La Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad compleja del sistema nervioso central que, hasta la fecha, no cuenta con una cura definitiva. Sin embargo, el panorama para las personas diagnosticadas ha cambiado drásticamente en las últimas décadas gracias a los significativos avances en la investigación y el desarrollo de tratamientos. La ciencia no se detiene en su búsqueda de terapias más efectivas para manejar esta condición, reducir su impacto en la vida diaria y, en última instancia, encontrar una cura.

Los esfuerzos se centran principalmente en el desarrollo de terapias modificadoras de la enfermedad (TME), medicamentos diseñados para alterar el curso natural de la EM. Estas terapias tienen varios objetivos cruciales: reducir la frecuencia y severidad de los brotes (o ataques), ralentizar la progresión de la discapacidad y minimizar la pérdida de volumen cerebral. La gran mayoría de las TME aprobadas por organismos reguladores como la FDA en Estados Unidos han demostrado ser particularmente efectivas en el manejo de la forma remitente-recurrente de la EM (EMRR), que afecta a un porcentaje muy alto de pacientes (entre el 85% y 90%).
- Terapias Modificadoras de la Enfermedad (TME): Un Pilar del Tratamiento
- Nuevas Terapias Emergentes: Un Horizonte en Expansión
- Investigación en Células Madre: Una Vía Prometedora
- La Importancia de la Investigación Continua
- Investigaciones Recientes Destacadas
- Peligros de Suspender las TME
- Tolebrutinib: Designación de Terapia Innovadora
- Advertencia de Anafilaxia para Copaxone® y Glatopa®
- Infecciones del Tracto Urinario (ITU)
- Fatiga y Depresión
- Riesgo de EM Aumentado tras COVID-19 Grave
- Mavenclad® Tras el Primer Evento Desmielinizante
- Preferencias de Tratamiento: Pacientes vs. Clínicos
- Cambio de Tysabri® a Terapia Anti-CD20
- Salud General y Salud Cerebral en la EM
- RM Funcional y Deterioro Cognitivo
- Riesgo de Aumento de Peso en Mujeres con EM
- Preguntas Frecuentes sobre la EM y sus Tratamientos
Terapias Modificadoras de la Enfermedad (TME): Un Pilar del Tratamiento
Las TME actúan sobre el sistema inmunitario, que en la EM ataca erróneamente la mielina, la capa protectora que recubre las fibras nerviosas en el cerebro y la médula espinal. Al modular la respuesta inmune, estas terapias buscan reducir la inflamación y el daño nervioso. Es fundamental iniciar el tratamiento con una TME lo antes posible, idealmente durante la fase remitente-recurrente, ya que su impacto en las formas progresivas de la enfermedad, como la secundaria progresiva (EMSP) o la primaria progresiva (EMPP), es más limitado con algunas excepciones.
Para la EMPP, que afecta a un 10% a 15% de las personas diagnosticadas al inicio, ocrelizumab (Ocrevus) es una de las pocas TME que ha demostrado ralentizar la progresión de la discapacidad con el tiempo. Este fármaco se administra por vía intravenosa y actúa sobre las células B, un tipo de célula inmunitaria implicada en el daño neurológico de la EM.
Nuevas Terapias Emergentes: Un Horizonte en Expansión
La investigación farmacéutica continúa ofreciendo nuevas opciones terapéuticas. En los últimos años, varias TME innovadoras han sido aprobadas, ampliando el arsenal disponible para médicos y pacientes:
- Ublituximab-xiiy (Briumvi): Aprobado en 2022, este medicamento se administra por vía intravenosa y está indicado para las formas remitente-recurrente y secundaria progresiva activa de la EM. Actúa impidiendo que ciertas células del sistema inmunitario produzcan anticuerpos que pueden dañar el cerebro y la médula espinal.
- Ofatumumab (Kesimpta): Aprobado en 2020, es un tratamiento autoinyectable para las formas remitente-recurrente y secundaria progresiva de la EM. Este fármaco destruye ciertas células inmunitarias que causan daño en la enfermedad, ayudando a reducir tanto los brotes como la progresión de la discapacidad.
- Siponimod (Mayzent): Aprobado en 2019 y administrado por vía oral en forma de comprimido, está aprobado para las formas remitente-recurrente y secundaria progresiva de la EM. Siponimod impide que ciertas células dañinas entren en el sistema nervioso central, contribuyendo a disminuir los brotes y la progresión de la discapacidad.
