¿Quién es el padre de la neurociencia afectiva?

Historia de la Neurociencia Afectiva

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La neurociencia afectiva, el campo dedicado a comprender cómo las diferentes emociones se representan en el cerebro de humanos y animales, tiene raíces que se extienden por más de dos milenios. Sin embargo, el término en sí es relativamente joven, apareciendo por primera vez en 1992. Esta disciplina moderna se erige sobre una profunda base histórica que incluye razonamientos filosóficos milenarios, descubrimientos biológicos fundamentales y avances en la psicología científica. Hoy en día, se presenta como un campo vasto, inherentemente interdisciplinario y notablemente rico en teorías, capaz de integrar observaciones naturalistas con la lógica darwiniana y de vincular la construcción social y la cognición de orden superior con los sentimientos conscientes.

¿Cuál es la historia de la neurociencia afectiva?
Los orígenes de la neurociencia afectiva se remontan a más de dos milenios; sin embargo, el término se utilizó por primera vez en 1992 para describir cómo se representan las diferentes emociones en el cerebro humano y animal. Esta definición se basa en una larga historia de razonamiento filosófico, descubrimientos biológicos y psicología científica.

A lo largo de las últimas tres décadas, la neurociencia afectiva ha experimentado una aceleración notable, impulsada por los avances tecnológicos en neuroimagen, optogenética, farmacología, modelado computacional e inteligencia artificial. Aunque hoy poseemos una comprensión más clara de las estructuras cerebrales que subyacen a diversos estados emocionales, aún nos enfrentamos a un conocimiento limitado sobre cómo el cerebro crea causalmente una imagen emocional unificada del mundo. Este artículo explorará el recorrido histórico que nos ha traído hasta aquí, destacando las figuras clave, las teorías fundamentales y los debates que han moldeado este apasionante campo.

Índice de Contenido

Los Orígenes Filosóficos de la Emoción

Hasta bien entrado el siglo XX, el estudio de la emoción fue predominantemente una búsqueda filosófica. Ya Sócrates, según lo describe Platón en su 'Protágoras', reflexionaba sobre cómo el Phobos (es decir, el miedo) y el Deos (es decir, el pavor) se relacionaban con la expectativa de que algo malo iba a suceder. Durante los siguientes dos milenios, la contemplación de la emoción fue esporádica, pero los escritos filosóficos de pensadores como Hobbes, Spinoza y Descartes comenzaron a profundizar en el tema. Spinoza, por ejemplo, clasificó las emociones en tres tipos primarios: deseo, alegría y tristeza. Casi al mismo tiempo, el empirista escocés David Hume (1748) utilizó las palabras 'pasión' y 'emoción' indistintamente y afirmó que "la razón es, y solo debe ser, esclava de las pasiones", sugiriendo que nuestras emociones guían nuestro razonamiento.

El Nacimiento de la Psicología Científica y la Biología

Sin embargo, fue durante las últimas décadas del siglo XIX cuando se produjeron dos cambios sísmicos que sentarían las bases para un estudio más científico de la emoción.

Darwin y la Expresión de las Emociones

El primero fue la publicación en 1872 de 'La expresión de las emociones en el hombre y los animales' de Charles Darwin. En esta obra, Darwin intentó caracterizar varias emociones "básicas" y su solapamiento entre especies. Se podría decir que Darwin, de manera premonitoria, dio a luz al campo de la neurociencia afectiva al afirmar que "Siempre que sentimos estas emociones o sensaciones, aunque sean ligeramente, y aunque en ese momento no nos lleven a ninguna acción, nuestro sistema entero se ve perturbado, sin embargo, por la fuerza del hábito y la asociación". Su enfoque comparativo y evolutivo fue revolucionario.

