What is neuro medical terminology?

Compresión Nervio Peroneo Superficial (SPN)

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El cuerpo humano es una red compleja de nervios que transmiten señales sensoriales y motoras. Entre ellos, el nervio peroneo superficial (SPN) juega un papel crucial en la sensibilidad de una parte importante del pie. Sin embargo, este nervio es vulnerable a la compresión, una condición que puede generar dolor significativo y otras molestias, a menudo difíciles de diagnosticar correctamente.

What is SPN in neurology?
The superficial peroneal nerve (SPN) is a sensory nerve branch that comes off the common peroneal nerve in the lower leg. It can get compressed along its path through the thick fascia of the lower leg. It can lead to pain and occasionally numbness/tingling in the top and side of the foot.

La compresión del Nervio Peroneo Superficial es una causa reconocida de dolor en la parte inferior de la pierna y el pie, aunque su reconocimiento no está tan extendido como otras afecciones nerviosas. Entender qué es el SPN, por dónde discurre y qué lo hace susceptible a la presión es fundamental para abordar esta patología.

Índice de Contenido

Anatomía y Función del Nervio Peroneo Superficial

El Nervio Peroneo Superficial, conocido por sus siglas en inglés como SPN (Superficial Peroneal Nerve), es una rama nerviosa de naturaleza predominantemente sensorial. Se origina a partir del nervio peroneo común, que a su vez proviene del nervio ciático. El nervio peroneo común se bifurca en la parte superior de la pierna en el nervio peroneo profundo y el nervio peroneo superficial.

El SPN desciende por la parte lateral de la pierna, discurriendo inicialmente entre los músculos peroneos. Su trayectoria es crucial, ya que en un punto determinado, generalmente en el tercio distal de la pierna (aproximadamente entre 10 y 15 cm por encima de la articulación del tobillo), este nervio atraviesa una capa gruesa de tejido conectivo conocida como fascia profunda para volverse superficial. Una vez que emerge a través de la fascia, el nervio se ramifica para proporcionar sensibilidad a la piel de la parte superior (dorso) del pie y la parte lateral del tobillo y el pie, con la excepción del primer espacio interdigital, que es inervado por el nervio peroneo profundo.

Su función principal, por lo tanto, es recoger y transmitir información sensorial como el tacto, la temperatura y el dolor desde estas áreas de la piel hacia el sistema nervioso central. Cuando este nervio se comprime en algún punto de su recorrido, especialmente donde atraviesa la fascia, esta transmisión de señales se altera, dando lugar a los síntomas característicos.

Causas de la Compresión del SPN

La causa más común de la compresión del Nervio Peroneo Superficial ocurre precisamente en el punto donde este atraviesa la fascia profunda para hacerse superficial, a unos 10-15 cm por encima del tobillo. Este punto de salida es un sitio de constricción natural, y cualquier factor que aumente la presión en esta área o que engrose la fascia puede comprimir el nervio.

Varias condiciones y eventos pueden llevar al engrosamiento de la fascia o al aumento de la presión local:

  • Traumatismos directos: Un golpe o lesión en la parte lateral de la pierna puede causar inflamación y cicatrización, engrosando la fascia y comprimiendo el nervio.
  • Síndrome compartimental de esfuerzo: En deportistas, especialmente corredores, el aumento de volumen muscular durante el ejercicio puede generar presión dentro de los compartimentos fasciales de la pierna. Aunque el SPN se encuentra en el compartimento lateral, la presión generalizada o el engrosamiento fascial asociado pueden afectarlo.
  • Edema o hinchazón crónica: La hinchazón persistente en la parte inferior de la pierna y el tobillo, a menudo vista después de cirugías (como reemplazos de rodilla o cirugías de tobillo) o debido a otras condiciones médicas, puede estirar y engrosar la fascia, ejerciendo presión sobre el nervio.
  • Cicatriación postquirúrgica: Las incisiones quirúrgicas en la pierna lateral pueden llevar a la formación de tejido cicatricial que comprima el nervio.
  • Calzado ajustado o soportes: Aunque menos común, la presión externa constante por calzado muy ajustado o soportes ortopédicos puede contribuir a la irritación del nervio.

