¿Qué dice la neurociencia sobre los sueños?

Neurociencia de los Sueños: Un Viaje Mental

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Cada noche, al cerrar los ojos y adentrarnos en el reino del sueño, nuestro cerebro emprende un viaje extraordinario. Desconectado del mundo exterior, es capaz de generar por sí mismo un universo completo de experiencias conscientes: los sueños. Durante siglos, estos fenómenos nocturnos han sido objeto de fascinación, misterio e interpretación. Hoy, la neurociencia moderna comienza a desentrañar sus secretos, buscando las bases orgánicas y los mecanismos cerebrales que los hacen posibles.

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El estudio científico riguroso de los sueños es un desarrollo relativamente reciente. Sigmund Freud, en su obra fundamental 'La interpretación de los sueños', predijo que la investigación futura encontraría una base orgánica para los eventos mentales oníricos. El trabajo contemporáneo, apoyado por los avances en técnicas de imagen cerebral y neurofisiología, está empezando a cumplir esa predicción. Sin embargo, estudiar los sueños presenta desafíos únicos. A diferencia de la experiencia consciente en la vigilia, el contenido de los sueños solo es accesible a través de los informes verbales que las personas dan al despertar. Manipular experimentalmente el contenido de los sueños es difícil, lo que lleva a muchos investigadores a centrarse en las propiedades generales de los sueños (su forma) en lugar de en el contenido específico de un sueño particular. A pesar de estas limitaciones, se han logrado avances significativos en la relación entre la fenomenología de los sueños y la actividad cerebral subyacente.

¿Qué trastorno neurológico afecta el sueño?
El insomnio también puede ser consecuencia de una afección neurológica preexistente, como la demencia, la enfermedad de Parkinson, la epilepsia, un accidente cerebrovascular, un traumatismo craneoencefálico y la esclerosis múltiple . Esto se debe a la función del cerebro en el sueño.
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La Conciencia Durante el Sueño: Más Allá de la Fase REM

Tradicionalmente, se asociaba la experiencia consciente de soñar casi exclusivamente con la fase de Movimiento Ocular Rápido (sueño REM). Esta fase, caracterizada por una actividad electroencefalográfica (EEG) similar a la de la vigilia, fue considerada durante mucho tiempo el estado principal del sueño en el que ocurrían los sueños vívidos. Los primeros estudios, basados en despertares controlados, reportaban una alta frecuencia de sueños vívidos tras despertar de REM (74-80%) en comparación con el sueño NREM (No REM), donde los informes eran mucho menos frecuentes (7-9%). Esto llevó a la conclusión natural de que la fisiología distintiva del REM era la clave de la conciencia onírica.

Sin embargo, investigaciones posteriores, al cambiar la pregunta de '¿tuviste un sueño?' a '¿qué pasaba por tu mente justo antes de despertar?', revelaron que la actividad mental y los informes de experiencia consciente son mucho más comunes en el sueño NREM de lo que se pensaba inicialmente. Los informes de la etapa N1 son muy frecuentes (80-90%), aunque suelen ser cortos y a menudo se describen como alucinaciones hipnagógicas, más estáticas y sin un yo integrado. En las etapas N2 y N3 (sueño de ondas lentas), los informes varían (50-70%), siendo a menudo más cortos, conceptuales, menos visuales y emocionales que los sueños REM típicos, especialmente al principio de la noche cuando predominan las ondas lentas.

A pesar de estas diferencias promedio, se ha demostrado que entre el 10% y el 30% de los informes de sueño NREM son indistinguibles de los informes de sueño REM. Dado que el sueño NREM constituye la mayor parte del tiempo total de sueño (aproximadamente el 75%), esto significa que los sueños 'completos' también ocurren de manera significativa fuera de la fase REM. Esta evidencia, junto con estudios de lesiones cerebrales que pueden disociar el soñar de la fisiología REM, ha demostrado que la ecuación inicial REM=Soñar fue una simplificación excesiva.

