La Neuropsicología del pensamiento se erige como un campo de investigación crucial que busca desentrañar la intrincada conexión entre el cerebro y los procesos cognitivos que subyacen al pensamiento humano. A lo largo de la historia de la psicología, el pensamiento ha sido objeto de profundo estudio, generando una rica diversidad de enfoques teóricos y metodológicos.

Adoptando la perspectiva de la teoría del desarrollo histórico-cultural del psiquismo humano, formulada por L.S. Vygotski y expandida por continuadores como A.R. Luria, nos proponemos sistematizar las características esenciales y la organización neuropsicológica del pensamiento abstracto. Desde esta óptica, el pensamiento se define como la capacidad cognitiva fundamental para la resolución de problemas inéditos o nuevos, haciendo uso de la experiencia previa del individuo.

Dentro de esta concepción, se reconocen dos modalidades principales de problemas y, por ende, de pensamiento:
- Aquellos donde los elementos para la resolución están presentes en el campo perceptivo, dando lugar al denominado “pensamiento práctico o espacial”. Este se relaciona estructuralmente con las áreas de confluencia parieto-témporo-occipital, a menudo llamadas “centro asociativo posterior”.
- Aquellos donde los elementos de resolución no están en el campo perceptivo, exigiendo una estrategia cognitiva más compleja, hipotético-deductiva, planificada e indirecta, apoyada en sistemas de operaciones lógicas (algoritmos). Este es el “pensamiento lógico-verbal o abstracto-conceptual”, vinculado estructuralmente a los sectores prefrontales, el “centro asociativo anterior”, áreas terciarias específicamente humanas cruciales para el control global del acto intelectivo.
Comprender la naturaleza del pensamiento implica explorar sus características esenciales y su correlación con la organización neuropsicológica.
- Características Esenciales del Pensamiento
- Organización Neuropsicológica del Pensamiento
- Organización Cerebral del Pensamiento
- Organización Neuropsicológica del Pensamiento y su Patología
- Preguntas Frecuentes sobre Neurociencia y Pensamiento
- ¿Qué es el pensamiento desde la Neuropsicología?
- ¿Cómo influyen la cultura y la sociedad en el pensamiento?
- ¿Qué papel juega la motivación en nuestro pensamiento?
- ¿El pensamiento es un proceso lineal o por etapas?
- ¿Qué partes del cerebro son fundamentales para el pensamiento?
- ¿Puede el pensamiento ser estudiado a través de sus fallos?
- ¿Qué significa que el pensamiento tenga un carácter anticipatorio?
Características Esenciales del Pensamiento
Diversos estudios han destacado una serie de características fundamentales que definen el pensamiento humano:
Esta característica subraya que el desarrollo del pensamiento es inseparable de la interiorización y apropiación del patrimonio cultural humano. El lenguaje, la ciencia, el arte y otros productos de la actividad humana son legados que el individuo recibe y que mediatizan su comunicación con el entorno social. Esta idea central de Vygotski descentró el origen del pensamiento de lo puramente interno a lo externo, enfatizando su adquisición ontogenética en un contexto social. Lejos de ser un reduccionismo, esta perspectiva entiende que la actividad histórico-cultural externa se transforma internamente en un sistema cerebral funcional (SCF), un proceso de internalización que impulsa el desarrollo del psiquismo.
Investigaciones transculturales, como las realizadas por A. R. Luria y colaboradores en Asia Central en la década de 1930 con sujetos analfabetos en comunidades primitivas (donde predominaba el pensamiento práctico), demostraron que la alfabetización no solo aportó nuevos contenidos, sino que reestructuró sus funciones cerebrales superiores (FCS). La alfabetización, como factor histórico-social y cultural, fue el motor dominante en la reorganización neuropsicológica de estos individuos, permitiéndoles acceder al predominio del pensamiento abstracto. Los cambios psicológicos observados incluían:
- La aparición de nuevas operaciones teóricas.
- La inclusión del análisis de propiedades en categorías abstractas.
- El dominio de procesos de abstracción y generalización conceptual.
- El desplazamiento progresivo del pensamiento práctico-situacional por las operaciones del pensamiento abstracto, que pasan a dominar la actividad cognitiva.
- La creación de la base para el pensamiento discursivo (hipotético-deductivo) y su desarrollo posterior.
