La Controversia de la Oración Centrante

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La búsqueda de la intimidad con lo divino es una constante en la historia humana, y dentro de la tradición cristiana, existen múltiples caminos y métodos de oración que buscan facilitar este encuentro. Sin embargo, no todos los enfoques son recibidos con unanimidad. La Oración Centrante, un método contemporáneo que ha ganado popularidad, también ha sido objeto de considerable debate y crítica. Este artículo explora las razones detrás de esta controversia, analizando sus diferencias con las prácticas de oración tradicionales y la perspectiva de ciertos documentos eclesiásticos.

What are the 3 steps of centering prayer?
HOW TO PRACTICE CENTERING PRAYERChoose a word. This word, called a sacred word, should represent your intention to consent to God's presence and action within you. ...Introduce the word. Sit comfortably and with your eyes closed. ...Settle deeply into prayer. ...Gently conclude the time of prayer.

Índice de Contenido

¿Qué es la Oración Centrante?

La Oración Centrante fue desarrollada por los padres trapenses William Meninger, Basil Pennington y Thomas Keating con el objetivo de hacer accesible a los cristianos de hoy en día lo que antes era una práctica más asociada a la vida monástica contemplativa. Se presenta como un método para desmantelar el sistema del 'falso yo' o ego y reconectar con lo que sus promotores llaman el 'centro sagrado del corazón'.

Se basa en la intención de consentir a la presencia y acción de Dios en el interior. A diferencia de la oración conversacional, que se enfoca en hablar con Dios, la Oración Centrante busca la comunión, un estado de quietud y receptividad. Se caracteriza por el silencio, la soledad y la quietud, buscando ir más allá de las palabras hacia una experiencia de unión con Dios. Es una forma de meditación receptiva.

Oración Centrante vs. Meditación Cristiana Tradicional

Una de las principales fuentes de controversia radica en la distinción entre la Oración Centrante y la meditación cristiana tradicional, tal como la entienden figuras como Santa Teresa de Ávila o documentos de la Iglesia. La meditación cristiana no es un método único, sino una categoría que engloba diversas prácticas como el Rosario, la lectio divina, la oración ignaciana, o la contemplación de iconos. Estas prácticas, aunque variadas, comparten una característica fundamental: parten de un concepto, una imagen o un pasaje (contenido) para enfocar el corazón en Dios. Utilizan la memoria, el intelecto y la voluntad, facultades que se consideran dones divinos que nos hacen humanos, para acercarse a lo divino.

La Oración Centrante, por otro lado, se presenta como categóricamente diferente. Rechaza el uso de imágenes, pensamientos y sentimientos durante la oración, considerándolos a menudo como 'el enemigo'. Aunque el Padre Keating reconoce que es irreal esperar una mente completamente en blanco, afirma que 'la meta es un estado de no-pensamiento'. Insiste en 'dejar ir todo tipo de pensamiento durante la oración, incluso los pensamientos más devotos'. Los críticos argumentan que esta aproximación ignora la enseñanza de los grandes escritores espirituales, quienes sostienen que hasta que Dios concede la contemplación infusa (un don divino que no se puede adquirir por esfuerzo propio), la oración cristiana auténtica utiliza precisamente los pensamientos y sentimientos para acercarse a Dios.

¿Una Técnica o una Oración? La 'Palabra Sagrada'

El método de la Oración Centrante implica la elección de una 'palabra sagrada'. Esta palabra, idealmente de una o dos sílabas (como Dios, Jesús, Abba, Padre, amor, paz, etc.), representa la intención del orante de consentir a la presencia y acción de Dios. Durante el tiempo de oración, cuando surgen pensamientos, el orante debe regresar suavemente a esta palabra.

What is the neuroscience behind prayer?
When we intently and consistently focus on our spiritual values, we increase the blood flow to our frontal lobes and to our anterior cingulate, which causes the activity in the emotional centers of our brain to decrease. That helps us develop the capacity to make responses that maintain and even restore community.

