What is the law of attraction in neuroplasticity?

La Ley de Atracción: ¿Ciencia o Mito?

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La Ley de Atracción es una creencia espiritual popular dentro del movimiento del Nuevo Pensamiento que postula una idea fascinante: que los pensamientos, ya sean positivos o negativos, tienen el poder de atraer experiencias correspondientes a la vida de una persona. Esta filosofía se basa en la premisa de que las personas y sus pensamientos están compuestos de 'energía pura' y que, según una supuesta ley universal, la energía similar atrae a la energía similar. De esta forma, se cree que concentrando la mente de manera adecuada, uno puede mejorar aspectos como la salud, la riqueza o las relaciones personales.

A pesar de su extendida popularidad y el entusiasmo de sus seguidores, la comunidad científica tiene una postura clara al respecto. La Ley de Atracción no cuenta con una base científica demostrable. Si bien algunos de sus defensores intentan respaldar sus argumentos haciendo referencia a teorías científicas, numerosos científicos han criticado abiertamente el uso indebido y la distorsión de conceptos científicos por parte de los proponentes de esta ley.

Is there any science behind the law of attraction?
There is no empirical scientific evidence supporting the law of attraction, and it is widely considered to be pseudoscience or religion couched in scientific language. This belief has alternative names that have varied in popularity over time, including manifestation.
Índice de Contenido

Orígenes y Evolución de la Ley de Atracción

Los orígenes de la Ley de Atracción se remontan al movimiento del Nuevo Pensamiento, que surgió de las enseñanzas de Phineas Quimby a principios del siglo XIX. Quimby, diagnosticado con tuberculosis en una época sin cura fiable para la enfermedad, descubrió que la excitación intensa al montar a caballo le proporcionaba un alivio temporal de su aflicción. Esta experiencia, que él interpretó como una recuperación, lo llevó a estudiar la influencia de la 'Mente sobre el Cuerpo'. Aunque no utilizó el término 'Ley de Atracción', su explicación sobre la salud capturaba una esencia similar:

El problema está en la mente, porque el cuerpo es solo la casa donde habita la mente, y le damos valor según su mérito. Por lo tanto, si tu mente ha sido engañada por algún enemigo invisible en una creencia, la has puesto en forma de enfermedad, con o sin tu conocimiento. Con mi teoría o verdad, entro en contacto con tu enemigo y te devuelvo la salud y la felicidad. Esto lo hago en parte mentalmente y en parte hablando hasta que corrijo las impresiones erróneas y establezco la Verdad, y la Verdad es la cura.

El término 'Ley de Atracción' apareció por primera vez en 1855 en 'The Great Harmonia, vol. IV' del espiritista estadounidense Andrew Jackson Davis, aunque en un contexto que aludía al alma humana y las esferas del más allá.

Sin embargo, el primer articulador de la Ley de Atracción como principio general fue Prentice Mulford. Figura clave en el desarrollo del Nuevo Pensamiento, Mulford discutió la ley extensamente en su ensayo 'La Ley del Éxito', publicado entre 1886 y 1887. Otros autores del Nuevo Pensamiento, como Henry Wood ('God's Image in Man', 1892) y Ralph Waldo Trine ('What All the World's A-Seeking', 1896), siguieron sus pasos. Para estos autores, la Ley de Atracción no solo concernía a la salud, sino a todos los aspectos de la vida.

El siglo XX vio un resurgimiento del interés, con la publicación de libros de gran éxito como 'Piense y Hágase Rico' (1937) de Napoleon Hill, 'El Poder del Pensamiento Positivo' (1952) de Norman Vincent Peale y 'Usted Puede Sanar Su Vida' (1984) de Louise Hay. El material de Abraham-Hicks también se basa principalmente en esta ley.

En 2006, el concepto ganó una exposición renovada con el lanzamiento de la película 'El Secreto', que rápidamente se convirtió en un libro superventas. Esto fue seguido por una secuela, 'El Poder' (2010), que relacionaba la Ley de Atracción con la ley del amor.

La Ley de Atracción Bajo el Escrutinio Científico

A pesar de su popularidad cultural e histórica, es fundamental reiterar que la Ley de Atracción carece de evidencia científica empírica que la respalde. Es ampliamente considerada como una pseudociencia o, en ocasiones, como una forma de religión disfrazada con lenguaje científico.

La crítica científica no se limita solo a la falta de pruebas. Muchos científicos han señalado cómo los defensores de la Ley de Atracción a menudo malinterpretan o aplican de forma errónea conceptos de la física cuántica, la neurociencia o la psicología para dar una apariencia de validez a sus afirmaciones.

