Ben Barres, nacido Barbara Barres, fue una figura extraordinaria en el campo de la neurociencia. No solo revolucionó nuestra comprensión de las células más abundantes del cerebro, la glía, sino que también se convirtió en un ferviente defensor de la igualdad de oportunidades en la ciencia. Su vida y trabajo, marcados por descubrimientos pioneros y una valiente transición de género, dejaron una huella indeleble antes de su fallecimiento a los 63 años en 2017.

Durante décadas, el estudio del cerebro se centró casi exclusivamente en las neuronas, consideradas las unidades funcionales principales. Las células gliales, que superan en número a las neuronas, eran vistas meramente como un 'pegamento' o soporte pasivo, la 'neuro-glia' original descrita por Rudolf Virchow a mediados del siglo XIX. Sin embargo, esta visión simplista comenzó a cambiar gradualmente, y Ben Barres estuvo a la vanguardia de esta transformación.
El Fascinante Mundo de la Glía
El descubrimiento de las células gliales se remonta al siglo XIX, con pioneros como Rudolf Virchow, Theodor Schwann y Robert Remak. Virchow acuñó el término 'neuro-glia' en 1856, refiriéndose a ellas como el 'cemento nervioso'. Otros científicos como Henrich Muller, Camillo Golgi y Pio del Rio-Hortega contribuyeron a identificar y clasificar los diferentes tipos de glía, como los astrocitos, los oligodendrocitos y la microglía, así como las células de Schwann en el sistema nervioso periférico.
Durante gran parte del siglo XX, la investigación se centró en las neuronas y la transmisión sináptica. Las funciones atribuidas a la glía eran principalmente de soporte estructural, nutrición y aislamiento (formación de mielina). Sin embargo, estudios más detallados, especialmente a partir de la década de 1980, comenzaron a revelar roles mucho más activos y dinámicos para estas células.
Se descubrió que las células gliales están implicadas en procesos cruciales del desarrollo nervioso, como la guía de la migración neuronal, la formación del andamiaje para la arquitectura cerebral y la participación activa en la transmisión sináptica, regulando la liberación de neurotransmisores. También se les encontró roles en la respuesta inmunitaria del cerebro y en la formación de la barrera hematoencefálica.
Existen varios tipos principales de células gliales, cada una con funciones especializadas:
- Astrocitos: Con forma de estrella, son el tipo más abundante en el sistema nervioso central (SNC). Participan en el soporte metabólico, la regulación del entorno iónico, la formación de la barrera hematoencefálica y la modulación de la actividad sináptica.
- Oligodendrocitos: En el SNC, son responsables de la formación de la mielina, una vaina lipídica que aísla los axones neuronales y permite una conducción rápida de los impulsos nerviosos. Un solo oligodendrocito puede mielinizar múltiples axones.
- Células de Schwann: Cumplen la misma función de mielinización que los oligodendrocitos, pero en el sistema nervioso periférico (SNP). A diferencia de los oligodendrocitos, una célula de Schwann generalmente mieliniza solo un segmento de un axón. También juegan un papel crucial en la guía de los axones durante el desarrollo y la regeneración tras una lesión.
- Microglía: Son las células inmunes residentes del SNC. Actúan como macrófagos, eliminando desechos celulares, patógenos y sinapsis no deseadas. Juegan un papel vital en la respuesta inflamatoria y en la salud general del tejido cerebral.
A pesar de esta creciente evidencia sobre la importancia de la glía, seguían siendo un campo de estudio relativamente descuidado cuando Ben Barres comenzó su investigación.
Ben Barres: Un Pionero de la Glía
Ben Barres mostró desde joven una gran pasión por las matemáticas y la ciencia. A pesar de enfrentar barreras debido a su género asignado al nacer, perseveró y obtuvo títulos en biología y medicina. Fue durante su formación médica y su residencia en neurología que quedó fascinado por el hecho de que muchas enfermedades neurológicas parecían implicar a las células gliales, a pesar de lo poco que se sabía sobre ellas en ese momento.
Esta intriga lo llevó a dejar la práctica médica para dedicarse a la investigación, obteniendo un doctorado en neurobiología en Harvard. Durante un postdoctorado en Londres, hizo un descubrimiento importante: identificó que las neuronas en desarrollo enviaban señales a los oligodendrocitos para inducir la formación de la vaina de mielina.
