¿Cuál es el significado espiritual del tejer?

Tejer: Un Viaje al Cerebro y Bienestar

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La vida moderna, a menudo marcada por el ajetreo, el estrés y las múltiples obligaciones, nos impulsa a buscar refugios de calma y distracción. Mientras algunos encuentran consuelo en la pintura o la fotografía, una actividad tradicionalmente asociada a las generaciones mayores ha resurgido con fuerza: el tejido. Lejos de ser una simple tarea manual, coger ovillos de lana y agujas se ha convertido en una práctica de ocio popular, incluso entre los más jóvenes. Pero, ¿qué sucede realmente en nuestro cerebro y cuerpo cuando nos sumergimos en este acto repetitivo y creativo?

Tejer es mucho más que entrelazar hilos; es un momento de pausa, una elección consciente de dedicar tiempo a uno mismo o a crear algo para otros. La versatilidad de esta actividad permite practicarla en casi cualquier lugar y momento, transformándose para muchos en una vía de escape efectiva contra la presión diaria.

Índice de Contenido

Tejer como Terapia Anti-Estrés y Relajación

Diversos estudios han comenzado a validar lo que muchos tejedores experimentan de forma intuitiva: tejer relaja. La ONG británica Knit For Peace, tras encuestar a 1.000 tejedores, encontró que un abrumador 92% reportaba una mejora en su estado de ánimo, y el 82% afirmaba que les ayudaba a relajarse. Este efecto se atribuye a varios factores:

  • Reducción de Hormonas del Estrés: La actividad repetitiva y rítmica puede disminuir los niveles de hormonas como el cortisol.
  • Aumento de Neurotransmisores Positivos: Se incrementa la liberación de endorfinas, asociadas al bienestar, y dopamina, un neurotransmisor clave en el sistema de recompensa del cerebro que se libera al realizar actividades placenteras.
  • Concentración Plena: Al centrar la mente en la tarea de contar puntos y seguir patrones, se dejan a un lado las preocupaciones y miedos, generando un estado similar a la atención plena o mindfulness.
  • Efecto Repetitivo: El movimiento constante de punto tras punto induce un estado de calma comparable al que se alcanza con el yoga o la meditación.
  • Beneficio Social: Tejer en compañía en clases o grupos fomenta el compañerismo, la empatía y la conexión social, reduciendo la ansiedad en personas a las que les cuesta expresar sus sentimientos.
  • Momento de Reflexión: Tejer en solitario ofrece un espacio ideal para la introspección, la reflexión y la organización de pensamientos.

El Cerebro en Acción: Estimulación Cognitiva

Más allá de la relajación, tejer es un ejercicio mental completo que aporta notables beneficios para la salud cerebral. Requiere una constante estimulación cognitiva que impacta positivamente en diversas funciones:

  • Planificación y Toma de Decisiones: Desde elegir el material y el patrón hasta decidir la forma y el destinatario, cada paso implica planificación.
  • Memoria y Concentración: Seguir patrones, recordar dónde ibas, y mantener la atención en no perder puntos ejercita activamente la memoria de trabajo y la concentración.
  • Resolución de Problemas: Enfrentarse a errores o adaptar un diseño impulsa la capacidad de resolver problemas.
  • Agilidad Mental: La necesidad de coordinar movimientos rápidos con la lectura del patrón o el conteo mantiene el cerebro ágil.
  • Estimulación Neuronal: Este continuo ejercicio mental estimula las conexiones neuronales, lo que se asocia con la ralentización del envejecimiento cerebral y una posible prevención de problemas neuronales y el desarrollo de demencia.

Mientras se teje, no solo trabajan las manos; los ojos están atentos al patrón y los puntos, el tacto siente la textura del hilo, y si se está en clase, los oídos procesan las instrucciones. Esta activación multisensorial mantiene el cerebro en un estado de actividad integrada.

¿Qué habilidades se desarrollan al tejer?
Desarrolla las habilidades motoras: Tejer ayuda a desarrollar habilidades motoras, sobre todo, la psicomotricidad fina y la coordinación oculo-mano. 6. Es bueno para las matemáticas: Es una actividad que ayuda también con las matemáticas, ya que los niños tiene que contar los puntos que hacen y seguir patrones.

Un Impulso para el Ánimo y la Autoestima

La satisfacción de ver cómo una prenda u objeto toma forma gracias a tus propias manos es inmensa. Este sentimiento de logro y capacidad tangible mejora significativamente el estado de ánimo y refuerza la autoestima. El proceso creativo, desde la elección de colores hasta la finalización, potencia la seguridad en uno mismo y en las propias habilidades.

Además, el aspecto social de tejer en grupo no solo combate la ansiedad, sino que también fortalece el sentimiento de pertenecer a una comunidad, creando nuevas amistades y redes de apoyo.

¿Qué ocurre en el cerebro cuando se teje?
Mientras se teje podemos llegar a un estado de relajación porque: Se reducen las hormonas del estrés y la presión sanguínea, mientras que aumenta el nivel de endorfinas y de dopamina, un neurotransmisor que libera el cerebro cuando realizamos una actividad agradable.

