What is the neuroscience behind growth mindset?

Neurociencia y Mentalidad de Crecimiento

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¿Alguna vez te has preguntado qué diferencia a quienes alcanzan su potencial de quienes no lo hacen? Podrías pensar que es cuestión de talento, suerte o incluso contactos. Pero el verdadero secreto podría ser algo tan simple y poderoso como una mentalidad de crecimiento.

How are neurons involved with a growth mindset?
The findings demonstrate that growth mindsets promote more effective error processing by enhancing neural attention to mistakes, which supports better learning and task performance.Feb 14, 2025

Empecemos hablando de mentalidades. Piensa en una mentalidad como la lente a través de la cual ves el mundo. Esta lente moldea cómo interpretas tus experiencias, cómo manejas los desafíos y cómo tomas decisiones. Es algo bastante crucial, ¿verdad?

La investigación de la psicóloga de Stanford, la Dra. Carol Dweck, nos trae los intrigantes conceptos de la mentalidad fija y la mentalidad de crecimiento. Aquí está lo esencial:

Índice de Contenido

Mentalidad Fija vs. Mentalidad de Crecimiento

La mentalidad fija se caracteriza por la creencia de que la inteligencia, los talentos y las habilidades son atributos innatos e inmutables. Las personas con esta mentalidad tienden a evitar los desafíos, temiendo que el fracaso exponga sus supuestas deficiencias. Es como estar atrapado en un pozo sin escalera.

Por otro lado, las personas con una mentalidad de crecimiento ven sus habilidades como maleables. Abrazan los desafíos, viéndolos como oportunidades para aprender y crecer. En lugar de desanimarse por el fracaso, se sienten energizadas por él. Estas son las personas que siguen escalando, sin importar cuán empinada sea la montaña.

Suena simple, pero las implicaciones son monumentales. El trabajo de Dweck no se trata solo de clasificar a las personas en categorías; se trata de comprender cómo nuestras creencias pueden moldear nuestras vidas.

Explorando la Teoría de la Mentalidad de Dweck

La curiosidad de Dweck sobre el potencial humano la llevó a investigar cómo las personas afrontan el fracaso. ¿Alguna vez has conocido a alguien que se rinde al primer signo de problema? O quizás has notado que algunas personas parecen prosperar con los desafíos, usándolos como peldaños en lugar de obstáculos.

Dweck también notó estos patrones y profundizó en los porqués y cómo, lo que desencadenó décadas de investigación. Su investigación sobre la “indefensión aprendida” —esa sensación de tirar la toalla cuando las cosas se ponen difíciles— se convirtió en el catalizador de su innovadora teoría de la mentalidad.

Imagina esto: Dweck y su equipo trabajaron con un grupo de niños que tenían dificultades académicas y emocionales, mostrando signos de esta indefensión aprendida. El equipo entrenó a estos niños para reencuadrar sus fracasos, animándolos a atribuir sus errores a un esfuerzo insuficiente en lugar de a la falta de habilidad.

¿Y adivina qué?

Este simple cambio de perspectiva tuvo un impacto profundo. Los niños aprendieron a persistir frente al fracaso y comenzaron a tener éxito. En contraste, un grupo de control de niños que no recibió este entrenamiento de mentalidad no mostró tal mejora.

Es una demostración poderosa de cómo cambiar tu mentalidad puede cambiar tu trayectoria. Pero es solo la punta del iceberg. A medida que el trabajo de Dweck continúa influyendo en áreas desde la educación hasta los negocios, queda claro: nuestra mentalidad importa más de lo que pensamos.

A continuación, exploremos la fascinante interacción entre la neurociencia y la neuroplasticidad.

Cableando el Cerebro para el Éxito: El Papel de la Neuroplasticidad

Muy bien, cambiemos un poco de tema y adentrémonos en el reino de la neurociencia. Pero no te preocupes, nos mantendremos alejados de la jerga.

Primero lo primero, hablemos de neuroplasticidad.

Suena súper complicado, pero en realidad es un concepto bastante sencillo. Se refiere a la capacidad de tu cerebro para reorganizarse, formando nuevas conexiones neuronales a lo largo de la vida. En términos más simples, es la forma en que tu cerebro se adapta a nuevas experiencias, aprende cosas nuevas e incluso se recupera de lesiones.