- Cladribina (Mavenclad): Otro comprimido oral aprobado en 2019, utilizado para tratar las formas remitente-recurrente y secundaria progresiva de la EM. Los ensayos clínicos han demostrado que la cladribina reduce significativamente la tasa de brotes y la progresión de la discapacidad. Debido a ciertos riesgos de seguridad, su uso se reserva generalmente para cuando otras opciones no son adecuadas o efectivas.
La comunidad científica sigue profundizando en cómo funcionan estas TME para reducir los brotes y las lesiones cerebrales. Futuros estudios podrían arrojar luz sobre si estos tratamientos pueden retrasar aún más la discapacidad causada por la enfermedad.
Investigación en Células Madre: Una Vía Prometedora
La investigación sobre el trasplante de células madre como terapia para la EM sigue en curso. Los científicos exploran si destruir el sistema inmunitario del paciente y luego reemplazarlo con células madre trasplantadas puede “reiniciar” el sistema inmunitario, deteniendo el ataque erróneo a la mielina. Aunque los resultados iniciales son prometedores, se necesita mucha más investigación para comprender completamente los beneficios, efectos secundarios y seguridad a largo plazo de esta compleja intervención.
La Importancia de la Investigación Continua
Aunque los avances son notables, la necesidad de más investigación es innegable. Se requieren estudios adicionales para comprender mejor cuán efectivas son las terapias actuales, cómo utilizarlas de manera más óptima y para seguir explorando nuevas vías de tratamiento. Los beneficios, los efectos secundarios y la seguridad a largo plazo de los medicamentos más recientes necesitan ser evaluados con mayor profundidad en estudios a gran escala y a largo plazo.
Investigaciones Recientes Destacadas
El campo de la investigación en EM es vasto y dinámico. Recientemente, se han publicado estudios que abordan diversos aspectos de la enfermedad y su manejo:
Peligros de Suspender las TME
Un estudio holandés reciente ha destacado los riesgos de suspender las terapias modificadoras de la enfermedad, incluso después de un largo período de estabilidad. La investigación, que involucró a pacientes con EMRR estables durante más de cinco años, encontró que la discontinuación de la TME se asoció con un riesgo significativamente mayor de recurrencia de la actividad inflamatoria, manifestada principalmente por nuevas lesiones en la resonancia magnética (RM), aunque algunos pacientes también experimentaron brotes clínicos. Esto subraya la importancia de la toma de decisiones compartida entre el paciente y el neurólogo al considerar la suspensión del tratamiento, sopesando los beneficios (ahorro de costos, evitar efectos secundarios) frente al riesgo de reactivación de la enfermedad.
Tolebrutinib: Designación de Terapia Innovadora
En un desarrollo reciente (diciembre de 2024), tolebrutinib, un medicamento oral en investigación, recibió la designación de Terapia Innovadora por parte de la FDA para el tratamiento de la Esclerosis Múltiple Secundaria Progresiva no recurrente (EMSPnr). Esta designación acelera el desarrollo y la revisión de medicamentos para condiciones graves. Los resultados positivos del estudio de fase III HERCULES en pacientes con EMSPnr mostraron que tolebrutinib retrasó significativamente la progresión de la discapacidad. Tolebrutinib es un inhibidor de la tirosina quinasa de Bruton (BTK), una enzima implicada en la actividad de células inmunitarias como las células B y la microglia, que desempeñan un papel en la patología de la EM. Su capacidad para penetrar la barrera hematoencefálica es una característica destacada.
Advertencia de Anafilaxia para Copaxone® y Glatopa®
En enero de 2025, la FDA emitió una advertencia con recuadro (la más destacada) sobre el riesgo de anafilaxia, una reacción alérgica grave, con el uso de acetato de glatiramero (Copaxone® y Glatopa®). Aunque rara, esta reacción puede ocurrir en cualquier momento del tratamiento, incluso años después de iniciarlo, y puede requerir atención médica urgente, llegando en casos muy raros a ser mortal. Los síntomas de anafilaxia pueden parecerse a una reacción post-inyección temporal común, pero es crucial estar atento a su empeoramiento o persistencia y buscar ayuda médica inmediata si se sospecha anafilaxia.
