What is the psychology behind speaking in tongues?

Glosolalia: ¿Qué Pasa en el Cerebro?

Valoración: 3.97 (4537 votos)

La práctica de hablar en lenguas, conocida científicamente como glosolalia, ha existido durante miles de años y, sin embargo, sigue siendo un enigma fascinante tanto para teólogos como para científicos. Presente en ciertas ramas del cristianismo, como las pentecostales y carismáticas, quienes la experimentan creen estar transmitiendo un mensaje directo de una entidad superior. A pesar de su prevalencia, poco se sabía a nivel científico sobre lo que realmente ocurre en el cerebro durante este estado. Recientemente, la neurociencia ha comenzado a arrojar luz sobre este fenómeno, utilizando tecnología de vanguardia para observar la actividad cerebral en tiempo real.

Uno de los estudios más notables en este campo fue dirigido por el psiquiatra Andrew Newberg de la Universidad de Pensilvania. Su investigación buscaba capturar las huellas neuronales de la glosolalia y compararlas con estados cerebrales más convencionales, proporcionando así una base empírica para comprender esta experiencia.

What do psychologists think about speaking in tongues?
Psychologists study glossolalia, not tongues. Tongues doesn't feel any which way, it feels like normal speech. There is no correlation between speaking in tongues and emotion.
Índice de Contenido

¿Qué es la Glosolalia? Un Vistazo al Fenómeno

Antes de sumergirnos en los hallazgos científicos, es crucial entender qué implica la glosolalia para quienes la practican. Se describe a menudo como una expresión verbal fluida, que puede sonar como un lenguaje desconocido o una serie de sonidos repetitivos, pero que no sigue las estructuras gramaticales o fonéticas de los idiomas conocidos. Para los creyentes, no es una simple vocalización sin sentido, sino una comunicación espiritual profunda, a menudo vista como un don divino.

La experiencia subjetiva varía; algunos la describen como algo que surge espontáneamente, una sensación de ser un canal a través del cual fluyen palabras no propias. Otros pueden sentir que requiere un cierto nivel de entrega o receptión. A pesar de las diversas interpretaciones teológicas y experiencias personales, el acto físico de producir sonidos complejos e ininteligibles presenta un interesante desafío para la neurociencia: ¿Cómo el cerebro facilita o responde a esta actividad?

El Estudio Pionero del Dr. Newberg: Diseñando la Investigación

Para investigar la glosolalia desde una perspectiva neurológica, el equipo del Dr. Newberg reclutó a cinco mujeres afroamericanas que pertenecían a una congregación pentecostal local. Un criterio clave fue que todas practicaban hablar en lenguas de forma habitual, casi a diario, durante al menos los cinco años previos al estudio. Esta selección aseguró que las participantes estuvieran familiarizadas y fueran competentes en la práctica que se iba a estudiar.

La metodología del estudio fue diseñada para comparar la actividad cerebral durante la glosolalia con una actividad de control. Como actividad de control, se pidió a las participantes que se pusieran de pie y cantaran himnos religiosos (góspel) acompañadas de música, permitiendo movimientos como balancearse y mover los brazos. Esta actividad fue elegida por ser también una práctica religiosa común y emocionalmente involucrante, pero que implica un uso del lenguaje y del control corporal más convencional.

Posteriormente, se pidió a las mismas participantes que repitieran el comportamiento, pero esta vez se les animó a hablar en lenguas en lugar de cantar. Para capturar la actividad cerebral durante ambos estados, los investigadores utilizaron una técnica de neuroimagen llamada SPECT (Single Photon Emission Computed Tomography). Antes de cada sesión (canto y glosolalia), se inyectó a las participantes un trazador radiactivo intravenoso. Este trazador se acumula en las áreas del cerebro con mayor flujo sanguíneo, lo que indica una mayor actividad neuronal. La máquina SPECT detecta la radiación emitida por el trazador, creando una imagen que representa un "congelamiento" de la actividad cerebral durante el período en que el trazador estaba activo.

Comparando las imágenes SPECT obtenidas durante el canto con las obtenidas durante la glosolalia, los científicos pudieron identificar las diferencias significativas en la actividad cerebral asociadas específicamente con el acto de hablar en lenguas.

Descubrimientos Sorprendentes en el Cerebro

Los resultados del estudio, publicados en la revista Psychiatry Research: Neuroimaging, revelaron un patrón de actividad cerebral durante la glosolalia que era significativamente diferente al del canto. El hallazgo quizás más notable fue una disminución en la actividad de los lóbulos frontales.