En 1993, Barres estableció su propio laboratorio en la Universidad de Stanford. Su decisión de centrarse en las células gliales fue audaz en un campo dominado por la investigación neuronal. Como él mismo señaló, “El noventa y nueve por ciento de los neurocientíficos trabajan en el 1% de las preguntas interesantes. ¡Es mucho más emocionante trabajar en los misterios intactos!”. Esta filosofía lo impulsó a abordar problemas fundamentales pero descuidados.

Descubrimientos Clave en el Laboratorio Barres
El laboratorio de Ben Barres se convirtió en un centro neurálgico para la investigación de la glía, realizando numerosas contribuciones seminales que cambiaron drásticamente la percepción de estas células. Sus hallazgos, presentados con pasión y rigor en conferencias, fueron fundamentales para que la comunidad científica aceptara que las células gliales no son meros soportes, sino participantes activos y cruciales en el desarrollo, la función y las enfermedades del cerebro.
Entre sus descubrimientos más importantes se encuentran:
- Regulación de Sinapsis: El laboratorio Barres identificó factores derivados de la glía, particularmente de los astrocitos y la microglía, que promueven tanto la formación como la eliminación de sinapsis. Esto demostró que la glía no solo soporta a las neuronas, sino que activamente moldea los circuitos neuronales, un proceso fundamental para el aprendizaje y la memoria.
- Formación de Mielina: Ampliando su trabajo postdoctoral, caracterizó en detalle las señales moleculares que inducen a los oligodendrocitos a formar la vaina de mielina alrededor de los axones en el SNC. Este proceso es vital para la transmisión rápida y eficiente de señales nerviosas y es disfuncional en enfermedades como la esclerosis múltiple.
- Supervivencia Neuronal y Regeneración: El laboratorio también hizo contribuciones significativas al estudio de las señales que influyen en la supervivencia de las neuronas dañadas. Investigaron la regeneración del nervio óptico y la médula espinal, áreas donde la interacción entre neuronas y glía es crítica.
- Barrera Hematoencefálica: Contribuyeron a comprender cómo los astrocitos participan en el ensamblaje y mantenimiento de la barrera hematoencefálica, una estructura vital que protege el cerebro de sustancias potencialmente dañinas en la sangre.
Estos descubrimientos colectivamente redefinieron el papel de la glía, mostrándolas como actores esenciales en la compleja maquinaria cerebral.
Más Allá de la Ciencia: Abogacía y Legado
Además de su prolífica carrera científica, Ben Barres fue un apasionado defensor de la igualdad y la justicia en el ámbito académico. Tras su transición de género en 1997, habló abiertamente sobre los desafíos y el sesgo que había enfrentado como mujer en la ciencia.
Dedico gran parte de su última década a describir públicamente estas experiencias y proponer soluciones para corregir un sistema que consideraba fundamentalmente sesgado contra el avance de mujeres y minorías. Escribió ensayos influyentes, como 'Does Gender Matter?' publicado en Nature, donde utilizó evidencia para desafiar la noción de que las diferencias de género impactan la habilidad científica.
También abogó por una mayor responsabilidad de los mentores en la formación y el éxito de sus estudiantes de posgrado y postdoctorados. Ben Barres fue un mentor excepcional, conocido por sus intensas reuniones de laboratorio y por alentar a sus alumnos a abordar problemas importantes, expresar sus opiniones y hacer preguntas audaces. Les otorgó una gran libertad para colaborar y asistir a reuniones, siempre que participaran activamente.
Su franqueza, su valentía y su compromiso con la igualdad lo convirtieron en un modelo a seguir para la comunidad LGBTQIA+ y para científicos jóvenes de todos los orígenes. En 2013, se convirtió en el primer miembro abiertamente transgénero de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.
Ben Barres vivió la ciencia con una ética de trabajo casi sobrehumana, encontrando en ella una "adicción lúdica". A pesar de ser diagnosticado con cáncer de páncreas avanzado en 2016, continuó trabajando, escribiendo y defendiendo sus causas hasta el final. Consideraba a sus colegas y estudiantes como su familia, y verlos prosperar era una de sus mayores alegrías.
