What is an example of translational research?

Neurociencia Traslacional: Del Laboratorio al Paciente

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El cerebro humano, esa compleja red de miles de millones de neuronas, sigue siendo en gran medida un misterio. Cada día, científicos de todo el mundo desentrañan nuevos secretos sobre su funcionamiento, su desarrollo y las causas de las enfermedades que lo afectan. Sin embargo, la distancia entre un descubrimiento fundamental en un laboratorio y una terapia efectiva que mejore la vida de un paciente puede ser enorme. Es aquí donde entra en juego la neurociencia traslacional, actuando como un puente esencial para llevar el conocimiento científico 'del laboratorio a la cabecera del paciente' e incluso a la comunidad.

What is a translational neuroscience perspective?
Translational Neuroscience is defined as: Experimental non-human and non-clinical (basic science) studies conducted with the specific intent to discover mechanisms, biomarkers, pathogenesis or treatments of nervous system disorders; and.

La neurociencia traslacional es una rama interdisciplinaria de la ciencia biomédica cuyo objetivo principal es aplicar las observaciones y los descubrimientos científicos al contexto de la condición humana. Se basa en tres pilares fundamentales: la investigación en el laboratorio (benchside), la aplicación clínica en pacientes (bedside) y el impacto en la comunidad. Este enfoque busca activamente transformar la comprensión de los mecanismos neuronales básicos y patológicos en nuevas estrategias de diagnóstico, prevención y tratamiento para los trastornos neurológicos y psiquiátricos, así como para las lesiones del sistema nervioso.

Índice de Contenido

¿Qué Hace un Neurocientífico Traslacional?

El trabajo de un neurocientífico traslacional es inherentemente multifacético e integrador. No se limita a un único entorno o disciplina. Estos investigadores se dedican a entender los procesos neurales básicos y su función, pero con una clara orientación hacia la mejora de la salud y el cuidado de las personas afectadas por enfermedades neurológicas, psiquiátricas o lesiones del sistema nervioso. Su labor implica:

  • Investigación Preclínica: Traducir los hallazgos de la investigación fundamental (a menudo realizada en modelos celulares o animales) en posibles aplicaciones clínicas. Esto incluye el desarrollo y la validación de nuevos modelos experimentales que puedan predecir mejor la eficacia y seguridad en humanos.
  • Desarrollo y Evaluación de Terapias: Llevar candidatos a terapias desde la fase preclínica a los ensayos clínicos en humanos, evaluando su seguridad y eficacia en las primeras fases (como los ensayos de Fase 1).
  • Uso de Biomarcadores: Identificar, validar y aplicar biomarcadores que puedan proporcionar información rápida y fiable sobre los efectos de los fármacos en la biología subyacente de la enfermedad, así como predecir o monitorizar la toxicidad.
  • Mejora de Ensayos Clínicos: Diseñar ensayos clínicos más eficientes y predictivos, utilizando los conocimientos de la investigación preclínica y los biomarcadores para acelerar el desarrollo de fármacos.
  • Colaboración Interdisciplinaria: Trabajar estrechamente con científicos básicos, médicos clínicos, farmacólogos, ingenieros, bioinformáticos y otros especialistas para abordar problemas complejos desde múltiples perspectivas.

En esencia, un neurocientífico traslacional actúa como un catalizador, facilitando el flujo de información y descubrimientos entre los diferentes niveles de la investigación, desde lo molecular hasta lo poblacional, para lograr un impacto tangible en la salud humana.

Biomarcadores de Seguridad Traslacional: Un Puente Crucial

Dentro del campo traslacional, los biomarcadores de seguridad traslacional desempeñan un papel de vital importancia, especialmente en el desarrollo de nuevos fármacos. Un biomarcador es una característica que puede medirse objetivamente y evaluarse como un indicador de procesos biológicos normales, procesos patológicos o respuestas farmacológicas a una intervención terapéutica. Los biomarcadores "traslacionales" son particularmente valiosos porque son relevantes y pueden medirse tanto en estudios en animales (preclínicos) como en estudios en humanos (clínicos).

Una característica deseable de estos biomarcadores es que sean no invasivos y que puedan 'traducirse' entre especies. Su mayor valor se manifiesta en las evaluaciones tempranas de eficacia y seguridad, como estudios in vitro en muestras de tejido, estudios in vivo en modelos animales y ensayos clínicos de fase temprana para establecer la "prueba de concepto".

Para mejorar los resultados en el desarrollo de fármacos, se necesita una comprensión sistémica y dinámica de los procesos fisiológicos y fisiopatológicos, junto con una aplicación ampliada de biomarcadores traslacionales para evaluar la eficacia de los fármacos y el daño tisular u orgánico. Los biomarcadores de seguridad traslacional pueden predecir, detectar y monitorizar la toxicidad inducida por fármacos durante los ensayos en humanos. Son fundamentales para evaluar si las toxicidades observadas en estudios con animales de laboratorio son relevantes para los humanos a dosis terapéuticas.