Esto evidencia que los avances histórico-sociales y culturales no solo enriquecen el psiquismo con nuevos contenidos, sino que generan nuevas formas de actividad consciente, nuevas estructuras de procesos cognitivos y su organización neurofuncional, elevando la conciencia, autoconciencia y personalidad a niveles superiores.
El Carácter Activo
El pensamiento no está determinado unilateralmente por factores externos; el individuo juega un rol activo a través de sus actitudes hacia el entorno. Esta naturaleza dinámica ayuda a comprender las diferencias individuales y el papel de la personalidad en el desarrollo intelectual. La motivación es crucial en el rendimiento intelectual. Una baja activación motivacional disminuye la eficacia en la búsqueda cognitiva para resolver problemas. Es notable que lesiones en los sectores prefrontales del cerebro, que pueden causar síndromes apático-acinético-abúlicos, cursan con déficits significativos en todas las funciones cognitivas.
Además, el carácter activo se manifiesta en el interés, la actitud emocional y la valoración personal hacia la realidad, lo que activa campos semánticos específicos que se movilizan para resolver una tarea cognitiva. Esta movilización varía entre individuos y en el mismo individuo en distintos momentos, reflejando la imbricación de lo cognitivo y lo afectivo.
La Naturaleza Procesal
El pensamiento no es una función estática, sino un desarrollo ontogenético que se forma por etapas y que, una vez adquirido, funciona a través de eslabones o factores coordinados. Desde la neurociencia, se comprende como la formación y estabilización dinámica de un sistema cerebral funcional (SCF). Psicológicamente, es una acción mental que se actualiza al enfrentar una tarea o problema.
La naturaleza procesal se revela claramente en la codificación del enunciado discursivo, el paso de la idea al lenguaje externo. Este proceso incluye varias etapas:
- Primera etapa: El motivo y el objetivo impulsan la enunciación verbal. Una necesidad humana (afectiva, cognitiva, de comunicación) se objetiva en un motivo, que se orienta hacia un objetivo, iniciando el proyecto de comunicación.
- Segunda etapa: El “registro semántico primario”, una reducción extrema de la alocución que contiene la esencia de la idea. Se convierte en un esquema simultáneo, semántico, organizado con ayuda del lenguaje interior.
- Tercera etapa: El lenguaje interior transforma la idea inicial (registro semántico primario), que es un sentido personal, en un sistema de significados sociales comprensible para otros. El lenguaje interior es abreviado, sintáctico y funcionalmente predicativo, facilitando el paso a una alocución verbal desplegada y organizada.
- Cuarta etapa: El paso a la alocución externa. El lenguaje interior activa estructuras semánticas previas, culminando en la organización del enunciado discursivo manifiesto. Este se basa en esquemas lógico-gramaticales y sintácticos que organizan el plano cinestésico-motor para activar los articulemas que transmiten la idea original.
Este proceso, aunque simplificado, ilustra la complejidad neuropsicológica del pensamiento y su expresión verbal:
Motivo / Objetivo > Registro semántico primario (Pensamiento) > Lenguaje interior > Lenguaje externo
La Apoyatura Instrumental
El pensamiento no es “puro”, sino que se basa en un sistema de instrumentos y operaciones socialmente producidos e interiorizados. Vygotski demostró que la unidad del pensamiento y el lenguaje reside en el significado de la palabra, cuyo desarrollo semántico interno posibilita el progreso del pensamiento. Investigaciones posteriores sugieren que el pensamiento se apoya en algoritmos (sistemas de operaciones): lógicos para problemas abstractos, espaciales/senso-perceptivos para problemas prácticos, o numéricos para cálculos.
Estos algoritmos poseen una capacidad heurística (de resolución de problemas) específica, cuya organización estocástica (probabilística) depende de la experiencia previa y la tarea. La inteligencia, por tanto, no es general y abstracta, sino “singular y concreta”, referida a áreas de conocimiento en las que el individuo se ha especializado. Los algoritmos en estas áreas facilitan la resolución de tareas específicas, otorgando una ventaja intelectual en ese ámbito.
La Unidad de lo Cognitivo y lo Afectivo
El pensamiento no está determinado solo por lo intelectivo; el plano afectivo es igualmente importante. Se concibe el pensamiento como un proceso cognitivo impulsado emocionalmente. Esto se manifiesta en la motivación, la actitud y la valoración personal de la tarea, factores que movilizan las estructuras cognitivas.