Infecciones del Tracto Urinario (ITU)
Un estudio reciente identificó las infecciones del tracto urinario como la causa más común de hospitalización entre personas con EM. Dada la alta prevalencia de disfunción vesical en esta población, este hallazgo no es sorprendente. Abordar activamente el manejo de los problemas vesicales puede ser clave para reducir las tasas de hospitalización en personas con EM.

Fatiga y Depresión
Una investigación encontró que una reducción en los síntomas de depresión se asociaba con una disminución en el impacto de la fatiga en la vida de las personas con EM. Esto sugiere que mejorar la salud mental puede tener un efecto positivo en el manejo de la fatiga, un síntoma común y debilitante de la enfermedad. La depresión y la fatiga a menudo forman un círculo vicioso, y abordar la depresión podría romper este ciclo.
Riesgo de EM Aumentado tras COVID-19 Grave
Un estudio sueco encontró que las personas hospitalizadas por COVID-19 tenían aproximadamente 2.5 veces más probabilidades de desarrollar EM posteriormente en comparación con aquellas que no fueron diagnosticadas con el virus. Este hallazgo plantea preguntas importantes sobre la conexión entre los procesos inflamatorios de infecciones virales agudas y el inicio de la EM, una enfermedad autoinmune caracterizada por la inflamación.
Mavenclad® Tras el Primer Evento Desmielinizante
Un estudio a largo plazo (CLASSIC-MS) mostró que las personas que comenzaron a tomar cladribina (Mavenclad) después de experimentar un primer evento clínico desmielinizante (como neuritis óptica) tuvieron una probabilidad significativamente menor de desarrollar EM clínicamente definida (EMCD) en comparación con aquellos que no recibieron el medicamento. El tiempo medio hasta la conversión a EMCD fue sustancialmente mayor en el grupo tratado. Esto respalda el argumento para un enfoque más intervencionista y temprano en el tratamiento tras un evento desmielinizante inicial.
Preferencias de Tratamiento: Pacientes vs. Clínicos
Un estudio italiano comparó las preferencias de pacientes con EM y profesionales de la salud (médicos, enfermeras, etc.) respecto a las características de las TME. Si bien ambos grupos priorizaron el impacto en la función cognitiva y la capacidad para caminar, hubo diferencias. Los pacientes prefirieron medicamentos orales o administrados en casa (inyectables/infusiones), mientras que los clínicos tendieron a preferir tratamientos hospitalarios. Los clínicos dieron mayor importancia a la ralentización del tiempo hasta la progresión, mientras que los pacientes valoraron más la menor frecuencia de administración. Esto resalta la necesidad de una toma de decisiones compartida que considere las preferencias individuales para mejorar la adherencia y los resultados.
Cambio de Tysabri® a Terapia Anti-CD20
Un estudio europeo sobre el cambio de natalizumab (Tysabri®) a anticuerpos monoclonales anti-CD20 (como Ocrevus®, Kesimpta® o Briumvi®) encontró que un período de transición más corto (menos de 45 días) se asociaba con un menor riesgo de brotes en comparación con una transición más larga. Esto proporciona información clave para gestionar de forma segura la transición entre estas terapias de alta eficacia, a menudo motivada por preocupaciones sobre el riesgo de leucoencefalopatía multifocal progresiva (LMP) asociado al uso prolongado de Tysabri.
Salud General y Salud Cerebral en la EM
Un estudio reciente proporciona más evidencia de la conexión entre la salud general y la salud cerebral en la EM. Encontró que tener presión arterial alta o niveles elevados de colesterol “malo” se asociaba con una disminución del volumen de materia gris en la corteza cerebral en personas con EMSP. La corteza es crucial para funciones cognitivas. Aunque el estudio no demuestra causalidad, sugiere que atender condiciones cardiovasculares puede ser importante para preservar el volumen cerebral y la función cognitiva en la EM.
RM Funcional y Deterioro Cognitivo
Investigadores están explorando si la resonancia magnética funcional (RMf) podría jugar un papel futuro en la detección y seguimiento del deterioro cognitivo relacionado con la EM. La RMf mide la actividad cerebral rastreando el flujo sanguíneo. Los estudios con RMf han documentado disrupciones en la conectividad cerebral y otros problemas que afectan la eficiencia de las redes neuronales, contribuyendo al deterioro cognitivo. La RMf podría convertirse en un biomarcador de imagen útil para comprender la progresión de la enfermedad y el impacto en la cognición.