James, Lange y la Teoría Periférica

El segundo gran salto fue el artículo de William James de 1884 titulado '¿Qué es una emoción?'. En este trabajo, James postuló el valor de la emoción, afirmando que "Sin los estados corporales que siguen a la percepción, esta última sería puramente cognitiva en forma, pálida, incolora, desprovista de calidez emocional". James propuso que la secuencia común "Encontramos un oso, nos asustamos y corremos" es incorrecta. En su lugar, planteó la idea de que primero se experimenta la excitación corporal y la emoción sigue. Por ejemplo, "Nos sentimos tristes porque lloramos, enojados porque golpeamos, asustados porque temblamos". James llegó a afirmar: "Nuestra sensación de los cambios [corporales] a medida que ocurren ES la emoción". Una observación similar fue realizada independientemente por Carl Lange, lo que llevó al modelo conocido como la teoría de la James-Lange. Esta teoría, que vincula la sensación corporal con la emoción, fue un paso importante al integrar la fisiología (por ejemplo, la excitación) con los fenómenos psicológicos. Una cuestión clave con la teoría de James-Lange fue que era principalmente un experimento mental, no proporcionaba detalles sobre la fisiología neural subyacente y dejaba fuera los roles del agente racional y sus habilidades cognitivas de orden superior en la determinación del estado emocional.

Wundt y la Clasificación Subjetiva

Wilhelm Wundt (1897) creía que la emoción era un sexto sentido y escribió que las emociones podían dividirse en tres clases: el estado subjetivo o interno, la expresión objetiva o externa, y los nombres que damos a los estados futuros (por ejemplo, esperanza o ansiedad).

El Cerebro Emerge como Protagonista

A finales de la década de 1920 y principios de la de 1930, Walter Cannon y Phillip Bard dieron el siguiente paso hacia la construcción de los cimientos de la neurociencia afectiva. Cannon (1927) criticó la teoría de James-Lange, afirmando que "Los mismos cambios viscerales ocurren en estados emocionales muy diferentes y en estados no emocionales". Cannon y Bard propusieron que el sistema nervioso central era fundamental para la emoción y que tanto la excitación como los sentimientos emocionales ocurren simultáneamente. Sugirieron que el tálamo y el hipotálamo eran críticos para la emoción. Esto fue respaldado por el trabajo de Walter Hess, quien demostró rabia o miedo en gatos que recibieron estimulación eléctrica en el hipotálamo (Hess & Akert, 1955). Aunque el filósofo Jean-Paul Sartre (1971) escribió incorrectamente que la sensibilidad corticotalámica era inverificable, Bard y Rioch (1937) apoyaron esta investigación, y Olds y Milner (1954) más tarde extendieron el papel del hipotálamo a la recompensa.

El Sistema Límbico y la Amígdala

Casi al mismo tiempo, Kluver y Bucy (1937) demostraron que la resección del lóbulo temporal de monos, incluida la amígdala, resultaba en que los monos exhibieran un comportamiento intrépido. Ese mismo año, James Papez presentó su influyente teoría, proponiendo que las emociones se representan en un conjunto de regiones interconectadas que incluyen la amígdala, el hipotálamo y la corteza prefrontal. Paul MacLean (1990) propuso más tarde la teoría del cerebro triple (la idea de que hay tres componentes en el cerebro humano, cada uno representando una etapa del desarrollo evolutivo) y redefinió el circuito de Papez (Papez, 1937) como el sistema límbico. Serían los modelos anatómicos de Kluver y Bucy, Papez y MacLean los que sentarían las bases para la neurociencia afectiva moderna.

De la Psicología Conductista a la Revolución Cognitiva

A partir de la década de 1960, la psicología comenzó a alejarse del conductismo, que mostraba ambivalencia hacia el cerebro y la emoción. Esto dio paso a la revolución cognitiva. A la vanguardia de esta nueva frontera en la neurociencia afectiva se encontraban Stanley Schachter y Jerome Singer. En 1962, propusieron la teoría de los dos factores de las emociones, que postulaba que nuestras emociones son plásticas y que la experiencia emocional está determinada por factores cognitivos. Schachter y Singer apoyaron esta teoría con un experimento simple pero elegante. Hipotetizaron que cuando los sujetos sienten un estado de excitación corporal (por ejemplo, aumento de la frecuencia cardíaca debido a la inyección de epinefrina) para el cual no tienen explicación, buscarán explicaciones para la excitación y, por lo tanto, etiquetarán la emoción con la mejor explicación disponible. Demostraron que el contexto se volvía importante en estas explicaciones. Aunque este experimento ha sido criticado por no cumplir con los estándares estadísticos y tamaños de muestra modernos y varios intentos de replicación han fallado, investigaciones posteriores sobre la atribución errónea de la excitación y los efectos contextuales en la percepción de emociones faciales parecen respaldar la teoría. Lo más importante es que el modelo de Schachter y Singer se convirtió en la base de las teorías modernas de la construcción emocional.