La importancia de no disociar lo intelectivo y lo emotivo se observa en diversos hechos: el descenso del rendimiento intelectual en pacientes con patologías orgánicas que afectan estructuras cerebrales motivacionales; el retardo en el aprendizaje en niños con bloqueos emocionales; o la disparidad en tests de retención según el grado de motivación del sujeto.
La Direccionalidad Consciente
El pensamiento es un proceso orientado por un objetivo formulado conscientemente, no es azaroso. A nivel macroestructural, es impulsado por un motivo que busca satisfacer una necesidad, se orienta hacia un objetivo y utiliza un sistema de acciones y operaciones. Un factor clave es la función de “aceptante de acción”, que compara el motivo original con el objetivo alcanzado. La actividad cesa cuando hay concordancia; de lo contrario, se inician nuevas búsquedas orientadoras. Mantener constante el motivo y el objetivo es vital para la progresión del pensamiento, dándole una dirección selectiva a la información buscada.
La estructura de la actividad humana (y el pensamiento) puede representarse como:
Necesidad (A) -> Motivo (B) -> Objetivo (C) -> Sistema de Acciones (D) -> Conjunto de Operaciones (E) -> Aceptante de Acción (F)
El pensamiento debe ser flexible para adaptarse a cambios, pero estable para alcanzar el objetivo, lo cual requiere una direccionalidad adecuada. Esta característica otorga libertad y plasticidad en las acciones/operaciones, haciéndolo dinámico y autorregulado. Esto confiere dos ventajas: una amplia gama de opciones para resolver problemas y la posibilidad de rectificación, garantizando funcionalidad adaptativa.
El Carácter Anticipatorio
La función vital del pensamiento humano incluye la capacidad de prever consecuencias, permitiendo orientar y regular el comportamiento de forma cualitativamente distinta a la del mundo animal. Esta propiedad permite elaborar y ejecutar planes conductuales que van más allá del marco perceptivo inmediato, organizando el comportamiento hacia el futuro. La capacidad de prever es un mecanismo esencial que participa en la mayoría de los actos humanos, desde planificar el fin de semana hasta elaborar teorías científicas, necesitando modelos cognitivos futuros para orientarse.
Aunque su desarrollo varía individualmente, esta característica de anticipar y prever eventos futuros convierte al hombre en el único ser capaz de elaborar intenciones y proyectos de vida futuros, orientando su conducta en función de sucesos probables aún no ocurridos.
Estos siete principios teóricos, derivados de la teoría histórico-cultural, orientan el modelo neuropsicológico del pensamiento.
Organización Neuropsicológica del Pensamiento
La estructura psicológica del pensamiento se compone de cinco eslabones o factores básicos, cada uno con su correlato neurodinámico:
1. Generación y Sostenimiento del Motivo
El motivo es la fuerza impulsora del pensamiento, planteando que una situación o problema requiere resolución. Puede ser una necesidad de expresar un deseo, transmitir información, o comunicarse. Su mantenimiento es vital para establecer la relación lógica entre “lo requerido” (motivo) y “lo obtenido” (objetivo). Sin esta condición, se pierde la selectividad de los algoritmos necesarios para resolver la tarea, dando paso a nexos semánticos inesenciales. La patología neuropsicológica, especialmente en lesiones prefrontales masivas, ilustra la importancia de este factor, a menudo acompañada de anosognosia (falta de conciencia del déficit).
Ejemplo Clínico (Paciente A):
Un paciente con lesión prefrontal izquierda, ingeniero civil con alto nivel premórbido, al intentar resolver un problema simple (“en dos estantes hay 12 libros; en el derecho hay 2 más que en el izquierdo. ¿Cuántos en cada uno?”), responde:
PACIENTE: “Claro, es fácil, hay 2 libros más en el derecho…12 + 2 = 14 libros…”
EXAMINADOR: “¿Y en el estante izquierdo cuántos libros hay?”
PACIENTE: “…¿ en el estante izquierdo?… Sí, sí, también 14… O sea 14 y 14 son 28 libros en total”.
EXAMINADOR: “¿Está seguro?”:
PACIENTE: “Claro, Doctor, es fácil y además yo soy Ingeniero (sonríe)”.