Su legado perdura no solo en los descubrimientos que transformaron la neurociencia, sino también en las vidas de los muchos científicos a los que formó y en su incansable lucha por hacer de la ciencia un campo más justo e inclusivo.

La Glía Hoy y Mañana
Gracias al trabajo pionero de científicos como Ben Barres, las células gliales han pasado de ser ignoradas a ser reconocidas como componentes esenciales del sistema nervioso. La investigación actual continúa desentrañando sus complejos roles en la salud y la enfermedad, desde su implicación en trastornos neurodegenerativos como el Alzheimer y el Parkinson, hasta su papel en la plasticidad cerebral y la respuesta al estrés.
El estudio de la glía abre nuevas vías para comprender y tratar una amplia gama de afecciones neurológicas y psiquiátricas. La visión de Barres, de abordar los "misterios intactos", sigue inspirando a una nueva generación de neurocientíficos a explorar las fronteras del conocimiento cerebral, reconociendo que la glía es tan fundamental como las neuronas para desvelar los secretos de la mente.
| Tipo de Célula Glial | Ubicación Principal | Función Clave (Ejemplos) | Descubrimientos Barres |
|---|---|---|---|
| Oligodendrocitos | Sistema Nervioso Central (SNC) | Formación de Mielina | Caracterización de señales neuronales que inducen la mielinización. |
| Células de Schwann | Sistema Nervioso Periférico (SNP) | Formación de Mielina, guía axonal | Investigación sobre señales neuronales que inducen la mielinización (inicial), aunque su foco principal fue SNC. |
| Astrocitos | Sistema Nervioso Central (SNC) | Soporte metabólico, regulación sináptica, barrera hematoencefálica | Identificación de factores que promueven/eliminan sinapsis, papel en barrera hematoencefálica. |
| Microglía | Sistema Nervioso Central (SNC) | Inmunidad, eliminación de desechos, eliminación de sinapsis | Estudio de su rol en la eliminación de sinapsis. |
Preguntas Frecuentes sobre Ben Barres y la Glía
¿Quién fue Ben Barres?
Ben Barres fue un destacado neurocientífico estadounidense, conocido por su investigación pionera sobre las células gliales y por ser un firme defensor de la diversidad y la igualdad en la ciencia. Fue la primera persona abiertamente transgénero elegida para la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.
¿Qué son las células gliales y por qué son importantes?
Las células gliales son el tipo de células más abundante en el cerebro y el sistema nervioso. Durante mucho tiempo se creyó que solo proporcionaban soporte a las neuronas, pero ahora se sabe que son activas participantes en el desarrollo cerebral, la función sináptica, la formación de mielina, la respuesta inmune y el mantenimiento de la barrera hematoencefálica. Son cruciales para la salud y el funcionamiento del sistema nervioso.
¿Cuáles fueron los principales descubrimientos de Ben Barres?
Ben Barres y su laboratorio realizaron descubrimientos fundamentales sobre el papel de la glía. Identificaron factores gliales que promueven la formación y eliminación de sinapsis, caracterizaron las señales que inducen la formación de mielina por los oligodendrocitos, e investigaron el papel de la glía en la supervivencia neuronal, la regeneración y la barrera hematoencefálica.
¿Cómo cambió Ben Barres el mundo?
Cambié el mundo de dos maneras principales: a través de sus descubrimientos científicos, que transformaron nuestra comprensión del papel de la glía en el cerebro y la enfermedad; y a través de su activismo, abogando valientemente por la igualdad de género y la diversidad en la ciencia, y desafiando el sesgo sistémico en el ámbito académico.
¿Por qué Ben Barres estudió las células gliales cuando otros no lo hacían?
Barres se sintió intrigado por el hecho de que muchas enfermedades neurológicas implicaban a las células gliales, a pesar de ser un campo poco investigado. Le atraía la idea de trabajar en "misterios intactos" y problemas que otros habían descuidado, creyendo que ahí residían algunas de las preguntas más interesantes de la neurociencia.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Ben Barres y la Revolución de la Glía puedes visitar la categoría Neurociencia.