La Neurociencia Conductual y las Emociones Primarias

Desde los años 70 hasta principios de los 90, un nuevo grupo de neurocientíficos conductuales comenzó a plantear preguntas sobre cómo el cerebro representa la emoción. Entre ellos se encontraban varios influyentes modernos en el campo, como Jaak Panksepp, Jeffrey Gray, Robert Bolles, Peter Lang, Arne Öhman, Richard Davidson, Caroline y Robert Blanchard, Michael Fanselow y Joe LeDoux. Este grupo contribuyó con importantes conocimientos sobre cómo el cerebro de los mamíferos respondía a diferentes peligros. Por ejemplo, Caroline y Robert Blanchard crearon un nuevo campo de neuroetología; Jeffrey Gray propuso su teoría biopsicológica de la personalidad; Bolles y Fanselow vincularon tres etapas a situaciones traumáticas en su modelo perceptivo-defensivo-recuperativo; LeDoux comenzó su investigación sobre el papel de la amígdala en la emoción; y Peter Lang fue uno de los primeros en estudiar sistemáticamente la emoción en humanos.

A principios de los 80, Jaak Panksepp (1982) propuso su teoría de las emociones primarias (por ejemplo, MIEDO, RABIA, ALEGRÍA), sugiriendo que las emociones estaban genéticamente programadas en circuitos subcorticales. Aunque influyente, la teoría de Panksepp ha sido criticada por cuestionar la realidad biológica de las emociones básicas, pero muchos aún la apoyan, argumentando que solo un modelo de emoción innata puede explicar la consistencia de la especialización neural.

¿Qué es la neurociencia RAE?
f. Biol. Ciencia transversal que se ocupa del sistema nervioso o de cada uno de sus diversos aspectos y funciones especializadas.

La Era de la "Ilustración Emocional"

Los últimos 30 años han sido testigos de lo que podría llamarse una "ilustración emocional". Esto se debe a varias razones, incluida la creciente utilización de técnicas de neuroimagen en humanos, que permitieron a un grupo cada vez mayor de científicos de diversas disciplinas observar el cerebro no lesionado para responder preguntas sobre cómo el cerebro representa diferentes emociones. También ha habido un resurgimiento de la teorización, destacando la teoría radical de la construcción emocional de Lisa Feldman Barrett (2017), el enfoque de dos sistemas de Joe LeDoux y Daniel Pine (2016) que reintrodujo la conciencia, y el modelo unitario único de Fanselow y Pennington (2018).

Conceptos Fundamentales en la Neurociencia Afectiva Contemporánea

En las últimas dos décadas, la neurociencia afectiva ha experimentado una explosión tanto en teoría como en investigación empírica. Varios conceptos fundamentales han dominado el panorama contemporáneo.

La Expansión de los Sistemas Neurales

La historia inicial estuvo dominada por la amígdala, en parte debido a estudios influyentes y su relativa facilidad de investigación con neuroimagen. Sin embargo, el trabajo en humanos y animales ha dejado claro que la amígdala es parte de una red más amplia de regiones cerebrales implicadas en la emoción. La ínsula, por ejemplo, está implicada en los sentimientos y la interocepción; la corteza prefrontal y la sustancia gris periacueductal participan en la inminencia de la amenaza; la corteza cingulada anterior ayuda en la empatía; el hipocampo está involucrado en la memoria emocional y la ansiedad; y el núcleo del lecho de la estría terminal interviene en la ansiedad. Estos hallazgos han impulsado a los investigadores a crear diseños experimentales nuevos y creativos.