Este caso demuestra cómo la pérdida del motivo orientador desintegra la estructura lógica del problema, incapacitando al paciente para generar alternativas de resolución y resultando en respuestas ilógicas sin autocrítica.
2. Investigación de las Condiciones del Problema
Este factor implica acumular información para captar la lógica interna del problema. Algunos lo dividen en subfases: restricción del problema (limitando aspectos), análisis de componentes, separación de lo esencial (jerarquizando factores importantes), y correlación de lo esencial (visión integral). Una indagación inadecuada lleva a tomar elementos inesenciales, elaborando hipótesis y justificaciones paralógicas.
Ejemplo Clínico (Paciente B):
Un abogado con deterioro cognitivo moderado debido a secuelas isquémicas, al intentar explicar un refrán (“Agua tranquila, agua profunda”) con opciones múltiples, elige la incorrecta (“Se encontró metiéndose en aguas profundas, porque en lo profundo el mar es más tranquilo”).
PACIENTE: “Es la c), “se encontró metiéndose en aguas profundas”, porque en lo profundo el mar es más tranquilo”.
EXAMINADOR: “¿Podría ser otra la respuesta?. Por ejemplo, la alternativa a) Una persona callada puede ser muy inteligente.”.
PACIENTE: “No, porque… ¿qué tiene que ver una persona con el agua?. Y ¿qué tiene que ver el aceite con el agua? No, es de locos… el aceite no va con el agua. Es la c) porque el mar es más tranquilo en lo profundo”.
Aquí, el paciente se aferra a elementos superficiales o inesenciales (“aguas profundas”) e ignora la relación figurada del refrán, incapaz de separar lo esencial del problema (el significado metafórico vs. el literal).
3. Selección de Alternativas y Plan Cognitivo
Esta etapa es el plano estratégico: formular qué hay que alcanzar y cómo. Es probabilística; incluso una elección incorrecta puede acercar a la solución por descarte. Lesiones frontales pueden impedir la generación de un plan, llevando a extraer fragmentos, respuestas impulsivas o estereotipadas, desestructurando el acto intelectivo con anosognosia.
Ejemplo Clínico (Paciente C):
Un contador público con un tumor frontal derecho operado, al resolver un problema de edades (“Luis tiene 12, Juan 3 más que Luis, Pedro 5 menos que Juan. ¿Cuántos años cada uno?”), lee el problema pero rechaza ayuda externa y responde fragmentadamente:
PACIENTE: (Lee la Tarjeta tres veces. Rechaza lápiz y papel. Responde) “Luis tiene 12 años, Juan tiene 3 años y Pedro 5 años… En cambio, mi hijo Pedro tiene 20 años… ya está hecho un hombre”.
Incapaz de generar un plan lógico para relacionar los datos, el paciente extrae números aislados (3, 5) del texto o introduce información personal irrelevante, demostrando una severa alteración en el plano estratégico del pensamiento.
4. Elección de Acciones y Operaciones (Plano Táctico)
Conformado por la movilización de operaciones específicas (algoritmos) para alcanzar el objetivo. Es el plano táctico, influenciado por el estratégico pero retroactuando sobre él. Posee gran libertad en la movilización de algoritmos, garantizando plasticidad. Déficits en este eslabón dificultan la asimilación de relaciones lógicas indirectas y secuenciales, aunque el sujeto pueda intentar activamente hallar el esquema lógico.
Ejemplo Clínico (Paciente D):
Una administrativa con ACV isquémico parietal inferior izquierdo, al enfrentar el mismo problema de edades, muestra dificultad para relacionar los datos indirectamente:
PACIENTE: “Bien… acá dice (lee detenidamente)… que Luis, sí, tiene 12 años… eso está claro, pero ahora… después Juan tiene más… pero… ¿Qué es más?… ¿Más que qué?… déjeme pensarlo… estoy lenta… ¿Y Pedro tiene 5 años menos?… ¿Cómo menos?… ¿Menos que quién, eh?.. ¿Cómo es esto?… ¿Cómo se relaciona todo esto?… Es como si entendiera por partes pero no todo el problema… ¿Estoy tarada yo?… No, no, perdone doctor, pero no puedo hacerlo… ¡Es increíble!”.
Aunque intenta activamente, la paciente falla en correlacionar los elementos y seguir la secuencia lógica, evidenciando un déficit en la aplicación de las operaciones necesarias (cálculo indirecto, comparación) a pesar de tener conciencia de su dificultad.