La neuroplasticidad es como el superpoder del cerebro, permitiéndonos aprender idiomas, dominar instrumentos musicales y adaptarnos a entornos cambiantes. Pero, lo que es más importante para nuestro contexto aquí, es la ciencia detrás de por qué una mentalidad de crecimiento puede llevar a cambios reales en tu comportamiento y habilidades.

Estudios han encontrado que cuando a los estudiantes se les enseña sobre neuroplasticidad, es más probable que desarrollen una mentalidad de crecimiento. Esto lleva a un mejor rendimiento académico, mayor motivación y mejores resultados de salud mental.

Por ejemplo, un estudio encontró que los estudiantes a quienes se les enseñó sobre neuroplasticidad tenían calificaciones más altas que aquellos a quienes no se les enseñó. Y otro estudio encontró que los estudiantes con una mentalidad de crecimiento eran más propensos a persistir en tareas difíciles que aquellos con una mentalidad fija.

Así que, cuando estés trabajando en desarrollar una mentalidad de crecimiento, recuerda esto: no solo estás cambiando tus pensamientos. Literalmente estás recableando tu cerebro.

What is the neuroscience behind growth mindset?
It refers to your brain's ability to reorganize itself, forming new neural connections throughout life. In simpler terms, it's your brain's way of adapting to new experiences, learning new things, and even recovering from injuries.Sep 20, 2023

La Neurociencia Detrás del Procesamiento de Errores y Retroalimentación

Las investigaciones más profundas sobre la mentalidad de crecimiento se han centrado en cómo el cerebro procesa los errores y la retroalimentación. Aquí es donde vemos diferencias neurales concretas entre la mentalidad fija y la mentalidad de crecimiento.

Varios estudios utilizando técnicas como el electroencefalograma (EEG) y la resonancia magnética funcional (fMRI) han arrojado luz sobre estos mecanismos. Estas técnicas nos permiten observar la actividad cerebral en tiempo real o analizar la conectividad entre diferentes áreas del cerebro.

Un área de investigación clave ha sido el análisis de Potenciales Relacionados con Eventos (ERPs), que son respuestas eléctricas cerebrales específicas a ciertos estímulos, como un error o un comentario (retroalimentación). Componentes como la Negatividad Relacionada con el Error (ERN) y la Positividad del Error (Pe) son particularmente relevantes.

Estudios pioneros como el de Mangels [10] mostraron que las personas con una mentalidad fija exhibían una mayor respuesta frontal P3 a la retroalimentación negativa. Esto sugiere una mayor participación cognitiva y un enfoque en proteger su autoimagen o probar sus habilidades. Sin embargo, mostraron una actividad cerebral relacionada con la memoria reducida después de recibir las respuestas correctas, lo que indica un menor esfuerzo en la codificación conceptual y una corrección de errores más deficiente.

Moser [5] y Schroder [16] replicaron y ampliaron estos hallazgos, centrándose en los componentes ERN y Pe. Encontraron que los individuos con una mentalidad de crecimiento mostraban amplitudes Pe mejoradas, lo que sugiere una mayor conciencia del error y una mayor atención a los errores. Esta mayor atención neural a los errores mediaba una mejor precisión después del error en el comportamiento.

Sin embargo, la investigación es compleja. Schroder [15], utilizando una inducción experimental de la mentalidad (haciendo que las personas lean artículos que promueven una mentalidad u otra), encontró que la mentalidad fija inducida mostraba amplitudes Pe tardías mejoradas, pero esta respuesta neural no se traducía en mejoras conductuales. Esto contrasta con los hallazgos de Moser y Schroder (con mentalidad de rasgo), sugiriendo que la forma en que se estudia la mentalidad (como un rasgo inherente o inducido experimentalmente) puede influir en los resultados neurales.

Además, Janssen [20] planteó una preocupación metodológica importante: la superposición estímulo-respuesta, que podría confundir las medidas neurales como el Pe. Sus hallazgos, después de corregir esta superposición, sugirieron que las diferencias iniciales en el Pe podrían deberse a una P3 relacionada con el estímulo retardada en lugar de una evaluación genuina del error, desafiando algunas interpretaciones previas.

Más allá de los ERPs, estudios como el de Myers [12] han utilizado fMRI en estado de reposo para examinar la conectividad cerebral. Encontraron que los niños con una mentalidad de crecimiento mostraban una mayor conectividad en las vías cortico-estriatales, que incluyen regiones involucradas en la regulación y el monitoreo de errores (corteza cingulada anterior dorsal y corteza prefrontal dorsolateral). Esto apoya la idea de que la mentalidad de crecimiento está asociada con redes cerebrales que facilitan estrategias adaptativas y atención a la información relevante.

