Desde tiempos inmemoriales, la humanidad se ha maravillado con la capacidad de recordar, de retener experiencias y conocimientos. Pero, ¿dónde reside físicamente la memoria en el vasto laberinto del cerebro? Esta pregunta ha impulsado una de las búsquedas más apasionantes en la neurociencia: la búsqueda del engrama. El engrama es un constructo hipotético que representa los procesos y cambios físicos concretos que constituyen una memoria en el cerebro. Es, en esencia, la huella neuronal que deja una experiencia.

Aunque filósofos como Aristóteles ya especulaban sobre la naturaleza de la memoria, fue a principios del siglo XX cuando Richard Semon acuñó formalmente el término 'engrama' para describir esta traza física. Sin embargo, en aquella época, la tecnología y el conocimiento neurocientífico eran limitados, lo que dificultaba enormemente la verificación empírica de su teoría. El engrama permaneció en gran medida como un concepto teórico, un objetivo esquivo para los investigadores.

- La Elusiva Búsqueda de Karl Lashley
- El Giro Hacia el Condicionamiento Clásico
- El Conejo: Un Modelo Ideal
- La Era Moderna de la Investigación del Engrama
- ¿Qué Constituye un Engrama Hoy?
- Separando Aprendizaje de Rendimiento: Un Desafío Crucial
- El Futuro de la Investigación del Engrama
- Preguntas Frecuentes sobre el Engrama
- Tabla Comparativa: Condicionamiento Clásico vs. Operante para la Búsqueda del Engrama
La Elusiva Búsqueda de Karl Lashley
Quizás uno de los primeros en abordar de manera sistemática y experimental la búsqueda del engrama fue Karl Lashley. Su principal interés radicaba en intentar localizar el engrama en una región específica del cerebro. Utilizando ratas a las que se les extirpaban diferentes partes del cerebro después de haber aprendido a navegar laberintos, Lashley esperaba encontrar una única área cuya lesión borrara la memoria del laberinto. Sin embargo, sus experimentos arrojaron un resultado inesperado: la eliminación de cualquier área particular no eliminaba por completo la memoria, aunque sí afectaba el rendimiento. Concluyó que la memoria no estaba localizada en un único punto, sino que parecía estar distribuida. Sus esfuerzos, aunque pioneros, no lograron identificar el engrama y, en última instancia, terminaron en un fracaso para el objetivo de la localización precisa.
Una razón probable de la dificultad de Lashley y otros investigadores tempranos para encontrar el engrama fue la complejidad del comportamiento que estudiaban. El aprendizaje operante, como el laberinto, es una forma relativamente compleja de aprendizaje asociativo que involucra múltiples procesos y regiones cerebrales. Para hacer que la localización del engrama fuera más manejable, se necesitaba un comportamiento más simple y controlable.
El Giro Hacia el Condicionamiento Clásico
La solución llegó con el uso del condicionamiento clásico, particularmente el condicionamiento de la respuesta del nictitante (NM) o del parpadeo en conejos. Este paradigma resultó ser una herramienta invaluable para estudiar los procesos físicos del cerebro relevantes para la formación y el almacenamiento de la memoria por varias razones clave:
- Control Experimental: A diferencia del condicionamiento operante, donde el sujeto controla la aparición de los estímulos mediante su comportamiento, en el condicionamiento clásico la presentación del Estímulo Condicionado (CS) y el Estímulo Incondicionado (US) es determinada completamente por el experimentador. Esto permite una manipulación precisa de la selección de estímulos.
- Análisis Temporal: La Respuesta Condicionada (CR) está temporalmente sincronizada con el CS. Esto posibilita un análisis temporal detallado de los eventos neuronales y su correlación con los cambios en la respuesta aprendida.
- Control de Efectos No Específicos: Los procedimientos de condicionamiento clásico permiten un mejor control de los efectos no específicos del entrenamiento en los procesos biológicos. Por ejemplo, se puede replicar la misma densidad de estimulación y número de respuestas incondicionadas tanto en condiciones experimentales como de control.
- Separación Aprendizaje vs. Rendimiento: Quizás la mayor ventaja es la facilidad para evaluar los efectos de las manipulaciones experimentales sobre el "aprendizaje" en lugar del "rendimiento". Este problema ha sido un obstáculo constante en el estudio de los sustratos cerebrales del aprendizaje. Por ejemplo, ¿una lesión cerebral perjudica un comportamiento aprendido porque daña la traza de memoria (aprendizaje) o porque deteriora la capacidad del animal para responder (rendimiento)? Este problema se evita comparando la amplitud de la Respuesta Condicionada (la respuesta aprendida) con la amplitud de la Respuesta Incondicionada (el reflejo o la capacidad de responder). Si una lesión anula la CR pero deja intacta la UR, se puede concluir que la lesión ha afectado el aprendizaje.
El Conejo: Un Modelo Ideal
El uso del condicionamiento clásico de la respuesta del nictitante en conejos ofrece ventajas adicionales que lo hicieron particularmente adecuado para la búsqueda del engrama por parte de Richard F. Thompson y sus colaboradores:
- Docilidad: Los conejos son animales dóciles que toleran la sujeción completa sin mostrar aversión, permaneciendo quietos durante largos períodos.
- Baja Tasa de Parpadeo Espontáneo: Tienen una tasa muy baja de parpadeo espontáneo, lo que reduce la interferencia de parpadeos no relacionados con los estímulos del experimento.
- Respuesta Robusta y Medible: La respuesta de la membrana nictitante es robusta, discreta y su amplitud-curso temporal es fácilmente medible.
- Adquisición Progresiva: La CR se adquiere de forma significativa en una sola sesión de entrenamiento, pero no de golpe. Esto permite analizar los sustratos cerebrales a lo largo del tiempo mientras el aprendizaje progresa, a diferencia de tareas de aprendizaje de un solo ensayo o algunas tareas operantes con curvas de adquisición muy rápidas.
- Ausencia de Sensibilización/Pseudocondicionamiento: Las presentaciones no emparejadas del CS y el US no aumentan la capacidad del CS para elicitar una respuesta, ni aumentan la tasa de parpadeo espontáneo.
Estas características hicieron que el condicionamiento del parpadeo en conejos fuera el paradigma elegido para continuar la búsqueda del engrama.
La Era Moderna de la Investigación del Engrama
Conceptualmente, la búsqueda del engrama implica identificar un circuito neuronal específico donde ocurre el aprendizaje. Ningún método neurobiológico por sí solo es suficiente para definir las características de un circuito neural y el sitio esencial de la plasticidad. Por lo tanto, la investigación moderna utiliza una combinación de métodos para determinar el papel de diferentes estructuras cerebrales en el comportamiento aprendido. Los métodos más fructíferos hasta la fecha incluyen:
- Registros Electrofisiológicos: Permiten observar la actividad eléctrica de las neuronas durante el aprendizaje y la recuperación de la memoria.
- Lesiones Permanentes y Reversibles: Ayudan a determinar si una región cerebral es necesaria para el aprendizaje o el rendimiento al inactivarla.
- Microestimulación Eléctrica: Permite activar artificialmente regiones o vías neuronales para ver si pueden elicitar la respuesta aprendida o interferir con el aprendizaje.
Estos métodos se usan en combinación con el condicionamiento clásico, asumiendo que existen vías neurales que conectan el CS, el US y la UR, y que es posible localizar una región específica del cerebro donde ocurre una modificación esencial que impulsa la respuesta condicionada. Todos estos métodos se han aplicado con éxito para definir el circuito neural subyacente al condicionamiento clásico del parpadeo.