El Continuo de Inminencia de la Amenaza

El modelo del continuo de inminencia de la amenaza propone que existen cuatro niveles diferentes de peligro, cada uno determinando el tipo de comportamiento defensivo necesario para evadir la amenaza. En el nivel más bajo, no hay peligro potencial. El siguiente nivel es la amenaza previa al encuentro, donde no hay amenazas presentes pero hay una mayor probabilidad de encontrar una. La amenaza posterior al encuentro ocurre cuando hay una amenaza presente pero no hay interacción directa. Finalmente, la fase de circulo de ataque es cuando el depredador detecta a la presa y comienza el ataque. Este modelo ha sido fundamental para estudiar las respuestas defensivas.

Etología Computacional

Los avances en diseño experimental, medición y modelado computacional son clave para el futuro. El campo de la etología computacional, que aprovecha la naturaleza dinámica del comportamiento y utiliza enfoques de aprendizaje automático imparciales, se ha aplicado creativamente a roedores, monos y humanos. Permite medir y cuantificar el comportamiento de maneras más precisas y dinámicas, así como modelar la toma de decisiones bajo amenaza o recompensa.

Preguntas, Controversias y Nuevos Desarrollos

El campo de la neurociencia afectiva está lejos de tener una comprensión unificada de cómo funcionan el cerebro y las emociones. Persisten preguntas clave sobre por qué vemos superposición en los circuitos neurales asociados con diferentes emociones y cómo el cerebro integra información de sistemas autonómicos, cognitivos y conscientes para producir resultados conductuales.

Modelos de Procesamiento Dual vs. Unitario

La teoría de los dos sistemas del miedo sugiere un circuito de supervivencia defensiva que produce comportamientos defensivos y un circuito cognitivo que involucra la memoria de trabajo y produce sentimientos asociados con el miedo consciente. Otros, como Fanselow y Pennington, apoyan un modelo unitario único (es decir, un generador central de miedo). Cada teoría tiene sus méritos, pero surgen varias cuestiones teóricas al explorar cada modelo. La crítica al modelo de dos sistemas incluye la idea de que los sistemas cognitivos no pueden simplemente curar el trastorno de estrés postraumático, ya que el miedo es inflexible y está arraigado en circuitos defensivos. Sin embargo, desde una perspectiva experimental, los científicos solo pueden estudiar respuestas conductuales y viscerales en roedores, lo que hace que las definiciones basadas en la conciencia sean un avance importante en cómo abordamos el estudio del miedo y comparamos humanos con otras especies.

La Semántica del Miedo y la Ansiedad

El miedo se define generalmente como el estado emocional cuando el peligro está presente (el aquí y ahora), mientras que la ansiedad se refiere a amenazas distantes o futuras. Filósofos como Heidegger proponen que el miedo se enfoca en una amenaza específica, mientras que la ansiedad concierne a un peligro no especificado. Otra definición es que el miedo es el estado consciente en peligro, lo que se alinea con la teoría de dos sistemas. Esta definición ha sido criticada porque implica que los animales no tienen miedo si no son conscientes, lo que dificultaría el estudio del miedo en animales. Incluso entre los neurocientíficos afectivos líderes contemporáneos, existen discrepancias en las definiciones de miedo, a pesar de ser una de las emociones más reconocidas.

Emociones Innatas vs. Construidas

En la década de 1990, surgió un debate importante entre Panksepp, quien postuló un conjunto de emociones primarias biológicamente heredadas (como MIEDO, PÁNICO, JUEGO, LUST, IRA, TRISTEZA, BÚSQUEDA y CUIDADO), y Ortony y Turner, quienes cuestionaron la realidad biológica de las emociones. Barrett propone que las emociones, incluido el miedo, deben considerarse parte de un único sistema dinámico que configura los estados emocionales a través de la predicción en lugar de respuestas a estímulos. Este debate continúa influyendo en la investigación, particularmente en cómo se integran los sistemas subcorticales innatos con los procesos corticales de orden superior y la construcción de la experiencia emocional.