El desafío de predecir la toxicidad entre especies es notable. La dependencia de las evaluaciones preclínicas en la histopatología (el estudio microscópico de tejidos) y biomarcadores poco informativos puede causar retrasos e ineficiencias considerables al pasar nuevos fármacos a pruebas en humanos. Los biomarcadores traslacionales, al ser utilizables en animales y humanos, permiten establecer relaciones bien definidas entre los niveles del biomarcador y la histopatología del tejido en modelos animales, donde se pueden obtener muestras de tejido más fácilmente. En humanos, estos biomarcadores son de particular interés porque pueden usarse para monitorizar la seguridad y la eficacia en ensayos clínicos, especialmente cuando la capacidad para obtener tejido (como en el caso de biopsias hepáticas, que tienen limitaciones y riesgos) está restringida.

What does a translational neuroscientist do?
Translational neuroscience aims to translate scientific knowledge from the lab bench to the clinical practice. The understanding and the integration of fMRI knowledge into daily clinical practice might help better target drug therapies on the brain networks that may be affected [14].

Por ejemplo, en la investigación del Alzheimer (AD), la neurociencia traslacional impulsa el desarrollo de nuevas terapias. Esto implica nuevos modelos preclínicos que predicen mejor la eficacia y seguridad en humanos, lo que lleva a diseños de ensayos clínicos mejorados y al uso de biomarcadores para obtener información más rápida sobre los efectos de los fármacos en la biología subyacente de la enfermedad. Iniciativas como el Centro Nacional para el Avance de las Ciencias Traslacionales (NCATS) en Estados Unidos demuestran el compromiso institucional para apoyar esta investigación, proporcionando recursos para el descubrimiento y desarrollo preclínico de fármacos.

¿Cuál es la Diferencia Entre Neurociencia Básica y Traslacional? La Línea se Desdibuja

La terminología utilizada para categorizar la investigación biomédica, como "investigación básica" e "investigación traslacional", ha evolucionado de manera compleja y a menudo problemática. Tradicionalmente, la investigación básica se definía como la investigación científica realizada sin un propósito práctico particular en mente a priori. Se centraba en comprender los principios fundamentales de la naturaleza. La investigación traslacional, por contraste, se veía como la aplicación de esas observaciones científicas fundamentales a problemas prácticos, especialmente relacionados con la salud humana.

Sin embargo, muchos expertos argumentan hoy que esta distinción es un anacronismo. La investigación biomédica moderna es un continuo sin fisuras. Consideremos la neurobiología: un investigador puede estudiar la estructura atómica de un canal iónico (que podría considerarse "básico") pero con la esperanza implícita de que entender su función pueda ayudar a tratar enfermedades neurológicas relacionadas con canales iónicos (como una canalopatía). ¿Dónde está la línea clara?

La distinción tradicional a menudo se basaba en criterios como:

  • Institución o Departamento: Se asumía que los departamentos de ciencias básicas (biología celular, bioquímica) hacían investigación básica, y los departamentos clínicos (neurología, medicina) hacían investigación clínica o traslacional. La realidad es que mucha investigación fundamental se realiza hoy en día en departamentos clínicos de hospitales universitarios, y muchos investigadores en departamentos básicos buscan activamente aplicaciones clínicas.
  • Motivación del Investigador: ¿Es básica si el investigador actúa solo por curiosidad? ¿Es traslacional si busca resolver un problema de enfermedad? La misma pregunta científica puede ser abordada por investigadores con motivaciones diferentes, y etiquetar la investigación basándose solo en la intención del científico parece limitante.
  • Nivel de Indagación: ¿Es la investigación a nivel atómico o molecular más "básica" que la investigación a nivel de organismo o población? La investigación a nivel de población (epidemiología, genética de poblaciones) puede revelar principios fundamentales de la biología humana que no se aprecian a niveles inferiores.
  • Si está Relacionada con Enfermedades o Humanos: Históricamente, la investigación básica no solía involucrar modelos de enfermedad humana o sujetos humanos. Sin embargo, la investigación en humanos o tejidos humanos puede ser profundamente fundamental y revelar principios biológicos generales de gran importancia científica.

Estos criterios, aunque históricamente relevantes, ya no son adecuados para describir la investigación biomédica contemporánea. La investigación moderna, especialmente en neurociencia, a menudo abarca múltiples niveles de organización y utiliza una variedad de modelos y técnicas, desdibujando las antiguas fronteras. Un descubrimiento sobre un mecanismo molecular en una levadura puede tener implicaciones directas para una enfermedad humana, y la observación de una respuesta fisiológica en un paciente puede revelar un nuevo principio biológico fundamental.