La investigación de Bejjani [19] exploró cómo la mentalidad influye en la respuesta neural a la retroalimentación bajo amenaza de competencia. Descubrieron que los individuos con mentalidad fija, especialmente bajo amenaza, mostraban respuestas más inflexibles y punitivas en el núcleo caudado (una región del estriado) a la retroalimentación negativa. Interpretaron la retroalimentación negativa como un castigo y no se beneficiaron de ella para aprender. En contraste, los individuos con mentalidad de crecimiento mostraron respuestas estriatales más flexibles, viendo la retroalimentación negativa como informativa y activando el caudado en contextos donde la retroalimentación era más impredecible pero rica en información.

Estudios en niños en el contexto de las matemáticas (Puusepp [21, 22]) también han explorado estas diferencias. Un estudio encontró que una mayor mentalidad de crecimiento en matemáticas se asociaba con una mayor P300 a la retroalimentación negativa (posiblemente indicando más atención a la retroalimentación correctiva) y un componente negativo posterior más pequeño. Curiosamente, estudios posteriores mostraron que una mentalidad fija (tanto general como en matemáticas) en grados superiores se asociaba con una mayor atención a la retroalimentación positiva, quizás porque la retroalimentación se vuelve más relevante para la autoimagen y más amenazante si es negativa.

En resumen, la investigación neurocientífica sugiere que la mentalidad de crecimiento y la mentalidad fija están asociadas con patrones distintos de actividad cerebral, particularmente en la forma en que procesamos los errores y la retroalimentación. Mientras que la mentalidad fija puede llevar a respuestas neurales enfocadas en la autoprotección o la atención a la retroalimentación positiva (que afirma la habilidad), la mentalidad de crecimiento parece facilitar una mayor atención a los errores mismos y una interpretación de la retroalimentación negativa como una oportunidad de aprendizaje, respaldada por una mayor conectividad en redes cerebrales relevantes para el control cognitivo y la adaptación.

La Mentalidad de Crecimiento en Acción: Influenciando Comportamientos y Hábitos

Juntemos todo. Sabemos que una mentalidad de crecimiento puede cambiar la forma en que interpretamos los fracasos y los desafíos, y que nuestro cerebro tiene la capacidad de cambiar y adaptarse a través de la neuroplasticidad. Pero, ¿cómo impacta todo esto en nuestros comportamientos y hábitos diarios?

Resulta que tu mentalidad puede influir enormemente en tus comportamientos y hábitos, y a su vez, contribuir a la salud y el desarrollo del cerebro.

Tener una mentalidad de crecimiento te anima a abrazar los desafíos y persistir frente a los contratiempos. Esto significa que eres más propenso a mantener hábitos saludables, seguir aprendiendo nuevas habilidades y esforzarte por el desarrollo personal.

Los estudios han demostrado que tener una mentalidad de crecimiento también puede influir en la actividad cerebral. Por ejemplo, las personas con una mentalidad de crecimiento muestran una actividad cerebral diferente cuando cometen un error, lo que sugiere que están más enfocadas en aprender del error que en sentirse derrotadas por él.

Así que recuerda que cada vez que superas un desafío, aprendes de un error o pruebas algo nuevo, no solo estás creciendo como persona, también estás contribuyendo a la salud y el desarrollo de tu cerebro. ¡Es una situación en la que todos ganan!

El Viaje hacia el Crecimiento: Cultivando una Mentalidad de Crecimiento

Ahora que hemos establecido por qué una mentalidad de crecimiento es tan poderosa y cómo puede llevar a cambios cerebrales literales, la pregunta natural es: "¿Cómo la cultivo?" Te alegrará saber que, al igual que cualquier otra habilidad, es algo que puedes aprender y mejorar.