Beneficios Físicos Inesperados

Aunque parezca una actividad sedentaria, tejer también tiene efectos positivos en la salud física. La mejora del estado de ánimo y la reducción del estrés ya son beneficios indirectos importantes. Sin embargo, la liberación de endorfinas y el estado de concentración pueden contribuir a reducir la tensión muscular y la percepción del dolor. Esto convierte al tejido en una terapia complementaria valiosa para personas con diversas afecciones:

  • Enfermedades Reumáticas: El movimiento suave y repetitivo de las manos puede ayudar a mantener la movilidad y reducir la rigidez, la inflamación y el dolor en afecciones como la artritis o la artrosis en las manos, ralentizando la degeneración.
  • Condiciones de Dolor Crónico: Personas con cefaleas, patologías medulares o ciertos tipos de cáncer pueden encontrar alivio en la distracción y el efecto analgésico indirecto del tejido.
  • Mejora de la Motricidad Fina: La precisión requerida para manipular las agujas y el hilo fortalece los músculos de las manos y los dedos, mejorando la coordinación ojo-mano y la destreza manual, habilidades cruciales a cualquier edad.

Tejer para Todas las Edades

Aunque la imagen clásica sea la de una abuela tejiendo, los beneficios de esta actividad trascienden la edad. Para los niños, es una excelente forma de desarrollar paciencia, habilidades motoras finas, creatividad y hasta nociones matemáticas básicas (contar puntos, seguir patrones). Puede ser particularmente útil como terapia para niños con déficit de atención, ya que exige concentración. Para los adultos, es una vía de escape del estrés y una forma de expresión personal. Y para los mayores, se convierte en una poderosa herramienta para mantener la mente y el cuerpo activos, prevenir el deterioro cognitivo y combatir el aislamiento social.

Comparativa de Beneficios: Mente vs. Cuerpo

Beneficio MentalBeneficio Físico
Reducción del estrés y la ansiedadAlivio del dolor (articular, muscular)
Estimulación cognitiva (memoria, concentración, planificación)Mejora de la motricidad fina y coordinación ojo-mano
Mejora del estado de ánimo y autoestimaPosible ayuda en el manejo de enfermedades reumáticas
Fomento de la paciencia y perseveranciaActivación multisensorial
Promoción de la interacción socialReducción de la tensión muscular

Preguntas Frecuentes sobre Tejer y el Cerebro

¿Tejer es solo para personas mayores?
Absolutamente no. Aunque tradicionalmente se asocie con ellas, el tejido es una actividad con beneficios probados para personas de todas las edades, desde niños hasta adultos jóvenes y mayores.

¿Es difícil aprender a tejer?
Como cualquier habilidad nueva, requiere práctica y paciencia al principio. Sin embargo, los puntos básicos son relativamente sencillos de aprender, y existen numerosos recursos (tutoriales, clases) que facilitan el inicio. La clave es no desanimarse con los primeros errores.

¿Qué estimula el tejer?
Estimulación cognitiva: Tejer implica seguir patrones, contar puntos y tomar decisiones creativas, lo que ejercita la memoria, la atención y la concentración. Esto puede ayudar a prevenir el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento.

¿Tejer realmente ayuda a prevenir enfermedades como el Alzheimer?
Si bien no es una cura, la constante estimulación cognitiva que implica tejer (memoria, concentración, planificación, resolución de problemas) mantiene el cerebro activo. Estudios sugieren que este tipo de actividades mentales pueden ayudar a ralentizar el deterioro cognitivo y podrían desempeñar un papel en la prevención o retraso de la aparición de enfermedades neurodegenerativas.

¿Cuánto tiempo debo tejer para sentir los beneficios?
Muchas personas reportan sentirse más relajadas y con mejor ánimo incluso después de sesiones cortas de tejido. Los beneficios cognitivos y físicos a largo plazo se obtienen con la práctica regular, aunque la frecuencia ideal puede variar según la persona.

¿Qué ocurre en el cerebro cuando se teje?
Mientras se teje podemos llegar a un estado de relajación porque: Se reducen las hormonas del estrés y la presión sanguínea, mientras que aumenta el nivel de endorfinas y de dopamina, un neurotransmisor que libera el cerebro cuando realizamos una actividad agradable.

¿Es mejor tejer solo o en grupo?
Ambas modalidades tienen sus ventajas. Tejer solo permite la reflexión y un enfoque personal. Tejer en grupo añade un importante componente social, fomentando la conexión, el aprendizaje mutuo y el apoyo emocional, lo cual es muy beneficioso para el bienestar.

En definitiva, la próxima vez que veas a alguien tejiendo, recuerda que no solo está creando una prenda. Está involucrando su cerebro en un complejo baile de concentración, creatividad y calma, cosechando un amplio abanico de beneficios para su salud mental y física. Tejer es, verdaderamente, cuidar de uno mismo, punto a punto.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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