¿Qué Constituye un Engrama Hoy?
Los avances recientes, impulsados por la capacidad de registrar la actividad de neuronas individuales y poblaciones neuronales, han profundizado nuestra comprensión. La memoria implica procesos básicos: codificación, almacenamiento y recuperación. Una población de neuronas involucrada en una computación particular se llama ensamble neuronal. Las neuronas que retienen las trazas de memoria, habiendo sufrido cambios físicos o químicos, se denominan neuronas de engrama. Estas neuronas pueden ser reactivadas durante la recuperación de la memoria e incluso pueden ser activadas artificialmente, por ejemplo, mediante optogenética, para inducir el recuerdo.
La investigación actual sugiere que el engrama de una sola memoria no está confinado a un área específica, sino que está distribuido a través de múltiples regiones del cerebro. Además, los estudios recientes muestran que estos engramas neuronales no son inmutables; pueden experimentar modificaciones con el tiempo, un hallazgo crucial para entender la flexibilidad de la memoria. Sorprendentemente, la investigación reciente también ha revelado que las células gliales, las células no neuronales que apoyan a las neuronas, también pueden contribuir a la formación de los engramas.
Separando Aprendizaje de Rendimiento: Un Desafío Crucial
Como se mencionó anteriormente, uno de los mayores desafíos en la neurociencia del aprendizaje ha sido distinguir si una manipulación cerebral afecta el aprendizaje en sí mismo (la formación o almacenamiento de la traza de memoria) o el rendimiento (la capacidad de expresar el comportamiento aprendido). El uso de paradigmas como el condicionamiento clásico del parpadeo permite abordar esto directamente. Al comparar la respuesta condicionada (CR), que es el comportamiento aprendido, con la respuesta incondicionada (UR), que es un reflejo básico y una medida de la capacidad de respuesta motora, los investigadores pueden determinar si una lesión o manipulación ha afectado la memoria en sí o la capacidad del animal para ejecutar la respuesta. Si la CR desaparece pero la UR permanece intacta, la conclusión es que el aprendizaje o la memoria han sido afectados.
El Futuro de la Investigación del Engrama
La investigación actual se centra en cómo observar y manipular estos ensambles neuronales y neuronas de engrama. Se busca identificar los elementos esenciales para la formación y persistencia del engrama, ya sea a nivel de poblaciones neuronales o dentro de estructuras subcelulares como las sinapsis. El campo está explorando cómo los engramas cambian con el tiempo, cómo interactúan diferentes regiones cerebrales para formar un engrama distribuido, y el papel de las células gliales en este proceso. La tecnología de engrama, que permite estudiar memorias individuales y su evolución con alta resolución experimental, promete diferenciar procesos como la codificación, la consolidación (el paso de memoria a corto a largo plazo) y el almacenamiento.