Tabla Comparativa de Teorías Clave

Teoría/ModeloExponentes ClaveÉpoca/Concepto CentralIdea Principal
Teoría de James-LangeWilliam James, Carl LangeFinales S. XIXLa emoción es la percepción de cambios corporales (fisiológicos).
Teoría de Cannon-BardWalter Cannon, Phillip BardPrincipios S. XXLa excitación fisiológica y la experiencia emocional ocurren simultáneamente, mediadas por el SNC (Tálamo, Hipotálamo).
Circuito de Papez / Sistema LímbicoJames Papez, Paul MacLeanMediados S. XXLas emociones se representan en un circuito cerebral interconectado (Amígdala, Hipotálamo, C. Prefrontal, etc.).
Teoría de los Dos FactoresSchachter y Singer1962La emoción es la interpretación cognitiva de la excitación fisiológica inespecífica, influenciada por el contexto.
Teoría de Emociones PrimariasJaak PankseppDesde 1980sExisten circuitos subcorticales innatos para emociones básicas compartidas por mamíferos.
Continuo de Inminencia de la AmenazaFanselow y LesterDesde 1980sLos comportamientos defensivos varían en función de la proximidad percibida de la amenaza.
Teoría de Dos Sistemas (Miedo)LeDoux y PineDesde 2010sDistinción entre circuitos de supervivencia defensiva (comportamientos) y circuitos cognitivos (sentimientos conscientes).
Teoría de Construcción EmocionalLisa Feldman BarrettDesde 2000sLas emociones son construidas dinámicamente a partir de procesos más básicos (interocepción, predicción, conceptualización).

Comparabilidad entre Modelos Animales y Humanos

Un objetivo clave es investigar los circuitos neurales y estados conductuales básicos que subyacen a las emociones. A menudo, el único modelo en animales es conductual, neuroquímico y autonómico, ya que no se puede preguntar a los animales cómo se sienten subjetivamente. Por el contrario, la experimentación en humanos está limitada por herramientas y ética. Esto plantea varios problemas: ¿La medición de emociones es comparable entre especies? ¿Son las emociones en humanos más complejas y moduladas por procesos de orden superior? Si bien los enfoques de condicionamiento pavloviano han logrado cierto éxito en reflejar parcialmente sistemas neurales entre especies, enfoques modernos como la etología computacional están creando una brecha en la medición entre especies.

Preguntas Frecuentes

  • ¿Quién es considerado el padre de la neurociencia afectiva?
    Jaak Panksepp (1943-2017) es ampliamente reconocido como el padre de la neurociencia afectiva. Fue un neurocientífico y psicobiólogo estonio-estadounidense que acuñó el término y dedicó gran parte de su carrera al estudio de los mecanismos neurales de la emoción en mamíferos, proponiendo la teoría de las emociones primarias basadas en circuitos subcorticales innatos.
  • ¿Qué es la teoría de James-Lange?
    La teoría de James-Lange postula que las emociones no son la causa de los cambios fisiológicos, sino la consecuencia. Sentimos una emoción (como miedo) porque experimentamos cambios corporales (como temblor y aumento del ritmo cardíaco) en respuesta a un estímulo.
  • ¿Cuál es la importancia del sistema límbico?
    El sistema límbico, un término popularizado por Paul MacLean basándose en el trabajo de Papez, es un conjunto de estructuras cerebrales interconectadas (incluyendo la amígdala, hipotálamo, hipocampo, etc.) que se consideraron fundamentales para el procesamiento y la experiencia de las emociones. Aunque la visión moderna reconoce una red más amplia, el sistema límbico fue un concepto crucial para enfocar la investigación en las bases neurales de la emoción.
  • Según el texto, ¿cuál es la diferencia entre miedo y ansiedad?
    Según el texto, el miedo se define generalmente como el estado emocional que ocurre cuando el peligro está presente (el aquí y ahora), a menudo enfocado en una amenaza específica. La ansiedad, por otro lado, se refiere a amenazas distantes o futuras, o a un peligro no especificado.
  • ¿Qué son las emociones primarias según Jaak Panksepp?
    Panksepp propuso siete sistemas afectivos primarios, biológicamente heredados, basados en circuitos subcorticales: BÚSQUEDA (expectancia), MIEDO (ansiedad), RABIA (ira), LUST (excitación sexual), CUIDADO (crianza), PÁNICO/DOLOR (tristeza) y JUEGO (alegría social).

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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