Para comprender mejor la relación entre la actividad cerebral y la conciencia durante el sueño, es necesario ir más allá de la dicotomía REM/NREM y el estadiaje tradicional del sueño. Este estadiaje agrupa la actividad cerebral en bloques de tiempo y espacio amplios. Se necesitan análisis más finos que consideren la actividad regional específica del cerebro (estados disociados) y las dinámicas temporales rápidas. Por ejemplo, durante el sonambulismo, algunas áreas cerebrales pueden estar activas como en la vigilia mientras otras están en sueño NREM. La teoría de la integración de la información sugiere que el nivel de conciencia puede depender de la capacidad del cerebro para integrar información a través de diferentes regiones. Estudios con estimulación magnética transcraneal (TMS) han mostrado que la propagación de la actividad evocada es más integrada en REM y vigilia que en el sueño de ondas lentas profundo, donde la conciencia tiende a desvanecerse.

La Misteriosa Desconexión del Soñador

Una de las características más llamativas y enigmáticas del estado onírico es la profunda desconexión del soñador de su entorno físico inmediato. Aunque el cerebro está activo, especialmente en REM, los estímulos externos rara vez se incorporan de manera significativa al contenido del sueño, a menos que sean lo suficientemente fuertes como para causar el despertar. Esta alta 'umbral de excitación' persiste incluso en la fase REM con su EEG similar a la vigilia.

¿Por qué ocurre esta desconexión? Varias hipótesis han sido exploradas. Una sugiere que una 'puerta' talámica podría cerrarse, impidiendo que las entradas sensoriales lleguen eficazmente a la corteza. Sin embargo, las respuestas evocadas en las cortezas sensoriales primarias se conservan en gran medida durante el sueño REM. Otra posibilidad es una 'puerta' cortical que disminuye la propagación de la señal entre áreas corticales, como se ha observado entre la corteza visual primaria y áreas visuales de orden superior en REM. Una hipótesis intrigante se centra en el posible antagonismo entre las redes corticales orientadas externamente y las redes de modo predeterminado orientadas internamente. Quizás en los sueños, la actividad intrínseca de redes como la del modo predeterminado domina a expensas del procesamiento de estímulos externos. Curiosamente, algunas partes de la red de modo predeterminado están muy activas en REM, mientras que otras están desactivadas.

Finalmente, el entorno neuromodulador del cerebro cambia drásticamente durante el sueño. Los niveles de neuromoduladores como la norepinefrina, la serotonina y la histamina están muy reducidos en REM en comparación con la vigilia. La presencia de uno o varios de estos neuromoduladores podría ser necesaria para que los estímulos externos se incorporen a nuestra corriente de conciencia. Estudios sobre la cataplejía en personas con narcolepsia, un estado de pérdida de tono muscular similar a REM pero con conciencia preservada, sugieren que los niveles de histamina podrían estar correlacionados con la capacidad de incorporar estímulos sensoriales.

¿Sueños: Percepción o Imaginación?

Una pregunta fundamental es si los sueños se generan de forma 'ascendente' (bottom-up), partiendo de la actividad en áreas sensoriales de bajo nivel que luego es interpretada por áreas superiores, como en la percepción despierta; o de forma 'descendente' (top-down), comenzando como pensamientos o recuerdos abstractos que luego se enriquecen con aspectos sensoriales, como en la imaginación. Aunque podría ser una combinación, la evidencia disponible sugiere una dirección privilegiada.

Históricamente, algunos vieron los sueños como intentos de la mente de interpretar estímulos nerviosos somáticos (ascendente). Otros, como Freud, postularon que se originan en motivos psíquicos que luego se manifiestan como perceptos sensoriales (descendente, similar a la imaginación mental).

Varias líneas de evidencia apoyan la noción de que los sueños están más estrechamente relacionados con la imaginación que con la percepción:

  • Estudios de lesiones: Las lesiones en la unión temporo-parieto-occipital pueden abolir el soñar y también afectan la imaginería mental en la vigilia.
  • Estudios cognitivos: La habilidad que más se correlaciona con el recuerdo de sueños en adultos es la imaginería visoespacial. En niños, el recuerdo de sueños se desarrolla a la par que la imaginería visoespacial.
  • Estimulación cerebral: En pacientes epilépticos, la estimulación eléctrica en regiones de alto nivel como el lóbulo temporal medial (no en la corteza visual primaria) puede provocar experiencias 'oníricas'.
  • Sueños lúcidos: Los soñadores lúcidos a menudo informan que es difícil enfocar detalles finos en objetos visuales, similar a lo que ocurre en la imaginería mental despierta.