Investigaciones empíricas recientes han arrojado luz sobre algunos aspectos conductuales de quienes adoptan estas creencias. Se ha observado que las personas que se adhieren a las creencias de manifestación y Ley de Atracción a menudo perciben niveles más altos de éxito. Sin embargo, estas creencias también se asocian con comportamientos de mayor riesgo, particularmente riesgos financieros, y muestran una susceptibilidad a la bancarrota. Esto sugiere que la creencia puede influir en la percepción subjetiva y en la toma de decisiones, pero no valida el principio de que los pensamientos por sí solos atraen resultados externos.

Técnicas y Prácticas de la Ley de Atracción

Los defensores de la Ley de Atracción suelen combinar diversas técnicas para alinear los pensamientos y emociones con los deseos. Las más comunes incluyen:

  • Reencuadre Cognitivo: Reemplazar pensamientos limitantes o autodestructivos (considerados 'negativos') con pensamientos más empoderadores y adaptativos ('positivos').
  • Afirmaciones: Repetición de frases positivas sobre uno mismo o sobre los resultados deseados.
  • Visualización Creativa: Imaginar vívidamente que los cambios o resultados deseados ya han ocurrido.

Un componente clave de esta filosofía es la idea de que, para cambiar eficazmente los patrones de pensamiento negativo, uno también debe 'sentir' (a través de la visualización) que los cambios deseados ya son una realidad. Se cree que esta combinación de pensamiento positivo y emoción positiva permite atraer experiencias y oportunidades positivas al lograr resonancia con la supuesta ley energética.

Manifestación y el Fenómeno del 'Lucky Girl Syndrome'

Una versión modernizada de la Ley de Atracción es conocida como manifestación. Este término se refiere a diversas estrategias de autoayuda que supuestamente permiten a un individuo hacer realidad sus deseos visualizándolos mentalmente. Las técnicas de manifestación a menudo implican pensamiento positivo, dirigir peticiones al 'universo', y también acciones por parte del individuo para lograr sus metas.

A principios de la década de 2020, surgió una encarnación de la Ley de Atracción popularizada en redes sociales como TikTok, conocida como 'lucky girl syndrome' (síndrome de la chica afortunada). Esta tendencia se basa en la idea de que puedes atraer lo que deseas (suerte, dinero, amor) repitiendo mantras y creyendo firmemente que las cosas saldrán bien para ti. Es, en esencia, una versión Gen Z de conceptos como el pensamiento positivo o 'El Secreto', pero poniendo un énfasis particular en la 'suerte' y en la creencia constante de que el universo conspira a tu favor porque eres una persona afortunada.

Si bien miles de usuarios de TikTok han compartido videos afirmando que esta estrategia ha transformado sus vidas, trayéndoles oportunidades inesperadas, los expertos y medios de comunicación señalan la falta de evidencia científica. Algunos lo han calificado como una tendencia de TikTok 'engreída'. Se describe como la práctica de escribir o decir repetidamente declaraciones afirmativas con la esperanza de que se hagan realidad, similar a la manifestación o la Ley de Atracción.

Se ha sugerido que el atractivo del 'lucky girl syndrome' para las generaciones más jóvenes, como la Gen Z, reside en la sensación de control que proporciona. En un mundo percibido como lleno de malas noticias (despidos, conflictos políticos, crisis de deuda estudiantil), aferrarse a algo que promete agencia y control sobre la propia vida puede ser muy atractivo.

Sin embargo, también existen advertencias sobre el lado negativo de esta tendencia. La idea implícita en muchos videos es que 'lo que le das al universo es lo que recibes'. Esto puede ser un mensaje perjudicial, sugiriendo que la pobreza o la falta de éxito se deben a pensamientos 'incorrectos', lo cual puede dañar la autoestima, especialmente en personas que enfrentan dificultades significativas. Además, el 'lucky girl syndrome' comparte similitudes con la positividad tóxica, ignorando el hecho de que la vida no es justa, que algunas personas tienen más privilegios que otras y que existen sesgos y desigualdades sistémicas y estructurales en el mundo. Si no funciona para alguien, puede convertirse en una razón más para sentirse mal consigo mismo.

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There is no empirical scientific evidence supporting the law of attraction, and it is widely considered to be pseudoscience or religion couched in scientific language. This belief has alternative names that have varied in popularity over time, including manifestation.

La Ley de Atracción y la Neuroplasticidad: ¿Existe una Conexión?

Más allá de las afirmaciones energéticas, algunas perspectivas intentan encontrar una base neurológica para los efectos percibidos de prácticas como las afirmaciones y la visualización, a menudo relacionándolas con el concepto de neuroplasticidad. La neuroplasticidad es la notable capacidad del cerebro para ser flexible y crear nuevas vías neuronales a lo largo de la vida.