Aquí surge otro punto de controversia. Mientras que en la recolección adquirida (una etapa avanzada de oración en la tradición católica) se puede repetir una palabra para sostener el silencio y reorientar la mente a Dios, esa palabra es una oración tierna, una expresión de amor. En contraste, el Padre Keating describe la 'palabra sagrada' de la Oración Centrante como una herramienta para alcanzar un estado alterado de conciencia mental. Afirma que 'cuanto menos significado tenga la palabra para ti, mejor'. Aunque se recomienda una palabra cristiana, se sugiere que cualquier palabra podría funcionar. Los críticos argumentan que, entendida de esta manera, la 'palabra sagrada' no funciona como una oración en el sentido cristiano tradicional, sino más bien como una técnica para calmar la mente o inducir un cierto estado, lo que la alejaría de ser un acto de amor y comunicación personal con Dios.

Comparación con Otras Prácticas

Para entender mejor las críticas, es útil comparar la Oración Centrante con otras formas de oración contemplativa o meditativa reconocidas en la tradición cristiana.

CaracterísticaOración CentranteLectio DivinaRecolección Adquirida
Uso de Pensamientos/ImágenesSe dejan ir, considerados obstáculos. Meta: no-pensamiento.Se utilizan (lectura, reflexión, respuesta) para enfocar el corazón en Dios.Meditation simplificada con reflexiones cortas.
Uso de la 'Palabra''Palabra sagrada' como herramienta para regresar al silencio/estado, idealmente con poco significado personal.No usa una palabra repetida centralmente en este sentido.Se puede repetir una palabra para sostener el silencio, como una oración tierna que reorienta a Dios.
ContenidoEsencialmente desprovista de contenido conceptual o imaginativo.Cargada de contenido (Escritura, reflexión, respuesta).Basada en reflexiones cortas, con cierto contenido.
Objetivo PrincipalConsentir a la presencia/acción de Dios, desmantelar el 'falso yo', alcanzar un estado receptivo.Leer, meditar, responder y descansar en la Escritura para el encuentro con Dios.Oración silenciosa para los que ya están practicados en meditación y afectos, centrada en Dios.
AccesibilidadOfrecida a principiantes como método básico.Requiere cierta práctica o guía inicial.Considerada una etapa avanzada, para personas practicadas en oración y virtud.

Algunos promotores de la Oración Centrante sugieren que es similar a la contemplatio de la lectio divina. Sin embargo, incluso la organización Contemplative Outreach del Padre Keating reconoce que el resto de la lectio divina es un método diferente. La diferencia clave, según los críticos, radica en que la lectio divina utiliza el contenido (la Escritura) para guiar la mente y el corazón hacia Dios, mientras que la Oración Centrante busca, en esencia, vaciar la mente de contenido.

La comparación con la recolección adquirida también es problemática. Aunque ambas implican quietud y silencio, la recolección adquirida es vista en la tradición católica como una oración para aquellos que ya están bien establecidos en la virtud y la práctica de la meditación. El Padre Jordan Aumann, un teólogo dominico, advierte contra intentar acelerar la entrada en este tipo de oración antes de estar preparado. La Oración Centrante, en cambio, se ofrece a cualquier buscador, incluso a principiantes, lo que sugiere una diferencia fundamental en su naturaleza o en el camino espiritual que representa.

La Postura de la Iglesia

Otra objeción común que enfrentan los críticos de la Oración Centrante es que la Iglesia no la ha condenado explícitamente por su nombre. Si bien esto es cierto, existen documentos de la Santa Sede que abordan métodos de oración que comparten características clave con la Oración Centrante, sin nombrarla directamente.

En 1989, la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF) emitió la Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre Algunos Aspectos de la Meditación Cristiana. Este documento distingue entre formas auténticas y erróneas de oración. No lista métodos específicos por nombre, pero critica enfoques que son impersonales, minimizan la distancia entre el alma y Dios, confunden naturaleza y gracia, dejan de lado los sentidos y los conceptos, intentan reproducir experiencias místicas sin la debida purificación, abandonan la meditación sobre las obras de Dios, rechazan la 'otredad' de Dios, hablan de iluminación sin purificación radical del pecado, alteran el estado de conciencia, confunden espiritualidad y psicología, son panenteístas (creen que Dios está en todo, en lugar de ser distinto de la creación), buscan perder la individualidad en la divinidad, y minimizan la realidad de la muerte.