Aquí tienes algunos consejos para ayudarte en tu viaje:

  • Acepta que los desafíos son inevitables: En lugar de evitar los desafíos, véalos como oportunidades de aprendizaje y crecimiento. No se trata de ganar o perder; se trata de aprender.
  • Aprende de las críticas: La crítica constructiva es una herramienta poderosa para la mejora. En lugar de ponerte a la defensiva, trata de verla como una retroalimentación valiosa.
  • Celebra el éxito de los demás: En lugar de sentirte amenazado por el éxito de los demás, deja que te inspire. Aprende de su viaje y celebra sus logros.
  • Considera el esfuerzo como un camino hacia la maestría: Recuerda, el esfuerzo no se trata solo de trabajar duro; se trata de trabajar de manera inteligente. Es la clave para convertir el potencial en realidad.
  • Mantén un sentido de curiosidad: Permanece curioso y sigue aprendiendo. Cuanto más aprendes, menos temes lo que no sabes.

Cultivar una mentalidad de crecimiento no es un proceso de la noche a la mañana, pero estos pasos pueden ayudarte a comenzar tu viaje. Se trata de abrazar el proceso, no solo el resultado.

What is the connection between neuroplasticity and growth mindset?
In other words, a growth mindset creates an environment that nurtures and supports neuroplasticity. By believing in their ability to develop and improve, individuals are more inclined to engage in activities that challenge their existing skills and knowledge.

El Impacto en la Vida Real: La Mentalidad de Crecimiento en el Día a Día

Hemos cubierto mucho terreno hasta ahora: la ciencia detrás de la mentalidad de crecimiento, el papel de la neuroplasticidad y cómo cultivar una mentalidad de crecimiento.

Pero, ¿qué significa todo esto para ti en tu vida cotidiana?

Bueno, tener una mentalidad de crecimiento puede marcar una diferencia real en todos los aspectos de tu vida, desde tu desarrollo personal hasta tu crecimiento profesional. Ya sea que estés aprendiendo una nueva habilidad, abordando un proyecto desafiante en el trabajo o tratando de cultivar hábitos más saludables, tener una mentalidad de crecimiento puede ayudarte a perseverar, aprender de tus experiencias y, en última instancia, alcanzar tus objetivos.

Además, si cultivas una mentalidad de crecimiento, puede afectar positivamente tu bienestar mental. Reencuadrar los desafíos como oportunidades para aprender en lugar de algo aterrador puede reducir tus niveles de estrés y ansiedad, aumentar tu autoconfianza y fomentar una perspectiva más optimista.

Una mentalidad de crecimiento se trata de creer en tu potencial para crecer y cambiar. Y como hemos visto, esta creencia no es solo un mantra de autoayuda; es una herramienta poderosa que puede impulsar un cambio real en tu cerebro, tu comportamiento y tu vida.

Aplicando la Mentalidad de Crecimiento a tu Carrera

Desarrollar una mentalidad de crecimiento puede definitivamente moldear tu trayectoria profesional. Esto puede ser un tema delicado para algunos.

Después de todo, tu carrera puede sentirse como una gran parte de tu identidad —eso es doblemente cierto para los emprendedores— y la idea del fracaso en esta área puede ser particularmente intimidante. Pero, cambiemos el guion y veamos cómo una mentalidad de crecimiento puede convertir ese miedo al fracaso en una catapulta hacia el éxito.

Ya seas un emprendedor en ciernes, un profesional escalando la escalera corporativa o alguien que busca cambiar de carrera, adoptar una mentalidad de crecimiento puede ser tu arma secreta. Fomenta la resiliencia frente a los desafíos y un hambre de aprendizaje, cualidades muy buscadas en el mundo profesional.

Aquí tienes algunas formas en que puede ayudarte:

  • Aborda proyectos complejos con confianza: Digamos que te enfrentas a un proyecto complejo o una tarea desconocida. En tales situaciones, en lugar de evitarla, la verás como una oportunidad para expandir tus habilidades y conocimientos.
  • Aprende de los errores: ¿Cometiste un error? No te detengas en él. En su lugar, trátalo como una oportunidad de aprendizaje, un peldaño en tu camino hacia la maestría. En el gran esquema de tu carrera, no son los errores los que te definen, sino más bien, cómo aprendes y creces a partir de ellos.
  • Acepta (y aprende de) la retroalimentación: De manera similar, la retroalimentación, a menudo temida, puede ser una mina de oro de ideas cuando se ve a través de la lente de una mentalidad de crecimiento. No se trata de tomarlo como algo personal. Se trata de entender cómo puedes mejorar y ser mejor en tu oficio.
  • Trabaja de manera más hábil con otros: Pero no se trata solo de tu crecimiento personal. Una mentalidad de crecimiento también puede hacerte un mejor jugador de equipo. Cuando aprecias el proceso de crecimiento y aprendizaje, es más probable que valores diversas perspectivas, fomentes una cultura de aprendizaje dentro de tu equipo y contribuyas a un entorno de trabajo más saludable y productivo.