En esencia, cualquier situación que reduzca el espacio por donde pasa el nervio o que aumente la rigidez del túnel fascial puede desencadenar la sintomatología.

Síntomas Característicos

Los síntomas de la compresión del Nervio Peroneo Superficial están directamente relacionados con su función sensorial. El síntoma más frecuente y prominente es el dolor. Este dolor suele localizarse a lo largo del trayecto del nervio, descendiendo por la parte lateral de la pierna y extendiéndose hacia el dorso del pie.

Características del dolor:

  • Puede ser un dolor punzante, quemante o tipo calambre.
  • A menudo empeora con la actividad, especialmente caminar, correr o cualquier movimiento que tense la fascia de la pierna.
  • Puede aliviarse con el reposo.
  • El punto donde el nervio emerge de la fascia (aproximadamente 10 cm por encima del tobillo) es típicamente muy sensible a la palpación. La presión directa sobre este punto a menudo reproduce el dolor o las sensaciones anormales.

Además del dolor, los pacientes pueden experimentar:

  • Entumecimiento (adormecimiento): Pérdida de sensibilidad en la distribución cutánea del nervio (dorso del pie y parte lateral).
  • Hormigueo o parestesias: Sensaciones anormales como "alfileres y agujas" en la misma distribución.

Estos síntomas pueden ser intermitentes al principio, apareciendo solo con la actividad, pero pueden volverse persistentes a medida que la compresión se agrava. Es importante destacar que, a diferencia de la compresión del nervio peroneo profundo, la compresión del SPN generalmente no causa debilidad muscular, ya que es principalmente un nervio sensorial.

El Desafío Diagnóstico

Diagnosticar la compresión del Nervio Peroneo Superficial puede ser complicado y, en ocasiones, pasa desapercibido o se confunde con otras afecciones como el síndrome del túnel tarsiano anterior o problemas de la columna lumbar. Una de las razones de esta dificultad es que las pruebas electrofisiológicas estándar, como la electromiografía (EMG) y los estudios de conducción nerviosa, a menudo no son concluyentes o no muestran anomalías claras en casos de compresión sensorial pura y sutil. Esto se debe a que estas pruebas son más sensibles a los problemas que afectan las fibras motoras o a compresiones nerviosas más severas.

Por lo tanto, la piedra angular del diagnóstico es la historia clínica detallada y, fundamentalmente, la exploración física minuciosa. Durante el examen, el médico buscará:

  • Evaluar la descripción y localización del dolor y las parestesias.
  • Palpar cuidadosamente el trayecto del nervio en la parte lateral de la pierna.
  • Identificar el punto de máxima sensibilidad a la palpación, que a menudo coincide con la salida del nervio a través de la fascia.
  • Realizar maniobras que estiren o compriman el nervio para reproducir los síntomas (por ejemplo, flexión plantar e inversión del pie puede estirar el nervio).
  • Evaluar la sensibilidad cutánea en el dorso del pie.

Además de la exploración física, pueden utilizarse pruebas de imagen especializadas:

  • Resonancia Magnética con neurografía (MR Neurografía): Una técnica de RM avanzada optimizada para visualizar nervios periféricos. Puede mostrar cambios en el nervio, como engrosamiento o aumento de señal, indicativos de compresión o irritación.
  • Ecografía de alta frecuencia: Un método de imagen cada vez más útil. Un ecografista experimentado puede visualizar el nervio en tiempo real mientras atraviesa la fascia, identificando sutiles cambios en su tamaño o entorno que no son visibles en la RM convencional. Puede ser más sensible que la RM neurografía para detectar compresiones dinámicas o sutiles a nivel fascial.