Why is centering prayer controversial?
Centering prayer sees all thoughts and feelings as “the enemy.” It rejects the use of the memory, intellect and will in prayer, which are the God-given faculties that make us human. 3. Centering prayer is like lectio divina or acquired recollection. Lectio divina is sometimes taught alongside centering prayer.

Posteriormente, en 2003, el Pontificio Consejo para la Cultura y el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso publicaron el documento Jesucristo Portador del Agua Viva, que aborda errores de la Nueva Era. Este documento también evita nombrar métodos específicos, pero critica enfoques que promueven la búsqueda de estados alterados de conciencia o que confunden las técnicas psicológicas con la oración espiritual. Los críticos argumentan que las características descritas en estos documentos, como el rechazo de pensamientos y conceptos, la búsqueda de un estado de no-pensamiento, el uso de la 'palabra sagrada' como herramienta para alterar el estado mental, y una posible confusión entre la técnica psicológica y la gracia divina, se alinean con elementos de la Oración Centrante.

Aunque los defensores de la Oración Centrante a menudo restan autoridad a estos documentos, especialmente al segundo, leerlos con una mente abierta a buscar la verdad plantea serias preocupaciones sobre la ortodoxia de ciertos aspectos de la Oración Centrante a la luz de la tradición y enseñanza de la Iglesia. Se argumenta que la Iglesia ha iniciado un proceso de crítica hacia métodos que comparten las características de la Oración Centrante, incluso si no la han condenado nominalmente.

¿Cómo se Practica la Oración Centrante?

A pesar de las controversias, muchos encuentran valor en la práctica de la Oración Centrante y la describen como una forma efectiva de cultivar la quietud y la receptividad a Dios. La práctica, tal como la enseña el Padre Thomas Keating, generalmente sigue estos pasos:

  1. Elegir una palabra sagrada: Selecciona una palabra que represente tu intención de consentir a la presencia y acción de Dios dentro de ti. Debe ser una palabra simple, de una o dos sílabas, elegida en oración bajo la guía del Espíritu Santo. Ejemplos incluyen Dios, Jesús, Abba, Padre, amor, paz. Alternativamente, se puede usar la respiración o una mirada interior hacia la presencia de Dios. Una vez elegida, no se debe cambiar durante el tiempo de oración.
  2. Introducir la palabra: Siéntate cómodamente con los ojos cerrados. Tómate un momento para tranquilizarte. Luego, introduce silenciosamente la palabra sagrada en tu interior.
  3. Descansar profundamente en la oración: Continúa sentado en quietud, simplemente descansando en la presencia de Dios. Es natural que surjan pensamientos, sensaciones corporales, sentimientos, imágenes o reflexiones. Cuando te des cuenta de ellos, regresa suavemente a la palabra sagrada. El retorno a la palabra no es un acto de reprimir pensamientos, sino un acto de renovación de la intención de consentir a la presencia de Dios.
  4. Concluir suavemente el tiempo de oración: Al final del tiempo de oración (se sugieren 20 minutos, dos veces al día), permanece en silencio con los ojos cerrados por un par de minutos más. Luego, abre suavemente los ojos y regresa a la actividad normal. Si se ora en grupo, se puede concluir con la Oración del Señor (Padrenuestro).

La clave, según los practicantes, no es la ausencia de pensamientos, sino la intención de consentir a Dios y la práctica de regresar suavemente a esa intención (representada por la palabra sagrada) cada vez que la mente se distrae.

Propósito y Beneficios Según sus Defensores

Los defensores de la Oración Centrante describen sus beneficios más allá del tiempo de oración formal. Argumentan que la práctica constante ayuda a crear un espacio interior para que el Espíritu Santo trabaje, sanando heridas emocionales y eliminando obstáculos al flujo de la gracia divina. La repetición del retorno a la palabra sagrada puede, con el tiempo, extenderse a la vida activa, permitiendo al practicante responder a las situaciones en lugar de simplemente reaccionar automáticamente desde el 'falso yo'.