Abordar estas cuestiones es fundamental para desentrañar los misterios del aprendizaje y la memoria, con posibles implicaciones para comprender y tratar trastornos relacionados con la memoria.
Preguntas Frecuentes sobre el Engrama
Aquí respondemos algunas preguntas comunes sobre este fascinante concepto:
¿Qué es exactamente un engrama?
Es el término usado en neurociencia para referirse a la hipotética traza física o los cambios neuronales y moleculares que representan una memoria específica en el cerebro.
¿Dónde se almacena el engrama en el cerebro?
La investigación moderna sugiere que el engrama de una memoria no se almacena en un único lugar, sino que está distribuido a través de una red de múltiples regiones cerebrales que trabajan juntas.
¿Es el engrama una estructura fija e inmutable?
No, estudios recientes indican que los engramas neuronales son dinámicos y pueden ser modificados con el tiempo y nuevas experiencias.

¿Qué métodos se utilizan para estudiar el engrama?
Se emplean diversas técnicas en combinación, incluyendo registros de la actividad eléctrica cerebral (electrofisiología), inactivación de regiones cerebrales (lesiones) y activación artificial de neuronas (microestimulación, optogenética), junto con paradigmas de aprendizaje conductual como el condicionamiento clásico.
¿Las células no neuronales participan en la formación del engrama?
Sí, investigaciones recientes sugieren que las células gliales, que brindan soporte a las neuronas, también pueden contribuir a la formación de los engramas.
Tabla Comparativa: Condicionamiento Clásico vs. Operante para la Búsqueda del Engrama
| Característica | Condicionamiento Clásico | Condicionamiento Operante |
|---|---|---|
| Control de Estímulos | Experimentador determina CS y US | Sujeto determina estímulos (basado en comportamiento) |
| Relación Temporal CR-CS | CR sincronizada con CS | Relación menos directa, más variable |
| Complejidad del Comportamiento | Generalmente más simple (reflejos) | Generalmente más complejo (acciones voluntarias) |
| Separación Aprendizaje/Rendimiento | Más fácil (comparando CR vs UR) | Más difícil |
| Ideal para Búsqueda de Engrama Localizado | Más adecuado (en modelos simples) | Menos adecuado (en modelos complejos) |
En conclusión, la búsqueda del engrama ha evolucionado desde los intentos iniciales de localización simple hasta una comprensión mucho más sofisticada de la memoria como una entidad distribuida y dinámica a nivel de ensambles neuronales y más allá. Las técnicas modernas, combinadas con paradigmas conductuales bien controlados, están revelando la compleja arquitectura de la memoria en el cerebro, abriendo caminos emocionantes para futuras investigaciones.
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