Los lóbulos frontales, particularmente la corteza prefrontal, son áreas del cerebro cruciales para funciones ejecutivas complejas como la planificación, la toma de decisiones, el juicio, la autoconciencia y el control voluntario del comportamiento y del lenguaje. Según el Dr. Newberg, esta disminución de la actividad frontal sugiere que la parte del cerebro que normalmente ejerce control y planificación parece 'desconectarse' o reducir su función durante la glosolalia. Esto podría correlacionarse con la experiencia subjetiva de renunciar al control consciente sobre el habla.

Otro cambio significativo observado fue un aumento en la actividad del lóbulo parietal. El lóbulo parietal es fundamental para procesar la información sensorial (tacto, temperatura, dolor), la navegación espacial y, de manera importante, para crear un sentido del yo y cómo este se relaciona con el entorno y el resto del mundo. El aumento de la actividad en esta área durante la glosolalia, sugiere que el cerebro está intensificando el procesamiento de la experiencia sensorial interna y externa, lo que podría estar relacionado con la profunda sensación de conexión o relación con lo divino que a menudo describen los practicantes.

Para el Dr. Newberg, estos hallazgos tienen sentido en el contexto de la experiencia de hablar en lenguas: implica una entrega del control consciente (lóbulos frontales menos activos) mientras se vive una experiencia intensa de conexión y relación con una realidad trascendente (lóbulo parietal más activo).

Glosolalia vs. Meditación: Un Contraste Neural

Curiosamente, el estudio del Dr. Newberg también permitió una comparación interesante con otras prácticas espirituales, específicamente la meditación. En investigaciones anteriores sobre el cerebro durante la meditación en un objeto sagrado, Newberg y otros han encontrado patrones de actividad cerebral opuestos a los observados en la glosolalia.

Mientras que la glosolalia muestra una disminución de la actividad frontal y un aumento de la actividad parietal, la meditación enfocada tiende a mostrar un aumento de la actividad en los lóbulos frontales (asociado con el enfoque y la concentración controlada) y una disminución en la actividad del lóbulo parietal (asociado con una pérdida del sentido del yo en relación con el espacio y el tiempo, una disolución de los límites entre el yo y el objeto de meditación).

Esta comparación es fascinante porque sugiere que, aunque tanto la glosolalia como la meditación son prácticas espirituales que pueden llevar a estados alterados de conciencia, involucran vías neuronales fundamentalmente diferentes para lograr esos estados. La meditación enfocada parece ser un estado de 'control concentrado' con disolución del yo, mientras que la glosolalia parece ser un estado de 'entrega del control' con una intensificación de la experiencia relacional del yo.

CaracterísticaGlosolaliaMeditación Enfocada
Actividad Lóbulos FrontalesDisminuidaAumentada
Actividad Lóbulos ParietalesAumentadaDisminuida
Control ConscienteReducido/EntregadoAumentado/Enfocado
Sentido del Yo/RelaciónIntensificado (con lo trascendente)Disminuido/Disuelto

El psicólogo Michael Persinger, conocido por su investigación sobre las bases neuronales de las experiencias religiosas, ha calificado el estudio de Newberg como "excelente". Persinger, quien también ha trabajado con investigación de ondas cerebrales en relación con la glosolalia, considera que cada uno de los resultados tiene implicaciones específicas. Por ejemplo, el aumento de la actividad parietal encaja bien con la sensación subjetiva de ser "tocado por el espíritu" o de experimentar una profunda conexión con algo externo o trascendente.

Perspectivas Psicológicas y la Experiencia Subjetiva

Más allá de los cambios neuronales, la glosolalia también ha sido objeto de análisis psicológico. Algunos psicólogos sugieren que la práctica puede entenderse, al menos en parte, como un fenómeno psicológico que no necesariamente requiere una explicación sobrenatural. Argumentan que un deseo o expectativa muy fuerte, especialmente dentro de un grupo que valida la experiencia como un signo espiritual, puede llevar a que la mente subconsciente tome el control de los mecanismos del habla, eludiendo el control consciente normal.

Desde esta perspectiva, la glosolalia podría ser vista como una forma de expresión disociativa inducida por un estado emocional o motivacional intenso. Se ha observado que fenómenos similares, donde la producción verbal parece escapar del control consciente, pueden ocurrir en contextos no religiosos en personas con ciertas predisposiciones psicológicas o en estados alterados de conciencia.

Sin embargo, es importante destacar que una explicación psicológica no excluye necesariamente una interpretación espiritual para los creyentes. La neurociencia puede describir los mecanismos cerebrales que subyacen a la experiencia, y la psicología puede explorar las dinámicas mentales y sociales que la facilitan, pero estas explicaciones no dictan si la experiencia tiene o no un significado espiritual o trascendente para el individuo.

