What are the diseases caused by cannabinoids?

Cannabinoides: Entre Riesgos y Terapias

Valoración: 4.3 (6551 votos)

Los cannabinoides son compuestos fascinantes que se encuentran en la planta de cannabis. Interactúan con receptores específicos presentes en nuestro cerebro, tracto gastrointestinal y células inmunes. Los más conocidos son el tetrahidrocannabinol (THC), el cannabidiol (CBD) y el cannabigerol (CBG). La ciencia ha estado explorando tanto los posibles efectos adversos de su uso prolongado como su potencial para tratar diversas afecciones médicas. Esta dualidad hace que el estudio de los cannabinoides sea un campo de investigación vibrante y, a veces, controvertido.

What are the clinical uses of cannabinoids?
In adults with chronic pain, patients who were treated with cannabis or cannabinoids are more likely to experience a clinically significant reduction in pain symptoms. In adults with multiple sclerosis (MS)-related spasticity, short-term use of oral cannabinoids improves patient-reported spasticity symptoms.

El Síndrome de Hiperemesis Cannabinoide (CHS): Un Riesgo Inesperado

Aunque el cannabis se asocia a veces con la reducción de náuseas, el uso crónico y a largo plazo puede, paradójicamente, causar un síndrome de vómitos severos conocido como Síndrome de Hiperemesis Cannabinoide (CHS). La hiperemesis significa vómitos intensos y repetidos. Las personas con CHS experimentan episodios recurrentes y graves de náuseas, vómitos, deshidratación y dolor abdominal.

El CHS suele manifestarse en ciclos que constan de tres fases:

  • Fase Prodrómica: Comienza con náuseas y malestar abdominal difuso después del uso prolongado de cannabis. Irónicamente, algunas personas pueden aumentar su consumo de cannabis en este punto buscando alivio, lo que empeora el problema.
  • Fase Hiperemética: Desencadenada por el aumento del consumo, esta fase se caracteriza por náuseas extremas, dolor abdominal intenso y episodios de vómitos severos, a menudo más de 5 veces por hora.
  • Fase de Recuperación: Una vez que la persona deja de consumir cannabis, los síntomas pueden tardar varias semanas en disminuir y desaparecer por completo. Sin embargo, si se reinicia el consumo, el ciclo comienza de nuevo.

Hay algunas señales clave que pueden sugerir la presencia de CHS:

  • Uso diario de cannabis durante un período prolongado.
  • Náuseas y vómitos severos y repetidos.
  • Dolor intenso en la zona del estómago.
  • Alivio notable de los síntomas al tomar duchas o baños calientes.

El CHS es más que un simple efecto secundario. Si no se trata, puede llevar a complicaciones de salud graves, incluyendo:

  • Visitas frecuentes a urgencias.
  • Deshidratación severa que puede requerir hospitalización.
  • Problemas de electrolitos en la sangre.
  • "Scromiting" (un término en inglés que combina "screaming" - gritar y "vomiting" - vomitar), episodios de vómitos violentos acompañados de gritos.
  • Corrosión permanente del esmalte dental.
  • Complicaciones raras como espasmos o debilidad muscular, convulsiones, arritmias cardíacas, insuficiencia renal, shock e, en casos muy raros, hinchazón cerebral (edema cerebral).

Actualmente, no existe una prueba única para diagnosticar el CHS. Si experimentas vómitos severos u otros síntomas preocupantes, es crucial contactar a un profesional de la salud y discutir tu historial médico completo, incluyendo el uso de cannabis. La única forma comprobada de recuperarse del CHS es dejar completamente el consumo de cannabis. Los síntomas casi siempre regresan si se vuelve a consumir.

Usos Terapéuticos de los Cannabinoides: Evidencia Científica

Más allá de los riesgos, la investigación también ha explorado el potencial médico de los cannabinoides para tratar una variedad de condiciones. La evidencia varía en su solidez, desde concluyente hasta insuficiente. A continuación, resumimos los hallazgos clave basados en revisiones sistemáticas y estudios primarios de calidad:

Evidencia Concluyente

Náuseas y Vómitos Inducidos por Quimioterapia: Existe evidencia concluyente de que los cannabinoides orales, específicamente el dronabinol y la nabilone, son antieméticos eficaces para el tratamiento de náuseas y vómitos causados por la quimioterapia en adultos. Estos medicamentos, aprobados desde 1985, han demostrado ser superiores al placebo y equivalentes a antieméticos convencionales más antiguos. Un estudio más reciente sugiere que el dronabinol es equivalente a ondansetrón para náuseas y vómitos retardados. A pesar de causar más efectos adversos como mareos, euforia o sedación, algunos pacientes mostraron preferencia por los cannabinoides. Sin embargo, no hay evidencia que apoye su uso como primera línea sobre las terapias antieméticas actuales más recientes, y se consideran útiles como tratamiento complementario cuando otras opciones han fallado, especialmente en quimioterapias moderada o altamente emetogénicas. No se han realizado ensayos controlados de buena calidad sobre el cannabis en planta para esta indicación.

