ha desarrollado marcos específicos para estudiar la cognición social. Estos marcos suelen categorizar la cognición social en áreas como la percepción de emociones, la Teoría de la Mente, el estilo atribucional, el conocimiento social y el procesamiento emocional. Investigadores como Green, Horan y Lee (2015) han propuesto modelos con niveles de procesos y subprocesos, incluyendo la percepción de señales sociales (percepción facial y vocal), la mentalización (que abarca ToM), la experiencia y regulación de la emoción, y el 'experience sharing' o compartición de la experiencia (donde la observación del comportamiento ajeno activa respuestas neurales similares, incluyendo la resonancia motora y afectiva).

Los estudios en psicopatología exploran cómo las anormalidades en la cognición social podrían manifestarse, ya sea como déficits específicos, un déficit generalizado que empeora con la gravedad de la enfermedad, o patrones variables de rendimiento cognitivo social a lo largo de un espectro.

La Teoría de la Mente: Un Pilar de la Cognición Social

Como hemos visto, la Teoría de la Mente es un concepto central en la Neurociencia Cognitiva Social y la Cognición Social en general. Su origen se remonta a la etología, específicamente a estudios pioneros sobre chimpancés que exploraban si estos primates podían atribuir estados mentales a otros. Rápidamente, el concepto fue adoptado por la psicología, aplicándose al estudio del desarrollo infantil (cómo los niños adquieren esta capacidad) y a la comprensión de trastornos como el autismo y la esquizofrenia, donde las dificultades en la Teoría de la Mente son prominentes.

Desde la perspectiva de la Neurociencia Cognitiva Social, la Teoría de la Mente no es un proceso monolítico. Se entiende que tiene componentes que pueden ser procesados de manera automática o controlada, y que pueden enfocarse en aspectos internos (inferir una creencia) o externos (predecir una acción basada en esa creencia inferida). Comprender las bases neurales y los mecanismos de la Teoría de la Mente es crucial para entender cómo navegamos el complejo paisaje de las intenciones y pensamientos ajenos.

Preguntas Frecuentes sobre Neurociencia Cognitiva Social y Cognición Social

¿Cuál es la diferencia principal entre Neurociencia Cognitiva Social y Neurociencia Social?
La Neurociencia Cognitiva Social se enfoca específicamente en la interacción entre los procesos cognitivos y las relaciones sociales, estudiando cómo el cerebro soporta estas funciones. La Neurociencia Social tiene un alcance más amplio, investigando cómo el entorno social afecta no solo el cerebro sino también otros sistemas biológicos como el sistema inmune o endocrino.

¿Qué es la Cognición Social?
Es el conjunto de procesos mentales que nos permiten entender, interpretar y responder a la información social, facilitando interacciones exitosas con otros.

¿Qué es la Teoría de la Mente?
Es la capacidad de atribuir estados mentales (creencias, intenciones, deseos, emociones) a uno mismo y a los demás, y de usar esta información para comprender y predecir el comportamiento.

¿Qué son el Sistema X y el Sistema C en Neurociencia Cognitiva Social?
El Sistema X (automático) se refiere a procesos cognitivos sociales rápidos e inconscientes, que involucran estructuras como la amígdala y los ganglios basales. El Sistema C (controlado) se refiere a procesos conscientes y deliberados que requieren esfuerzo cognitivo.

¿Qué dimensiones de la cognición social estudia la Neurociencia Cognitiva Social?
Principalmente la comprensión de los demás (Teoría de la Mente, empatía), la comprensión de sí mismo, la autorregulación social y la interacción con el mundo social (prejuicios, toma de decisiones sociales, etc.).

En conclusión, la Neurociencia Cognitiva Social nos ofrece una ventana fascinante para entender la intrincada relación entre nuestro cerebro y nuestra vida social. Al desentrañar las bases neurales de procesos como la empatía, la Teoría de la Mente, el prejuicio y la toma de decisiones sociales, no solo avanzamos en nuestra comprensión de la mente humana, sino que también abrimos caminos para abordar dificultades en la interacción social asociadas a diversas condiciones.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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