Una diferencia importante con la imaginería mental despierta es que, al soñar, generalmente no somos conscientes de que las imágenes son generadas internamente (el pensamiento reflexivo a menudo no se conserva). Sin embargo, si la actividad cerebral durante el sueño se propagara principalmente de forma descendente, como se espera en la imaginería, en lugar de ascendente, como en la percepción, muchas propiedades extrañas de los sueños (transiciones abruptas, personajes cambiantes, amnesia onírica) serían más fáciles de explicar. Una modalidad descendente también podría obstaculizar el procesamiento de estímulos entrantes, contribuyendo a la desconexión del entorno.

En esta perspectiva, la conciencia despierta sería como ver las noticias en tiempo real, mientras que soñar sería como ver una película creada por un director imaginativo. Este director, a veces, no es muy selectivo, usando lo que tiene a mano. Quizás, como dijo Einstein, la imaginación es un vistazo a lo que podríamos descubrir y crear, y los sueños podrían ser su forma más pura.

Preguntas Frecuentes sobre los Sueños y el Cerebro

PreguntaRespuesta basada en neurociencia
¿Solo soñamos en la fase REM?No. Aunque los sueños vívidos son muy comunes en REM, la investigación muestra que también ocurren experiencias conscientes, a veces indistinguibles de los sueños REM, en las fases de sueño NREM, especialmente en las etapas tardías de la noche.
¿Por qué a veces no recuerdo mis sueños?La amnesia onírica es común. Se cree que la forma en que se genera la actividad cerebral durante el sueño (posiblemente un procesamiento 'top-down' similar a la imaginación) podría interrumpir los mecanismos normales de formación de nuevas memorias. El estado cerebral al despertar también influye en el recuerdo.
¿Por qué no puedo moverme cuando tengo un sueño vívido?Durante la fase REM, en la que ocurren muchos sueños vívidos, el cerebro induce una parálisis muscular generalizada (atonía muscular) para evitar que actuemos físicamente los movimientos o acciones que realizamos en el sueño. Es un mecanismo de seguridad.
¿Las alucinaciones al quedarse dormido o despertar son sueños?Las alucinaciones hipnagógicas (al quedarse dormido, en N1) e hipnopómpicas (al despertar) son experiencias conscientes que ocurren en la transición entre vigilia y sueño. A menudo son breves, estáticas y diferentes de los sueños REM típicos, aunque son una forma de conciencia en estados de sueño ligero.
¿Se pueden incorporar estímulos externos a los sueños?Generalmente, la incorporación de estímulos externos a los sueños es muy limitada. La desconexión del soñador del entorno es una característica clave del sueño, aunque estímulos fuertes pueden causar el despertar o, rara vez, ser distorsionados e incorporados.

Conclusiones: La Imaginación Nocturna

En resumen, los sueños son estados conscientes complejos que ocurren en diversas fases del sueño, no limitados a la fase REM. La neurociencia busca comprender cómo la actividad cerebral subyacente da lugar a estas experiencias, moviéndose hacia análisis más detallados de la actividad regional y temporal del cerebro más allá del estadiaje tradicional.

La profunda desconexión del soñador del entorno es un misterio central que aún requiere ser completamente desentrañado, posiblemente relacionado con el entorno neuromodulador o la dinámica de redes cerebrales. Existe evidencia convergente, desde estudios de lesiones hasta la fenomenología y el desarrollo, que apoya la idea de que los sueños están estrechamente relacionados con la imaginación, implicando posiblemente un procesamiento de información principalmente 'top-down'. Ver los sueños como una forma poderosa de imaginación puede ayudar a explicar muchas de sus características únicas y bizarras, ofreciendo predicciones comprobables para futuras investigaciones en este fascinante campo de la neurociencia.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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