Evidencia Moderada

Trastornos del Sueño (asociados a otras condiciones): Hay evidencia moderada que sugiere que los cannabinoides, principalmente el nabiximols (un extracto de cannabis en spray con THC y CBD), mejoran los resultados del sueño a corto plazo en personas con alteraciones del sueño asociadas al síndrome de apnea obstructiva del sueño, fibromialgia, dolor crónico y esclerosis múltiple. Las mejoras observadas en la calidad y las alteraciones del sueño, aunque estadísticamente significativas en algunos estudios, fueron pequeñas en una escala de 10 puntos. No hay ensayos clínicos que evalúen los efectos de los cannabinoides en el insomnio crónico primario.

Evidencia Limitada

Anorexia y Pérdida de Peso Asociada al VIH/SIDA: Existe evidencia limitada de que el cannabis y los cannabinoides orales (dronabinol) son efectivos para aumentar el apetito y disminuir la pérdida de peso en pacientes con síndrome de desgaste asociado al VIH/SIDA. Los estudios han sido generalmente pequeños, de corta duración y es posible que no hayan investigado la dosis óptima. Un estudio en pacientes con VIH mostró que tanto el dronabinol como el cannabis inhalado aumentaron el peso significativamente en comparación con el placebo. El dronabinol fue aprobado para esta indicación en 1992. La desaparición virtual del síndrome con las terapias antirretrovirales ha limitado la investigación reciente.

Síndrome de Tourette: La evidencia limitada sugiere que las cápsulas de THC pueden ser un tratamiento efectivo para mejorar la severidad de los tics y los resultados clínicos globales en el Síndrome de Tourette, basándose en dos pequeños ensayos. El mecanismo exacto no está claro, pero se postula que podría estar relacionado con propiedades ansiolíticas más que con un efecto anti-tic directo.

What are the diseases caused by cannabinoids?
Cannabinoid hyperemesis syndrome (CHS), or cannabis hyperemesis syndrome, is caused by long-term cannabis (marijuana) use. Hyperemesis means severe vomiting. People who have CHS experience repeated and severe bouts of nausea, vomiting, dehydration and stomach pain.

Ansiedad: Hay evidencia limitada de que el cannabidiol (CBD) mejora los síntomas de ansiedad, evaluados mediante una prueba de hablar en público, en personas con trastorno de ansiedad social generalizada, basándose en un único ensayo con una dosis alta de CBD. También hay evidencia limitada de beneficios a corto plazo en pacientes con dolor crónico y síntomas de ansiedad asociados. Esto contrasta con estudios observacionales que sugieren que el uso diario o intensivo de cannabis se asocia con un aumento de los síntomas de ansiedad y fobia social.

Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT): La evidencia limitada (un solo ensayo pequeño) sugiere que la nabilone podría ser eficaz para mejorar los síntomas del TEPT, específicamente las pesadillas, el estado clínico global y el bienestar general en veteranos militares varones. Esta evidencia contrasta con estudios no aleatorizados que sugieren una asociación entre el uso de cannabis en planta y una mayor gravedad de los síntomas del TEPT.

Lesión Cerebral Traumática (LCT) / Hemorragia Intracraneal (HIC): Hay evidencia limitada de una asociación estadística entre el uso de cannabis (con un test positivo para THC) y mejores resultados (mortalidad, discapacidad) después de una LCT o HIC en estudios observacionales. Esta evidencia es muy modesta y se necesitan estudios más concluyentes para confirmar un posible efecto neuroprotector.