Así que, no solo es bueno para ti, ¡es bueno para todo tu equipo!

Tabla Comparativa: Mentalidad Fija vs. Mentalidad de Crecimiento

CaracterísticaMentalidad FijaMentalidad de Crecimiento
Creencia básica sobre habilidadesInnatas, inmutablesMaleables, desarrollables
Actitud ante desafíosLos evitaLos abraza
Respuesta a erroresSe siente derrotado, se rindeLos ve como oportunidades de aprendizaje
Actitud ante el esfuerzoLo ve como inútil si no hay talentoLo ve como el camino a la maestría
Respuesta a la retroalimentaciónSe pone a la defensiva, lo toma personalLo ve como información útil
Actitud ante el éxito ajenoSe siente amenazadoSe siente inspirado
Enfoque principalDemostrar habilidadDesarrollar habilidad
Base NeurocientíficaPatrones neurales menos adaptativos ante retroalimentación negativa, menor atención a errores (en algunos estudios), menor conectividad en vías relevantes para el control cognitivo.Mayor atención neural a errores (en algunos estudios), procesamiento adaptativo de la retroalimentación (vista como informativa), mayor conectividad en vías relacionadas con la regulación y el monitoreo de errores.

Preguntas Frecuentes sobre la Mentalidad de Crecimiento y la Neurociencia

¿Qué es la mentalidad de crecimiento?

La mentalidad de crecimiento es la creencia de que tus habilidades e inteligencia pueden desarrollarse a través de la dedicación y el trabajo duro. Contrasta con la mentalidad fija, que cree que las habilidades son innatas e inmutables.

¿Qué es la neuroplasticidad?

La neuroplasticidad es la capacidad del cerebro para cambiar, adaptarse y reorganizarse a lo largo de la vida. Implica la formación de nuevas conexiones neuronales y la modificación de las existentes en respuesta a nuevas experiencias, aprendizaje y desafíos.

¿Cuál es la conexión entre la mentalidad de crecimiento y la neuroplasticidad?

La neuroplasticidad es el mecanismo biológico que sustenta la mentalidad de crecimiento. La creencia en el potencial de crecimiento (mentalidad de crecimiento) motiva comportamientos (como persistir ante errores, buscar retroalimentación, esforzarse) que, a su vez, activan los procesos de neuroplasticidad en el cerebro, fortaleciendo las vías neuronales relevantes para el aprendizaje y la adaptación.

¿Cómo afecta la mentalidad de crecimiento al cerebro a nivel neuronal?

Las investigaciones con EEG y fMRI sugieren que la mentalidad de crecimiento está asociada con patrones distintos de actividad cerebral al procesar errores y retroalimentación. Por ejemplo, se ha observado una mayor actividad neural relacionada con la atención a los errores (componente Pe de los ERPs) y una mayor conectividad en áreas cerebrales involucradas en el control cognitivo y la regulación (vías cortico-estriatales), en comparación con la mentalidad fija.

¿Puedo cambiar de una mentalidad fija a una mentalidad de crecimiento?

Sí, absolutamente. La mentalidad de crecimiento es una habilidad que se puede cultivar. Al ser conscientes de nuestras reacciones ante los desafíos y errores, reencuadrando los fracasos como oportunidades de aprendizaje, buscando retroalimentación constructiva y valorando el esfuerzo, podemos gradualmente desarrollar y fortalecer una mentalidad de crecimiento, aprovechando la capacidad natural de neuroplasticidad de nuestro cerebro.

¿Cómo puedo empezar a cultivar una mentalidad de crecimiento?

Comienza por reconocer tus pensamientos de mentalidad fija. Luego, practica reencuadrar los desafíos como oportunidades, enfócate en el proceso y el esfuerzo en lugar de solo en el resultado, aprende activamente de tus errores y de la retroalimentación, y celebra el progreso, tanto el tuyo como el de los demás.

Conclusión

Al final, adoptar una mentalidad de crecimiento no se trata solo del éxito o el logro personal, se trata de fomentar el amor por el aprendizaje, abrazar la belleza del esfuerzo y buscar implacablemente el crecimiento, no solo para nosotros, sino también para quienes nos rodean.

Y eso, sin duda, vale la pena cultivarlo.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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