Una herramienta diagnóstica y pronóstica muy valiosa es la inyección local de anestésico. Guiada por ecografía para asegurar la precisión, se inyecta una pequeña cantidad de anestésico local alrededor del nervio en el punto sospechoso de compresión. Si el dolor del paciente se alivia significativamente tras la inyección, esto refuerza fuertemente la sospecha de que el SPN es la fuente del dolor y sugiere que una intervención quirúrgica de liberación podría ser efectiva.

Opciones de Tratamiento: De la Descompresión a la Denervación

El tratamiento de la compresión del Nervio Peroneo Superficial depende de la severidad de los síntomas y de la respuesta a medidas iniciales. Inicialmente, se pueden considerar enfoques conservadores como fisioterapia, modificación de la actividad, calzado adecuado o infiltraciones (aunque las inyecciones son a menudo más útiles para el diagnóstico que para el tratamiento definitivo a largo plazo, como se mencionó). Sin embargo, para casos persistentes y sintomáticos donde el diagnóstico de compresión es claro, el tratamiento más efectivo suele ser quirúrgico.

La cirugía principal para esta condición es la descompresión o liberación del nervio.

Descompresión Quirúrgica del SPN

Este procedimiento implica una incisión sobre el trayecto del nervio en la parte anterolateral de la pantorrilla, generalmente en el área donde se sospecha la compresión fascial. El cirujano identifica cuidadosamente el nervio y lo libera de cualquier tejido constrictivo a su alrededor, prestando especial atención al punto donde atraviesa la fascia. Dado que el engrosamiento de la fascia es una causa común de la compresión, a menudo se realiza una fasciotomía (corte) o fasciectomía (extirpación de una porción) enfocada de la fascia de los compartimentos anterior y/o lateral de la pierna al mismo tiempo para asegurar que no haya constricción residual. Esta es una cirugía relativamente rutinaria para cirujanos con experiencia en nervios periféricos y busca restaurar la libertad del nervio, permitiendo que las señales nerviosas se transmitan sin impedimentos.

Tratamientos para Casos Complejos o Fallidos

En algunas situaciones, especialmente si el paciente ha tenido síntomas durante mucho tiempo, ha sido sometido a múltiples inyecciones, punción seca u otras intervenciones fallidas, o si se ha formado un neuroma (un crecimiento desorganizado de fibras nerviosas en respuesta a una lesión o irritación, que puede ser muy doloroso) en el nervio, puede ser necesaria una intervención más compleja.

  • Denervación con Reinervación Muscular Dirigida (TMR - Targeted Muscle Reinnervation): Si el nervio está severamente dañado o si existe un neuroma doloroso que no puede ser reparado, puede indicarse la denervación. Esto implica cortar el nervio afectado (en este caso, el SPN) más arriba en la pierna para eliminar el neuroma distal. Para prevenir la formación de un nuevo neuroma doloroso en el extremo cortado del nervio, se realiza una técnica llamada TMR. El extremo proximal del nervio cortado se sutura a un nervio motor cercano que va a un músculo que ya no es esencial (o se usa una rama pequeña de un nervio motor). Esto proporciona un 'objetivo' biológico para que las fibras nerviosas en crecimiento se dirijan, reduciendo la probabilidad de un neuroma doloroso.
  • Transferencia Nerviosa (End-to-Side): En ocasiones, si se necesita seccionar el nervio (por ejemplo, para tratar un neuroma), puede intentarse restaurar algo de sensibilidad protectora en el área que el SPN inervaba. Esto se puede lograr mediante una transferencia nerviosa, como una transferencia de extremo a lado (end-to-side transfer). El extremo distal del SPN cortado se sutura al lado de un nervio sensorial vecino sano, como el nervio sural. Con el tiempo, las fibras nerviosas del nervio sural pueden crecer hacia el SPN distal, restaurando parcialmente la sensación en su distribución original.

La elección del procedimiento depende de la evaluación individual del paciente, la extensión del daño nervioso y la presencia de un neuroma.

