¿Qué le pasa al cerebro después de 8 semanas de meditación?

Meditación y el Cerebro en 8 Semanas

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Durante años, se ha sugerido que la práctica diaria de meditación, incluso por un corto período como ocho semanas, podría inducir cambios notables en la estructura de nuestro cerebro, aumentando el volumen y la densidad de la materia gris en áreas clave. Sin embargo, un estudio reciente publicado en Science Advances, que cuenta con el tamaño de muestra más grande hasta la fecha en este tipo de investigación, no ha logrado replicar estos hallazgos, arrojando una nueva luz sobre la velocidad y naturaleza de las transformaciones cerebrales inducidas por la meditación a corto plazo.

Richard Davidson, neurocientífico de la Universidad de Wisconsin-Madison y coautor del estudio, comenta que había "mucho bombo" en torno a la idea de que ocho semanas de meditación podían cambiar el volumen de la corteza prefrontal, afirmando categóricamente que "eso es falso". No obstante, enfatiza que es muy probable que sí se produzcan cambios funcionales y conductuales beneficiosos debido a la meditación, y que estos sí pueden manifestarse mucho más rápido.

¿Qué le pasa al cerebro después de 8 semanas de meditación?
Varios estudios recientes han afirmado que, con la práctica diaria, la meditación puede aumentar el volumen y la densidad de materia gris en algunas áreas del cerebro en tan solo ocho semanas. Sin embargo, un estudio publicado hoy (20 de mayo) en Science Advances —uno con la muestra más grande hasta la fecha— no logró replicar estos hallazgos.

Expertos no involucrados en la investigación, como Matthew Jerram de la Universidad de Suffolk y Amishi Jha de la Universidad de Miami, han elogiado la metodología del nuevo estudio, señalando que aborda preocupaciones comunes en la investigación de neuroimagen, particularmente en lo referente a los tamaños de muestra pequeños y la falta de grupos de control adecuados en estudios previos. Aunque los hallazgos puedan decepcionar a algunos investigadores en el campo de las intervenciones basadas en mindfulness, reconocen la solidez del estudio.

Basándose en su propia investigación previa con meditadores a largo plazo y en la de otros grupos, los autores del estudio actual sugieren que la meditación sí puede, con el tiempo, aumentar el volumen cerebral y la densidad neuronal en algunas áreas importantes. Sin embargo, recalcan que es probable que estos cambios tarden mucho más de 8 semanas en manifestarse de forma detectable.

Investigando los Efectos de la Meditación en el Cerebro

El estudio se centró en el programa de Reducción del Estrés Basada en Mindfulness (MBSR), una intervención de mindfulness muy popular desarrollada para ayudar a los pacientes a manejar el dolor y el estrés. Los autores y otros expertos señalan rápidamente que el MBSR es muy efectivo, y numerosos estudios han demostrado que ayuda a reducir el estrés y a disminuir los síntomas de ansiedad, depresión y dolor crónico. Los beneficios conductuales y emocionales de la meditación no están en duda.

Estudios anteriores habían reportado que el MBSR, que generalmente implica entre 24 y 30 horas de práctica de meditación durante dos meses (aproximadamente ocho semanas), llevaba a un aumento en la densidad de materia gris (una medida de la cantidad de materia gris cortical en un área determinada) y el volumen de materia gris (el tamaño total de la materia gris) en varias áreas cerebrales. Estas áreas incluían el hipocampo (asociado con el aprendizaje y la memoria), la corteza cingulada posterior y la unión temporoparietal (ambas involucradas en la regulación emocional y la autoconciencia). Los autores de esos estudios interpretaron estos hallazgos como evidencia de que la meditación podría, en un corto espacio de tiempo, mejorar tanto las capacidades cognitivas como la regulación emocional.

Sin embargo, esos mismos estudios a menudo utilizaban tamaños de muestra pequeños, típicamente entre una y dos docenas de participantes. Además, muchos no empleaban grupos de control que también recibieran intervenciones positivas; en su lugar, comparaban el efecto de la meditación con la ausencia total de intervención. Esto dejaba abierta la posibilidad de que el simple hecho de recibir cualquier intervención positiva, y no específicamente la meditación, fuera lo que causara los cambios observados. Para estar seguros de que el MBSR era responsable de los cambios neurológicos, los investigadores necesitaban compararlo con otras intervenciones positivas, como aquellas centradas en la dieta y el ejercicio.

El Nuevo Estudio: Metodología Robusta

Durante siete años, investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison llevaron a cabo dos ensayos controlados aleatorios con más de 70 sujetos en cada uno de los grupos experimentales y de control. En ambos ensayos, los participantes fueron asignados a uno de tres grupos: un grupo que asistía a una sesión de MBSR cada semana y practicaba técnicas de relajación basadas en mindfulness diariamente; un grupo de control que recibía una intervención diferente de bienestar positivo llamada HEP (que se centraba en musicoterapia, alimentación saludable y ejercicio); y un tercer grupo que estaba en lista de espera y sabía que recibiría una de estas intervenciones más adelante.