La idea es que, de manera similar a cómo practicar una habilidad (como tocar la guitarra) fortalece las vías neuronales asociadas, repitiendo pensamientos o visualizaciones positivas, se podrían fortalecer las vías neuronales correspondientes. Al principio, tocar la guitarra es difícil porque las neuronas no están bien conectadas, pero con la práctica, se vuelve más fácil y eficiente a medida que las vías neuronales se cubren de mielina.

Aplicando esta analogía, se postula que si te enfocas intensamente en la manifestación de lo positivo, la vía neuronal asociada a esa creencia o resultado deseado se fortalecerá. Por el contrario, si existe una vía neuronal asociada a una creencia negativa, un enfoque concentrado en lo positivo podría debilitar esa vía negativa o incluso 'borrarla' con el tiempo.

Desde esta perspectiva, se argumenta que los pensamientos y la imaginación pueden tener un efecto en la neuroplasticidad del cerebro, al igual que las acciones físicas. Se pone el ejemplo de una persona pesimista que, mediante el ejercicio constante de pensamientos optimistas, podría 'entrenar' su cerebro para ser más optimista. El proceso de crear nuevas vías neuronales, desde esta interpretación, tendría mucho en común con el proceso de 'manifestar' los deseos.

Sin embargo, es crucial entender que esta conexión explorada entre la Ley de Atracción y la neuroplasticidad no implica una validación científica del principio de que los pensamientos atraen realidades externas a través de una ley universal de energía. Más bien, sugiere que las prácticas asociadas con la Ley de Atracción (como el pensamiento positivo, las afirmaciones, la visualización) podrían tener efectos en el funcionamiento interno del cerebro, alterando patrones de pensamiento, percepción y comportamiento a través de mecanismos neurológicos conocidos. Un cerebro entrenado en el optimismo o en visualizar el éxito podría estar más predispuesto a notar oportunidades, a persistir o a comportarse de maneras que aumenten la probabilidad de lograr ciertos resultados, pero esto es distinto a la idea de que el universo responde directamente a la energía del pensamiento.

En esencia, la neuroplasticidad explica cómo el cerebro puede cambiar y adaptarse en respuesta a experiencias y pensamientos repetidos, lo cual podría ofrecer una explicación psicológica y neurológica para algunos de los efectos *internos* reportados por quienes practican la Ley de Atracción, sin validar la afirmación central de que los pensamientos *atraen* realidades externas de forma mágica o energética.

Preguntas Frecuentes sobre la Ley de Atracción

¿Qué es exactamente la Ley de Atracción?
Es una creencia espiritual que sostiene que los pensamientos de una persona (positivos o negativos) atraen experiencias correspondientes a su vida, basándose en la idea de que 'lo semejante atrae a lo semejante' a nivel energético.

¿Tiene la Ley de Atracción base científica?
No, no tiene base científica demostrable. La comunidad científica la considera ampliamente como una pseudociencia debido a la falta de evidencia empírica y al uso indebido de conceptos científicos por parte de sus defensores.

¿Cómo se practica la Ley de Atracción?
Generalmente, se practican técnicas como afirmaciones, visualización creativa y reencuadre cognitivo para enfocarse en pensamientos y emociones positivas, creyendo que esto atraerá resultados deseados.

¿Qué es la manifestación?
La manifestación es un término moderno para referirse a las prácticas de autoayuda basadas en la Ley de Atracción, que buscan hacer realidad los deseos mediante la visualización mental y el pensamiento positivo.

¿Qué relación hay entre la Ley de Atracción y la neuroplasticidad?
Algunas perspectivas sugieren que las prácticas asociadas a la Ley de Atracción, como el pensamiento positivo y la visualización, podrían influir en el cerebro a través de la neuroplasticidad, fortaleciendo ciertas vías neuronales y alterando patrones de pensamiento. Sin embargo, esto explica mecanismos cerebrales *internos*, no valida la idea de que los pensamientos atraigan realidades externas universalmente.

¿Existen riesgos al creer en la Ley de Atracción?
Sí. Aunque puede asociarse con una mayor percepción de éxito, también se vincula con comportamientos de mayor riesgo (especialmente financieros) y susceptibilidad a la bancarrota. Tendencias como el 'lucky girl syndrome' pueden promover la positividad tóxica, culpar a las víctimas por sus circunstancias y ignorar las desigualdades sistémicas.

En conclusión, la Ley de Atracción es un fenómeno cultural e histórico interesante con raíces en el Nuevo Pensamiento. Si bien sus prácticas pueden coincidir con técnicas psicológicas que influyen en la mentalidad y el comportamiento (y posiblemente en la estructura cerebral a través de la neuroplasticidad), la afirmación central de que los pensamientos atraen realidades externas a través de una ley energética universal carece de fundamento científico y es considerada una pseudociencia.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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