Caso Ilustrativo

Un ejemplo típico de esta condición es un paciente con un historial prolongado de dolor en la parte lateral de la pierna y el pie que empeora significativamente al caminar (con la ambulación). La exploración física revela un punto de máxima sensibilidad precisamente en la localización anatómica donde el Nervio Peroneo Superficial transita de profundo a superficial a través de la fascia. Las imágenes (no mostradas aquí) pueden confirmar el engrosamiento de la fascia compresiva alrededor del nervio. Tras la descompresión quirúrgica, el cirujano puede visualizar el nervio y sus ramas liberados, y en algunos casos, puede observar directamente la presencia de un neuroma 'en continuidad' (un engrosamiento localizado dentro del nervio) en una de las ramas del SPN, confirmando la causa de los síntomas.

Preguntas Frecuentes sobre la Compresión del SPN

¿Es común la compresión del Nervio Peroneo Superficial?
No es tan común como otras neuropatías por compresión (como el síndrome del túnel carpiano), y a menudo se diagnostica erróneamente. Sin embargo, es una causa importante de dolor crónico en la pierna y el pie que debe considerarse.
¿Quién tiene más riesgo de desarrollar esta condición?
Deportistas (especialmente corredores), personas que han sufrido traumatismos en la pierna, o aquellos que han tenido hinchazón prolongada después de cirugías en la pierna o el tobillo pueden tener un mayor riesgo.
¿Cuánto tiempo dura la recuperación después de la cirugía de descompresión?
La recuperación varía según el individuo y la extensión del procedimiento. Generalmente, se requiere un período inicial de restricción de la actividad, seguido de fisioterapia para recuperar la fuerza y la movilidad. La mejoría del dolor puede ser gradual y tomar varias semanas o meses.
¿Puede la compresión del SPN causar debilidad en el pie?
Típicamente no. El SPN es principalmente un nervio sensorial. La debilidad en los músculos del pie o el tobillo (como dificultad para levantar el pie) sugeriría un problema con el nervio peroneo profundo o un problema más proximal.
¿Qué diferencia hay entre la compresión del SPN y el síndrome del túnel tarsiano?
El síndrome del túnel tarsiano implica la compresión del nervio tibial posterior en el tobillo, lo que causa síntomas en la planta del pie y los dedos. La compresión del SPN afecta el dorso y el lado del pie. La localización de los síntomas es clave para diferenciarlos.

Comparación de Métodos Diagnósticos

Método DiagnósticoUtilidad para SPNObservaciones
Historia Clínica y Exploración FísicaMuy AltaEsencial. Localización del dolor, punto de máxima sensibilidad, reproducción de síntomas con maniobras.
Electromiografía (EMG) y Estudios de Conducción NerviosaBaja/LimitadaA menudo no diagnósticos para compresión sensorial pura. Más útiles para problemas motores o compresiones severas.
RM NeurografíaModerada/AltaPuede visualizar el nervio, cambios en su señal o tamaño. Útil para descartar otras causas.
Ecografía de Alta FrecuenciaAltaPermite visualizar el nervio en tiempo real, especialmente en el punto de salida fascial. Puede ser muy sensible a cambios sutiles.
Inyección Diagnóstica con Anestésico Local (guiada por Ecografía)Muy AltaConfirma si el SPN es la fuente del dolor. Excelente valor pronóstico para la cirugía.

En resumen, la compresión del Nervio Peroneo Superficial es una condición dolorosa y a menudo subestimada. Su diagnóstico requiere una alta sospecha clínica y una exploración física detallada, complementada idealmente con técnicas de imagen especializadas o una inyección diagnóstica. El tratamiento quirúrgico de descompresión ofrece una solución efectiva para muchos pacientes, mientras que técnicas más avanzadas como TMR o transferencias nerviosas pueden ser necesarias en casos complejos o con neuroma. Si experimenta dolor, entumecimiento u hormigueo persistente en la parte lateral de la pierna y el dorso del pie, es crucial buscar la evaluación de un especialista con experiencia en neuropatías periféricas.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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