A todos los participantes se les realizaron escáneres cerebrales de resonancia magnética estructural (MRI) antes y después de las ocho semanas de intervención (o, en el caso del grupo de control en lista de espera, después de ocho semanas de espera). Este diseño metodológico permitió comparar los efectos del MBSR no solo con la ausencia de intervención, sino también con otra intervención positiva, lo que aumenta significativamente la fiabilidad de los hallazgos sobre los efectos específicos de la meditación.

Resultados: ¿Cambios Estructurales en 8 Semanas?

Contrariamente a las expectativas basadas en estudios anteriores, y a pesar de las esperanzas iniciales del propio Richard Davidson, los investigadores no encontraron diferencias significativas en la densidad de materia gris, el volumen de materia gris o el grosor cortical al comparar los cambios entre los diferentes grupos (MBSR, HEP y control) después de las ocho semanas. Analizaron varias regiones de interés previamente asociadas con cambios por meditación (hipocampo, corteza cingulada posterior, unión temporoparietal) y otras regiones implicadas en el procesamiento emocional. Tampoco encontraron diferencias significativas entre los grupos al analizar los cambios en volumen y densidad en todo el cerebro.

Sin embargo, dentro del grupo que practicó MBSR, sí encontraron un hallazgo interesante: las personas que practicaron las técnicas de mindfulness durante más de 22 minutos diarios mostraron una reducción significativa en el tamaño de la amígdala después de ocho semanas. La amígdala es una región cerebral fuertemente asociada con el procesamiento del miedo y el estrés. Este hallazgo sugiere que, si bien los cambios generalizados en la materia gris pueden no ocurrir rápidamente, la práctica consistente sí puede influir en áreas específicas relacionadas con la respuesta al estrés, incluso en un plazo de ocho semanas.

Interpretando los Hallazgos y Desmintiendo el Hype

Davidson explica que esta conexión entre la práctica intensa y la reducción de la amígdala es esperable. Los cambios en la estructura cerebral ocurren cuando las personas desarrollan otras habilidades, como hacer ejercicio regularmente o aprender a tocar un nuevo instrumento. Es lógico pensar que también se produzcan cambios al practicar meditación, pero probablemente requieran más tiempo.

“No son solo 24 o 30 horas de práctica, va a tomar más. Y no es sorprendente, porque para desarrollar una habilidad necesitamos miles de horas de práctica, no 25 horas de práctica”, afirma Davidson. Esto sugiere que los beneficios estructurales más amplios en la materia gris podrían ser un resultado de la práctica a largo plazo, no de una intervención intensiva de dos meses.

La discrepancia entre los resultados de los estudios anteriores con pocos sujetos y este trabajo actual se alinea con una investigación previa que encontró que los tamaños de muestra pequeños en estudios basados en resonancia magnética pueden generar resultados engañosos y que los datos obtenidos de tamaños de muestra típicos a menudo no son lo suficientemente fiables.

Davidson espera que este nuevo estudio sirva como una "corrección útil en el campo y ayude a atenuar parte del bombo publicitario que se ha asociado con este tipo de prácticas". Aunque él y su equipo son "grandes admiradores de la meditación", enfatiza que también son "grandes admiradores de la verdad".

Preguntas Frecuentes sobre Meditación y el Cerebro

  • ¿Significa este estudio que la meditación no cambia la estructura del cerebro?
    No, el estudio sugiere que los cambios estructurales significativos y generalizados en la materia gris pueden no ocurrir en solo 8 semanas. Los cambios a largo plazo con práctica sostenida son probables, y el estudio sí encontró una reducción en la amígdala en quienes practicaron más intensamente dentro del grupo MBSR.
  • ¿Entonces la meditación no tiene beneficios?
    Absolutamente no. La meditación, y programas como MBSR, han demostrado ser muy efectivos para reducir el estrés, la ansiedad, la depresión y el dolor crónico. Los beneficios funcionales y conductuales son claros, aunque los cambios estructurales amplios tarden más en manifestarse.
  • ¿Cuánto tiempo de meditación se necesita para ver cambios estructurales importantes?
    El estudio sugiere que probablemente se necesiten cientos o miles de horas de práctica, similar al tiempo necesario para desarrollar otras habilidades complejas. Ocho semanas (aproximadamente 24-30 horas) puede no ser suficiente para cambios macroscópicos en la materia gris.
  • ¿Por qué algunos estudios anteriores mostraron cambios rápidos en 8 semanas?
    El nuevo estudio, con su gran tamaño de muestra y grupos de control rigurosos, sugiere que los hallazgos de estudios anteriores con muestras pequeñas podrían haber sido menos fiables o que los efectos observados no eran específicamente atribuibles a la meditación frente a cualquier otra intervención positiva.
  • ¿Debería dejar de meditar si busco cambios cerebrales?
    La meditación ofrece numerosos beneficios para el bienestar mental y emocional que no dependen necesariamente de cambios estructurales rápidos. Si buscas beneficios como reducción del estrés o mejora del enfoque, la práctica sigue siendo altamente recomendable. Los posibles cambios estructurales a largo plazo son un beneficio adicional, no el único objetivo.

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Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

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