Se presenta como una vía para experimentar la presencia de Dios en el momento presente y para profundizar en la comprensión del 'corazón' como el centro de todo ser (físico, emocional, intelectual, volitivo y moral), el lugar donde Dios habita. Es una forma de cultivar una postura de receptividad al Espíritu.

Preguntas Frecuentes sobre la Oración Centrante

Aquí abordamos algunas de las preguntas y objeciones más comunes relacionadas con la Oración Centrante:

¿La Oración Centrante busca poner la mente en blanco?
No, según sus promotores. Aunque el Padre Keating habla de una 'meta de no-pensamiento', también reconoce que los pensamientos son inevitables. La práctica no consiste en reprimir los pensamientos, sino en soltar suavemente el apego a ellos y regresar a la intención de consentir a Dios, representada por la palabra sagrada. Los críticos, sin embargo, señalan la contradicción entre reconocer la inevitabilidad de los pensamientos y establecer el 'no-pensamiento' como meta.

Why is centering prayer controversial?
Centering prayer sees all thoughts and feelings as “the enemy.” It rejects the use of the memory, intellect and will in prayer, which are the God-given faculties that make us human. 3. Centering prayer is like lectio divina or acquired recollection. Lectio divina is sometimes taught alongside centering prayer.

¿Es la Oración Centrante lo mismo que la Lectio Divina?
Aunque a veces se enseñan juntas y ambas son prácticas contemplativas, son metodológicamente diferentes. La Lectio Divina implica leer y reflexionar sobre la Escritura, respondiendo a Dios con la mente y el corazón. La Oración Centrante, por el contrario, busca ir más allá de los pensamientos y conceptos.

¿Es la 'palabra sagrada' una oración?
En la tradición cristiana, una oración suele ser una comunicación personal o una expresión de amor a Dios. El Padre Keating describe la 'palabra sagrada' como una herramienta para regresar a un estado de quietud o para alcanzar un estado alterado de conciencia. Los críticos argumentan que, dada esta descripción y la sugerencia de que su significado personal es irrelevante, no funciona como una oración en el sentido tradicional.

¿La Iglesia ha condenado formalmente la Oración Centrante?
No ha habido una condena nominal directa. Sin embargo, documentos importantes de la Santa Sede han criticado métodos de oración que presentan características muy similares a la Oración Centrante, como el rechazo de pensamientos y conceptos, la búsqueda de estados alterados de conciencia, y una posible confusión entre técnicas psicológicas y gracia espiritual. Los críticos interpretan estos documentos como una clara advertencia sobre la ortodoxia de tales prácticas.

¿Es la Oración Centrante una forma de Recolección Adquirida?
Aunque superficialmente similares por la quietud, la Oración Centrante se ofrece a cualquier persona, incluyendo principiantes. La Recolección Adquirida, en la tradición católica, es vista como una etapa avanzada de oración para aquellos ya practicados en meditación y virtud. Esta diferencia en la audiencia y el nivel de preparación sugerido indica que no son equivalentes.

Conclusión

La Oración Centrante representa un intento de adaptar la rica tradición contemplativa cristiana a la vida moderna. Sin embargo, su metodología, particularmente su enfoque en dejar ir pensamientos y el uso de la 'palabra sagrada' como herramienta, ha generado significativas críticas y preocupaciones desde la perspectiva de la meditación y oración tradicionales y de ciertos documentos eclesiásticos. Mientras que sus defensores atestiguan sus beneficios para la quietud interior y la apertura a la gracia, sus críticos advierten que se desvía de caminos probados hacia la intimidad con Dios, como los enseñados por los santos y promovidos por la Iglesia, que valoran el uso de todas nuestras facultades humanas en el encuentro con lo divino. El debate continúa, invitando a los buscadores a discernir cuidadosamente los métodos que eligen en su camino espiritual.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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