Evidencia Insuficiente

Para una amplia gama de otras condiciones, la evidencia científica es insuficiente para apoyar o refutar la eficacia de los cannabinoides como tratamiento. Esto no significa que no haya potencial o que no se utilicen anecdóticamente, sino que la investigación rigurosa y de alta calidad es limitada o no ha mostrado un beneficio claro en los estudios realizados hasta la fecha. Estas condiciones incluyen:

  • Tratamiento del Cáncer (incluyendo glioma).
  • Síndrome de Anorexia-Caquexia Asociado al Cáncer y Anorexia Nerviosa.
  • Síndrome del Intestino Irritable (SII).
  • Epilepsia (aunque la investigación sobre CBD para formas severas de epilepsia infantil ha avanzado significativamente desde el período de datos de algunas revisiones, el texto proporcionado no lo cubre con evidencia concluyente/moderada).
  • Espasticidad (aparte de la esclerosis múltiple, para la cual el nabiximols tiene indicación en algunos países, pero el texto no proporciona un nivel de evidencia específico sino que se menciona en el contexto del sueño).
  • Síntomas Asociados a la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).
  • Función Motora y Rendimiento Cognitivo Asociados a la Enfermedad de Huntington.
  • Síntomas del Sistema Motor Asociados a la Enfermedad de Parkinson o la Discinesia Inducida por Levodopa.
  • Distonía.
  • Glaucoma (hay evidencia limitada de que son ineficaces para reducir la presión intraocular de forma sostenida).
  • Reducción de Síntomas Depresivos (en pacientes con dolor crónico o EM).
  • Resultados de Salud Mental en Pacientes con Esquizofrenia u Otras Psicosis.

La falta de evidencia suficiente para muchas de estas condiciones resalta la necesidad de más investigación de alta calidad, especialmente ensayos controlados aleatorizados, para comprender mejor el potencial y los límites terapéuticos de los cannabinoides.

El Potencial Neuroprotector del Cannabidiol (CBD)

Un área de particular interés en la investigación de los cannabinoides es el potencial neuroprotector, especialmente del cannabidiol (CBD). A diferencia del THC, el CBD no es psicoactivo y es generalmente bien tolerado. La investigación preclínica intensa ha explorado su potencial en numerosas enfermedades neurodegenerativas, incluyendo la isquemia neonatal, la enfermedad de Huntington y la enfermedad de Parkinson, así como la enfermedad de Alzheimer y el accidente cerebrovascular.

Las propiedades neuroprotectoras del CBD parecen estar relacionadas con su capacidad para actuar como un potente antioxidante y antiinflamatorio. Estos efectos a menudo no dependen de la activación de los receptores cannabinoides CB1 y CB2, que son los principales objetivos del THC. En cambio, el CBD podría actuar a través de mecanismos como:

  • Restaurar el equilibrio entre los eventos oxidativos y los mecanismos antioxidantes endógenos, lo cual es crucial en trastornos neurodegenerativos. Esto podría deberse a sus propiedades antioxidantes intrínsecas o a la mejora de enzimas antioxidantes endógenas a través de vías de señalización como la del factor de transcripción Nrf2.
  • Ejercer actividad antiinflamatoria, no solo a través de CB2, sino también controlando la migración de células microgliales y la producción de mediadores proinflamatorios. Un mecanismo clave podría ser el control inhibitorio de la señalización del factor NFκB y la regulación de los genes que este controla. Se ha propuesto que el CBD podría unirse a receptores nucleares de la familia PPAR, en particular PPAR-γ, que antagonizan la acción de NFκB.
  • Otros mecanismos incluyen la contribución de receptores 5HT1A, la inhibición de la recaptación de adenosina y la modulación de vías de señalización específicas involucradas en la patología de enfermedades como el Alzheimer.

La combinación de CBD con otros fitocannabinoides, como el THC en el caso de la enfermedad de Huntington o el Δ9-THCV en la enfermedad de Parkinson, también está siendo investigada por posibles sinergias que podrían ofrecer tanto alivio sintomático como neuroprotección. Aunque los estudios clínicos están en etapas tempranas para muchas de estas indicaciones neurodegenerativas, la promesa del CBD como agente neuroprotector es un área activa y esperanzadora de investigación.