El Continuo Sin Fisuras de la Investigación

La idea de que la investigación básica y la traslacional son entidades separadas ignora cómo el conocimiento avanza en la práctica. La investigación básica informa nuestra comprensión de la patobiología (los mecanismos de la enfermedad), y los estudios traslacionales de los mecanismos de la enfermedad informan nuestra comprensión de la biología básica. Son mutuamente dependientes y co-evolucionan.

Ejemplos históricos, como el trabajo de Brown y Goldstein sobre el metabolismo del colesterol y el receptor de LDL (que les valió un Premio Nobel), demuestran cómo la investigación fundamental sobre un proceso biológico puede tener implicaciones directas para una enfermedad humana (hipercolesterolemia familiar). De manera similar, los avances en tecnologías aplicadas, como la criomicroscopía electrónica (desarrollada para resolver problemas prácticos de visualización), han impulsado avances fundamentales en la biología estructural.

La presión para justificar la investigación básica en términos de su potencial traslación clínica, aunque bien intencionada para asegurar la financiación pública, puede tener consecuencias negativas, creando divisiones artificiales y desincentivando la investigación impulsada puramente por la curiosidad, que a menudo lleva a los descubrimientos más inesperados y transformadores. En lugar de centrarse en etiquetas, la atención debería estar en la calidad científica y la importancia del trabajo, independientemente de si se clasifica como básico o traslacional.

La neurociencia traslacional encarna esta visión de un continuo. Reconoce que para abordar la complejidad del cerebro y sus enfermedades, se necesita un enfoque integrado que aproveche los descubrimientos fundamentales y los aplique rigurosamente para desarrollar soluciones clínicas. Fomenta un ambiente de colaboración no jerárquica entre investigadores con diferentes enfoques y pericias.

What is meant by translational neuroscience?
Translational neuroscience (TN) is a systematic research approach for using basic and clinical neuroscientific knowledge to aid the design and optimization of clinical and public health interventions (Fisher & Berkman, 2015).

Preguntas Frecuentes sobre la Neurociencia Traslacional

¿Cuál es el objetivo principal de la neurociencia traslacional?
El objetivo principal es traducir los descubrimientos sobre el cerebro y el sistema nervioso, obtenidos en la investigación básica, en nuevas y mejores formas de diagnosticar, prevenir y tratar enfermedades neurológicas y psiquiátricas, así como lesiones del sistema nervioso.

¿Cómo se diferencia de la neurociencia básica?
Aunque la distinción se considera cada vez más artificial, tradicionalmente la neurociencia básica busca comprender los principios fundamentales del funcionamiento del sistema nervioso sin una aplicación clínica inmediata, mientras que la neurociencia traslacional aplica activamente esos conocimientos para resolver problemas de salud humana. En la práctica moderna, ambas se superponen y se informan mutuamente.

¿Por qué son importantes los biomarcadores en este campo?
Los biomarcadores, especialmente los traslacionales (utilizables tanto en animales como en humanos), son cruciales para monitorizar la progresión de la enfermedad, evaluar la respuesta a tratamientos y, fundamentalmente, para predecir y detectar la toxicidad de nuevos fármacos de manera más eficiente y menos invasiva que otros métodos como la histopatología en humanos.

¿Qué tipo de formación se necesita para ser neurocientífico traslacional?
Se requiere una formación interdisciplinaria sólida que combine conocimientos profundos en neurobiología básica (celular, molecular, de sistemas) con comprensión de la fisiopatología de las enfermedades, metodologías de investigación clínica, diseño de ensayos y bioinformática. A menudo implica doctorados (PhD) y/o títulos médicos (MD) con especialización en investigación.

¿Qué enfermedades aborda la neurociencia traslacional?
Aborda una amplia gama de condiciones que afectan el sistema nervioso, incluyendo enfermedades neurodegenerativas (como Alzheimer, Parkinson), trastornos psiquiátricos (depresión, esquizofrenia), epilepsia, esclerosis múltiple, lesiones cerebrales y de la médula espinal, entre otras.

Conclusión

La neurociencia traslacional representa el futuro del avance en la comprensión y el tratamiento de las afecciones del sistema nervioso. Al derribar las barreras artificiales entre la investigación básica y la aplicada, y al fomentar la colaboración interdisciplinaria, este campo acelera el camino desde el descubrimiento científico hasta las intervenciones que realmente marcan una diferencia en la vida de los pacientes. El enfoque en biomarcadores, modelos preclínicos mejorados y diseños de ensayos clínicos innovadores son testimonio de su compromiso con la eficiencia y el impacto. En un mundo donde la carga de las enfermedades neurológicas y psiquiátricas es cada vez mayor, la neurociencia traslacional no es solo una disciplina, sino una necesidad vital para transformar la esperanza de la investigación en realidades terapéuticas.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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