Preguntas Frecuentes sobre la Glosolalia y el Cerebro

La naturaleza inusual de la glosolalia a menudo genera preguntas. Aquí abordamos algunas comunes:

  • ¿Por qué algunas personas que hablan en lenguas repiten las mismas 'palabras' o sonidos?
    Desde una perspectiva neurológica o psicológica, si la glosolalia implica una reducción del control consciente y una actividad subconsciente o automática del habla, es posible que el cerebro recurra a patrones fonéticos o rítmicos que se han establecido a través de la práctica o la exposición. La repetición podría ser una manifestación de la automaticidad del proceso, similar a cómo una pieza musical o una frase pegadiza puede repetirse en la mente. Además, si la práctica ocurre en un entorno grupal, la imitación subconsciente de los sonidos producidos por otros también podría influir en los patrones vocales. No hay evidencia en el estudio del Dr. Newberg que aborde directamente esta pregunta, pero las implicaciones de la disminución del control frontal sugieren que la variabilidad lingüística consciente no es el objetivo principal de la actividad.
  • ¿Parece que muchas personas obtienen este 'don' fácilmente y pueden hacerlo en cualquier momento?
    La facilidad con la que una persona puede "hablar en lenguas" probablemente varía mucho entre individuos y depende de una combinación de factores psicológicos, sociales y posiblemente neuronales. Si la glosolalia implica un estado facilitado por la entrega del control consciente, algunas personas pueden tener una mayor predisposición a entrar en ese estado que otras. La práctica regular, como la de las participantes en el estudio de Newberg, que lo hacían casi a diario, sugiere que es una habilidad que puede desarrollarse o volverse más accesible con la práctica. El apoyo y la expectativa del grupo religioso también juegan un papel crucial; estar en un entorno donde la glosolalia es normal y esperada puede reducir las inhibiciones y facilitar la experiencia. El estudio de Newberg no mide la 'facilidad' de adquirir el don, pero sí muestra que la experiencia constante (5 años de práctica diaria) se asocia con patrones cerebrales específicos durante el acto.
  • ¿No deberías estar en un estado profundo de oración o trance para hablar en lenguas?
    La idea de que la glosolalia requiere un "estado profundo" depende de cómo se defina ese estado. El estudio de Newberg muestra que, a nivel cerebral, implica cambios significativos en la actividad en comparación con estados 'normales' o incluso con la meditación enfocada. La disminución de la actividad frontal sugiere un alejamiento del estado de conciencia normal y controlada. Sin embargo, esto no significa necesariamente un estado de trance total o inconsciencia. Las participantes en el estudio estaban lo suficientemente conscientes como para seguir instrucciones y participar en la actividad en un entorno de laboratorio. La "profundidad" de la experiencia puede referirse más a la intensidad subjetiva o al grado de entrega del control consciente, que a un estado de trance incapacitante. La creencia religiosa y la expectativa de que la glosolalia es una forma de oración profunda o un signo espiritual pueden, por sí solas, ayudar a inducir el estado mental y fisiológico que facilita la práctica.

En resumen, la glosolalia, vista a través de la lente de la neurociencia, parece ser un estado cerebral distinto caracterizado por una reducción en las áreas asociadas con el control voluntario y un aumento en las áreas relacionadas con el procesamiento sensorial y el sentido del yo en relación con el entorno. Aunque el estudio de Newberg proporciona valiosos primeros pasos para comprender la base neural de esta práctica milenaria, la experiencia humana de la glosolalia sigue siendo un complejo entrelazamiento de neurología, psicología y creencia.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Glosolalia: ¿Qué Pasa en el Cerebro? puedes visitar la categoría Neurociencia.

Foto del avatar

Jesús Porta Etessam

Soy licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la Universidad Complutense de Madrid. Me formé como especialista en Neurología realizando la residencia en el Hospital 12 de Octubre bajo la dirección de Alberto Portera y Alfonso Vallejo, donde también ejercí como adjunto durante seis años y fui tutor de residentes. Durante mi formación, realicé una rotación electiva en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center.Posteriormente, fui Jefe de Sección en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y actualmente soy jefe de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz. Tengo el honor de ser presidente de la Sociedad Española de Neurología, además de haber ocupado la vicepresidencia del Consejo Español del Cerebro y de ser Fellow de la European Academy of Neurology.A lo largo de mi trayectoria, he formado parte de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología como vocal de comunicación, relaciones internacionales, director de cultura y vicepresidente de relaciones institucionales. También dirigí la Fundación del Cerebro.Impulsé la creación del grupo de neurooftalmología de la SEN y he formado parte de las juntas de los grupos de cefalea y neurooftalmología. Además, he sido profesor de Neurología en la Universidad Complutense de Madrid durante más de 16 años.

Subir