5. Función Aceptante de la Acción
El último eslabón, la “función aceptante de la acción” (P. Anokhin), realiza el análisis comparativo entre el motivo original y el resultado. Si hay concordancia, la actividad cesa; si no, el proceso se reinicia. Este carácter circular permite la autocrítica consciente y la corrección. Su alteración conduce a la pérdida de autocrítica y anosognosia, impidiendo la corrección de respuestas erróneas.
Ejemplo Clínico (Paciente E):
Un estudiante de sociología con secuela prefrontal derecha por TEC, al explicar el refrán “no cuentes tus pollos antes de que salgan del cascarón”, ofrece una interpretación literal y se aferra a ella:
EXAMINADOR: “Por favor, explícame el significado de este refrán: “no cuentes tus pollos antes de que salgan del cascarón”. ¿Comprendiste?”.
PACIENTE: Sí, sí, claro, porque algunos pollos pueden nacer muertos y otros vivos. Hay que contar a los que nacen vivos”.
EXAMINADOR: “¿Podría el refrán tener otro significado?”.
PACIENTE: “Yo no le encuentro otro. El pollo muerto está muerto, no resucita… Al menos en esta vida (sonríe)”.
EXAMINADOR: “¿Pero no podría el refrán significar algo así como que “no hay que adelantarse a los acontecimientos”?.
PACIENTE: “No, nada que ver… nada que ver… el acontecimiento podría se la muerte del pollo, porque no se lo puede comer muerto, pero al que nace vivo sí se lo puede uno comer”.
La alteración de la función aceptante impide la comparación entre el motivo (comprender el refrán) y el objetivo (dar el significado correcto), llevando a una respuesta literal, falta de autocrítica y rechazo a alternativas, incluso cuando se le sugiere la interpretación correcta.
Organización Cerebral del Pensamiento
La neurociencia postula que el pensamiento emerge de la actuación conjunta y diferenciada de varias estructuras cerebrales:
La Formación Reticular
Transmite y modula los gradientes de excitación cortical necesarios para mantener un tono adecuado. Sus conexiones bidireccionales (córtico-reticulares) ajustan la excitabilidad para que no sea excesiva ni insuficiente, lo cual dificultaría el proceso. Este sistema se autorregula según las exigencias del medio y el curso de las acciones del sujeto.
Los Sectores Posteriores del Cerebro
Estas regiones (parieto-témporo-occipital) son responsables del análisis y síntesis de diversas modalidades de información y su organización secuencial (espacial y temporal). Las áreas temporales secundarias (ej. área 22 de Brodmann) decodifican información fonemática para la comprensión semántica. Las áreas occipitales secundarias (ej. áreas 18 y 19) analizan y sintetizan información visual. Las áreas parietales secundarias (ej. áreas 1, 5) y el área premotora aportan análisis cinestésico-motor, crucial para explorar perceptivamente (movimientos oculares, etc.). Las regiones de confluencia parieto-témporo-occipital (ej. áreas 39, 40) integran esta información en esquemas espaciales simultáneos o estructuras cognitivas complejas, siendo esenciales para el pensamiento práctico o espacial. Estos sectores se consideran responsables del plano microestructural o táctico del acto intelectivo, manejando las acciones y operaciones.
Los Sectores Prefrontales del Cerebro
Ubicados en la parte anterior (ej. áreas 9, 10, 11, 46 de Brodmann), estos sectores son cruciales para mantener el motivo y el objetivo, regular el programa de actividad y verificar el resultado. Posibilitan que la intención inicial no se altere, que la base orientadora e investigativa se mantenga, y que se detecten deficiencias. Son esenciales para la direccionalidad consciente del pensamiento y se consideran responsables del plano macroestructural o estratégico, formulando el plan general y regulando su ejecución.
La interacción dinámica entre estos tres componentes cerebrales (modulación del tono cortical, análisis/síntesis de información y planificación/regulación) constituye el sistema cerebral funcional que posibilita el pensamiento.