Riesgo de Aumento de Peso en Mujeres con EM
Un estudio encontró que las mujeres con un nuevo diagnóstico de EM tienen casi el doble de probabilidades de experimentar un aumento rápido de peso en los dos años siguientes en comparación con los hombres. El aumento de peso y la obesidad son preocupantes porque se asocian con un estado proinflamatorio y comorbilidades cardiovasculares, que pueden afectar negativamente el curso de la EM. Esto resalta la importancia del manejo del peso como parte integral del cuidado de la EM.
Aquí tienes una tabla comparativa simple de algunas de las TME mencionadas:
| Medicamento (Nombre Comercial) | Tipo de MS Tratada (según texto) | Vía de Administración |
|---|---|---|
| Ocrelizumab (Ocrevus) | EMRR, EMSP activa, EMPP | Intravenosa |
| Ublituximab-xiiy (Briumvi) | EMRR, EMSP activa | Intravenosa |
| Ofatumumab (Kesimpta) | EMRR, EMSP | Autoinyectable |
| Siponimod (Mayzent) | EMRR, EMSP | Oral (comprimido) |
| Cladribina (Mavenclad) | EMRR, EMSP | Oral (comprimido) |
| Acetato de glatiramero (Copaxone/Glatopa) | Formas remitentes | Inyectable |
Preguntas Frecuentes sobre la EM y sus Tratamientos
- ¿Existe una cura para la Esclerosis Múltiple?
- Actualmente, no existe una cura para la Esclerosis Múltiple. Sin embargo, la investigación ha logrado avances significativos en el desarrollo de tratamientos que pueden controlar la enfermedad, reducir los brotes y retrasar la progresión de la discapacidad.
- ¿Qué son las Terapias Modificadoras de la Enfermedad (TME)?
- Las TME son medicamentos diseñados para modificar el curso de la Esclerosis Múltiple actuando sobre el sistema inmunitario para reducir la inflamación y el daño al sistema nervioso central. Ayudan a disminuir la frecuencia y severidad de los brotes y a ralentizar la progresión de la discapacidad.
- ¿Son las TME efectivas para todas las formas de EM?
- La mayoría de las TME aprobadas son más efectivas en el manejo de la Esclerosis Múltiple Remitente-Recurrente (EMRR). Algunas, como ocrelizumab, también han demostrado beneficio en la Esclerosis Múltiple Primaria Progresiva (EMPP) o en la Secundaria Progresiva (EMSP) activa.
- ¿Puedo dejar de tomar mi TME si mi EM está estable?
- Un estudio reciente sugiere que suspender la TME, incluso después de años de estabilidad, puede aumentar el riesgo de que la enfermedad vuelva a activarse. Cualquier decisión sobre suspender o cambiar el tratamiento debe tomarse en consulta con su neurólogo, considerando su situación individual y la evidencia más reciente.
- ¿Qué se está investigando actualmente para la EM?
- La investigación es muy activa e incluye el desarrollo de nuevos fármacos con diferentes mecanismos de acción (como los inhibidores de BTK), la exploración del trasplante de células madre, el estudio de biomarcadores (como la RMf) para monitorear la enfermedad, y la comprensión de cómo factores como la salud general, el peso y las infecciones (como COVID-19 o ITU) influyen en el curso de la EM.
- ¿Son seguros los nuevos tratamientos?
- Todos los tratamientos aprobados han pasado rigurosos ensayos clínicos para demostrar su seguridad y eficacia. Sin embargo, como todos los medicamentos, pueden tener efectos secundarios. La investigación continúa evaluando la seguridad a largo plazo de las terapias más recientes. Es crucial discutir cualquier inquietud sobre seguridad con su médico.
El camino de la investigación en Esclerosis Múltiple es un viaje continuo de descubrimiento. Aunque la cura aún no está al alcance, los avances en las terapias modificadoras de la enfermedad y una comprensión más profunda de la enfermedad ofrecen una esperanza real y tangible. La clave para las personas que viven con EM reside en mantenerse informados, trabajar estrechamente con su equipo médico y adoptar un enfoque proactivo para su salud general. Cada nuevo estudio, cada nueva terapia aprobada, nos acerca un paso más a un futuro donde la EM pueda ser controlada de manera más efectiva o incluso curada.
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