Resumen de Usos Terapéuticos y Nivel de Evidencia

CondiciónNivel de Evidencia (Basado en texto)Hallazgos Clave
Náuseas/Vómitos por QuimioterapiaConcluyenteCannabinoides orales (Dronabinol, Nabilone) eficaces, superiores a placebo, equivalentes a antieméticos antiguos/ondansetrón.
Trastornos del Sueño (asociados a otras condiciones)ModeradaCannabinoides (principalmente Nabiximols) mejoran el sueño a corto plazo en apnea del sueño, fibromialgia, dolor crónico, EM.
Anorexia/Pérdida Peso (VIH/SIDA)LimitadaCannabis/Cannabinoides orales pueden aumentar apetito/peso.
Síndrome de TouretteLimitadaCápsulas de THC pueden mejorar tics/resultados globales.
Ansiedad (social, asociada a dolor crónico)LimitadaCBD puede mejorar síntomas de ansiedad (específicamente en prueba hablar en público/asociada a dolor).
Trastorno Estrés Postraumático (TEPT)LimitadaNabilone puede mejorar pesadillas/estado global/bienestar en veteranos.
Lesión Cerebral Traumática (LCT) / Hemorragia Intracraneal (HIC)LimitadaAsociación estadística entre uso de cannabis y mejores resultados (observacional).
Cáncer (tratamiento)InsuficienteSe necesita investigación clínica.
Anorexia/Caquexia (Cáncer), Anorexia NerviosaInsuficienteNo se ha demostrado beneficio claro.
Síndrome Intestino Irritable (SII)InsuficienteEstudio pequeño sin efecto claro en tránsito GI.
EpilepsiaInsuficiente(El texto no cubre evidencia reciente sobre CBD para epilepsias específicas).
Espasticidad (no EM)InsuficienteNo hay evidencia suficiente.
Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)InsuficienteEstudios pequeños sin diferencia clara.
Enfermedad de HuntingtonInsuficienteEstudios pequeños sin evidencia concluyente, investigación clínica en curso.
Enfermedad de ParkinsonInsuficienteEstudios pequeños sin beneficio claro para síntomas motores/discinesia; estudios observacionales sugieren mejora inhalado; investigación neuroprotectora en curso.
DistoníaInsuficienteEstudios pequeños sin beneficio claro.
GlaucomaLimitada (Ineficaz)Evidencia limitada de que no son efectivos para reducir la presión intraocular de forma sostenida.
Síntomas DepresivosLimitada (Ineficaz)Estudios en otras condiciones no mostraron efecto.
Esquizofrenia/PsicosisInsuficienteEstudios pequeños sin evidencia clara para CBD.

*Tabla basada estrictamente en la información y niveles de evidencia proporcionados en el texto fuente.

What is the neuroprotective effect of cannabinoids in neurodegenerative diseases?
This neuroprotective effect is related to the modulation of excitotoxicity, oxidative stress and inflammation, as CBD normalizes the release of glutamate and cytokines as well as the induction of iNOS and COX-2 [20].

Preguntas Frecuentes

¿Qué es el Síndrome de Hiperemesis Cannabinoide (CHS)?
Es un síndrome causado por el uso crónico y a largo plazo de cannabis, caracterizado por episodios severos y repetidos de náuseas, vómitos, dolor abdominal y deshidratación.

¿Cómo se trata el CHS?
La única forma efectiva de tratar y resolver el CHS es dejar de consumir cannabis por completo. Los síntomas suelen remitir semanas después de la abstinencia.

¿El CBD es psicoactivo como el THC?
No, el CBD tiene una actividad insignificante en los receptores CB1, que son los responsables de los efectos psicoactivos del THC. El CBD no produce la sensación de "estar drogado".

¿Pueden los cannabinoides curar enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o Huntington?
Actualmente, la evidencia es insuficiente para concluir que los cannabinoides son un tratamiento efectivo para los síntomas motores o la progresión de estas enfermedades en humanos. Sin embargo, la investigación preclínica sobre el potencial neuroprotector del CBD es prometedora, y hay ensayos clínicos en curso para investigar si pueden modificar el curso de enfermedades como la de Huntington.

¿Son los cannabinoides útiles para tratar el dolor?
Aunque no se detalla con un nivel de evidencia específico en el texto proporcionado, se menciona que los cannabinoides se han estudiado para el dolor crónico, y algunos ensayos en pacientes con dolor crónico reportaron mejoras en síntomas asociados como la ansiedad y las alteraciones del sueño. La literatura científica general a menudo reporta evidencia sobre cannabinoides para el dolor, pero el texto fuente se centra en otras indicaciones.

Conclusión

La investigación sobre los cannabinoides revela una imagen compleja. Por un lado, el uso crónico puede llevar a un síndrome debilitante como el CHS. Por otro, compuestos como el CBD y el THC, en formas farmacéuticas o extractos estandarizados, muestran un potencial terapéutico significativo para condiciones específicas como las náuseas por quimioterapia y ciertas alteraciones del sueño, y un potencial prometedor en áreas como la neuroprotección. La ciencia continúa explorando estos compuestos para desentrañar completamente sus mecanismos y determinar su lugar seguro y efectivo en la medicina moderna. Es fundamental basar las decisiones sobre su uso en la evidencia científica disponible y siempre bajo la supervisión de profesionales de la salud.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Cannabinoides: Entre Riesgos y Terapias puedes visitar la categoría Neurociencia.

Foto del avatar

Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

Subir