Organización Neuropsicológica del Pensamiento y su Patología
| Eslabón Psicológico | Organización Cerebral | Patología (Ejemplo) |
|---|---|---|
| 1. Generación/Sostenimiento del Motivo y Objetivo | Sectores Prefrontales (ejs. Áreas 9, 10, 11, 12) | Pérdida de la base orientadora del acto intelectivo; incapacidad para mantener el objetivo; respuestas ilógicas; anosognosia. |
| 2. Investigación de las Condiciones del Problema | Sectores Posteriores (ejs. Áreas Parieto-témporo-occipital: 39, 40, 37) | Dificultad para captar la lógica interna; toma de elementos inesenciales; elaboración de hipótesis paralógicas. |
| 3. Selección de Alternativas y Plan Cognitivo (Plano Estratégico) | Sectores Prefrontales (ejs. Áreas 9, 10, 46) | Incapacidad para generar un plan de resolución; respuestas impulsivas, estereotipadas o fragmentadas; desestructuración del acto intelectivo. |
| 4. Elección de Acciones y Operaciones (Plano Táctico) | Sectores Posteriores (ejs. Áreas Parieto-témporo-occipital, áreas secundarias) | Dificultad para asimilar/comprender relaciones lógicas indirectas; fallos en la secuencia lógica; incapacidad para movilizar operaciones adecuadas. |
| 5. Función Aceptante de la Acción (Verificación y Autocrítica) | Sectores Prefrontales (ejs. Áreas 10, 11, 47) | Pérdida de la autocrítica; anosognosia de errores; incapacidad para corregir respuestas equivocadas. |
Preguntas Frecuentes sobre Neurociencia y Pensamiento
¿Qué es el pensamiento desde la Neuropsicología?
Según la Neuropsicología influenciada por Vygotski y Luria, el pensamiento es la capacidad cognitiva para resolver problemas nuevos o inéditos, utilizando la experiencia previa del sujeto. Es un proceso psicológico superior y específicamente humano, estrechamente ligado a la actividad cerebral.
¿Cómo influyen la cultura y la sociedad en el pensamiento?
La teoría histórico-cultural postula que el pensamiento se desarrolla a través de la interiorización del patrimonio cultural (lenguaje, conocimientos, herramientas). Los progresos sociales y culturales reestructuran las funciones cognitivas y su organización cerebral, elevando la conciencia y la capacidad de pensamiento abstracto.
¿Qué papel juega la motivación en nuestro pensamiento?
La motivación es un factor activo y esencial. Impulsa el pensamiento al plantear una necesidad o problema a resolver. Una motivación adecuada mantiene la direccionalidad hacia el objetivo y activa la búsqueda cognitiva necesaria. Su alteración, como en lesiones prefrontales, puede afectar significativamente el rendimiento intelectual.
¿El pensamiento es un proceso lineal o por etapas?
El pensamiento se concibe como un proceso procesal que se forma por etapas a lo largo del desarrollo. Una vez adquirido, opera a través de eslabones coordinados, como la generación del motivo, la investigación del problema, la planificación, la ejecución de operaciones y la verificación del resultado.
¿Qué partes del cerebro son fundamentales para el pensamiento?
El pensamiento involucra un sistema cerebral funcional complejo. Incluye la formación reticular (regulación del tono cortical), los sectores posteriores (parieto-témporo-occipital) para el análisis y síntesis de información y el plano táctico, y los sectores prefrontales para la planificación, regulación y verificación del plano estratégico.
¿Puede el pensamiento ser estudiado a través de sus fallos?
Sí, el estudio de las patologías neuropsicológicas del pensamiento, como las causadas por lesiones cerebrales, permite observar de forma "desmembrada" los componentes del proceso. Los ejemplos clínicos de pacientes con déficits específicos en la motivación, investigación, planificación, ejecución u verificación, ilustran la importancia de cada eslabón para el funcionamiento normal del pensamiento.
¿Qué significa que el pensamiento tenga un carácter anticipatorio?
Significa que el pensamiento humano permite prever las consecuencias de eventos futuros. Esta capacidad es crucial para elaborar planes de acción que trascienden el momento presente y organizar el comportamiento hacia metas futuras, diferenciando cualitativamente la cognición humana de la animal.
En síntesis, la comprensión del pensamiento desde la neurociencia y la perspectiva histórico-cultural revela un proceso complejo, dinámico y multifacético, intrínsecamente ligado a la actividad cerebral y profundamente moldeado por la interacción social y cultural. Este modelo conceptual, si bien susceptible de futura refinación, proporciona una base sólida para seguir explorando una de las capacidades más distintivas y valiosas del ser humano.
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